IV Seminario del Vino, Gastronomía y Ruralidad de la DIBAM acogió investigación de académicos UBB

Los académicos Dr. Félix Briones y Cecilia Hernández del Departamento de Ciencias Sociales, invitados por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, expusieron sobre “La vitivinicultura del siglo XIX: René F. Le Feuvre y Manuel Rojas L.”, referida al legado de estos dos referentes de la vitivinicultura nacional.???????????????????????????????

La Sala América de la Biblioteca Nacional de Chile fue el marco del IV Seminario del Vino, Gastronomía y Ruralidad: Patrimonio Cultural Inmaterial y Valor Económico, convocado por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, DIBAM.

Dicha actividad contó con la participación de estudiosos, cultores y gestores de diversas áreas, cuyos trabajos apuntan a mostrar las posibilidades de desarrollo que ofrece el patrimonio cultural inmaterial rural.

En ese contexto, el Dr. Félix Briones y la docente Cecilia Hernández presentaron el trabajo “La vitivinicultura del siglo XIX: René F. Le Feuvre y Manuel Rojas L.”, ambos agrónomos de gran influencia en los campos de Chile hacia fines del siglo XIX y comienzos del XX.DSCN2171

El extraordinario paraje de la Viña Santa Rita fue el escenario en que los académicos de la UBB destacaron la importancia de René Le Feuvre, agricultor e investigador francés, que trabajó activamente durante 30 años en Chile, resaltando su labor en la lucha contra la peste Filoxera Vastatrix y la creación de las escuelas prácticas de agricultura. Asimismo, reconocieron una deuda pendiente en la valorización de agrónomos chilenos, como Manuel Rojas Labarca, quien contribuyó a la consolidación de la nueva vitivinicultura en Chile, sobre todo en los valles del Aconcagua y del Maipo, llegando hasta el Maule.

“Tanto René F. Le Feuvre como Manuel Rojas L. tuvieron destacada participación e influencia en la actividad vitivinícola chilena. Ambos fueron comisionados por el gobierno de Chile para visitar y recorrer Europa, conocer las diferentes situaciones que estaba experimentando la vitivinicultura en el continente europeo, con el fin de aplicar en Chile los últimos conocimientos y adelantos tecnológicos que se aplicaban en los viñedos del viejo continente”, precisaron los expositores.

articles-9391_thumbnail.thumbSegún explicó el Dr. Briones, a René Le Feuvre le correspondió visitar el continente europeo en 1890, en tanto que Manuel Rojas lo hizo en 1900. Ambos comisionados, profesor y alumno, fueron vitales para el desarrollo de la industria vitivinícola nacional. “Le Feuvre participó y colaboró en este proceso a partir de 1873, en especial con la creación del Instituto Agrícola en terrenos de la Quinta Normal de Agricultura en Santiago. Poco más tarde, contribuye también con la creación de la Escuela Práctica de Agricultura de Santiago en el mismo espacio geográfico, en el año 1885. Fue autor de numerosas obras relacionadas con la agricultura en Chile, en especial de la vitivinicultura. No solo a través de artículos inició el proceso de divulgación sino que también por medio de la cátedra. También, recorrió el país vitícola chileno, para recoger información y al mismo tiempo, enseñar los nuevos cambios que experimentaba la agricultura en general y la vitivinicultura en particular”, reseñó.1288659388237_f

En tanto, Manuel Rojas fue alumno del investigador francés en el Instituto Agrícola y con posterioridad asumió la dirección de la Escuela Práctica de Vitivinicultura de Cauquenes. “Manuel Rojas es autor de un texto publicado cinco veces en Chile entre 1891 y 1950, titulado Tratado de Vinicultura y Vinificación. Al mismo tiempo, realizó una comisión al extranjero para estudiar en Europa la vinificación en todas sus fases y especialmente la elaboración de los vinos que se producían en España y Portugal y que tienen aplicación en la región del Maule al sur de Chile. Estudió también la organización de las escuelas agrícolas europeas y las nuevas industrias que pudieran adaptarse a Chile”, detalló el Dr. Félix Briones.

El IV Seminario del Vino, Gastronomía y Ruralidad fue una instancia para reflexionar sobre el patrimonio cultural inmaterial y el desarrollo económico y turístico que éste permite. Además, sirvió como un espacio de difusión de iniciativas de fomento en materia de turismo y patrimonio relacionado, y también para investigar y generar nuevas experiencias en torno a la cultura vitivinícola chilena.