Premios Educa UBB destacaron trayectoria de connotados ñublensinos en la sede Chillán

En el marco del aniversario número 68 se galardonó al sacerdote Andrés Lacalle Andrés por sus aportes al desarrollo de comunidades rurales de Ñuble; a la profesora Sylvia Bocaz Bocaz por su rol como educadora en escuelas de alta vulnerabilidad social; al escritor Ramón Riquelme Acevedo por su contribución a la cultura, y al profesor y deportista Paulo Mosqueira Sepúlveda, ex basquetbolista profesional y actual académico del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado.

Ofrecer un reconocimiento público a aquellas personas que han realizado un significativo aporte al desarrollo de la educación, arte y cultura, deporte y formación social, es el principal objetivo de los Premios Educa UBB, que en la sede Chillán vivieron su 13ª versión como parte del programa Aniversario 68 de la Universidad.

El acto, realizado en la Sala Schäfer del Centro de Extensión de la sede Chillán, fue presidido por el rector Dr. Héctor Gaete Feres junto con la prorrectora Gloria Gómez Vera, y la presencia del alcalde de la ciudad de Chillán Sergio Zarzar; el vicerrector académico Aldo Ballerini Arroyo, el vicerrector de asuntos económicos, Francisco Gatica Neira; integrantes de la comunidad universitaria, y familiares e invitados especiales de los homenajeados.

Durante la ceremonia, la prorrectora Gloria Gómez Vera precisó que numerosos ciudadanos y ciudadanas llevan adelante acciones relevantes, en forma pública o privada, que tienen un gran impacto en el desarrollo de la sociedad. Es por ello que la Universidad del Bío-Bío, consciente que ese rol debe ser estimulado, busca destacar a las personas en un acto público, con participación de la comunidad, y con la presencia de los estamentos universitarios.

Igualmente, la Prorrectora dio lectura a semblanzas que retrataron diversas facetas de la vida de los homenajeados, puesto que además de relevar los méritos profesionales y logros alcanzados, también se busca retratar aspectos más íntimos que muchas veces son definitorios del carácter.

En Cultura se distinguió al escritor y poeta Ramón Riquelme Acevedo, quien ya ha recibido el Premio Municipal de Arte de la Ilustre Municipalidad de Chillán en 1999, y el Premio Regional Baldomero Lillo de Artes Literarias en 2008. Nació en Concepción en 1933, donde desarrolló buena parte de su trayectoria, viviendo intensamente la etapa social, cultural y política que se vivió en Chile a contar de las década de 1960. En 1973 se radica en Quinchamalí junto a su esposa Buenaventura Ulloa Carrillo, destacada artista y promotora de derechos sociales. Publica sus primeros escritos en 1965. Entre sus actividades se cuentan sus aportes de crítica literaria y como columnista en el Diario La Crónica de Concepción durante los 60 y 70, así como en el Diario La Discusión de Chillán durante 18 años. Considera que el propósito del arte es comunicar, tratar de establecer una línea de comunicación entre el creador y el mundo colectivo, tarea compleja y que no siempre se logra.

En Formación Social se galardonó al sacerdote Andrés Lacalle Andrés, quien nació en la localidad de Cabezón de la Sierra, cercana unos 50 kilómetros de la ciudad de Burgos, España, un 28 de noviembre del año 1936. Si bien actualmente ejerce como sacerdote en San Nicolás, durante 30 años fue párroco de Cobquecura, impulsando durante ese tiempo innumerables obras que tuvieron como propósito mejorar la calidad de vida de los habitantes de esa comuna. La construcción de un internado para los estudiantes de zonas rurales, la habilitación y mantención de caminos, la construcción de capillas y de tres escuelas, el suministro de agua potable y de energía eléctrica, así como actividades religiosas y costumbristas para relevar las habilidades de los propios habitantes del territorio, son sólo algunas de las tareas que ha liderado. Siendo estudiante de Teología accedió a una invitación del Obispo de Chillán Eladio Vicuña, que motivó su venida a Chile como misionero, y fue ordenado sacerdote el 15 de Agosto de 1962 en la Catedral de Chillán.

En Educación se reconoció la trayectoria de la profesora Sylvia Bocaz Bocaz, notable educadora que desarrolló su carrera en escuelas rurales y de alta vulnerabilidad social. Mediante su magisterio logró inculcar el afán de progreso personal a miles de estudiantes, así como a sus propias familias. Además, Sylvia Bocaz es una activa agente cultural y social de Chillán y Chillán Viejo. Integra el Grupo Cultural Mistraliano, el grupo de escritoras Centro Cultural Femenino de Escritoras Regionales, CIFER; el grupo O’Higginiano de Chillán Viejo, así como la Logia Mixta Femenina de Chillán. Igualmente es la autora de la letra del Himno de Chillán Viejo. Entre sus múltiples distinciones se cuentan el Premio de Excelencia Docente en 1997; distinguida como Mujer Destacada en 1998 en la ciudad de Chillán, en el marco del Día Internacional de la Mujer; reconocida por el Colegio de Profesores en varias oportunidades y por diversos motivos; fue elegida en 8 oportunidades la mejor profesora de la Escuela Gabriela Mistral; se ha desempeñado como Directora de la Revista del Magisterio de Ñuble durante 7 años; reconocida por su labor como Dirigente de la Junta Vecinal Nº5 de Las Canoas de Chillán Viejo, entre otros.

Finalmente, en Deporte, se destacó al profesor de Educación General Básica, ex basquetbolista profesional y actual monitor de básquetbol, Paulo Mosqueira Sepúlveda, docente del Colegio Seminario Padre Alberto Hurtado. Buena parte de su trayectoria profesional como deportista la vivió en Petrox, equipo referente del mundo cesteril durante la década de 1990 y comienzos de 2000. En 1997 fue elegido el mejor deportista de Chillán. Integró la Selección de Básquetbol de Concepción, la Selección de Básquetbol Regional, la preselección chilena de básquetbol sub 21, entre varios otros equipos de la región y del país. Siendo jugador de Petrox, el equipo se consagró campeón en un torneo Sudamericano sub 21. Chile, Argentina, Uruguay y Brasil fueron destinos frecuentes durante su etapa profesional. Con posterioridad, ha centrado su quehacer en el ámbito educativo, donde ha confirmado que desde la actividad física y el movimiento, es posible generar y desarrollar múltiples habilidades en los niños y niñas, además de continuar aportando su experiencia a través de la Rama de Básquetbol del Colegio Padre Alberto Hurtado.