Historiador José del Pozo recorre la historia de Chile a través del vino en conferencia UBB

El Dr. José del Pozo, autor de la obra referencial “Historia del vino chileno”, brindó la conferencia “Vino, sociedad y poder: la historia de Chile a través de un producto”, donde dio cuenta de fenómenos sociales, económicos y políticos, al analizar el origen y evolución de la producción vitivinícola en Chile, particularmente durante los siglos XIX y XX.

Estudiantes y académicos de la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía y de la Facultad de Educación y Humanidades tuvieron la oportunidad de participar en la interesante conferencia impartida por el Dr. José del Pozo, chileno residente desde 1974 en Quebec, Canadá, donde ejerció hasta hace pocos años en la Université du Québec en Montreal (UQAM).

La actividad se desarrolló en la sala A-23 de la Facultad de Educación y Humanidades y fue presidida por el decano Marco Aurelio Reyes Coca.

El académico, profesor de historia y geografía egresado  del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, mantiene estrechos vínculos con el Dr. Félix Briones de la UBB, con quien comparte el interés por la investigación histórica sobre el vino. El Dr. José del Pozo es ampliamente conocido por su obra “Historia del vino chileno” y por “Historia de América Latina y del Caribe, 1825 hasta nuestros días”.

Durante su conferencia, el académico estructuró su ponencia sobre la base de seis puntos fundamentales: Territorio, Consumo y Mercado, Tecnología e Industrialización, Vino y Poderes Públicos, Empresarios ¿quiénes producían vino?, y los Trabajadores.

El Dr. del Pozo comentó que si bien las grandes viñas exportadoras del producto se encuentran cerca de Santiago, durante el siglo XIX los mayores volúmenes de producción se registraban en las zonas de Ñuble, Concepción y Maule sur, donde primaba la cepa País, aquella traída por los conquistadores españoles a partir del siglo XVI. Desde el siglo XX comienzan a sumarse nuevos valles más al norte, tal como el de Casablanca, entre otros, lo que demuestra que el vino ha sido un producto dinámico.

Sobre el consumo nacional, el académico explicó que durante el siglo XIX la población chilena prefería la chicha por sobre el vino, lo que se debe al origen mestizo de la población y a la tradición indígena, situación que cambia a partir de la década de 1920. En esa época, sólo se exportaba el 3% de la producción nacional y el consumo per cápita era muy elevado lo que grafica los graves problemas de alcoholismo de la población. La producción de vino se estancará  a partir de la década de 1940 por petición de los propios productores al Estado, situación que se mantendrá hasta luego de 1973 cuando se libera nuevamente la producción, y comienza gradualmente a exportarse, llegando a las cifras actuales que indican que el 80% de la producción es exportada.

El Dr. del Pozo también se refirió a aspectos tecnológicos e industriales, pues la producción de vino de calidad supone tecnología moderna que Chile no poseía, pues producía sus mostos de acuerdo a antiguos procesos, considerando barricas y cubas de madera, la mayoría de ellas bastante antiguas. “El vino chileno no gustaba en el exterior porque era considerado demasiado pesado, de manera que la inmigración y los enólogos extranjeros contratados por los nuevos dueños de las viñas fueron aportando su saber”, explicó.

Otro aspecto interesante dice relación con la presencia del Estado en la industria del vino, la que siempre se ha hecho sentir. Ya en la Colonia, por ejemplo, las autoridades pensaban en prohibir la venta de chicha y vino el día domingo, situación que tiene su símil avanzado el tiempo en la industria minera, donde estaba prohibido el consumo de alcohol. “El alcoholismo fue un grave problemas, de hecho, Arturo Alessandri Palma recibió a obreros que decían que el alcohol estaba matando a la raza chilena. Es así como durante la década de 1920 puede observarse en publicaciones de prensa llamados a arrancar vides y reemplazarlas por árboles frutales. En 1938, durante el segundo periodo de Alessandri Palma, éste limita la producción de vino, lo que se mantendrá vigente hasta 1973. Salvador Allende proponía incorporar a la industria del vino al área mixta del modelo económico que proponía, e incluso no se expropió tierras de viñateros e intentó asociarse con ellos, lo que finalmente no prosperó”, comentó.

Sobre los empresarios que producían el vino en Chile, el Dr. del Pozo precisó que por una parte se cuentan los clásicos tales como Luis Pereira, creador de la viña Santa Carolina. Todos ellos introdujeron cepas francesas, y no eran necesariamente viñateros o agricultores, sino que habían hecho fortuna en la minería, el comercio o la banca. Tras el golpe de Estado de 1973 la mayoría de las familias tradicionales pierden el control de las viñas que pasan a manos de holdings El investigador también da cuenta de algunos hechos particulares tales como que los grandes propietarios de viñas eran exclusivamente chilenos, salvo un caso, mientras los franceses e italianos mantenían pequeñas viñas. “Un aspecto diferente es que la distribución del vino era un monopolio de los catalanes tales como los Tohá de Chillán”, explicó.

Tras 1973, según comentó el historiador, el vino pasa a ser un producto controlado por un oligopolio, que pone y define las reglas a los productores menores.

Sobre los trabajadores de las viñas, en Chile se dio la figura del inquilino, quienes vivían al interior de las propias viñas y recibían algún tipo de pago más servicios otorgados por la figura del patrón. Igualmente, había inquilinos “trateros”, quienes contrataban a sus propios trabajadores. Luego de 1973 el inquilino comienza a desaparecer. “Las relaciones entre patrones y obreros se ha visto marcada por el paternalismo más que por la confrontación. Por lo general los trabajadores no alegaban y no se registran grandes movimientos o huelgas, y prácticamente no había sindicatos. La situación comienza a varias a partir del gobierno de Eduardo Frei Montalva. Sin embargo, hubo viñas que hicieron copropietarios a sus trabajadores durante el gobierno de la Unidad Popular, para evitar las expropiaciones, pero esta situación comienza a desdibujarse a partir de 1973”, explicó.

Tras la conferencia, se dio un espacio para consultas, e igualmente el Dr. José del Pozo compartió un momento junto a estudiantes de la carrera, así como con el Dr. Félix Briones, el decano Marco Aurelio Reyes, y la académica Cecilia Hernández.

“Conozco al Dr. José del Pozo desde hace mucho tiempo, incluso en su primer libro cita mi tesis. Ahora, además, estamos en un proyecto junto con el decano Marco Aurelio Reyes, la académica Cecilia Hernández y otros académicos y estudiantes, sobre Educación e Historia Agraria, entonces, aprovechando que él se encontraba en la zona, lo invitamos a esta conferencia. Para mí es un gran orgullo tenerlo en la UBB junto a nuestros alumnos, porque si alguien quiere saber de la historia del vino en Chile, debe leer el libro de José del Pozo, su obra es un verdadero clásico”, valoró el Dr. Félix Briones.

El académico UBB también destacó la experiencia que significa para los estudiantes el compartir y realizar consultas directas al Dr. del Pozo, lo que puede estimularles a emprender investigaciones y trabajos relacionados con el tema. “Ha compartido su vida, su historia y lo que ha escrito, y eso es muy enriquecedor; es un ejemplo y un estímulo para los estudiantes. Destaco mucho que él ha querido quedarse con los estudiantes y conversar con ellos”, aseveró.