Centro Psicosocial UBB José Luis Ysern de Arce cumple nuevo aniversario en estrecho vínculo con la comunidad

Psicología clínica, comunitaria y organizacional, Trabajo Social y Fonoaudiología son las áreas de intervención del centro que se ha constituido como un rico espacio de aprendizaje y reflexión académica, de servicio y vinculación con la comunidad de Chillán y Ñuble.

“Llegar a ser un Centro de vinculación temprana de los y las estudiantes de Psicología de la UBB con la comunidad y de operación de proyectos e iniciativas de extensión e investigación, desde una perspectiva biopsicosocial, cultural e interdisciplinaria, que propenda al desarrollo de la disciplina psicológica y de los sectores más vulnerables de nuestra comunidad”, se describe como la visión del Centro Psicosocial José Luis Ysern de Arce, que por estos días celebra su aniversario número 5.

Entre las actividades conmemorativas se consideró la clase magistral ofrecida por el académico José Luis Ysern de Arce, realizada en dependencias de la Escuela de Psicología, que contó con la participación de académicos y estudiantes de las carreas de Psicología, Trabajo Social y Fonoaudiología, junto a profesionales y administrativos del Centro Psicosocial, ubicado en calle Gamero N°1073, en la ciudad de Chillán.

Asimismo, la coordinadora general del Centro, psicóloga María José Luengo, dio cuenta del quehacer del organismo, tarea en la que también colaboraron la secretaria Alejandra Acevedo y los estudiantes de las tres carreras mencionadas, quienes se desempeñan en dicho espacio: Gastón Caamaño, Lisette Jara, Solange Guzmán, Guillermo Sepúlveda, Daniel Urra, Claudio Troncoso, Silvana Díaz, Miguel Vera, Scarlet San Martín y Carol Núñez.

“El Centro Psicosocial desde sus inicios ha buscado ser un espacio formativo para las y los estudiantes, acogiendo no sólo a estudiantes de Psicología, sino también de Trabajo Social y Fonoaudiología que han permitido nutrir el trabajo interdisciplinario. En segundo nivel lo que nos caracteriza es la vinculación con el medio. Diría que el trabajo interno, formativo, académico, con un muy buen respaldo técnico, tiene que ir dirigido hacia la población que presenta alguna condición de vulnerabilidad, y ese es el eje central. Tenemos que desarrollar un trabajo profesional, interdisciplinario, de calidad, pero que el foco esté muy bien dirigido hacia las personas que tienen problemas de acceso a una atención digna y de calidad. Desde esa perspectiva nacen las ideas del gestor del Centro Psicosocial (académico y sacerdote José Luis Ysern de Arce), y han sido las directrices y las líneas que han permitido consolidar el Centro, y difundiendo como un espacio de servicio a la comunidad”, explicó la coordinadora María José Luengo.

La profesional explicó que si bien el Centro no posee convenios formales con instituciones, sí cuenta con redes estables desde el año 2010, y de ellas proviene buena parte de quienes consultan por atención, aunque reconoce que la consulta espontánea es la vía de ingreso más usual.

“Es muy común que lleguen usuarios que dicen –mi vecina se atendió aquí o tengo un familiar que el año 2012 vino a atenderse acá y me entregaron una atención muy buena-. Vienen con la expectativa que serán acogidos, que la lista de espera no es larga, es decir, que si solicitan atención en el mes de abril, posiblemente la atención se concrete y se materialice a inicios de mayo a más tardar. Nos interesa que no se genere una sobre expectativa y que tengamos una lista de espera inconmensurable. La verdad es que pretendemos que el usuario que nos golpeó la puerta y que vino a una entrevista de recepción, sepa que va a recibir atención en un muy corto plazo. Por eso nos interesa focalizar nuestra difusión hacia grupos que tienen problemas de acceso, que muchas veces tampoco son las personas más desprovistas porque en ocasiones vemos que esa población tiene distintos programas estatales, son visitados por la dupla psicosocial de la municipalidad, y tienen diferentes profesionales que pueden otorgarle algún servicio. Parece ser que hay otro espectro de la población que está mucho más desprovisto, que probablemente es usuario de Fonasa, pero eso no les permite cubrir atenciones psicológicas de un proceso de cuatro meses, porque el costo de la atención, sobre todo privada, es altísimo”, explicó la coordinadora general María José Luengo.

En la oportunidad se recordó que el centro surge producto de profundas reflexiones y convicciones  asociadas a  la fundación de la carrera de Psicología, que abrió sus aulas el año 2006. La necesidad de contar con un Centro Psicosocial, se encuentra plasmado en el Proyecto de Escuela de Psicología (2005) y obedece al espíritu fundacional de la misma.

Compromiso social de los jóvenes

El acto consideró la clase magistral denominada “Compromiso social de los jóvenes”, dictada por el académico e impulsor del Centro Psicosocial, José Luis Ysern de Arce.

En su alocución, el Profesor Emérito de la Universidad del Bío-Bío, se refirió especialmente a los estudiantes de Psicología de la UBB, así como a los jóvenes de las carreras de Trabajo Social y Fonoaudiología que se desempeñan en el Centro.

Durante su ponencia, el académico llamó a los jóvenes a ser auténticos como primer requisito para ser fieles exponentes de la ciencia psicológica que busca que las personas sean felices en el sentido de un desarrollo integral. “Compromiso consigo mismo es la primera condición para el compromiso con los demás, para el compromiso social. Eso porque todos sabemos que lo mejor para una persona es justamente que sea auténtica. Nadie da lo que no tiene; por lo tanto, para colaborar en la construcción de autenticidades personales, los estudiantes de psicología han de empezar por ser ellos mismos auténticos”, valoró.

Y el modo de ser realmente auténtico, explicó, va de la mano con ser fiel a la propia vocación, una suerte de llamado que proviene del interior e invita a los jóvenes a salir del ensimismamiento para desempeñar una determinada misión. “La vocación se descubre cuando estamos atentos a la ‘inteligencia del corazón´ (Wanda Tommasi), esa inteligencia que va más allá de lo que ven los ojos de la cara (Antoine de Saint-Exupéry)”, comentó.

El académico prosiguió asegurando que una vez que la vocación está clara, corresponde acometer la misión, que hará feliz al estudiante porque ha salido de sí y ha iniciado un camino al encuentro del otro. “Ese otro de rostro concreto; el rostro especialmente del desfavorecido, entristecido y empobrecido. La misión de nuestro estudiante va a ser colaborar para que ese rostro vuelva a la vida, se entusiasme con la vida y sonría a la vida”.

El sacerdote José Luis Ysern explicó que vocación y misión van de la mano con la correspondiente visión. “Nuestra psicología es una manera determinada de ver la vida, de ver a las personas. No es una visión cualquiera… Nuestra psicología está marcada por la óptica liberadora. Por eso hemos tomado partido por los hombres y mujeres de la periferia; hombres y mujeres que normalmente no son tomados en cuenta por el sistema neoliberal socioeconómico que nos domina. Nuestra visión, la de nuestra Escuela de Psicología de la UBB, es la de la Psicología de la Liberación. Esta no es una teoría más dentro de los catálogos de las teorías psicológicas; esta es la psicología que centra su mirada en los más pobres y desposeídos para hablarles de su dignidad, para decirles que su valía es infinita, que aunque carezcan de todo eso que nos ofrece la propaganda publicitaria, ellos poseen lo más grande que puede poseer la persona humana: su dignidad irrenunciable”, argumentó.

También se refirió a los cambios que ha experimentado la realidad de Chile, muy distinta a la que le maravilló hace 56 años, cuando arribó al país proveniente de su natal España. Reconoció que hoy se avistan cambios positivos como el desarrollo tecnológico, la conciencia ecológica, el afán por exigir mayor transparencia a autoridades políticas o de otro tipo; la mayor sensibilidad en la defensa de los derechos humanos, la promoción de la dignidad de la mujer, y la mayor atención a temas de discriminaciones sociales, raciales, religiosas o sexuales.

“Pero también lamentamos algunos hechos negativos dolorosos: nuestro sistema dominante aparece excesivamente centrado en lo económico; el afán de lucro y desmedidas ganancias económicas parece no tener límite. Nos parece que todo se ve a partir del dinero, por el dinero y para el dinero. Esto nos repugna”, aseveró.

En este contexto, dijo, la “Escuela de Psicología de la Universidad del Bío-Bío pretende tender puentes para vencer fosos de separación y construir vínculos de acercamiento. La ciencia psicológica es una contribución para acercarnos a los hombres y mujeres de nuestra tierra y de nuestro tiempo ofreciéndoles lo mejor de nosotros mismos: nuestro cariño y nuestro servicio leal. Ciencia y praxis tienen que ir de la mano. La creación de nuestro Centro Psicosocial fue una iniciativa del equipo de académicos y estudiantes de la época para demostrar eso mismo: que la ciencia, la academia, tiene que salir a la calle para servir a los hombres y mujeres de la calle. No tienen que venir ellos a nosotros; somos nosotros quienes tenemos que ir a ellos con lo mejor de nosotros mismos. ¿Para qué? Para servirlos en forma absolutamente gratuita, servirlos a todos, especialmente a los más pobres, de la mejor manera que se puede servir: por amor y con amor”, detalló.

Finalmente, aseguró que desde la Psicología de la Liberación se pretende demostrar  que es posible “desempeñarse en misiones de nuevos quijotes, para vivir la verdad, decir la verdad, construir la verdad. Porque la verdad nos hace libres”, concluyó.