Estudiantes conocieron experiencia emprendedora de Nicolás Larraín

La vida cambió ¿Qué hago? se denominó la charla que dictó el locutor radial y empresario Nicolás Larraín, en el Aula Magna de la sede Concepción. La actividad fue organizada por la Escuela de Ingeniería Civil Industrial y con ella se dio inicio al Ciclo de Charlas que se realiza durante todo el año.

En esta oportunidad, los asistentes conocieron la experiencia de vida de Larraín, vinculada con la innovación y el emprendimiento.

El director de la Escuela Ingeniería Industrial, Iván Santelices, comentó que esta instancia permitió a los alumnos conocer de primera fuente cómo la innovación y el emprendimiento puede aportar a los proyectos personales y profesionales. “Nicolás se ha dedicado, desde una visión personal, a dar charlas sobre estos temas, por lo que consideramos es un aporte al desarrollo y formación de nuestros estudiantes”.

Durante la charla, Nicolás Larraín expuso sobre el desencanto que actualmente tiene el ciudadano común y cómo el emprendimiento puede generar los cambios que la sociedad necesita. “Esa transformación debe venir desde las aulas, fomentando y apoyando el emprendimiento con todos los costos que eso implica. La atmósfera que se creó y la retroalimentación que tuve de los alumnos fue súper buena. Ahora hay que ver los efectos que en ellos pude provocar”, expresó.




Alumnos de Arquitectura expusieron trabajos en Biblioteca Municipal de Concepción

Bajo el nombre de Proyectos arquitectónicos para un edificio del Archivo Histórico de Concepción, 10 alumnos de arquitectura expusieron sus proyectos en la Biblioteca Municipal de Concepción. Los trabajos fueron realizados en la asignatura Taller IV, a cargo de los académicos Pablo Fuentes y Rafael Esteban.

La actividad inició con un panel de presentación y bienvenida a cargo de la decana de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Cecilia Poblete; el director del Archivo Histórico de Concepción, Armando Cartes; y el arquitecto Pablo Fuentes.

Los jóvenes que expusieron sus maquetas son Camila Vivallo, Verónica Moreno, José Lavín, Bayron Álvarez, Karen Espinoza, Romina Toledo, Joaquín Hueche, Claudia Valdebenito, Michelle Neira y Camila Aránguiz.

El académico Pablo Fuentes comentó que “la decisión ideológica de nuestra metodología académica estaba teñida por una convicción estructural: “lo que nos compete a los arquitectos es el espacio”. En ese marco, el planteamiento y desarrollo arquitectónico estaba enfocado a que todas aquellas variables se sometieran a hacer que el espacio, el vacío donde los actos y la percepción esplenden, fuera revelado”.

Tema significante, por sus posibilidades simbólicas, lo constituyó las dependencias destinadas al archivo de toda suerte de documentos históricos: fotos, mapas, textos, pinturas, objetos, libros, entre otros, que nuestros estudiantes consideraron como el tesoro a ser resguardado por un cofre. Las posibilidades de esta metáfora fueron exploradas con distintos resultados”, agregó.

Es importante destacar, como bien explicó la alumna de quinto año, Camila Vivallo, que un archivo histórico “es un edificio donde se guardan los documentos más importantes de una nación, más que lo que se guarda en una biblioteca”.

Si bien en un futuro cercano no se materializará edificio del Archivo Histórico de Concepción, la realización de estos proyectos crea “un precedente de algo necesario para Concepción, que en este momento no existen. Culturalmente es muy importante porque estos edificios no sólo guardan depósitos y documentos, sino que tiene espacios públicos valiosos lo que lograría generar un hito cultural para la ciudad”, dijo Vivallo.

Respecto a la complejidad del trabajo, el estudiante Bayron Álvarez explicó que “en un principio fue complicado porque es un tema duro. A diferencia de otros trabajos en los que teníamos más libertades, en este ya estaban definidos los metros cuadrados, por ejemplo, y eso nos complicó bastante en un comienzo”.