Traspaso de la presidencia protempore del Doctorado en Educación en consorcio

La Universidad Católica de la Santísima Concepción, UCSC,  asumió la presidencia protempore del Doctorado en Educación que dicta el consorcio de universidades conformado, además, por nuestra casa de estudios y las universidades Católica del Maule (UCM) y Católica de Temuco (UCT). El traspaso de la presidencia desde la UCM a la UCSC se formalizó a través de la firma de un protocolo, que suscribieron los rectores de los cuatro planteles, el lunes 17 de abril.

El acto se llevó a cabo en el auditorio Teresa de Avila de la Universidad Católica penquista, en el marco de la inauguración del año académico del programa en esa institución. La clase inaugural estuvo a cargo de la Dra. Natalia Avila, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien abordó el tema Enseñanza y aprendizaje de la escritura: un desafío para la formación docente.

El Doctorado en Educación en Consorcio es el resultado de un Proyecto Mecesup impulsado inicialmente por la UCM y que luego incorporó a las otras tres universidades. Su objetivo fundamental es formar doctores en Educación, para generar nuevos conocimientos en torno a la educación chilena, a partir de las Ciencias de la Educación y con una perspectiva interdisciplinaria, con el fin de producir innovación y cambio social. Promueve asimismo la formación de capital humano avanzado en regiones, de acuerdo con estándares nacionales e internacionales. El diseño colaborativo del programa permite aprovechar los recursos humanos y materiales, los fondos bibliográficos y los proyectos de investigación de las universidades que conforman el consorcio, las que le incorporan además elementos de su identidad y contexto regional.

Los rectores Christian Schmitz, de la UCSC; Diego Durán, de la UCM; Aliro Bórquez, de la UCT, y Héctor Gaete, de la UBB-

En 2016 fue acreditado por la Comisión Nacional de Acreditación por tres años, período máximo que puede obtener un posgrado que aún no registra egresados como es el caso del programa en consorcio, que comenzó a dictarse en 2014. En la oportunidad, se destacó la unión de la experiencia pedagógica de las instituciones que forman parte del consorcio, así como la movilidad académica y estudiantil. El programa logró instalar un semillero de nuevos investigadores con  los estudiantes, a través de estancias de investigación internacional, participación en proyectos competitivos y redes de colaboración a nivel nacional.

La estructura organizacional del Doctorado en Educación en consorcio considera un comité directivo, integrado por los rectores de las cuatro universidades miembro del conglomerado, y un comité académico, que conforman dos representantes de cada plantel, un director y un director alterno. A la presidencia protempore del Doctorado le corresponde encabezar este último por un período de tres años y es asumida sucesivamente por cada casa de estudios, según el siguiente orden: UCM, UCSC, UCT y UBB.




Más de mil 500 funcionarios y estudiantes participaron en el Censo 2017


Más de mil 500 representantes de las sedes Concepción y Chillán de la Universidad del Bío-Bío participaron en el Censo abreviado 2017, en una jornada marcada por la lluvia. “Cuando se nos pidió la colaboración acogimos inmediatamente el llamado, pues entendemos que esto es relevante para el país. En forma notable los estudiantes se inscribieron y desarrollamos un sistema de validación de ese tiempo a través de un ramo de formación integral”, comentó el rector Héctor Gaete, quien censó en el sector Palomares de Concepción.

En este Censo, del cual se conocerán los primeros datos en agosto del presente año, la máxima autoridad universitaria destacó que “es un esfuerzo para todo el país y donde necesitamos saber cuántos somos a partir de un buen proceso. Esto conlleva todo el diseño de políticas públicas en donde se establecen los beneficios sociales. Pero no sólo eso, también sirve para la investigación científica, desarrollar análisis sobre población, a qué etnia pertenecemos, entre otros aspectos”.

La directora general de Planificación y Estudios, Patricia Huerta, comentó que “la comunidad recibió bien las preguntas y nuestra presencia como censistas, de forma muy acogedora, participativa y amable. Esto lo veo como una contribución a lo que nosotros siempre hacemos como universidad pública en la región del Biobío”.

Dentro de los alumnos que se inscribieron como voluntarios, en Chillán la estudiante de Ingeniería Comercial, Priscila González, destacó también la buena experiencia y la amabilidad de los encuestados. “Asistí a mis capacitaciones correspondientes donde nos explicaron paso a paso, partiendo por el concepto básico como diferenciar vivienda, hogar y familia, por ejemplo”, explicó.

En tanto, el estudiante de Ingeniería Civil en Informática, Alex Goldenberg, quien participó como supervisor, manifestó “que los estudiantes voluntariamente se hayan inscritos es relevante, no fue un trabajo pesado ni complejo. En general lo que viví fue bueno, aunque un proceso estadístico es difícil, sólo hubo errores mínimos en mapas y de casas que quizá no existen. Pero es totalmente normal para lo que se está llevando a cabo a lo largo del país”.

Asimismo, el presidente de Asociación de Académicos de la sede Chillán, Álvaro Acuña, expresó que “es muy relevante el que como funcionarios de la Universidad estemos participando activamente en poder hacer que este Censo tenga el mejor desarrollo posible”.




Académicos UBB se adjudicaron más de un millón de dólares para investigación

Análisis y fortalecimiento de iniciativas locales para la adaptación al cambio climático en asentamientos informales en Latinoamérica y el Caribe, se titula el proyecto que los académicos de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño de la Universidad del Bío-Bío, trabajarán por cuatro años con el programa Quiero mi barrio de la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región del Biobío, a raíz de un consorcio multidisciplinario internacional de investigación, financiado por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo, IDRC, de Canadá, por más de 1,15 millones de dólares y coordinado por la Universidad de Montreal del mismo país.

Crédito: Dostercios, editorial audiovisual.

Según explicó el académico de la Facultad de Arquitectura, Hernán Ascui, la finalidad es desarrollar nuevas estrategias de trabajo colaborativo entre la academia, instituciones públicas y sociedad civil con el objeto de generar transferencia de conocimiento en cuatro ámbitos; vulnerabilidad, resiliencia, gobernabilidad y género. El proyecto se llevará a cabo en colaboración con la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, Cuba; la Universidad del Bio-Bio; la Universidad Estatal de Haití; y tres instituciones colombianas; la Universidad del Valle, la Universidad Javeriana y la ONG Antioquia Presente. Los académicos que colaboraron en la formulación de esta propuesta fueron, Claudio Araneda, Ignacio Bisbal, Roberto Burdiles y Hernán Ascuí.

El académico además declaró que se realizarán micro proyectos en una comunidad pequeña del territorio, que corresponderá a obras menores que se construirán en los barrios, para poner a prueba estos conocimientos de los países participantes, donde finalmente terminará siendo una información validada y que generará cambios que sean sustentables en el tiempo. Esto mediante la combinación de investigación empírica y la puesta en práctica de intervenciones urbanas a través de esta operación en asentamientos informales, iniciativa que jugará un papel importante en la formulación de estrategias y generación de conocimiento para la adaptación al cambio climático.

El plan de trabajo por parte de la UBB será implementar, en los próximos cuatro años, estrategias didácticas que favorezcan la calidad y profundidad de la interacción de los estudiantes con los distintos actores que intervienen en la vida de un barrio. De esta manera, estudiantes de la asignatura de taller de proyecto de primero a quinto año de la Escuela de Arquitectura UBB formularán propuestas para estos micro-proyectos, particularmente en respuesta a los retos que presentan los sistemas hídricos en contextos vulnerables.

Crédito: Dostercios, editorial audiovisual.

Precisó además que el hecho de que el equipo de académicos UBB integre este equipo de investigación internacional, es un reconocimiento a la calidad y prestigio que posee la Facultad y Universidad en la construcción de conocimiento. El proyecto además permitirá profundizar en el trabajo en base a problemas reales, incorporar competencias transversales en el proceso de enseñanza-aprendizaje, relevar la importancia del sentido social de la arquitectura y desarrollar estrategias efectivas de trabajo colaborativo interdisciplinario. A nivel institucional además se reforzará la vinculación bidireccional con el medio, considerando las necesidades del entorno y promoviendo nuevas formas de relación entre el estado, la academia y la sociedad civil.

La participación de la UBB en este proyecto internacional, forma parte de los resultados del grupo de investigación en Didáctica Proyectual GI 160402/EF y se enmarca en el plan de innovación en enseñanza en la Escuela de Arquitectura UBB iniciado el 2016 denominado Talleres de Barrio, donde participaron los académicos,
Nelson Arias, Hernán Ascuí, Claudio Araneda, Nicolás Sáez, Roberto Burdiles, Francisco Schiapacasse, Ignacio Bisbal y María Isabel López. Iniciativa que se gestó en el curso de capacitación en innovación pedagógica Laspau-Harvard y se sustenta en un convenio de cooperación con el programa Quiero mi Barrio de la Seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región del Biobío.

Œuvre Durable

Crédito: Dostercios, editorial audiovisual.

El proyecto fue presentado por el Observatorio Universitario de la Vulnerabilidad, la Resiliencia y la Reconstrucción Sostenible, Œuvre Durable, por su acrónimo en francés, que es un equipo de investigación inter-universitario que agrupa la Facultad de Diseño del medio ambiente de la Universidad de Montreal; la Escuela de Planeación Urbana de la Universidad McGill y el departamento de Geografía, Urbanismo y Medio ambiente de la Universidad de Concordia. El equipo está dedicado al estudio y análisis de la vulnerabilidad, la resiliencia y la reconstrucción sostenible. Interesados por las variables que afectan nuestro entorno, como desastre naturales, cambio climático, entre otros.