Experto internacional en Educación Emocional brindó serie de conferencias en la UBB

El académico Dr. Rafael Bisquerra Alzina, es director del Postgrado en Educación Emocional y Bienestar (PEEB), del Postgrado en Inteligencia Emocional en las Organizaciones (PIE) entre otros postgrados y masters en la Universidad de Barcelona, España. Actividad fue convocada por el Grupo de Investigación de Desarrollo Emocional Cognitivo para el Aprendizaje (GIDECAP) integrado por académicos de la UBB.

La directora del Programa de Magíster en Educación UBB, Dra. Maritza Palma Luengo, comentó que la visita del Dr. Bisquerra fue posible a través del Grupo de Investigación de Desarrollo Emocional Cognitivo para el Aprendizaje (GIDECAP), el Programa de Doctorado en Educación en consorcio, y el Departamento de Ciencias de la Educación de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío.

La conferencia inicial se realizó en el Salón Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla y consideró la participación del decano de la Facultad, Marco Aurelio Reyes Coca, directores de escuela y jefes de departamento, académicos y estudiantes de pre y postgrado.

Además, se contó con la amplia presencia de directivos y profesores de los establecimientos educacionales de la provincia de Ñuble que previamente colaboraron con las investigaciones llevadas a cabo por el grupo de investigación GIDECAP y el proyecto FONDECYT 11160040.

“El académico Dr. Rafael Bisquerra Alzina desarrollará diversas charlas y talleres relacionados con el campo de la educación emocional e investigación educativa. En este caso abordaremos la educación emocional, como un tema inherente al ser humano, con el objetivo de descubrir, discutir y reflexionar acerca del desarrollo de competencias emocionales como conciencia emocional, regulación emocional, autogestión, inteligencia interpersonal, habilidades de la vida y bienestar. Llevar a la práctica la educación emocional implica diseñar programas fundamentados en un marco teórico que requiere contar con un profesorado debidamente preparado, una tarea que por cierto, se encuentra pendiente en nuestro sistema educativo actual chileno”, acotó la Dra. Palma.

En su conferencia el Dr. Rafael Bisquerra explicó que el concepto de educación emocional implica un proceso educativo que tiene como objetivo el desarrollo de competencias emocionales.

“La educación emocional es necesaria porque es una prevención a muchos problemas sociales que no están suficientemente atendidos en las asignaturas ordinarias de matemáticas, sociales, lenguaje, naturales, entre otras. ¿Cuáles son estas necesidades? Como ejemplo, podemos citar la prevalencia que hay en nuestra sociedad de ansiedad, estrés, depresión, violencia, consumo de drogas, conflictos, entre otros. Todo esto tiene una carga emocional muy potente, y las competencias emocionales son un factor de gran ayuda para prevenir y afrontar estas situaciones. La falta de educación emocional, y por lo tanto, de competencias emocionales, refleja el analfabetismo emocional que está presente en muchos comportamientos y problemas sociales actuales”, ilustró el experto.

El desconocer la relevancia de este concepto o el no ser consciente de su importancia tiene implicancias serias, sobre todo en el ámbito educativo. “Para el rendimiento académico se necesita como mínimo ser capaz de prestar atención escuchando en silencio. Estas son competencias emocionales que tienen que ver con el control de la impulsividad, de la atención, la atención plena, que es una práctica que tiene como objetivo poder estar escuchando con atención y en silencio, es una competencia emocional que afecta directamente al aprendizaje y al rendimiento académico”, describió Bisquerra.

El Dr. Bisquerra Alzina reconoció que por tratarse de un concepto emergente es necesario sensibilizar al profesorado, a la sociedad y a la política en general, para que a partir de ello se exprese la necesidad de formación del profesorado y de las familias, lo que redundará en una formación pertinente de los estudiantes, quienes podrán alcanzar el desarrollo de competencias emocionales que repercutirán efectivamente en sus estudios y en su desarrollo personal. La evidencia científica confirmaría, expresó Bisquerra, que el desarrollo de competencias emocionales incide en la disminución de problemas como el comportamiento disruptivo en el aula, conflictos, violencia, problemas de rendimiento académico, entre otros.

El Dr. Bisquerra dio cuenta del modelo de competencias emocionales que propone en el libro “Psicopedagogía de las emociones”, donde se consideran cinco grandes bloques de competencias emocionales. “Aquí nos referimos a la conciencia emocional, es decir, la conciencia de lo que me pasa por dentro. La regulación emocional, que significa la capacidad de cambiar nuestras emociones, alargando unas y acortando otras (…) Otro bloque tiene que ver con la autoestima, la autonomía, la toma de conciencia de la propia responsabilidad. También identificamos la capacidad de relacionarnos con otras personas y mantener vínculos emocionales positivos, que es importante para la convivencia y el bienestar. Y ya que hablamos de bienestar, hay todo un bloque de competencias cuyo objetivo es el desarrollo del bienestar emocional, de climas emocionales positivos, de la capacidad de poder gozar de la vida y compartir momentos gozosos con otras personas, ampliando y difundiendo climas emocionales positivos”, describió.

Además de la conferencia sobre Educación Emocional, el Dr. Bisquerra también consideró en su programa la realización de talleres sobre Desarrollo Emocional, Investigación Educativa y Educación Emocional en la Formación Inicial, orientados especialmente a académicos de la Universidad del Bío-Bío, estudiantes de pregrado, jefes de Unidades Técnico Pedagógicas, orientadores y directores de establecimientos educacionales de Ñuble, así como charlas específicas para estudiantes del Doctorado en Educación en consorcio UBB, del Magíster en Educación UBB y académicos del Departamento de Ciencias de la Educación.

El decano Marco Aurelio Reyes Coca felicitó la presencia del Dr. Rafael Bisquerra y reconoció el empeño del Grupo de Investigación de Desarrollo Emocional Cognitivo para el Aprendizaje (GIDECAP) de cara a mejorar la calidad de la educación chilena.

“La calidad de la educación no se mejora exclusivamente con la transmisión de conocimientos. Hay multitud de factores que inciden en la mejor calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el aula. Todos sabemos que la calidad de la educación, el éxito en el mejoramiento de la educación, no se mejora en las oficinas, ni en las universidades, sino en el aula de las universidades y de los establecimientos educacionales, en la escuela, como le llamamos genéricamente”, aseveró el decano.

Por su parte, la académica del Departamento de Ciencias de la Educación, Dra. Nelly Lagos San Martín, precisó que GIDECAP nace por la necesidad de dar cabida a variables como las mencionadas en la conferencia, las que habitualmente están relegadas en el sistema educativo, pese a la importancia que tienen en el bienestar personal y social de todo ser humano.

“Nuestro grupo se encuentra iniciando sus actividades pero ya se enmarca en él un proyecto FONDECYT que sigue los lineamientos de trabajo y que tiene entre sus proyecciones la creación de un programa de Fortaleza Psicológica, que esperamos poder mostrar en un futuro no muy lejano, con el propósito de ayudar y ser apoyo para la formación de Fortaleza Psicológica en el nivel de educación básica o primaria”, ilustró.

La Dra. Lagos San Martín precisó que el grupo de investigación también tiene como meta generar lazos y redes que permitan estar en sintonía con las necesidades de las escuelas y liceos de Ñuble. “Sé que a todos nos asiste la convicción de la importancia de una educación emocional que desarrolle las habilidades básicas para la vida, y por ello, hemos hecho este esfuerzo de contar con el Dr. Bisquerra, quien ha centrado su investigación en esta área desde mediados de los años ’90, por lo tanto es y representa un ícono en esta área de la formación”, recalcó la académica UBB.