Carmen Hertz presentó en la UBB su libro “La historia fue otra”

Una cálida recepción dio la comunidad universitaria y local a la abogada Carmen Hertz, quien escogió a la Universidad del Bío-Bío para presentar, por primera vez en la Región, su libro La historia fue otra, el miércoles 5 de julio, en las sedes Concepción y Chillán.

Carmen Hertz, acompañada por la académica de Trabajo Social, Vivianne Hasse, y el director de Desarrollo Estudiantil, Eduardo Solís, sostuvo un encuentro protocolar con el rector Héctor Gaete.

La presentación de la autora estuvo a cargo de la académica de la Escuela de Trabajo Social, Vivianne Hasse, quien hizo una breve reseña de la vida y labor de la destaca abogada en nuestro país y en el extranjero. Entre ellas, su trabajo en la defensa de los derechos humanos en la Vicaría de la Solidaridad, en la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación del Ministerio del Interior y como agregada científica en la misión de Chile ante organismos internacionales con sede en Ginebra.

 

Al iniciar su relato, Carmen Hertz precisó que La historia fue otra trata de abordar aquellos acontecimientos colectivos vividos por la generación del sesenta a lo largo de las décadas. “Es la historia no oficial, la que se ha tratado de invisibilizar y se ha distorsionado por parte del relato oficial instalado en nuestro país. Es una invitación a reflexionar sobre los temas que van iluminando nuestro presente y lo que va a ser nuestro futuro”, expresó.

Durante su intervención destacó que el libro describe la época de la Unidad Popular, “donde los jóvenes asumieron responsabilidades como parte de un proceso democrático que se venía gestando por décadas en el país, el que culminó con el gobierno de Salvador Allende, que no fue un cúmulo de errores y desaciertos como se ha pretendido instalar por algunos sectores, sino la culminación de un proceso democrático como nunca se ha tenido en este país y probablemente falta mucho tiempo para que volvamos a tener un lugar, una patria donde tengamos todos cabida, que sea más justa, más inclusiva y con más dignidad”, enfatizó.

Asimismo, explicó que narra el golpe de Estado acontecido en el país en 1973, cuya dictadura trajo “una política de exterminio que prácticamente destruyó el tejido social chileno, porque esa política, implementada desde el mismo día del golpe, fue contra los dirigentes políticos de la coalición que gobernaba, los dirigentes sindicales, sociales, estudiantiles, campesinos, entre otros”.

Ante esta realidad, subrayó la labor que cumplió la iglesia a través de la Vicaría de la Solidaridad, ayudando a los perseguidos a denunciar los crímenes, “pero también a reconstruir ese tejido social mediante las organizaciones que formaron el movimiento popular, cuyo rol al término de la dictadura es fundamental y ha sido invisibilizado y distorsionado. Ese es un tema a debatir en el futuro, cómo se sale de la dictadura y el modelo de transición que era modélica, maravillosa, imposible de ser cuestionada, porque te estigmatizaban”, manifestó.

En materia de justicia, afirmó que el punto de inflexión fue la detención en Londres y posterior extradición de Augusto Pinochet a Chile. “En el Poder Judicial antes de eso no se investigaba nada. Se ven obligados y comienzan con un comportamiento a la altura del papel que les corresponde, se hace propio el derecho internacional de los derechos humanos, cuestión que en Chile era inexistente, porque este país era una especie de isla que no formaba parte de la comunidad internacional”.

Durante su relato recordó la muerte de su marido, Carlos Berger, quien junto a 25 detenidos fue asesinado por la Caravana de la Muerte, en Calama. “Ellos no tuvieron ni siquiera el privilegio de ser fusilados sino que fueron masacrados con corvo, con disparos a distintas partes del cuerpo, ese episodio criminal todavía no tiene sentencia”, aseveró.

Como defensora de los derechos humanos, afirmó que los crímenes de exterminio que vivió la sociedad chilena son parte del presente nacional. “Instalar la verdad, la justicia y la memoria ha sido un camino muy difícil, donde se han interpuesto intereses muy poderosos y donde se ha pretendido desembocar en la impunidad y en el olvido. Eso no ha sido del todo posible, porque bien sabemos que un país que ignora su pasado no tiene posibilidad de modelar un futuro muy decente, una sociedad que ha sido traumatizada por el genocidio necesita transitar por los caminos de la verdad y la justicia para reconstruirse”, subrayó.

En ambas sedes de la UBB, Carmen Hertz dialogó con los presentes, quienes compartieron su visión sobre los diversos temas. Finalizada la actividad, la autora firmó los ejemplares de su libro.

La actividad fue organizada por el Programa de Derechos Humanos y la Dirección de Desarrollo Estudiantil de nuestra Universidad.