Mujeres de Chillán y Chillán viejo valoraron capacitación UBB en elaboración de productos congelados y enlatados

Una jornada emotiva fue la que se vivió durante el acto de finalización y entrega de certificados del taller de capacitación denominado “Manipulación y elaboración de productos congelados y enlatados a través de aprendizaje servicio”, que benefició a 25 mujeres integrantes del Programa Mujer Jefa de Hogar de los municipios de Chillán y Chillán Viejo.

La capacitación se desarrolló en el contexto del Proyecto Aprendizaje Servicio (PM UBB 1402) de FACE UBB, desarrollada conjuntamente con la Escuela de Ingeniería en Alimentos de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos (FACSA).

Durante el acto, la beneficiaria del curso de la comuna de Chillán Viejo, Gladys Catricheo, destacó la apuesta de la Universidad del Bío-Bío por aportar herramientas concretas que permiten a las jefas de hogar y mujeres trabajadoras generar recursos para sus familias y emprender nuevos rumbos.

“Quiero dar las gracias por esta grandiosa oportunidad que se nos ha dado como mujeres trabajadoras y jefas de hogar, quienes no tenemos una educación de excelencia o universitaria. Para varias de nosotras es la primera vez que estamos en la Universidad y lo agradecemos. Ha sido muy lindo decirle a nuestros hijos -vamos a estudiar a la Universidad-, y a ellos también les eleva el autoestima porque si ven que su mamá va a la Universidad, aunque sea por unos días, a ellos también los motiva y los alienta”, aseveró.

Gladys Catricheo hizo hincapié en las alternativas que se abren a partir de esta primera experiencia. “Esto implicó levantarnos más temprano, dejar almuerzo hecho en la casa, enviar a los niños al colegio, y luego correr para llegar a la Universidad y cumplir con nuestra responsabilidad”, expresó.

La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos (FACSA), Patricia Letelier Sanz, se mostró confiada en que los aprendizajes alcanzados en el taller permitirán a las beneficiarias generar emprendimientos y nuevos espacios laborales que contribuirán a mejorar la calidad de vida de las propias mujeres y de sus familias.

“Para nosotros y para sus familiares esto constituye un motivo de orgullo. Esperamos que los talleres que han realizado hayan cumplido sus expectativas. Queremos que vuelvan a nuestra Universidad a otros talleres e instancias que podemos generar atendiendo las necesidades de formación que ustedes requieran”, manifestó la decana Letelier Sanz.

En tanto, el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña Hermosilla, relevó el carácter asociativo de la iniciativa desplegada que sumó los aportes del Proyecto Aprendizaje Servicio (PM UBB 1402) de FACE, la Escuela de Ingeniería en Alimentos de FACSA, y el Programa Mujer Trabajadora y Jefa de Hogar de los municipios de Chillán y Chillán Viejo.

“Desde la Universidad nos convoca el aporte a la formación de nuestros estudiantes y a la comunidad. También valoramos el entablar vínculos bidireccionales donde aportamos al trabajo de otras instituciones. Nos satisface mucho ser parte de este trabajo porque las mujeres adquieren competencias y a la vez conocen lo que hacemos como Universidad. Este trabajo asociativo de creación de valor, se traduce en mayor bienestar de la comunidad”, aseveró.

La directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Fabiola Cerda Leal, destacó el afán de superación de las participantes, así como el rol desempeñado por estudiantes y académicos de la carrera.

“Quienes les brindaron el curso representan lo mejor que tiene nuestra Universidad, sus estudiantes y académicos. Agradezco a ustedes por participar y también a nuestros estudiantes así como al profesor Jorge Moreno Cuevas. Esperamos que iniciativas como esta se sigan multiplicando. Queremos que ustedes vuelvan a nuestras aulas y que sus hijos, sus nietos, también vengan a formarse a nuestra Universidad, porque esto es lo que somos y lo que nos apasiona”, manifestó.

El director del Programa Aprendizaje y Servicio de FACE UBB, Mauricio Salazar Botello, subrayó los beneficios del trabajo colaborativo, desafío que implica esfuerzo y voluntad por alcanzar un objetivo común.

“Tras este trabajo hay mucho esfuerzo de los estudiantes y profesores que les acompañaron, y lo hacemos con el mayor agrado. Trabajar en equipo significa acopiar energías y buscar los espacios para que esto suceda, y cuando llegamos a estos momentos, sentimos que eso tiene una recompensa absolutamente infinita”, comentó.

“Queremos seguir trabajando y contribuyendo  para que a través de este proyecto u otros que podamos tener en la Universidad, podamos ayudarles a seguir creciendo. Ustedes hoy le dan sentido a lo que significa trabajar en un proyecto de esta naturaleza”, enfatizó el académico Mauricio Salazar Botello.

A su vez, la coordinadora del Programa Jefas de Hogar de la Municipalidad de Chillán, Daniela Parra, y el encargado del Programa Mujer Trabajadora y Jefa de Hogar, línea independiente de Chillán Viejo, Leonardo Molina agradecieron el trabajo de la Universidad del Bío-Bío, que permite empoderar a las beneficiarias, alcanzar sueños pendientes y trazar nuevas metas en su desarrollo personal, que también tributan en un mayor bienestar de sus familias.