Estudiantes mexicanos destacan experiencia formativa en la Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB

La Escuela de Ingeniería en Alimentos despidió a los estudiantes de intercambio Carla Fernanda Velásquez Jacinto de la Universidad de Guadalajara, a Diana Angélica Ochoa Montes de la Universidad de Guanajuato y a Luis Ángel Zavala García de la misma casa de estudios, quienes cursaron un semestre académico en la Universidad del Bío-Bío.

La actividad reunió a académicos del Departamento de Ingeniería en Alimentos, funcionarios administrativos de la carrera y los propios jóvenes que ahora retornan a México.

La directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Fabiola Cerda Leal, comentó que la experiencia de intercambio académico con los jóvenes mexicanos implicó aprendizajes conjuntos, pues la carrera también logra contrastar sus características en comparación a sus símiles internacionales.

“Pudimos advertir características y fortalezas de nuestra estructura curricular. Nuestra malla considera diversas ramas de especialización en ingeniería y eso llama la atención. El componente ingenieril de nuestra escuela es bastante amplio y nos reporta un sólido posicionamiento en cuanto a las competencias de nuestros estudiantes dichas áreas”, expresó la directora de escuela.

La académica Cerda Leal también manifestó que la presencia, cada vez más regular de estudiantes extranjeros, estimula a los jóvenes de la UBB a vivir una experiencia de intercambio.

“Nuestros estudiantes se han interesado en ver cómo ellos pueden salir y vivir la experiencia del intercambio. De hecho, este segundo semestre uno de nuestros alumnos va de intercambio a una universidad de España y otro a México. Esto es positivo porque nuestros estudiantes se motivan por conocer  nuevas formas de aprender y experiencias de vida en términos culturales y académicos”, aseveró.

Luis Ángel Zavala García, estudiante de Ingeniería en Alimentos de la Universidad de Guanajuato, comentó que las diferencias más notorias las advirtió en cuanto a métodos de estudio, así como de enseñanza y aprendizaje. “Aquí, el profesor te da una pauta y tú tienes que buscar por tus propios medios y conocimientos previos la forma de resolver la problemática. Allá es similar, pero sí hay más trabajo guiado o de tutoría”, indicó.

Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento para el cuerpo académico y sus compañeros de asignaturas. “Agradezco todas las atenciones que directa e indirectamente tuvieron con nosotros. A los profesores que nos guiaron durante el semestre les agradecemos los conocimientos que nos impartieron en las aulas. Nos llevamos muchas nuevas experiencias y aprendizajes. Nuevos métodos de estudio, nuevas maneras para trabajar en equipo o en forma individual. Cada quien vive el intercambio de manera diferente, pero creo que los tres lo disfrutamos mucho”, aseguró.

En tanto, Carla Fernanda Velásquez Jacinto, estudiante de Ingeniería en Alimentos y Biotecnología de la Universidad de Guadalajara, aseguró que no es la misma que arribó a Chile hace 5 meses, y si bien el inicio del periplo pudo ser complejo, hoy retorna a México muy conforme.

“En principio pensaba que lo más difícil era comenzar en un país nuevo, pero ahora creo que lo más difícil es dejarlo, dejar a las personas que se convierten en tu familia. El solo hecho de vivir en otro país, adaptarse a su cultura donde todo es diferente es algo muy importante. Creo que fue un reto el demostrarme a mí misma que tenía la capacidad para sobreponerme a todas las dificultades, y que era capaz de adaptarme a un método nuevo de aprendizaje, y a la forma de ser de las personas y de los profesores. Uno aprende en todos los sentidos”, compartió.

Finalmente, Diana Angélica Ochoa Montes, estudiante de Ingeniería en Alimentos de la Universidad de Guanajuato, valoró la actitud de permanente acogida y protección que la UBB y los propios compañeros les manifestaron.

“Desde que llegamos nos ayudaron muchísimo. Nuestros asesores nos guiaron en todo momento. Me voy con muchas enseñanzas y me siento feliz de lo que logré en la Universidad del Bío-Bío y por todas las personas que conocí. Me encantaría tener más tiempo para quedarme aquí. La gente siempre nos brindó la mano y fueron muy amigables. Y si alguien de aquí viaja a México, si tengo la oportunidad, yo los acogeré igual como ustedes lo hicieron”, compartió.