Nütram abordó cosmovisión mapuche y patrimonio intercultural

Representantes de la comunidad mapuche de la región del Biobío participaron en Nütram (conversación) sobre cosmovisión y patrimonio intercultural de nuestro pueblo originario que fue presidido por el machi Juan Curaqueo Coliqueo, el viernes 4 de agosto, en el Aula Magna de la sede Concepción de la Universidad del Bío-Bío. 

La actividad, organizada por la Escuela de Trabajo Social y la Dirección de Desarrollo Estudiantil, tuvo también como panelistas a la poeta y kimche, María Hueñuñir; la antropóloga Natalia Milla; y al artesano y orfebre, Felipe Andrades.

El machi Juan Curaqueo Coliqueo agradeció la convocatoria del encuentro y a las personas que se manifestaron en espíritu y energía. Asimismo, recordó el proceso que le tocó guiar en la selección del espacio físico y del entierro de los dos Chemamüll que actualmente se encuentran en la sede Concepción de la UBB. Al respecto manifestó que existen voces disidentes por la instalación de los Chemamüll, una persona “hablante que se cree más sabio que una persona ceremoniante. Siempre va existir gente que no encuentra nada bueno. No sé qué sentirá esa persona, que quiere destruir, pero nosotros venimos a construir y en la Universidad yo creo que durante los meses, el tiempo que llevan los Chemamüll, deben pertenecer donde están, porque están haciendo una resguarda a la Universidad y a la juventud, que se está preparando para lo que es el saber”, afirmó.            

Similar opinión tuvo el artesano Felipe Andrades, quien estuvo a cargo de esculpir los Chemamüll. “Nosotros como jóvenes tenemos la misión de recuperar estos espacios y no aceptar que venga gente de otros territorios a decirnos cómo hacer las cosas, porque nosotros somos la raíz de este lugar”, enfatizó.

Al hacer un breve relato de su vida en Valle Nonguén, señaló que como mapuche “es importante ser parte de este territorio, rescatar su historia. Este es un territorio que sufrió mucho el choque con el español, también es un lugar donde habían muchos Chemamüll, por eso es que yo hago énfasis en recuperar espacios, en instalar Chemamüll y que de esa forma nos conectemos con nuestra espiritualidad”, expresó emocionado.

Asimismo, la kimche, poeta y abuela, María Hueñuñir, explicó a los presentes la cosmovisión, subrayando que los mapuche “somos formados a no crear divisiones, con nada, con nadie; somos personas con valores como el respeto, la sabiduría, la responsabilidad de traspasar los conocimientos orales que fueron dados y que son genéticos, tener la capacidad de tener un corazón limpio, con ancestros que viven en nosotros. Esa es nuestra creencia, que a veces la tergiversan con adoctrinamiento que no corresponden a nosotros”, aseveró.

Igualmente, expresó que quien nace en un territorio tiene la misión y responsabilidad de resguardarlo. “Somos parte, tenemos un mandato espiritual que es velar por nuestro bosque nativo, porque cada planta y árbol de este territorio tiene una vibración y energía, un sonido subterráneo que sostiene nuestros pasos mientras caminamos”. Llamado que también realizó el machi Juan Curaqueo, quien solicitó a los asistentes: “aprendan a valorar y honrar el territorio, cuidar los bosques nativos, las aguas, a respetar a los machi”.

Por su parte, la antropóloga Natalia Milla explicó que el patrimonio mapuche, como el de otras culturas, lo compone una expresión material y otra inmaterial. Sin embargo, dijo, éste se mueve en la sintonía con el rescate, la conservación y la pérdida, en el circuito de la protección.

Un ejemplo de ello, afirmó, es el patrimonio de las hierbas medicinales y salud mapuche, “sin embargo, hay amenaza en ese saber, porque hay otras situaciones que han provocado que en algunos territorios no se garantice que se ejerza el saber de manera autónoma y libre como en aquellos donde existen forestales, entonces es fácil que desde otros poderes se trabaje el patrimonio, después que lo han quitado todo y luego se preocupen de restablecer y cuidar este patrimonio. Eso me genera algunas contradicciones”, indicó.

El Nütram fue un encuentro de diversas generaciones y personas que viajaron de distintas partes de la intercomuna, destacando Tirúa, Cañete, Quillón y Tomé, y de otras regiones, quienes dialogaron con los panelistas sobre sus visiones de la realidad mapuche. Entre los asistentes estuvieron representantes del movimiento mapuche en reivindicaciones territoriales, culturales, educativas, del área de la salud, espirituales y del mundo académico.