Con entrega de certificados culminaron talleres de robótica que dictaron estudiantes a niños con hospitalización prolongada

Con entrega de certificados culminó el proyecto de estudiantes del Grupo de Robótica de la Universidad del Bío-Bío, sede Concepción, quienes dictaron talleres de robótica a niños con hospitalización prolongada de la Escuela Hospital G-545 del Hospital Regional de Concepción, Guillermo Grant Benavente, gracias a la adjudicación del Fondo de Apoyo para el Desarrollo Estudiantil (Fade), de la Dirección de Desarrollo Estudiantil.

Al respecto el director de Desarrollo Estudiantil, Eduardo Solís, manifestó que este tipo de iniciativas al ser una universidad pública es una especie de deber, “por tanto siempre estamos comprometidos y tratando de vincularnos con la comunidad. Para nosotros este es un tema de gran relevancia y esperemos que esta relación se vaya  enriqueciendo en el tiempo, hay varias iniciativas estudiantiles que nos demuestran que los jóvenes de nuestra Universidad están pensando permanentemente en cómo aportar a la comunidad y es lo que queremos como institución, que nuestros estudiantes y futuros profesionales sean involucrados, críticos y un aporte a la sociedad, por tanto con ejemplos como esto siento que lo estamos logrando”.

Por su parte la directora de la Escuela Hospital, Guiselle Reyes, explicó que esta Escuela funciona hace más de 57 años, siendo la más antigua del país, primera en Latinoamérica, que cuenta con niños de pre kínder a octavo básico, quienes son pacientes del hospital y debido a sus enfermedades no pueden asistir a un colegio tradicional, por tanto les ayuda a evitar la deserción escolar.

La Directora expresó además que la experiencia fue innovadora y significativa, un gran aporte a los estudiantes, quienes primero son pacientes y luego estudiantes, “porque es una instancia que les ayuda a ellos a adquirir conocimiento, habilidades, a desarrollar pensamiento matemático y crítico, lo cual tributa por  una parte a sus planes de estudio, pero sin lugar a dudas los ayuda a la parte motivacional, ya que les permite desarrollar herramientas, donde pueden olvidarse por un momento de su enfermedad, por tanto debido a los buenos resultados de esta iniciativa espero que se replique a futuro, para que los niños sigan desarrollando herramientas que los ayuden a aprender”, precisó.

El estudiante de Ingeniería Civil en Automatización y director del Grupo de Robótica, Carlos Lagos, quien lideró la iniciativa que se extendió por más de dos meses, comentó que “para nosotros fue enriquecedor el trabajar con estos niños, conocer sus experiencias, era muy agradable el trabajo con ellos. La idea es que esto se pueda seguir replicando, tanto acá como en otros establecimientos, para que más niños tengan acceso a la robótica, lo valorable también es que estos niños aprendieron la tecnología del mañana, por lo que es bueno que hayan aprendido de pequeño esto, lo cual puede permitir que a futuro sean profesionales de esta área”.

Al respecto una de las estudiantes que participó del taller, Nataly Vergara (14) quien ha estado desde cuarto básico en la Escuela valoró la iniciativa, “me gustó compartir con los profesores, haber aprendido cosas y poder crear nuestro propio robot fue genial, así que espero se realice por más tiempo”, dijo.

En la oportunidad se les hizo entrega de reconocimientos a los doce niños que participaron de los talleres, así como a lo propios estudiantes de la Universidad.