MacroFacultad de Ingeniería organizó Día Tecnológico en la UBB

Con un gran marco de público se desarrolló el Día Tecnológico UBB, actividad que contempló la charla Industria 4.0 y sus desafíos para la región del Biobío, dictada por el experto internacional en ingeniería y tecnología, Jorge Yutronic Fernández; y la Feria Tecnológica, donde se exhibieron proyectos de innovación y transferencia realizados poralumnos, académicos e investigadores de la Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad, que fueron apoyados por la MacroFacultad de Ingeniería a través del Nodo de Innovación y Transferencia (i+T) UBB.

Al inicio de la charla, el decano de la Facultad de Ingeniería, Francisco Ramis, se refirió a los principales resultados obtenidos por la MacroFacultad de Ingeniería, destacando la aprobación de iniciativas externas, la realización de proyectos con impacto Meso Regional, el programa de doctorado tecnológico y magíster, los proyectos del fondo de desarrollo educativo, la virtualización de asignaturas, robotización de los laboratorios y los convenios con universidades extranjeras. “Además, estudiantes y académicos de nuestra Facultad tuvieron la posibilidad de realizar pasantías en el extranjero, estamos en convenios con empresas multinacionales y nuestros alumnos realizan emprendimientos gracias a nuestro apoyo”, mencionó.

Agregó que un hito significativo fue el reconocimiento que entregó Corfo en el IV Encuentro Anual Ingeniería 2030, en el que la MacroFacultad de Ingeniería fue destacada en los Premios Ingeniería 2030 por sus los logros en transferencia, comercialización y emprendimiento tecnológico en ingeniería para Chile.

Tras las palabras del Decano, se dio inicio a la charla donde Jorge Yutronic expuso sobre el aporte que entrega la industria 4.0, el que se relaciona con el mejoramiento de los procesos productivos tanto en calidad como en eficiencia. Esto, indicó el expositor, “es consecuencia de las tecnologías tales como el internet de las cosas, inteligencia artificial, robótica, manufactura aditiva, entre otras y los nuevos modelos de negocios basadas en ellas”.

Entre los principales desafíos que plantea están la formación y atracción de capital humano apto, la renovación de las industrias, de la academia y de los gobiernos, actuar en los mercados local y globalmente, innovación, inversión, velocidad y agilidad en el cambio. “En síntesis, esta industria plantea una encrucijada, ya que por una parte es una oportunidad significativa para unos y amenaza para otros. Chile y el Biobío en particular, están a tiempo de aprovechar la oportunidad”, comentó.

Tras finalizada la charla, los asistentes se trasladaron al Hub de Innovación de la UBB, donde se inauguró la Feria Tecnológica, que mostró proyectos que fueron resultados de las distintas convocatorias efectuadas por la MacroFacultad de Ingeniería UBB a docentes y estudiantes de la Facultad. El director del Nodo i+T, Patricio Álvarez, indicó que más de 130 académicos de las universidades de Talca, Bío-Bío y La Frontera “compartieron la idea de trabajar colaborativamente, para potenciar las capacidades individuales y ponerlas al servicio de la innovación”.

En el caso de los estudiantes, el director agregó que el objetivo principal fue potenciar la generación de un ecosistema de innovación y emprendimiento entre los alumnos de pre y posgrado de la UBB. “Lo que nosotros buscábamos, es transformar la mentalidad de académicos y estudiantes respecto de su actitud frente a las oportunidades y desafíos que nos presenta el mundo. Y el proyecto Ingeniería 2030 es una invitación a mirar los problemas de una forma distinta y a entenderlos como una oportunidad, que nos permita contribuir de manera significativa en la calidad de vida de nuestra comunidad”, finalizó.




Al asumir el cargo, rector Cataldo delineó ejes y desafíos del nuevo gobierno universitario

Autoridades y representantes de los sectores público, privado y universitario, académicos, funcionarios administrativos y estudiantes concurrieron a la ceremonia en que el Dr. Mauricio Cataldo Monsalves asumió como rector de la Universidad del Bío-Bío para el período 2018 – 2022. Los próximos cuatro años serán clave para la historia de nuestra institución: Debemos enfocarnos en definir un nuevo tipo de relación al interior de nuestra comunidad, más humana y dialogante, para desde allí forjar el vínculo necesario con otros actores sociales, nacionales e internacionales, para alcanzar el logro de las altas tareas a las que la sociedad nos ha convocado, subrayó el Dr. Cataldo tras recibir la medalla que simboliza el traspaso del cargo de la más alta autoridad de la UBB.

El académico puntualizó asimismo los pilares sobre los que se estructurará el gobierno universitario que se inicia. Primero, una forma distinta de concebir la política institucional, centrando nuestro quehacer en formas de gobernanza heterárquica, que asuman la co-responsabilidad de la conducción de la Universidad, junto con nuestras Escuelas y Departamentos. Segundo, una forma de concebir nuestra economía institucional desde una perspectiva de colaboración, más que de competencia por los recursos disponibles. Tercero, un gobierno universitario fundado sobre un tejido social democrático, inclusivo y éticamente comprometido con los derechos de las personas.  Y cuarto, un enfoque técnico de la gestión con carácter sistémico, adaptativo, desburocratizado y con énfasis en el reconocimiento integral de quienes somos parte de la comunidad.

En cuanto a “la gran tarea que se nos viene para los próximos años”, la elaboración de los nuevos estatutos de nuestra Universidad, adelantó que en los meses siguientes “propondremos a la Honorable Junta Directiva un cronograma de preparación del proceso, que incluye las definiciones metodológicas, los mecanismos de participación triestamental y la forma de llevar los estudios jurídicos respectivos”.

Se refirió también a la creación de la Dirección General de Género, Equidad e Inclusión, que deberá abordar un proceso institucional que propicie el profundo cambio en la cultura universitaria, dijo. Hay un punto de partida básico –agregó-, señalado por los movimientos sociales de las mujeres en la UBB y en diferentes ciudades del país. Debemos trabajar firmemente para erradicar las prácticas y lenguajes sexistas, garantizar que el acoso laboral y sexual no será permitido en nuestra comunidad y avanzar hacia políticas estrictas que no sólo sancionen estas conductas, sino que ofrezcan medidas de protección y reparación efectivas a las víctimas, argumentó.

¿De qué otra forma podemos abocarnos a las grandes tareas que tenemos por delante? No es sino el camino del reconocimiento y la valoración de la dignidad de cada integrante de esta comunidad lo que permitirá avanzar hacia mejores estadios del desarrollo institucional, reflexionó el rector Cataldo.

La autoridad universitaria enfatizó que “hemos pensado en una Universidad del Bío-Bío que reconoce orgullosamente su pasado, que corrige sus desajustes y avanza decididamente a constituirse en una comunidad más horizontal, con sueños y proyectos colectivos. Una Universidad bi-regional, anclada en los territorios de Biobío y Ñuble y que se compromete con el desarrollo de ambas regiones”.

En este sentido, aludiendo a la naciente Región de Ñuble, insistió en que presenta realidades complejas, pero también ofrece grandes oportunidades. Clave es pensar en los Campus Fernando May y La Castilla como verdaderos puntos de conexión de redes sociales, productivas y científicas, sostuvo.

El rector Cataldo mencionó también la nueva acreditación institucional ad portas y, junto con agradecer el material aportado por la anterior administración universitaria y su disposición a seguir colaborando en el proceso, indicó: Necesitamos completar la tarea y nos hemos comprometido –mediante nuestra Vicerrectoría Académica- a dar un excelente término al informe de autoevaluación y a preparar la visita de pares.

Es grande la tarea que tenemos que enfrentar y para realizarla necesitamos de vuestra confianza. Tendremos desafíos importantes en el camino, los que resolveremos conjuntamente. Estoy seguro de que contamos con la energía necesaria para hacer de ésta una mejor Universidad, concluyó.

Previo a que el presidente subrogante de la Junta Directiva, Bernardino Sanhueza Figueroa, impusiera la medalla de Rector de la Universidad del Bío-Bío al Dr. Mauricio Cataldo, se dirigió a los asistentes el rector saliente.

El Dr. Héctor Gaete Feres recordó que, al inicio de su mandato, en 2006 convocó a nuestra comunidad universitaria a consolidar a la UBB como un referente de excelencia en el sistema de educación superior, desde su naturaleza pública y regional. ¡Y todos juntos lo logramos!, aseguró, apuntando los logros alcanzados en matrícula, implementación de un nuevo modelo educativo institucional, acreditación, sustentabilidad de los recintos universitarios, productividad científica y mejoramiento de la infraestructura.

Nuestra institución ha cumplido el rol estratégico que, por misión y vocación, le corresponde ejercer como impulsora del desarrollo regional y nacional, la integración social y en la preservación y creación cultural, afirmó.

El rector saliente agradeció además “la oportunidad y el privilegio que me han dado de servir a mi alma mater, de trabajar junto a todos y todas al servicio de las demás personas, al servicio de los estudiantes y sus familias, al servicio de los territorios locales, de las regiones de Biobio y Ñuble, al servicio del país”.

La ceremonia en que el Dr. Mauricio Cataldo Monsalves asumió como rector de la UBB para el período 2018 – 2022 se realizó el lunes 27 de agosto, en el Aula Magna de la sede Concepción.

Los discursos de la nueva autoridad universitaria, así como el del rector saliente, se encuentran en los documentos adjuntos.

Discurso del rector Cataldo

Discurso del rector saliente




UBB colabora con municipios de Ñuble en la formulación participativa de Política Local de Infancia y Adolescencia

La Coordinadora del Área de Gestión del Conocimiento de la Asociación Chilena Pro Naciones Unidas (ACHNU), Andrea Iglesis Larroquette, brindó la conferencia “El Enfoque de Derechos en la Formulación de Políticas Locales de Infancia y adolescencia y en los Procesos de Acompañamiento Familiar con Base Comunitaria”. La actividad se enmarca en el Proyecto de Extensión Relevante denominado “Formulación participativa de la Política Local de Infancia y Adolescencia (PLIA)” que convoca a todas las Oficinas de Protección de Derechos (OPD) existentes en la nueva región de Ñuble. 

La directora alterna del proyecto, Dra. Carmen Gloria Jarpa Arriagada, explicó que las OPD tienen el mandato de generar planes locales de infancia y por ello, la Universidad del Bío-Bío, a través de la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán, emprendió el proyecto de vinculación bidireccional colaborando con las municipalidades de Ñuble y con el Servicio Nacional de Menores, de manera que se trata de una apuesta que suma a múltiples actores y surge desde la base.

“Establecemos esta colaboración con la red de infancia  con el propósito de apoyar en la formulación participativa de los planes locales de la infancia de un total de 10 OPD que, solas o asociativamente, cubren 18 de las 21 comunas existentes en la nueva Región de Ñuble. Lo hacemos desde la óptica de tres fases. Primeramente en la capacitación de los equipos, luego en el acompañamiento territorial en cada una de las OPD que están realizando este proceso, y en la implementación de un nuevo modelo al que hemos llamado modelo AFC o Acompañamiento Familiar Comunitario, que considera el rescate de cómo las comunidades nos pueden ayudar a generar participación de los niños y niñas, las familias, gestión intersectorial para la prevención de las vulneraciones de sus derechos, y esencialmente una mirada desde la prevención, en lugar de actuar cuando el derecho ya está vulnerado”, aseveró la académica.

La Dra. Carmen Gloria Jarpa expresó que el proyecto de Extensión Relevante también pretende que la Universidad se convierta en un acompañante permanente de las comunidades con las que se vincula bidireccionalmente. “Nuestra Universidad posee diversas carreras como Trabajo Social, Psicología, Pedagogía en Educación Física, entre varias otras que podrían generar prácticas de manera permanente en las OPD. Esto no necesariamente implica que el proyecto se desarrolle y culmine en términos del ciclo de vida de un proyecto, sino que apunta a hacerse cargo de una política de protección de derechos para los niños y para todas las personas”, ilustró.

Por su parte, la coordinadora del Área de Gestión del Conocimiento de la Asociación Chilena Pro Naciones Unidas (ACHNU), Andrea Iglesis Larroquette, Psicóloga, Magister en Psicología Social de la Universidad Autónoma de Barcelona, comentó que la generación de un Sistema de Protección de Derechos de la Infancia es una tarea pendiente en Chile, más aún cuando se constatan permanentes vulneraciones a niños y niñas.

“Chile, país que integra la OCDE y que se supone tiene mejores niveles de desarrollo, cuenta con estadísticas terribles; 3 de cada 4 niños en Chile sufren algún tipo de violencia. Los niveles de suicidio juvenil son los más altos de la región, entonces, estamos frente a una situación de vulneración de derechos, pero también sobre una comprensión de lo que el Estado piensa qué es lo que tiene que hacer”, aseguró.

Andrea Iglesis comentó que el Estado chileno firmó la Convención sobre los Derechos del Niño hace ya 28 años, pero no avanza en definir un modo de actuar que permita que los niños sean respetados en su dignidad, sean protegidos y se puedan prevenir las situaciones de vulneración, generando una cultura en donde el respeto a los niños y niñas sea parte de lo cotidiano en todos los ámbitos de desarrollo.

“Necesitamos un Sistema porque la forma de llevar a la práctica ese piso que está en la Convención es que confluyan distintos actores para aportar en una sola dirección, que es el desarrollo humano de los niños y niñas. Esto no se puede hacer a través de un solo sector, hay mucha gente que piensa que éste es solo un problema de Sename, o debiese ser solo un tema de las OPD, pero la verdad es que necesitamos una instancia que logre coordinar los esfuerzos de Educación, Salud, Justicia, los que tienen que ver con cultura y también con desarrollo local comunitario, porque en todos esos espacios también están los niños”, enfatizó.

Andrea Iglesis Larroquette también se refirió a una propuesta de estructura del Sistema de Garantía de los Derechos de la Niñez, que es parte de la agenda del Bloque por la Infancia y ha sido parte de la estrategia para sensibilizar principalmente a senadores, diputados y al poder ejecutivo para que se comprenda por qué Chile necesita un sistema de protección y una ley de bases generales de garantía de derechos que esté respaldada en los sistemas locales y territoriales.

“Lo importante es comprender que para que ese sistema se nutra, el piso son los derechos de los niños y hablamos de los derechos humanos de los niños, no solamente del conjunto de leyes que puedan existir o no en un país determinado, sino aquellas cosas que se necesitan para su desarrollo integral, vale decir, un sistema que proteja la dignidad de todos los niños, en todo momento y en todo lugar, y aquí también incluimos a los niños migrantes y a toda la diversidad de niños que existen”, manifestó.

Iglesis Larroquette advirtió que un sistema de esta naturaleza no se puede centralizar porque en cada territorio existen distintos desafíos y realidades, con prioridades diferentes en cuanto a la protección, por ello se requiere un proceso de construcción en conjunto con los actores sociales y también con los niños y niñas.

“Qué tipo de ley, el modo en que nos coordinamos, cómo se generan las mejores respuestas para tener un plan de acción, son opciones que se construyen en la medida que dialogue la academia, el servicio público, las organizaciones sociales, pero que también dialoguen con los niños y niñas quienes son los que viven esta realidad y nos pueden ilustrar mucho sobre cuáles son los puntos críticos y cómo podemos trabajar de manera conjunta, cómo podemos resolver estos problemas de la convivencia para transformarlos en oportunidades de desarrollo”, argumentó.

La Coordinadora del Área de Gestión del Conocimiento de la Asociación Chilena Pro Naciones Unidas (ACHNU), Andrea Iglesis Larroquette, valoró el proyecto impulsado por la Universidad del Bío-Bío porque se genera una experiencia conjunta con las redes de servicios locales que puede transformarse en un modelo.

“Tenemos un nuevo gobierno en Chile que posee una agenda por los derechos de los niños y esperamos que no sean 4 años perdidos. La construcción del sistema solo se dará en la medida que la sociedad civil, las universidades y los niños y las niñas sean escuchados realmente. Estas propuestas se vienen planteando a lo menos hace 10 años y no han logrado ser incorporadas ni en el corpus legislativo ni en la planificación de políticas públicas, y por eso la relevancia de esta experiencia que están desarrollando en el marco de la nueva Región de Ñuble, con la totalidad de las OPD de la región que están pensando cómo esto logra transformarse efectivamente en política pública desde lo local”, reflexionó.