Reconocen trayectorias de funcionarios UBB acogidos a retiro

El rector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Mauricio Cataldo Monsalves, compartió un desayuno de camaradería con funcionarios recién acogidos a retiro de la sede Chillán: Manuel Millar Castillo, Manuel Donoso Herrera, Luis Garrido San Martín y Héctor Caamaño Riquelme, quienes se desempeñaban como auxiliares de distintas reparticiones. Junto al prorrector Dr. Fernando Toledo Montiel, la directora de Administración y Presupuesto, Karina Villarroel Álvarez y la coordinadora de Personal de la sede, Yenniffer Contreras Canto, se valoró el aporte de toda una vida de trabajo.

El rector Dr. Mauricio Cataldo instó a los ahora exfuncionarios a perpetuar su lazo con la Universidad, que les deja las puertas abiertas y reconoce el compromiso y la dedicación demostrada. “Les deseamos mucha suerte en esta nueva etapa que podrán apreciar más junto a sus familias. Como lo hemos dicho en otras oportunidades, la Universidad debe ser el soporte de las trayectorias de nuestros funcionarios y funcionarias, reconociendo y dando valor a las capacidades, saberes, diversidades y experiencias de cada integrante de la comunidad”, comentó.

Manuel Román Millar Castillo ingresó a la Universidad en 1982. Desempeñó funciones en el Campus Fernando May, en el antiguo edificio de calle Constitución, donde se emplazó la rectoría del IPROCH y la biblioteca, y en el actual Centro de Extensión. “Comencé a trabajar a los 15 años en una casa patronal cercana a San Carlos. Ahora quiero descansar un tiempo. La Universidad me sirvió para aprender el trabajo de la construcción y así fue como construí mi casa prácticamente solo. También aprendí de gasfitería y electricidad, cosas muy útiles, y quizás ahora también trabaje en algo de eso. Me voy muy agradecido”, precisó.

Manuel Alberto Donoso Herrera se incorporó en 1981. Inicialmente trabajó en las carreras de Enfermería y Nutrición y Dietética, en distintos espacios físicos como en la Casa del Deporte y en el Campus Fernando May. “Tengo recuerdos muy bonitos de la Universidad, de fiestas y aniversarios. Lo he pasado bien. Yo estudié para agente vendedor, así es que a lo mejor ahora comenzaré a vender algunas cosas y vendré a visitar a mis amigos y amigas de la Universidad. También aprovecharé el tiempo en mi casa, junto a mi hermana y mi hermano ya jubilados, quienes viven conmigo”, compartió.

Luis Bartolomé Garrido San Martín ingresó formalmente a la Universidad en 1982, aun cuando estuvo ligado al Fundo El Mono desde su infancia. Se desempeñó en la mantención de jardines de la Universidad, en el estadio atlético, como guardia en el Campus La Castilla, para volver finalmente al Campus Fernando May. “Don Fernando May nos trajo del Fundo las Pataguas el año 1962; tenía como 8 años. Entré a trabajar como a los 13 años en labores agrícolas. A los 14 años aprendí a trabajar con tractores y cosecheras… Eso sí, no fui más a la escuela”, señaló.

Héctor Caamaño Riquelme tenía 31 años cuando ingresó a la Universidad en 1982. Se declara un agradecido de la vida y de la Universidad. “Por ahora no me he planteado ninguna expectativa. Quiero estar tranquilo y hacer las cosas que antes no he podido. Descansaré tranquilamente un tiempo y después veremos. En la Universidad tuve muy buenos jefes y en general tengo buenos recuerdos porque pude formar una familia; incluso una hija es egresada de Enfermería de la UBB. Ahora comienzo una nueva etapa”, aseveró.

El prorrector Dr. Fernando Toledo Montiel, también manifestó su satisfacción por haber compartido muchos años con los exfuncionarios. “Con algunos de ustedes jugábamos fútbol acá. Les deseo lo mejor a ustedes y a sus familias. Han contribuido mucho a la generación de identidad de nuestra Universidad, al igual que los funcionarios y funcionarias que ya se han ido. Que sean muy buenos tiempos para todos”, compartió.