Estudiantes UBB entregarán más de mil árboles nativos a la comunidad de Ñuble

Un invernadero donde generaron mil 200 árboles nativos crearon dos estudiantes de la Universidad del Bío-Bío. Las especies son  Peumo, Quillay y Maqui y se entregarán a diferentes organizaciones de Ñuble, totalmente gratis.

La donación busca ayudar a la reforestación urbana y restauración ecológica de la zona, explicaron los dos jóvenes que cursan su último año en Ingeniería en Recursos Naturales, José Díaz Muñoz y Agustín Salgado Parra.

“Esto partió cuando Agustín y yo estábamos en el Centro de Alumnos de la carrera, a fines de 2018 y queríamos sacar algún proyecto que fuera de bien comunitario para Chillán y la Región. Ahí decidimos hacer un vivero de árboles nativos, ya que hay dos cosas que no me gustan de Chillán, el calor y la contaminación atmosférica, y esto ayudaría a las dos”, explicó José Díaz Muñoz.

La idea pudo materializarse gracias a la ayuda del Departamento de Ciencias Básicas que les otorgó  un invernadero. Luego de recolectar semillas para una primera generación, finalmente han llegado a tener a disposición de la región unos mil 200 árboles nativos, cantidad que esperan aumentar a 3 mil para el próximo año.

El estudiante Agustín Salgado Parra comentó que el invernadero lo mantienen actualmente unos 14 jóvenes, quienes se turnan y van diariamente a realizar el cuidado básico de los árboles. No obstante, en el grupo son unos 30 alumnos los que participan, quienes en su mayoría estudia Ingeniería en Recursos Naturales, pero también participan de otras carreras, agregó.

La idea, dicen los futuros profesionales, es que cuando ellos ya no estén en la Universidad, el proyecto se sustente con los estudiantes de años menores. Para ello están pidiendo apoyo a las autoridades universitarias para automatizar el regado, crear un vivero como el que tiene Conaf e impartir talleres de Lombricultura y Compostaje, todo ello en beneficio del suelo local.

“Los talleres de lombricultura, que son las lombrices californianas que ayudan a degradar la materia orgánica que está en el suelo, y el de compostaje, para tener suelos más fértiles, responden a la combinación de los conocimientos que nos entrega la Universidad, con los que tenemos gracias a nuestros intereses personales”, destacó Agustín.