Estudiantes UBB expresan voluntad de apoyar a la red de salud pública de Ñuble

El Servicio de Salud Ñuble solicitó a la UBB realizar un catastro de estudiantes voluntarios de Enfermería y Psicología, dispuestos a colaborar en la red de salud en caso que las circunstancias lo requieran. Alrededor de 50 jóvenes manifestaron su pretensión de aportar en el marco de la situación de pandemia por covid 19.  

El prorrector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Fernando Toledo Montiel, valoró la respuesta de la comunidad estudiantil ante la solicitud de la directora (s) del Servicio de Salud Ñuble, Elizabeth Abarca Triviño, derivada de la alerta sanitaria dispuesta por el Ministerio de Salud el 20 de marzo pasado, que estableció la posibilidad de incorporar alumnos que cursen carreras de la salud desde el séptimo semestre.

“La comunidad UBB está aportando activamente para hacer frente a la pandemia de covid 19. Es así como nuestros/as estudiantes dan cuenta de su desarrollo integral considerando las dimensiones intelectuales, psicológicas y ético-morales. La educación trasciende por mucho el ámbito disciplinar porque nos interesa formar no sólo profesionales competentes, sino también ciudadanos/as comprometidos con la comunidad y los territorios en donde deberán desempeñar sus labores”, ilustró el prorrector.

Compromiso ineludible

Ariel Alexis Arévalo Rivera (23) cursa quinto año de Enfermería y decidió expresar su disposición a trabajar en la red de salud pública de Ñuble en forma voluntaria, conmovido por el esfuerzo que miles de personas realizan al cuidar y atender a pacientes enfermos de covid-19. “Creo que puedo contribuir con un granito de arena para combatir este virus en mi país, mi ciudad, y es un honor. Somos muchos los motivados, lamentablemente, por razones geográficas varios de mis compañeros no pudieron acogerse a la convocatoria”, comentó.

Ariel Arévalo enfatizó en el sentido de compromiso social que anima a muchos de sus compañeros y compañeras al expresar su disposición a colaborar con la red de salud pública. “Como estudiantes de Enfermería de la UBB tenemos una responsabilidad tremenda con la Región, una responsabilidad con nuestra gente, una prueba más de la vocación y el llamado que tenemos de servir cuando más se necesita (…) Chillán y la Región viven días cruciales, es momento de que todos aportemos, de no abusar de los permisos y salvoconductos, de cuidar a nuestras familias. Hago un llamado a los jóvenes a pensar en sus abuelos, en su entorno, es el momento de actuar y quedarse en casa”, reflexionó.

Salud mental, una necesidad

En tanto, Camila Paz Navarrete Valladares (21) de cuarto año de Psicología, debió pasar buena parte de su tiempo en el Hospital de Chillán durante los meses de diciembre y enero, compartiendo con pacientes y personal del servicio de salud. “Pude vivenciar todo lo que ahí sucedía, ante lo cual estoy agradecida y ésta es una forma de devolver la mano y ayudar desde lo que puedo saber (…) Las cuarentenas, voluntarias u obligatorias, han cambiado nuestras rutinas, lo que ha generado mayor ansiedad y estrés en la población. La salud mental, hasta ahora, no ha sido tan considerada por la mayoría, y claramente puede ayudarnos a tomar conciencia y generar un mayor bienestar. Entonces, si puedo hacer algo junto a mis compañeros y compañeras, ¿por qué no hacerlo?”, manifestó.

Camila Navarrete también advirtió sobre la necesidad de tomar conciencia respecto del momento que vive el país y adoptar una actitud empática ante las personas con las que nos relacionamos. “Siempre se dice que las personas necesitan de alguien más, y hoy es cuando esto cobra más sentido, hoy nos necesitamos todos. Es claro que muchos pueden estar aburridos en sus hogares y pueden existir problemas económicos, pero debemos cuidarnos y cuidar a la población de riesgo. Más adelante podremos hacer todo lo que queramos, pero hoy el llamado es a quedarnos en casa, por último, hacerlo por los que hoy no pueden”, precisó.

Protección y autocuidado

Bárbara Lissa Sepúlveda Fontealba (23) de quinto año de Enfermería, señaló que sumarse en calidad de voluntaria es una oportunidad de aprendizaje y también de ayudar. “No sólo debemos quedarnos opinando de que las cosas están mal. Pienso que si uno puede, ayudar es un deber (…) Para mí es un compromiso personal y moral. Estimo que la Universidad está al debe en relación al trabajo de voluntariado y de programas de vinculación con el medio, porque tiene una amplia gama de carreras, particularmente en el área de la salud, que pueden generar ayuda y expresar un compromiso con quienes no son tan afortunados y el sistema público los deja de lado”, comentó.

Bárbara Sepúlveda también llamó a la comunidad a adoptar medidas de protección y autocuidado. “Hay que recalcar a la población que se quede en su casa. Y si deben salir, que usen medidas de protección personal como guantes o mascarillas.  Asimismo, hay que informarse sobre el uso  correcto de esos implementos porque de otro modo se convierten en un foco de infección mucho mayor”, advirtió.

La oportunidad de replantearnos

Luis Felipe Pérez Valenzuela (24) de quinto año de Psicología, aceptó la solicitud porque ve una oportunidad de ayudar a la región y su gente a partir del conocimiento adquirido en su formación. “Esta crisis humanitaria no está afectando sólo la salud física de las personas, sino también la salud mental. Es aquí donde profesionales y futuros profesionales del área de la psicología encuentran un gran desafío. Una de las cosas que destaco de los y las estudiantes de Psicología UBB es que tenemos sensibilidad social, nunca hemos estado ajenos a lo que sucede en nuestra sociedad y esta vez  no será la excepción”, aseguró.

Si bien desconoce las labores que deberá realizar ante un posible llamado, Luis Felipe manifestó sentirse preparado para asumir cualquier escenario. “La crisis nos invita y desafía a una búsqueda constante de cómo ayudar a la sociedad desde las distintas áreas del conocimiento. En el caso de mi carrera algunos colaboran haciendo psicoeducación, otros ayudando a contener emocionalmente a sus familiares o cercanos; otros realizando psicoterapia por videollamada, entre otras cosas. El más mínimo conocimiento hay que colocarlo a disposición de aquellos que lo necesitan”, señaló.

“Me gustaría decir que cada crisis es una oportunidad de aprendizaje y de replantearnos algunas ideas, pero lo importante es darle un sentido ¿Seré la misma persona después de esta crisis? ¿Qué cosas valoro ahora, que antes no? Ya llegará el momentos de abrazarnos,  pero por ahora  hay que ser responsables con aquellos que amamos. Estoy seguro que este escenario nos dejará muchas enseñanzas que nos servirán como futuros profesionales. Y por último quiero honrar el trabajo que está realizando el personal de Salud, muchas gracias por todo el esfuerzo desplegado”, reflexionó.