Estudio UBB evidencia temor a falta de alimentos en escenario por Covid-19 en Ñuble y Biobío

“Comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus (COVID-19)”, se denomina el estudio liderado por la Dra. Jacqueline Araneda Flores, académica del Departamento de Nutrición y Salud Pública de la Universidad del Bío-Bío. Alrededor del 70% de las personas consultadas expresa temor a no tener alimentos suficientes ante el actual escenario de alerta sanitaria por Covid-19.

La Dra. Jacqueline Araneda explicó que la encuesta, autoaplicada en formato online en la interfaz Google Docs, tiene como objetivo evaluar el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus. En un primer corte fue respondida por 1.423 personas mayores de 18 años, quienes debían responder en representación de su grupo familiar. “Llama la atención que 7 de cada 10 mayores de 18 años de las regiones de Ñuble y Biobío expresan temor a no tener alimentos para comer”, precisó la académica.

El 60,5% de las personas encuestadas son mujeres y el 38,9% hombres. El 82% de los participantes son del área urbana y el 17,8% del área rural.

De los encuestados, el 85% señala que en tiempos de coronavirus no deben faltar en su hogar cereales como el arroz, legumbres, pan, huevo, verduras y agua. Por otro lado, lo que puede faltar, porque le otorgan menos importancia, son productos de pastelería, mariscos, snacks dulces y salados, entre otros. “Las personas están bien educadas respecto de aquello que deben comer, identificando alimentos básicos de antaño. Es decir, ante situaciones críticas o excepcionales los encuestados distinguen aquello que es imprescindible”, aseveró la Dra. Araneda Flores.

En tanto, el 60% de los encuestados señala que como medida de precaución emplea mascarilla al momento de realizar la compra de alimentos, incluso desde antes que su uso fuese obligatorio. Asimismo, un 43% sólo compra alimentos en lugares con baja afluencia de público.

El 74,4%, prácticamente ¾ de los encuestados, señalan que en las últimas semanas no han podido alimentarse normalmente. En consonancia, un 40% señala que han aumentado el consumo de alimentos durante la noche. “No es un dato menor porque esto puede influir en un aumento de peso de la población, porque prácticamente no se está realizando actividad física y además están comiendo durante la noche, lo que no es recomendable”, aseveró la Dra. Jacqueline Araneda.

Otro antecedente relevante dice relación con que sobre el 20% de los encuestados contestó que en su hogar viven adultos mayores.

La Dra. Araneda Flores precisó que a raíz de la situación generada por la pandemia, comenzó a revisar la situación alimentaria nutricional de otros países que ya habían registrado un aumento en el número de casos positivos de Covid-19. “Como académica del Departamento de Nutrición y Salud Pública, me pareció muy necesario conocer lo que ocurría en Ñuble y Biobío para formular recomendaciones a la comunidad e instarlos a mantener una alimentación saludable”, precisó.

Fue así como previa revisión de otras encuestas para medir inseguridad alimentaria y la consulta a diversos especialistas a nivel nacional, elaboró un instrumento para mediar el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de Covid-19. La encuesta aborda ámbitos como: responsable de las compras de alimentos en el hogar; lugares de compra; medidas higiénicas al momento de la compra de alimentos; preocupación por no tener alimentos en el hogar; percepción de la alimentación familiar; ítem sobre grupos de alimentos ingeridos, tales como frutas, verduras, pescados, legumbres, carnes y alimentos ultraprocesados.

La Dra. Jacqueline Araneda precisó que la Universidad del Desarrollo (Santiago), a través de su Escuela de Nutrición, se mostró interesada en aplicar la encuesta en su comunidad, en tanto que la Universidad de Santiago evalúa realizar la encuesta considerando algunas adecuaciones.




UBB inició un nuevo año académico marcado por el impacto de la crisis sanitaria

Un inicio de año académico distinto tuvo la Universidad del Bío-Bío este lunes 20 de abril, a causa de la crisis sanitaria que afecta al país y el mundo. El comienzo de clases, bajo la modalidad de docencia a distancia, estuvo marcado por la adopción de distintas medidas de apoyo a estudiantes, así como de capacitación docente. Además, se elaboró triestamentalmente un protocolo para iniciar el primer semestre utilizando docencia a distancia y se decidió partir las actividades gradualmente, con una marcha blanca de dos semanas.

Según informó la directora de Docencia, Dra. Susana González Valenzuela, este período de marcha blanca tiene como objetivo adecuarse, hacer la planificación de los cursos y monitorear la puesta en marcha de las clases a distancia, para hacer los ajustes necesarios.

La Dra. González anunció además que la Universidad habilitará dos líneas 800 para el acceso a consultas psicológicas, médicas y de carácter socioeconómico, para estudiantes, funcionarios administrativos y académicos.

La directora advirtió que, durante las semanas de cuarentena forzada, se ha estado trabajando en varios frentes considerados fundamentales. Una de nuestras preocupaciones -agregó- han sido las necesidades de conectividad de nuestros estudiantes. En este sentido, recordó que se efectuó un levantamiento de información a través de una encuesta aplicada por la Dirección General de Análisis Institucional, la que se complementó con informes de las direcciones de Escuela, federaciones de estudiantes y consultas telefónicas de la Dirección de Desarrollo Estudiantil, DDE.

“Es así como se han estado entregando becas de conectividad y coordinando el préstamo de equipos computacionales a quienes no lo poseen”, indicó la directora, precisando que el 62 por ciento de los apoyos se han destinado a estudiantes de zonas rurales que, por su condición geográfica, tienen mayores dificultades en este aspecto.

La Dra. González destacó el esfuerzo del personal de la DDE, a cargo de la asignación de la entrega, a la fecha, de 800 becas de conectividad, consistente en chips con capacidad ilimitada de datos. “Aún falta otra cantidad por entregar, hasta completar 1200 chips si fuese necesario”, afirmó. Añadió que también se han facilitado 455 notebook, en calidad de préstamo, y, gracias a una donación del Banco Santander, se adquieren ahora 63 tablets que serán donadas a estudiantes que lo requieran.

Otro frente -puntualizó la directora de Docencia- ha sido la capacitación de nuestros académicos en el uso de las plataformas Adecca y/o Moodle y herramientas virtuales como Zoom y otras, que facilitan la educación a distancia. “La Unidad de Gestión Curricular y Monitoreo ha logrado, durante este par de meses, capacitar a 653 académicas y académicos, incluyendo a profesores por horas, que se suman a aquellos que ya venían utilizando dichas plataformas”, aseveró Susana González. Asimismo, adelantó que las capacitaciones continuarán durante las próximas semanas y meses.

La directiva subrayó igualmente que, con la finalidad de enfrentar de la mejor manera el comienzo de las actividades académicas a distancia, se elaboró triestalmente un protocolo para comenzar el primer semestre de 2020 en esta nueva modalidad.  El documento fue trabajado inicialmente por el equipo de Docencia y complementado con lo entregado por la Federación de Estudiantes de la sede Concepción y los aportes de la comisión triestamental conformada para este efecto, explicó.  “Como fruto de ese diálogo entre estamentos, se logró el protocolo guía y de estrategias para docentes y estudiantes, el que fue aprobado por el Consejo Académico y que será nuestra carta de navegación”, afirmó.

Esta última semana, se realizaron múltiples reuniones con las facultades, decanos, directores/as de Departamento y de Escuela, para socializar el Protocolo y recoger inquietudes, comentó la Dra. González.

Finalmente, la directora de Docencia manifestó: Se tiene la tranquilidad de haber hecho un gran esfuerzo para un comienzo 2020-1 en las mejores condiciones, constatando la enorme voluntad y compromiso de toda la comunidad UBB.