La pandemia como posibilidad de encontrar una solución a la desigualdad estructural en Chile

Dejar en evidencia las desigualdades sociales es una de las consecuencias de esta pandemia por Covid-19, la cual ha golpeado a nuestro país y el mundo. Y es que, si bien ello conlleva a que compatriotas sufran injusticias y carencias, es también una oportunidad para que la estructura del sistema se fortalezca en favor de un mejor vivir para la sociedad en su conjunto. Para analizar la situación actual desde la visión del trabajo social y sus diversas teorías, se consultó a la directora de la Escuela de Trabajo Social sede Chillán, Dra. Carmen Gloria Jarpa Arriagada y al jefe de carrera de Trabajo Social sede Concepción, Felipe Saravia Cortés.

“La pandemia puede provocar una consecuencia positiva de aprendizaje en el manejo de crisis”

La también académica del Departamento de Ciencias Sociales, Dra. Carmen Gloria Jarpa manifestó que su visión se sitúa en el trabajo social crítico de corriente emancipadora-liberadora, y que, desde ese lugar, las crisis sociales, políticas, económicas o sanitarias, como la pandemia por Covid-19, devela explícitamente los problemas estructurales de nuestra sociedad.

Desde esa mirada, la directora de Escuela afirmó que el modelo de desarrollo capitalista ha provocado desigualdades enormes en Chile, los que ya se expresaron claramente desde la revuelta popular del 18 de octubre. Cuestiones como la precariedad laboral, un sistema de salud segmentado según clase social, entre otros, “nos tiene como uno de los países más desiguales del mundo”, aseveró. En definitiva, el panorama social actual no es más que la desnudez completa de un sistema que pone la atención más en la economía que en las personas y su salud o integridad física, agregó.

Frente a una futura fecha de término de la pandemia, en materia social la directora cree que todos los pendientes que Chile tiene en lo social podrían encontrar una solución a la luz de una nueva carta fundamental que instale una nueva manera de “con-vivir”. Asimismo, para los futuros profesionales esta experiencia puede provocar una consecuencia positiva de aprendizaje del manejo de crisis, obtener una mirada reflexiva a los fenómenos de impacto global y expandirla a otras preocupaciones mundiales, como el calentamiento global, por ejemplo, destacó.

Respecto a la situación en la que se encuentran sus colegas trabajadores sociales, la docente precisó que probablemente hay trabajadores/as sociales como ella, que forman parte de un grupo privilegiado y minoritario, “pero existen muchos/as trabajadores/as sociales que han perdido el empleo o han sido destinados/as a otras labores muy distintas de su área de desempeño”.

Por lo anterior, la académica aseguró que a ese grupo privilegiado se le interpela a pensar, a coordinar y a reflexionar profundamente sobre los distintos “lugares” en que están sus colegas, así como el modo en que deben crear y fortalecer lazos con dicha comunidad profesional.

 “Las desigualdades las vemos expresadas en las diferenciales posibilidades de cuidado frente a la pandemia”

Con los efectos de desigualdades estructurales aflorados por la pandemia, “vemos expresadas hoy en las diferenciales posibilidades de cuidado frente a la pandemia por parte de la población según factores sociales”, comentó el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Felipe Saravia.

A su vez, el Jefe de Carrera manifestó que, en este escenario, uno de los desafíos para los trabajadores sociales es ir más allá de la respuesta reactiva y pensar formas para contribuir a la articulación de los actores sociales que buscan no solo sobrevivir a la actual pandemia, sino, sobre todo, poner en cuestión el sistema de relaciones que estructura nuestra sociedad de forma injusta y desigual.

El académico también considera que lo que ocurre con la pandemia y sus efectos consiste en una oportunidad para rearticular las demandas sociales que comenzaron a desplegarse en octubre de 2019. “La enseñanza del trabajo social se ve afectada. Debemos no solo apropiarnos rápidamente de los medios digitales, sino también hacerlo de forma crítica, sin dejar de pensar en cómo éstos pueden contribuir al fortalecimiento del tejido social democrático”, relevó Saravia.