Investigación UBB sobre comportamiento de compra y hábitos alimentarios se extendió a la UDD y la Usach

“Evaluar el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus” fue el principal objetivo del proyecto sobre Comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus (covid-19), liderado por la Dra. Jacqueline Araneda Flores, directora del Magíster en Salud Pública UBB, junto con las académicas Anna Pinheiro de la Universidad del Desarrollo, y Daniela González y Tito Pizarro de la Universidad de Santiago de Chile.

Legumbres, frutas y verduras lideran la nómina de alimentos que no deben faltar en el hogar según consignan los resultados de la encuesta aplicada en el marco del proyecto “Comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus (COVID-19)”. El cuestionario fue autoaplicado en formato online en la interfaz Google Docs, alcanzando las 2.784 respuestas de académicos/as, estudiantes y funcionarios/as administrativos/as de la UBB, UDD y Usach, entre los meses de marzo y mayo.

La Dra. Jacqueline Araneda Flores destacó que inicialmente, la investigación se aplicaría sólo en la Universidad del Bío-Bío, pero académicas de la UDD y de la Usach manifestaron su interés por incorporar a sus planteles de Santiago en dicha iniciativa.

Legumbres, frutas y verduras

Conocer el comportamiento de compra de alimentos y los hábitos alimentarios es fundamental para tomar decisiones en términos de salud pública y seguridad alimentaria de la población chilena, aseguró la académica Jacqueline Araneda. “Entre los resultados preliminares se obtuvo que más del 80,0% de los hogares encuestados indica que no deberían faltar en sus casas grupos de alimentos como legumbres, frutas, agua, huevos y verduras. Sobre el 75,0% de las familias realiza sus compras en fruterías, verdulerías o ferias libres y el 70,0% señala que mira los sellos de advertencia “Alto en”, antes de comprar los alimentos”, acotó.

La encuesta también evidenció que más de la mitad de las familias estima que no se está alimentando normalmente y alrededor del 60% se ha preocupado por no tener suficiente alimento. “Lo alarmante es que más de la mitad reporta no alimentarse normalmente las últimas semanas y está preocupado de no tener alimentos suficientes. Esto no nos debería sorprender ya que la CASEN 2017 mostró que el 20,0% de la población no pudo acceder a alimentos saludables en los últimos 12 meses, y en los sectores más pobres esa cifra supera el 40,0%. Esta realidad no es nueva”, precisó.

Asimismo, la mayoría aún prefiere adquirir sus alimentos de manera presencial y no virtual (sólo el 20%), favoreciendo la compra de productos saludables. Este último punto llamó la atención del equipo, pues inicialmente se pensó que debido al contexto socio-sanitario se confirmaría un cambio en el comportamiento de compra debido a las indicaciones de confinamiento, distancia social y al uso de nuevas tecnologías para asumir la nueva realidad.

Sugerencias

La Dra. Jacqueline Araneda explicó que la cantidad y la calidad de los alimentos son factores determinantes del estado de salud y están directamente relacionados con los hábitos alimentarios que también están permeados por factores culturales, sociales y económicos, como la crisis sanitaria y sus consecuencias colectivas y particulares, que pueden incidir en el acceso a los alimentos y en la forma de alimentarse.

“Las sugerencias se vinculan con el rol del Estado y de los expertos en esta materia. Se debe relevar la temática de la alimentación saludable a través de la promoción y la acción. Dar prioridad a campañas educativas sobre cómo adquirir, preparar y consumir alimentos seguros, nutritivos y saludables, en el marco de la emergencia sanitaria. También es necesario potenciar los canales de distribución de alimentos saludables, especialmente ferias libres, donde existen los alimentos imprescindibles, y propiciar mayores medidas de seguridad en esos espacios, para mantener la distancia física y evitar hacinamientos. Igualmente, sería recomendable la definición de medidas fiscales que disminuyan el consumo de productos altos en nutrientes críticos y promuevan aquellos sanos y nutritivos como un “impuesto saludable” que facilite el acceso a estos”, reflexionó la académica UBB.

Descargar “Comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus (COVID-19)”