Investigadora UBB expuso en 8° Congreso Internacional CEISAL en la Universidad de Salamanca

La profesora Julia Fawaz participó como expositora en el 8° Congreso Internacional del Consejo Europeo de Investigaciones Sociales de América Latina (CEISAL), convocado conjuntamente con el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca. En la ocasión expuso el trabajo “Mujer rural, trabajo e identidades: visibilización de nuevos sujetos sociales en la conformación  de las nuevas ruralidades”, correspondiente al Proyecto Fondecyt 1140579.

“Tiempos posthegemónicos: sociedad, cultura y política en América Latina” fue el lema que inspiró el 8° Congreso Internacional del Consejo Europeo de Investigaciones Sociales de América Latina (CEISAL), convocado conjuntamente con el Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca.

Según se indica en la convocatoria, “CEISAL es una red que agrupa a los principales institutos, centros especializados en estudios de América Latina y asociaciones nacionales de investigación social sobre América Latina de Europa, y que cuenta, actualmente, con cincuenta y uno miembros que representan a 19 países europeos. La idea es generar espacios de reflexión plurales y críticos desde las diferentes disciplinas de las Ciencias Sociales para avanzar en el conocimiento de la realidad social, cultural, económica y política de América Latina en tiempos posthegemónicos”.

En dicho marco, la académica del Departamento de Ciencias Sociales y del Grupo de Investigación en Desarrollo Local, profesora Julia Fawaz Yissi, expuso las ponencia denominada “Mujer rural, trabajo e identidades: visibilización de nuevos sujetos sociales en la conformación de las nuevas ruralidades”, correspondiente al Proyecto Fondecyt 1140579.

La académica explicó que entre los objetivos de la investigación se pretende “abordar la reconstrucción de los espacios rurales y las ‘nuevas ruralidades’ desde las transformaciones del trabajo, y sus efectos en la construcción de las identidades femeninas y en la visibilización de la mujer en el territorio local. El trabajo femenino constituye un eje estructurador de la vida y que, al mismo tiempo, visibiliza a nuevos sujetos sociales en los espacios rurales”. Para ello se recurrió a estadísticas aportadas por censos y la encuesta CASEN 2013, una encuesta propia y narrativas de mujeres de la ruralidad de la Región de Biobío, pues dicha zona “posee unidades territoriales de alta ruralidad y procesos de urbanización importantes con vinculación estructural y simbólica significativa con el medio rural”, describió la académica.

La académica Julia Fawaz Yissi explicó que el estudio parte de algunas premisas básicas. “La participación laboral femenina, a pesar de los conflictos y tensiones implicados, tiene impactos positivos a nivel de las propias mujeres, de sus familias y en el desarrollo. Va acompañada de una reconstrucción de sentidos y valoraciones que visibilizan paulatinamente a la mujer como un nuevo sujeto social relevante en el desarrollo rural. Las trayectorias laborales de las mujeres rurales en los procesos de construcción territorial están ligados a tres procesos: habitar, trabajar y una movilidad espacial particular”, ilustró.

De este modo, y en medida importante debido a la modernización rural, la mujer irrumpe como un nuevo sujeto social que se abre paso en el mercado laboral.

“Las mujeres rurales históricamente se han visto limitadas por los roles de género tradicionales, y sus actividades productivas invisibilizadas, subsumidas como parte de este rol. La modernización rural ha posibilitado que las fronteras urbano/rural se hayan permeado y ha ampliado las oportunidades de empleo para las mujeres rurales. Se abre así paso uno de los cambios más importante en los sectores rurales, cual es la creciente incorporación de la mujer al mercado laboral como asalariada, trabajadora cuenta propia o empleadora, ya sea en el ámbito agrícola o rural no agrícola. Dicho proceso de feminización del mercado laboral muestra brechas de género, tanto en términos salariales como de segregación ocupacional”, aseveró la académica Fawaz Yissi.

Incremento de la participación laboral de la mujer rural

La académica Julia Fawaz explicó que entre los hallazgos más relevantes producto del incremento de la participación laboral de la mujer rural se muestra que la inserción laboral se encuentra estrechamente vinculada al “estadio del ciclo vital de la mujer, estructura del hogar y mayor capital humano disponible (educación y capacitación)”. La mayor inserción laboral se da en rangos de edad entre los 25 y 54 años, evidenciando una prolongación de la etapa de formación escolar antes de los 24 años, y constitución de la familia con posterioridad a dicha edad. Adicionalmente, aseguró que la presencia de pareja en el hogar inhibe la participación laboral de la mujer, de modo que mientras una de tres mujeres con pareja trabaja fuera del hogar, entre las mujeres sin parejas lo hace el 55%. Ser jefa de hogar, por las responsabilidades que conlleva, y la necesidad de generar ingresos propios por ausencia de pareja proveedora, acrecientan la incorporación al trabajo, ilustró la investigadora de la UBB.

Factores del mercado laboral también inciden, según argumento Julia Fawaz, pues hoy se constata “un aumento de oferta laboral en actividades no agrícolas, muchas fuera del espacio rural; una diversificación productiva y flexibilización laboral. También se advierte mayor movilidad espacial transitoria, facilitada por el mejoramiento vial y del transporte, que posibilita el acceso a ocupaciones en sectores urbanos, así como la existencia de políticas públicas de apoyo tendientes a mejorar la empleabilidad y el microemprendimiento”, comentó.

La académica Julia Fawaz Yissi concluyó expresando que la investigación aporta luces interesantes sobre el trabajo femenino y los diversos factores asociados, tales como la presencia de pareja, o de hijos menores en el hogar, la estructura del hogar y nivel educacional, y etapa del ciclo de vida de la mujer, como también factores culturales propios del mundo rural. “También se pone de manifiesto una reconfiguración de las relaciones rural/urbanas, esto debido a los crecientes intercambios entre ambos sectores y  a las mayores posibilidades de movilidad y desplazamiento periódico hacia mejores empleos, educación y consumo, a menudo fuera del sector rural.  Como la evidencia empírica y los organismos internacionales destacan, la baja tasa de participación laboral femenina afecta tanto la vida de las mujeres y sus familias como la competitividad del país y el desarrollo local, concluyéndose como necesario que las políticas públicas planteen medidas eficaces al respecto”, expresó la investigadora UBB.




Seminario Internacional UBB analizó rol de la Familia, la Escuela e Interculturalidad en contextos emergentes



Generar un espacio de reflexión y análisis, así como revitalizar la relación entre la familia y la escuela, más aún en contextos crecientes de interculturalidad, fue uno de los principales objetivos del Seminario Internacional “Familia, Escuela e Interculturalidad” organizado por el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Bío-Bío, junto a la Dirección de Extensión, el Grup de Recerca Analisis Social i Educativa de la Universidad de Lleida, España, y el equipo del futuro Centro de Investigación para el Desarrollo Local y Rural, CIDEL-UBB.

El seminario consideró las conferencias “Familias y Escuelas. Factores influyentes en la participación”, del Dr. en Sociología y académico Universidad de Lleida, Jordi Garreta Bochaca; “La Educación Intercultural: el caso español”, del Dr. en Pedagogía y académico de la Universidad de Girona, Josep Palaudarias i Martí; y “Rol Parental Educativo: aproximaciones desde la formación inicial docente” del Dr. en Antropología Social y académico Universidad del Bío-Bío Héctor Cárcamo Vásquez, junto con el Dr. en Informática Educativa, Carlos Rodríguez Garcés, también de la UBB.

La actividad, desarrollada en el Salón Miguel Jiménez Cortés de la Facultad de Educación y Humanidades, contempló la participación de académicos, profesores de diversos establecimientos educacionales de Ñuble, y estudiantes de pre y postgrado de la UBB.

Al iniciar el seminario, la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Julia Fawaz Yissi, agradeció la colaboración de los académicos españoles visitantes, en temas de gran interés para la UBB como son la Educación y la Familia, líneas que se han ido incorporado en los procesos de investigación y de vinculación con el medio.

“Los vínculos que se han ido estableciendo con los profesores invitados y sus universidades, seguramente serán muy fructíferos, e irán en beneficio no solamente de nuestras unidades académicas, sino, y más importante quizás, irán en beneficio de las familias, que cada día esperan más de la educación, aspirando a que sus hijos tengan las oportunidades que tal vez los padres no han tenido. Consideramos que la educación, la familia, junto con el trabajo y los temas de género, son temáticas fundamentales en el desarrollo local sostenible”, manifestó la académica Fawaz Yissi.

El director del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Héctor Cárcamo Vásquez, quien además coordinó el seminario, destacó que entre los propósitos del encuentro se consideró el poner sobre la mesa la relevancia que tiene el revitalizar la relación familia-escuela, puesto que se trata de un eje fundamental para establecer líneas de desarrollo local.

“Estamos convencidos que considerar la relación familia-escuela es vital. Esto porque desde el momento en que se establece una relación estrecha, fluida y comprometida entre estos dos grandes agentes socializadores, generamos instancias de formación ciudadana. Entonces, la orientación y el sentido de este seminario es destacar aspectos de la relación familia-escuela que son cruciales. Por ejemplo, problematizar el concepto de interculturalidad; problematizar los ejes que motivan o reprimen la participación de la familia, y analizar qué entendemos por participación y relación de la familia con la escuela. Asimismo, nos interesa conocer cómo los futuros profesores proyectan el rol de las familias en las escuelas, porque creemos que es muy importante comenzar interviniendo los procesos de formación inicial del profesorado”, manifestó el Dr. Héctor Cárcamo.

El Dr. Héctor Cárcamo Vásquez expuso la ponencia denominada “Rol Parental Educativo: aproximaciones desde la formación inicial docente”, tarea conjunta con el Dr. en Informática Educativa, Carlos Rodríguez Garcés, también de la UBB.

“Cada vez vamos obteniendo más luces respecto de la realidad. Hay un conjunto de nociones, preconceptos, que operan como representaciones sociales en el futuro profesor, que le llevan a tomar, querámoslo o no, cierta distancia respecto de la familia, y pareciera ser que estos futuros profesores valoran mucho más el nivel informativo de participación de la familia, que es el nivel más básico y simple. Lo que uno podría esperar, es que estos profesores del mañana, sean quienes más valoren un nivel más activo de participación por parte de la familia, como nivel consultivo o propositivo. Cuestionarnos y revisar lo que estos futuros profesores ven respecto de la familia, su relación con la escuela y con el profesorado, es crucial para nosotros y por eso lo tenemos como una línea de trabajo investigativo”, explicó el Dr. Cárcamo.

Entre las principales conclusiones expuestas en la conferencia, el Dr. Cárcamo explicitó que si bien se valora y destaca la importancia del rol de los padres en el quehacer educativo, se estima que su aporte debe manifestarse fuera del espacio escolar, entre otros alcances. “Los profesores en formación reconocen la importancia que revisten los padres en la tarea de acompañamiento y reforzamiento del quehacer educativo. Este rol parental educativo es concebido siempre como complementario a la labor docente desde fuera del espacio escolar. Prevalece la imagen de que un rol parental consultivo o propositivo transgrede las fronteras normativas de la escuela y se constituye en una injerencia no deseable que genera ruidos, incertidumbre y molestia. Bajo dicho nivel de participación, se concibe a los padres como agentes disruptivos y de accionar amenazante”.

“Las percepciones atribuidas al rol parental educativo se vislumbran ligadas al éxito escolar. Se otorga a la familia un rol preponderante en la instalación de hábitos de estudio y desarrollo de habilidades cognitivas. Sin desconocer estos atributos, la excesiva relevancia asignada se tiende a constituir también en una suerte de externalización de responsabilidades, frente al fracaso académico. Las familias son percibidas como agentes claves no obstante, evidenciarse una imagen desmejorada respecto del cumplimiento del rol parental educativo en la actualidad”, describió el investigador de la UBB.

Por lo anterior, el Dr. Cárcamo Vásquez señaló la necesidad que la problemática familia-escuela, “sus bondades, dificultades y atributos permee los procesos de formación inicial docente e irrumpa expresamente en el currículum, de manera tal que los futuros profesores se apropien de ello, tanto en lo teórico discursivo, como en la praxis pedagógica propiamente tal”, manifestó.

“Familias y Escuelas. Factores influyentes en la participación”

El Dr. en Sociología y académico Universidad de Lleida, Jordi Garreta Bochaca expuso la conferencia “Familias y Escuelas. Factores influyentes en la participación”, que dio cuenta de una investigación que consideró a cuatro comunidades autónomas de ámbitos territoriales distintos de España.

Así, se pretendió destacar la necesidad de que la familia se implique cada vez más en el sistema educativo y en las escuelas, no solo desde las funciones que puedan realizar en los hogares sino también en los propios centros escolares.

“Los aspectos más importantes que hemos considerado para observar si esto se está dando, es ver si la sociedad es realmente democrática y participativa, considerando todas las acciones que se están llevando a cabo desde los ayuntamientos o desde entidades municipales para favorecer esta implicación de las familias. Y luego, ya dentro del centro, consideramos muy importante las actitudes, las formas de trabajar de los equipos directivos, así como también los canales de comunicación. Esos serían los dos aspectos que hemos considerado básicos, ya que generan o implementan una dinámica en el centro que favorece o entorpece la participación de las familias”, manifestó el Dr. Garreta Bochaca.

En cuanto a los canales de comunicación, se indicó que cada escuela necesita los suyos considerando su realidad. Estos pueden ir desde los más tradicionales como la tutoría, la entrevista personal o la reunión de familias, a otras vías más tecnológicas como el empleo de correos electrónicos, web, el blog, entre otros.

Asimismo, la implicación de la familia en la escuela no se limita al hecho de asistir a los centros educativos, conocer su dinámica e informarse, sino también incursionando en el nivel de las decisiones, de manera que la voz de la familia se escuche al momento de adoptar algunas decisiones.

“Hay otros muchos factores que favorecen o entorpecen esta relación para que la participación exista. Por ejemplo, las mismas actitudes de los profesionales, que no siempre los hemos preparado bien para que acepten la implicación de personas extraescolares en la escuela, o por ejemplo, la actitud de las mismas familias, pues no todas se quieren implicar o entrar en una forma más activa”, explicó el Dr. Jordi Garreta.

“La Educación Intercultural: el caso español”

“La Educación Intercultural: el caso español” se denominó la conferencia del Dr. en Pedagogía y académico de la Universidad de Girona, Josep Palaudarias i Martí, quien aporta una perspectiva crítica del fenómeno.

-¿Por qué es relevante hablar de Educación Intercultural?

-“Pienso que el motivo de hablar de educación intercultural, la razón más importante, no solamente está en lo que vivimos hoy como realidad de diversidad cultural de flujos migratorios, sino que por ejemplo, me puedo sustentar en unos datos que da la UNESCO en el 2015, que hace una previsión demográfica que en el 2100, de cada 10 personas que nazcan en el planeta, 4 van a ser de Asia, 4 de África y 2 del resto del planeta. Esto quiere decir que nuestro planeta va a ser cada vez más diverso culturalmente, va a haber más movimientos de población, entonces, el reto es educar para esta sociedad, que no es del futuro, que ya es del presente, pero que en el futuro va a consolidarse mucho más. Esta es una razón importante para trabajar con educación intercultural desde la perspectiva del reconocimiento del otro, y de construir que la educación no es un proceso de asimilación sino que es un proceso de reconstrucción y creación de lo que es cultura, y por lo tanto de lo que son valores, de lo que es convivencia e inclusión en nuestra sociedad”.

-Cuando se habla de Educación Intercultural, se suele pensar en “el otro” como extranjero…

-“Creo que se tiene una concepción limitada. En el caso español lo he expuesto, tenemos mucha facilidad para hablar del “otro” como el extranjero, pero no del “otro” que está conviviendo con nosotros. Yo pienso que en Chile les pasa lo mismo; son ustedes también un país multilingüe y multiétnico; hay que mirar hacia afuera, pero también hay que mirar hacia adentro. Creo que también es importante saber mirar la historia de nuestros pueblos, de nuestras sociedades. La sociedad chilena también ha habido procesos de migración y de exilio, y la sociedad española también ha vivido estos procesos de migración y de exilio. Hay que reconocerse también en esta diversidad, nosotros también hemos formado parte de estos procesos de movimiento de población, reconozcamos qué es lo que nos empujó en su día a iniciar esos procesos de exilio y de migración para reconocer con todos sus derechos a estos flujos migratorios que hoy día recibimos”.

-La Educación Intercultural plantea nuevos desafíos a las sociedades.

-“Yo pienso que la Educación Intercultural realmente nos plantea un nuevo paradigma educativo y un cambio en el sistema educativo. Por ejemplo, una cuestión muy importante en relación a los aspectos comunitarios. Los maestros están preparados para ser unos buenos profesionales en el aula, con sensibilidad social, pero en definitiva son profesionales del aula y del centro educativo. Con una perspectiva comunitaria, la participación de profesionales del mundo de la educación social o del trabajo social, complementando el trabajo del aula, se convierte en un eje importante para crear comunidad, porque es crear sensibilidad profesional hacia las necesidades de las familias y de los alumnos a los cuales educamos”.

Durante su estadía en la Universidad del Bío-Bío, los investigadores Dr. Jordi Garreta Bochaca de la Universidad de Lleida, y el Dr. Josep Palaudarias i Martí de la Universidad Girona, cumplieron un intenso programa de actividades que consideró reuniones de trabajo, visita a la Escuela Municipal Juan Madrid de Chillán, y un encuentro con integrantes del Observatorio Prospectivo Educación y Desarrollo Regional de la Universidad del Bío-Bío.




“Ciudadanía y Educación, imágenes sobre la formación para la ciudadanía en la escuela y sus procesos de configuración”: Nuevo libro de académico UBB

El director del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Héctor Cárcamo Vásquez, publicó a través de Ediciones UBB, obra que da cuenta de buena parte de sus investigaciones realizadas durante los últimos años, con el propósito de dar a conocer cómo se aborda el concepto de ciudadanía en la formación inicial del profesorado. Si bien el análisis se refiere al contexto español, sienta las bases para una reflexión situada desde Chile.

Dar a conocer cómo se trabaja la ciudadanía en la formación inicial docente, particularmente de aquellos alumnos cuyos esfuerzos se orientan a obtener el título de maestro de educación primaria en universidades públicas y privadas de la ciudad de Madrid, España, asoma como el principal propósito del libro “Ciudadanía y Educación, imágenes sobre la formación para la ciudadanía en la escuela y sus procesos de configuración”, publicado recientemente por Ediciones UBB.

La obra, según explicó su autor, el Dr. Héctor Cárcamo Vásquez, supone un aporte fundamental situado en el plano de la política y de la formación del profesorado, espacios donde se presenta un gran desafío a las universidades en general. “Si hemos decidido formar profesores tenemos que formar profesores con una capacidad crítica, porque la ciudadanía no se enseña, la ciudadanía se aprende a partir de la experiencia de la vida. Entonces, el cómo nosotros abordamos el proceso de formación del profesorado es necesario reflexionarlo. Hay que problematizar la realidad; creo que esa es una de las cuestiones más urgente hoy en día”, aseveró el investigador.

El libro da cuenta de los estudios doctorales del académico Héctor Cárcamo, cuyo diseño de investigación para abordar las interrogantes trazadas fue de tipo cualitativo, con enfoque etnográfico. “La pertinencia del enfoque etnográfico radica en que da acceso a la matriz cultural inscrita en las prácticas sociales concretas de los agentes, de modo que permite conocer las fuentes que originan determinadas representaciones sociales y las formas que éstas adquieren. De modo más específico, la etnografía está orientada a la reconstrucción de la matriz cultural, a suministrar el contexto de prácticas que posibilite comprender la génesis de la realidad estudiada”, ilustró el docente.

Al respecto, el Dr. Cárcamo reconoce el importante aporte de la reconocida antropóloga española, María Isabel Jociles Rubio, quien le guio durante el proceso de su investigación doctoral.

“La información producida y que da origen a cada capítulo de este libro, se sustentó en el uso de diversas técnicas, tales como: la revisión documental, donde destaca la información institucional de cada universidad estudiada, el discurso público plasmado en la prensa escrita; por otra parte se hizo uso de la técnica de entrevista en profundidad, la cual estuvo dirigida a alumnos y docentes que intervienen en la formación inicial del profesorado; asimismo, se realizaron observaciones en aula, específicamente durante un semestre académico se trabajó en dos aulas universitarias”, detalla el Dr. Cárcamo Vásquez.

-¿Por qué estimó necesario investigar sobre esta materia?

-“Estimo que trabajar en la formación inicial del profesorado es un tema de mucha responsabilidad, y particularmente para nuestras universidades públicas y estatales, que tienen un rol clave en la formación de buen profesorado, con capacidad de crítica, de análisis… Hoy el Ministerio de Educación está exigiendo planes de formación ciudadana a todas las escuelas. Está exigiendo a los espacios formativos iniciales del profesorado, dedicar tiempo en los currículos a la formación ciudadana, a la relación familia-escuela. Tanto es así que tuve la suerte de participar como juicio de expertos para el Ministerio de Educación en la línea de formación ciudadana”.

-¿Por qué aparece como tan urgente abordar estos aspectos?

-“Hay una lógica causal y muy clásica de la forma de entender la educación. Por más que nos declaremos constructivistas, o planteemos que es necesario cambiar las formas de hacer educación, terminamos trabajando con los mismos dispositivos clásicos: las clases expositivas, el trabajo… No se cuestiona el para qué, el qué tampoco parece ser tema; nos hemos ido centrando mucho en el cómo, casi como si se tratara de un conjunto de herramientas técnicas. Y en realidad, los profesores deben ser concebidos y auto imaginarse como intelectuales”.

-¿En qué se evidencia esa mirada instrumental o utilitarista de la educación? ¿A qué se debería apuntar en la formación docente?

-“Es tal la instrumentalización de la educación que no hacemos sino reproducir los mismos modelos de antaño. Pensamos constructivistamente y actuamos conductistamente. Y lo que en realidad necesitamos es que esto nos lo apropiemos y lo aterricemos, porque si no se problematiza, si no se desnaturaliza la realidad, la desigualdad, la inequidad, se sigue reproduciendo a pesar de que uno considere que eso está mal. Si los profesores no forman a los niños para emanciparse desde el punto de vista cognitivo, actitudinal y valórico, vamos a seguir reproduciendo las mismas ataduras de las que somos tan críticos. Porque seguimos pensando que la gente no se preocupa del otro, seguimos pensando que la gente no quiere cambiar la realidad, o que se sienten muy cómodos reproduciendo ciertas lógicas de desigualdad. Pero no sacamos nada pensando que la gente lo hace, tenemos que actuar”.

-¿Cómo ve a las nuevas generaciones de estudiantes futuros profesores?

-“Desde que me inicié como académico en esta universidad me he enfocado en la formación inicial del profesorado. Y lo veo con cierta preocupación; hay modelos que han ido perpetuándose en el tiempo. Pero igual está la esperanza, porque en las últimas generaciones con las que he trabajado hay un afán, una intensión de valorizar el quehacer del profesorado, como un agente que piensa y que transforma, porque hay una responsabilidad política del profesorado enorme. No me refiero ni se trata de la política partidista, sino del hacer y del transformar”.

-¿Vienen más empoderados de su futuro rol?

-“Hay un desafío importante en tomar esa voluntad que tienen estos jóvenes que van incorporándose a sus carreras de Pedagogía, que vienen muy empoderados de lo que puede llegar a ser su rol como profesor, se lo proyectan, se lo imaginan. Claro, el tema es cómo nosotros trabajamos para que esa acción volitiva, esa intencionalidad del hacer, esté en la dirección y en el camino más adecuado… Problematizar, desnaturalizar, cuestionar, porque de lo contrario no tiene sentido seguir reproduciendo el mismo profesor que hemos venido formando durante los últimos 15, 20 o 30 años”.

¿Qué le llamó la atención respecto de las configuraciones que los estudiantes tenían sobre la Educación?

-“Me parece que los estudiantes van representando una forma de entender la educación, una forma de entender la escuela, una forma de entender la relación con la familia que es muy restringida. Me llama poderosamente la atención cómo se va restringiendo la imagen de la persona educada, o la de concebir un sujeto que se completa a través de la escuela, pareciera que la persona solo se completa como tal, si pasa exitosamente por la escuela, desechando otras formas de configurarnos como personas”.

-“Llama la atención igualmente, que restrinjan el quehacer del profesorado a dispositivos didácticos, y me refiero a la didáctica no como ciencia, sino como técnica. Hoy sabemos que la didáctica es un campo disciplinar emergente y con una potencia muy grande, pero los estudiantes que se están formando para ser profesores, por lo menos en el contexto de la investigación, e inclusive lo que muestran algunas exploraciones que he realizado acá en Chile, siguen viendo la didáctica como una ‘caja de herramientas para enseñar’ y esa representación también es muy reducida”.

-“Básicamente, asumen que el profesor debe enseñar un conjunto de conocimientos que otros seleccionaron para que él enseñe. Es decir, el profesor debe saber enseñar, pero el qué, el cómo, el cuándo, están fuera de la discusión. Ni siquiera se imaginan que ellos como profesores debieran cuestionar aquello. Entonces, finalmente el aula queda como un espacio donde el profesor toma lo que otros decidieron (conocimientos) para transmitirlo a los muchachos sin mayor cuestionamiento. Esas son representaciones que nos deben llamar a reflexionar un poco sobre lo que estamos haciendo. El libro se refiere al contexto español, pero en nuestro contexto no hay grandes diferencias, según las exploraciones que estoy realizando desde el año 2014”

¿Y qué ocurre respecto de la configuración que los futuros profesores tienen con relación a la familia?

-“Al confirmar junto con la antropóloga guía Maribel Jociles, lo que iba emergiendo de la investigación, nos recordamos de un antropólogo de la Educación que es Harry Wolcott, quien escribió una etnografía llamada “El maestro como enemigo”. En la etnografía que él realiza, los alumnos veían al profesor como un enemigo. Entonces, retomamos la lectura de Wolcott para discutir si la familia estaba siendo considerada como un enemigo. Y dio muy buenos frutos, porque el transparentar cómo el futuro profesor comienza a visualizar a la familia, y en este caso era de un modo negativo o como enemigo, la pregunta es qué ocurrirá cuando comience a concretar su carrera docente”.

-“Es sabido, de acuerdo a la literatura, que la relación familia-escuela es más importante para los aprendizajes significativos, que la cantidad de dinero que tiene el colegio. Pero si los futuros profesores están viendo de antemano a la familia como un enemigo, lo más probables es que se establezca una relación trunca, quebrada, porque se ve a la familia como algo intrusivo, o disruptivo, que más que apoyar genera tensión”.

-Además del libro, usted ha publicado recientemente un artículo sobre este tema…

-“Hace poco salió una publicación en torno a la idea de ‘la familia como enemigo’, pero situada exclusivamente en las universidades de Madrid, en donde estuve realizando las observaciones, dándole el contexto de la multiculturalidad. En dicho artículo comencé a trabajar fuertemente la idea de muticulturalidad, ¿por qué? porque en Chile hoy estamos en presencia de familias inmigrantes, registramos una migración internacional importante. Por lo tanto, la lógica de trabajo que hoy estoy desarrollando es precisamente sobre los temas de la relación familia-escuela, derivado de este trabajo de investigación del Doctorado. Estimo que el escenario en nuestro contexto nacional se ha ido transformando vertiginosamente, y la familia sigue quedando pareciera ser, del otro lado de la acera”.




Académicos UBB estudian permeabilidad del suelo de la cuenca del río Chillán

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Christian Loyola Gómez, junto al docente Juan Rivas Maldonado, desarrollaron investigación referida a la “Permeabilidad del suelo de la cuenca del río Chillán, entre el estero Peladillas y el río Ñuble”. El trabajo entrega importantes antecedentes para la toma de decisiones referidas a la planificación del territorio, y fue publicado por los Cuadernos de Geografía, Revista Colombiana de Geografía.

IMG_5576La determinación de zonas de permeabilidad de la cuenca del río Chillán, fue el principal resultado de la investigación desarrollada por los académicos Christian Loyola Gómez, y Juan Rivas Maldonado, del Departamento de Ciencias Sociales y del Laboratorio de Geografía de la Facultad de Educación y Humanidades, respectivamente.

Geográficamente, la zona de estudio se ubica entre el río Ñuble por el norte, el estero Peladillas por el sur, la cordillera de los Andes por el este, y el río Itata por el oeste.

Según indicaron los investigadores, el aumento de la ocupación humana del territorio, torna pertinente analizar la permeabilidad del suelo de la cuenca, al ser una variable a considerar en los estudios sobre riesgo de inundación. “Para ello se aplicó a los suelos la metodología propuesta por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para predecir el comportamiento hidráulico, la cual se encuentra validada por los estudios que la anteceden, enfocados a la granulometría, porosidad y textura”, manifestaron. “Los resultados obtenidos permitieron determinar zonas de permeabilidad de la cuenca; dada su envergadura se hizo a través de la utilización de una herramienta de los Sistemas de Información Geográfica (SIG), sin embargo, ésta descarta características puntuales que es necesario incorporar a la medición”, describieron.

El académico Juan Rivas explicó que el proyecto de investigación interna DIUBB 114324 3/I tenía como propósito medir el riesgo de inundación, y en ese contexto se eligió el factor de permeabilidad. Se optó por la cuenca referida, en atención a que está más directamente relacionada con las ciudades de Chillán y Chillán Viejo, y con los territorios adyacentes al radio urbano. Al respecto, Rivas Maldonado explicó que al hablar de riesgo de inundación se consideran dos elementos fundamentales: el peligro o amenaza de desborde de los ríos y su impacto en el territorio, y la vulnerabilidad que ello supone para las personas que habitan dichos territorios.

En esta línea, el docente Juan Rivas explicó que al delimitar la cuenca se dejó fuera del análisis a la ciudad en sí, pues el riesgo dentro de las urbes se asocia a fenómenos de anegamiento, que están determinados por otros factores y circunstancias como la cobertura de cemento, existencia de alcantarillado, sistemas de evacuación de aguas lluvias, entre otros.

El estudio desarrollado por los académicos de la UBB puede considerarse un valioso insumo para la planificación territorial, puesto que el grado de permeabilidad de los suelos orienta sobre la vocación de desarrollo productivo de los mismos, y permite discriminar qué zonas son más aptas para emplazamientos urbanos, industriales, agrícolas, por mencionar ejemplos.

“Nos dimos cuenta que tenía mayores potencialidades el asumir el factor de permeabilidad en el riesgo de inundación. La permeabilidad resulta útil a la caracterización del sitio en la construcción, a la agricultura, como indicador de la presencia o no de aguas subterráneas para consumo humano, y últimamente, como indicador de degradación del suelo. Ciertamente, al sumar otros factores tales como la pendiente, la geomorfología del lugar, la erosión, entre otros, se logra acotar las zonas con mayor detalle”, precisó el académico Rivas Maldonado.

El académico del Laboratorio de Geografía aseveró que los estudios de permeabilidad se emplean en Medio Oriente con fines prospectivos para determinar la existencia de petróleo o gas en diversos territorios.

En cuanto al territorio analizado, y de modo muy general, el profesor Juan Rivas explicó que el estudio revela que el suelo de la cuenca del río Chillán presenta en mayor medida, una permeabilidad moderadamente rápida (40,7%) en el sector superior de la cuenca con suelos francos, a lo que debe sumarse la mayor pendiente debido a la cercanía con la Cordillera de los Andes. A ello hay que añadir los suelos catalogados de permeabilidad rápida (4,4%), asociados a la ribera del río Chillán y a los cursos de agua, donde la permeabilidad puede llegar a ser excesiva, lo que conlleva la pérdida de nutrientes, tratándose entonces de suelos pobres. Los suelos de la cuenca que presentan una permeabilidad muy rápida (4,9%) se encuentran repartidos de forma heterogénea. Dichos suelos, bien drenados, pueden actuar como un filtro si existen aguas subterráneas para el uso y consumo agrícola y humano.

Igualmente, el docente Rivas Maldonado, explicó que la permeabilidad de la cuenca se ve afectada en suelos arcillosos con capas endurecidas, lo que trae aparejado consecuencias en la vegetación. Dichas condiciones se reflejan en porcentajes del territorio de la cuenca con permeabilidades moderadamente lentas (38,67%) y muy lentas (3,61%), ubicadas en el llano central de la depresión intermedia, donde también se ubican las zonas urbanas, sectores hacia donde crece la intercomuna Chillán-Chillán Viejo. Finalmente, respecto del porcentaje de la cuenca con datos que no corresponden al estudio, estos se expresan en un 7,8%, reflejado en sistemas lacustres, cajas de ríos, y el área urbana de Chillán y Chillán Viejo.

El estudio de los docentes Christian Loyola y Juan Rivas también propone acciones para incrementar la permeabilidad del suelo y evitar su erosión. “Se recomienda la labranza de conservación, por medio de la utilización de técnicas de aprovechamiento de agua, incorporación de residuos vegetales, estiércoles, así como otras técnicas que incrementan la permeabilidad y optimizan la retención de agua, pero disminuyen la vulnerabilidad. Con estas acciones se favorece la filtración de químicos en las aguas subterráneas, lo cual mejora su calidad para uso y consumo humano”, describieron.




Académico UBB contribuye en proyecto de Formación Ciudadana en escuela de San Nicolás

El director del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Héctor Cárcamo Vásquez, brindó la conferencia “Ciudadanía y Formación Ciudadana en la Escuela”, orientada a profesores de la Escuela Sergio Martín Álamos y del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente de San Nicolás. La actividad forma parte del proyecto impulsado por el establecimiento educacional de enseñanza básica, que pretende reposicionar la Formación Ciudadana en la etapa escolar, en sintonía con lo propuesto por el Ministerio de Educación desde el año 2014.

Respondiendo a una invitación formulada por la Dirección de la Escuela Sergio Martín Álamos de la comuna de San Nicolás, el director del Departamento de Ciencias Sociales de la UBB, Dr. Héctor Cárcamo Vásquez, brindó la conferencia “Ciudadanía y Formación Ciudadana en la Escuela”, a una audiencia de alrededor de 80 docentes de dicho establecimiento y del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente de San Nicolás.

Dicha actividad se enmarca en el proyecto que impulsa la Escuela, y que tiene como propósito reinstalar curricularmente la Formación Ciudadana, considerando como base el Plan de Formación Ciudadana sugerido por el Ministerio de Educación a partir del año 2014.

El académico Cárcamo Vásquez, especialista en dicha materia, precisó que fue la egresada de la UBB, actual alumna del Programa de Magíster en Educación, Faviola Luengo Torres, e integrante del Departamento de Historia de dicho establecimiento, quien le interiorizó sobre el proyecto.

“Durante mi exposición proporcioné diversos elementos contextuales respecto a la noción de ciudadanía, con el fin de dar espacio a la reflexión y problematización para la formación ciudadana en la escuela. El énfasis estuvo puesto en dar a conocer el enfoque ‘desnacionalizador’ de la ciudadanía, a partir del cual cobra especial relevancia el prisma actitudinal del ser ciudadano. Asimismo, señalé la importancia que reviste, en el contexto escolar, trabajar la dimensión subjetiva de la ciudadanía. En tal sentido se hizo la distinción entre la dimensión objetiva (derechos declarados) y la dimensión subjetiva (formas de acercarse a los derechos). De este modo se puso el acento en la necesidad de problematizar cada una de nuestras acciones, pues la escuela es un espacio privilegiado para estimular el desarrollo de una ciudadanía activa, a partir de la cual se promueva la comunidad educativa integrando de forma dilógica a todos los actores educativos”, reflexionó el Dr. Héctor Cárcamo.

El director del Departamento de Ciencias Sociales manifestó que los elementos expuestos a los docentes, corresponden a un dilatado proceso de investigación que viene desarrollando desde el año 2006, a través de diversos proyectos y de sus propios estudios de doctorado.

Una de las apuestas de los profesores de San Nicolás es ocupar los espacios propios de las clases de Historia y Geografía, Orientación y Consejo de Curso, para incorporar espacios de Formación Ciudadana, aunque no desean limitar dicho concepto a algunas asignaturas específicas, por el contrario, estiman necesario que todos los profesores, en los distintos niveles, asuman esta tarea a partir de sus propias perspectivas y disciplinas.

“Uno de los aspectos que abordé fue el de ciudadanía, y lo cierto es que la ciudadanía no se enseña, ciertamente hay conceptos que se trabajan en el aula, pero la ciudadanía se vive, y el desarrollo de la formación ciudadana se da como experiencia vital y debe permear todos los espacios de la escuela y del entorno, la familia, los profesores, el patio de recreo, las salas de clase, y eso requiere que desmontemos las representaciones que tenemos de la ciudadanía clásica, como una cuestión exclusiva de responsabilidad política”, aseveró el Dr. Cárcamo.

“No basta con mirar la ciudadanía dentro de un Estado, sino que implica una actitud y una postura frente a la vida donde yo me responsabilizo de cada una de las cosas que hago. El tema está en cómo discutimos y trabajamos en las escuelas con nuestros niños y jóvenes, con las familias, cómo discutimos las formas de acercarnos a los derechos. Ese proceso de acercamiento a los derechos requiere un aprendizaje, pero es un aprendizaje vital… En los parques los niños aprenden a ser ciudadanos cuando respetan los turnos para subir al columpio, cuando un niño o niña se cae y el otro empatiza con el dolor y lo acompaña, eso es formación ciudadana, y no lo queremos ver de eso modo”, enfatizó el Dr. Cárcamo Vásquez.

De acuerdo a la argumentación del académico, la ciudadanía no debe quedar reducida a un conjunto de derechos estipulados en la Constitución Política. Igualmente, la adquisición de los derechos no se encuentra condicionada por el cumplimiento o incumplimiento de los deberes, puesto que los derechos son inherentes al ser humano.

El Dr. Héctor Cárcamo también se refirió al rol social que la academia y los investigadores desempeñan ante los desafíos planteados por la comunidad en la que se encuentran inmersos.

“Las Universidades Estatales, como la Universidad del Bío-Bío, tienen una responsabilidad con el lugar en el cual están emplazadas, tienen una responsabilidad política de ‘hacer sociedad’. Por lo tanto, todo el conocimiento que los investigadores y académicos vamos generando en nuestras investigaciones, en nuestras participaciones en congresos, las publicaciones que logramos hacer, sería absurdo dejarlo guardado dentro de la Universidad, o que sólo la comunidad académica y científica lo conociera. Como cuerpo académico de una universidad estatal y pública tenemos una responsabilidad con estos espacios. Debemos ocupar esos espacios y poner en práctica los conocimientos que se generan”, valoró.

Plan de Formación Ciudadana del Ministerio de Educación

Desde el año 2014 el Ministerio de Educación dispone en su sitio web (www.mineduc.cl) orientaciones sobre el Plan de Formación Ciudadana, respondiendo a las observaciones de distintos sectores sociales que ven como necesidad primordial para Chile formar ciudadanos activos, responsables, participativos y comprometidos con el rol que tienen al interior de la sociedad. “En este contexto, la formación ciudadana y la educación en derechos humanos son concebidas como un pilar fundamental de los procesos de enseñanza y aprendizaje de los y las estudiantes, puesto que considera las competencias necesarias para cooperar con una sociedad plural, respetuosa, motivada, con valores éticos, entre otros componentes sociales”, se expresa en dicho portal.

El mes de enero de este año, el Congreso aprobó el proyecto de ley que crea el Plan de Formación Ciudadana y Derechos Humanos en todos los establecimientos educacionales del país, y que compromete al Ministerio de Educación a presentar ante el Consejo Nacional de Educación un nuevo ramo de Formación Ciudadana en tercero y cuarto medio.

La iniciativa establece que todos los establecimientos reconocidos por el Estado deberán incluir en todos sus niveles un Plan de Formación Ciudadana que integre y complemente las definiciones curriculares nacionales.




Académica UBB expone hallazgos de investigación que analiza relación entre mujer rural, familia y trabajo

La académica Julia Fawaz Yissi participó en I Seminario sobre Investigación, Políticas y Programas de Género en Chile de la Universidad Andrés Bello. La actividad tuvo como marco el Salón de Honor del ex Congreso Nacional ubicado en Santiago, considerando la participación de más de 30 académicos, investigadores y representantes de la sociedad civil, provenientes de distintas regiones del país y del extranjero. Antecedentes aportados se enmarcan en investigaciones correspondientes al Proyecto Fondecyt 1140579.

Fotografías: UNAB.

JFawaz“Mujer rural, familia y trabajo: ejes reconfiguradores de identidades y nuevas ruralidades en Chile Central” se denominó la ponencia presentada por la académica del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Bío-Bío, Julia Fawaz Yissi, en el I Seminario sobre Investigación, Políticas y Programas de Género en Chile, organizado por el Grupo lnterdisciplinario de Estudios de Género (GIEG), perteneciente a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello (UNAB).

La académica de la UBB dio cuenta de su investigación en la Mesa N°1 sobre Conflictos en torno al Género en Economías del Desarrollo.

Según consta en la convocatoria, entre los diversos temas abordados en el seminario destacan “las experiencias de Chile y otros países en Políticas de Género, las desigualdades en el mercado laboral, su implicancia en la economía y el desarrollo, la realidad de la mujer trabajadora urbana y rural, en la pesca artesanal, en las comunidades indígenas, como jefatura y subordinada, dirigente y estudiante, las cuotas en la representación pública. El rol de la mujer en la familia patriarcal y matriarcal, el equilibrio familia-trabajo, la política del postnatal parental, la despenalización del aborto y la violencia de género. Además de la lucha contra los estereotipos de belleza y la imagen saludable de la mujer, la mirada al género desde las neurociencias y la literatura, la estética de los transgénero y lo hipermasculino”.

La ponencia presentada por la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Julia Fawaz Yissi, da cuenta, en parte, del Proyecto Fondecyt 1140579, donde también se consideran los aportes de las académicas Paula Soto Villagrán y Rosana Vallejos Cartes.

De este modo, la conferencia “Mujer rural, familia y trabajo: ejes reconfiguradores de identidades y nuevas ruralidades en Chile Central” se refirió a modos de vida, el trabajo y la familia en el marco de las nuevas relaciones rural/urbanas, aportando perspectivas de análisis y hallazgos desde la región del Biobío.

2“La creciente modernización rural, las características emergentes de la movilidad espacial de la población derivada del trabajo, del acceso a educación y al consumo, y los cambios culturales asociados, contribuyen a permear la frontera urbano/rural, alterando la naturaleza e intensidad de las tradicionales relaciones campo/ciudad y reconfigurando los espacios rurales. Se reconstruyen así nuevas y diversas ruralidades, dentro de las cuales las reestructuraciones del trabajo y la familia constituyen ejes analíticos centrales en tanto estructuradores de la vida en el campo. La ponencia aborda las reconfiguraciones del trabajo y la familia, los factores asociados y su impacto en la construcción de las identidades femeninas, que  condicionan trayectorias laborales, familiares, de género y dimensiones simbólicas particulares en los  distintos espacios territoriales rurales”, describió la académica UBB.

Asimismo, la investigadora explicó que se devela un proceso de visibilización de la mujer “como agente productivo y generador de ingresos, por aumento de escolaridad, mejoramiento de redes viales y transporte que favorecen la movilidad, y de un mercado laboral heterogéneo, que se feminiza crecientemente, acorde con el incremento de la participación laboral femenina en el país. El trabajo femenino emerge como un mecanismo eficaz para superar situaciones de pobreza, mejorar calidad de vida del hogar y empoderar a la mujer, a pesar de la persistencia de desafíos prácticos (por tareas de cuidado) y culturales (por roles de género tradicionales). Las fuentes de ingreso se diversifican y formalizan, y se incorporan nuevas pautas de consumo basadas en mejoramiento de ingresos, endeudamiento y crédito”, ilustró.

Durante la jornada inaugural, la decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNAB, socióloga Margarita María Errázuriz, comentó que el largo proceso de visibilización que ha vivido la mujer en Chile permite “plantear y reconocer las distintas aristas de la dominación y de la diferencia convertida en desigualdad, junto con abrir el acceso de la mujer al poder público, por lento que éste vaya teniendo lugar (…) Ninguno de estos avances es menor, pero falta mucho por alcanzar”, describió, según se indica en el portal web de la UNAB.

4“Claudia Mora, directora de Investigación de la Facultad y líder del GIEG, explicó que el amplio espectro de expositores convocados pretendía generar debates, conocer resultados, dificultades e innovaciones en generación e implementación de leyes y políticas pro igualdad de género, así como también evidenciar la urgencia de abordar este tema como un problema de justicia social”.

“La senadora Carolina Goic inició el seminario con una mirada a las brechas entre hombres y mujeres que persisten en Chile. En Política subrayó la sub representación de mujeres –que representan más del 50% de la población– que en parlamento sólo 15,8% son diputadas y 15,78% senadoras, mientras que de los 345 municipios sólo 43 están dirigidos por mujeres. Además, destacó, Chile presenta un 45,6% de participación laboral femenina mientras en los países OCDE asciende a 63,8% y en América Latina a 52,8%. Una brecha que persiste en salarios y pensiones”.

Exposición de embajadora de Noruega: el país de la igualdad

La embajadora de Noruega en Chile, Hege Araldsen explicó que la igualdad de género en Noruega tomó a lo menos tres décadas, entre 1960 y 1990.

La embajadora identificó cuatro pilares en los que se cimentó el proceso noruego hacia una sociedad igualitaria. Reformas educacionales que facilitaron el ingreso a la universidad, pasando desde 10 mil universitarios hacia fines de 1960 (20% eran mujeres), a más de 270 mil en 2014 (60% son mujeres). Creación de posibilidades de combinar trabajo asalariado y familia, que implicó el diseño de una política de la familia y una serie de reformas que consideraban la esfera privada y pública. Participación política; puesto que las mujeres comprendieron que para constituirse como actores de cambios políticos debían participar en los espacios donde se tomaban las decisiones. En este punto se cita el denominado golpe de las Mujeres ocurrido en 1971, cuando mujeres de diferentes bloques políticos se unieron para aumentar la participación. La embajadora también se refirió a Ley de cuotas, puesto que la participación femenina también se aseguró en el sector privado, y se estableció por ley la paridad 40/60 en directorio de empresas. En 2014 la presencia de mujeres en cargos directivos era de 40,7%.

La actividad tuvo como marco el Salón de Honor del ex Congreso Nacional los días 12 y 13 de enero.




Investigador UBB aporta luces sobre proceso modernizador y control social en Ñuble durante el siglo XIX

A través de Ediciones Universidad del Bío-Bío, el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Marco Antonio León León, publicó el libro “Cultivando un ser moral. Orden, progreso y control social en la Provincia de Ñuble (1848-1900)”. La obra, estructurada en cuatro capítulos, describe, analiza y explica la relación que se configura entre los afanes de modernización y progreso asumidos por la elite local, durante de la segunda mitad del siglo XIX, y el control social.

Marco León“Cultivando un ser moral. Orden, progreso y control social en la Provincia de Ñuble (1848-1900)”, según palabras de su autor, el Dr. Marco Antonio León León, da cuenta del anhelo estatal y provincial por forjar un ciudadano trabajador, obediente y sometido a la autoridad, que fuese funcional al paradigma asumido y propiciado por la elite chilena y ñublensina durante el periodo enunciado en su título.

Dicho propósito se explicita claramente en los dos primeros capítulos del libro: “Infundiendo un saludable temor en el ánimo de los habitantes: Modernización y control social” y “Los imaginarios urbanos”. Según explica el Dr. León, en dichos capítulos “nos concentramos en el discurso progresista/modernizador sostenido por las elites locales (autoridades y vecinos representados a través de la diversa prensa local), que buscaba incentivar una nueva moral basada en la educación para el trabajo, entendido este último como una virtud necesaria para promover avances y logros urbanos y económicos”, asevera en la introducción de la obra.

Luego, en el capítulo “Un constante y diestro ejercicio de teatro y concesión: La construcción de las hegemonías de la ley y del trabajo y las respuestas de la población popular”, el autor asegura que “se reafirma la relación existente entre modernización y control social, estudiándose temas como la construcción de las hegemonías de la ley, la moral del trabajo industrial y la obediencia a la autoridad; donde se comprueba que las autoridades estatales y locales, y las elites de propietarios, requirieron de la implementación de determinados consensos (igualdad ante la ley, impersonalidad de las instituciones, virtudes del trabajo permanente y sistemático) para respaldar su discurso progresista, el que buscaba, como se dijo, una población subordinada, disciplinada y obediente; mismo discurso que debía contar con la aceptación y reproducción por parte de la sociedad civil. Sólo en tales condiciones de ‘paz social’, era viable proyectar el crecimiento y desarrollo provincial”, precisa.

“Por último, en ‘Los hijos del trabajo y el taller. La progresiva redefinición del ser moral en la Provincia de Ñuble a través de la educación y el movimiento obrero’, se explica cómo al incorporarse las nociones de progreso, instrucción y trabajo al discurso obrero que respalda tal movimiento en Chile, con más fuerza desde la década de 1870, tal proceso encuentra igualmente su reflejo provincial en una serie de asociaciones populares y en una prensa que le entrega opinión y presencia en los espacios públicos a los trabajadores de Chillán, y a otras localidades como San Carlos y Yungay”, ilustra el académico.IMG_4377

¿Qué se debe entender como proceso modernizador en el contexto del libro?

-“El proceso modernizador, que es el nombre que se le da a todo este cúmulo de progresos durante el siglo XIX, tanto desde el ámbito material hasta el ámbito moral, cultural y religioso, se refiere a esa idea u obsesión por el avance, por el progreso que uno podría vincular a la filosofía positivista, pero que también se plasmó a nivel práctico en las ciudades, en el modo de ser de las elites, y en la idea de civilizar las costumbres, especialmente del grueso de la población. El concepto de modernización es más propio de las Ciencias Sociales del siglo XX, pero en el siglo XIX es el concepto de progreso lo que encontramos en las fuentes, en las memorias, en los diarios de la época”.

¿Por qué se da esta vinculación entre proceso modernizador o de progreso y el control social?

-“Esta idea de progreso, avance o civilización de las costumbres, para las elites del siglo XIX, (tanto para las de carácter civil como para las eclesiásticas), implicaba un avance espiritual, moral, y educativo en el grueso de la población. Se supone que dentro de este progreso estaba incluido el progreso técnico, industrial y eso requería una mano de obra que se ubicada en los sectores populares de las ciudades y sectores rurales, en la medida que estos últimos migraban a las ciudades. Por ende, esta población era la potencial fuerza de trabajo que había, de alguna manera, que disciplinar. Y para eso, se emplea o utiliza el término control social, que también es un término del siglo XX, pero que también responde a las características de lo que en el siglo XIX se hizo al momento de modelar conductas”.

¿En qué sentido se modelan conductas?

-“Se modelan conductas en función del trabajo industrial, del trabajo moderno, pauteado por horarios, rutinas, que implicaba la aceptación de una autoridad, en este caso la autoridad de una industria o fábrica, y no solamente la autoridad patronal como ocurría en el ámbito rural. Modelar estas conductas era necesario primero, para tener esta población domesticada, para no tener levantamientos o insurrecciones, y también para influir progresivamente en esta población y sus descendientes, la idea de instrucción en estas rutinas y en las características de este trabajo industrial. Había que preparar a esa población, hacer una población obediente, disciplinada y que acatara a las autoridades tanto en el ámbito político, religioso, como también en el ámbito económico”.

¿Qué se debe entender como ‘ser moral’ en la obra?

-“El ser moral es la categoría que engloba a esta población que es modelada en sus conductas, modelada de acuerdo a esta lógica más productiva, utilitarista, y que, insisto, sigue esta obsesión por el progreso. Entonces, el progreso requiere una fuerza de trabajo, una población que sea dócil a las autoridades que promueven esta idea de progreso. De ahí la relación entre ambos procesos, entre modernización y control social”.

En la obra se indica que se da cierta disociación entre el discurso modernizador o de progreso asumido por las elites, y lo que realmente se observaba en la práctica…

-“Ocurre que por una parte está la obsesión por el progreso, que se traduce en una retórica permanente en todas las fuentes consultadas, donde se destaca que es necesario progresar en todos los ámbitos. Las mismas elites de la época asumen que eso tiene un carácter positivo, pero esto es más bien una imposición antes que un consenso. ¿Por qué digo que en el fondo es un discurso? Porque como toda idea que trata de ser impuesta, y que trata de armarse muy racionalmente, lo que no hace, es buscar una base de apoyo real para estas ideas del progreso”.

“La población popular, urbana y rural, estaba marcada por pautas de vida que eran muy distintas de las que promovía este discurso de progreso obsesivo. Pautas de vida que no eran en sí, necesariamente malas, pero que no respondían a esta lógica de progreso que propicia pautas de vida, rutinas, donde se incentiva una idea de trabajo muy distinta de la que mantenían estos sectores populares. El discurso modernizador incentiva una idea de trabajo donde las festividades y el ocio no eran vistos como algo necesario y como parte de la vida, sino como vicios que contravenían esta moral del trabajo, por ende, el vicio, el ocio, comienza a ser criminalizado”.

¿Pero por qué sostiene que hay una disociación entre el discurso y las prácticas sociales?

-“Porque el discurso, por muy hegemónico que pueda ser en una época, o por reiterado que aparezca en las fuentes, no significa que sea asimilado completamente por quienes están recibiendo el mensaje. Vale decir, hay asimilación, hay grupos que efectivamente lo toman, pero también hay grupos que resisten ese discurso porque no les es tan fácil cambiar prácticas o costumbres que llevan en ellos generaciones. Transformarse y asimilar inmediatamente una rutina de trabajo industrial, con pautas de horario, con relaciones laborales muy distintas a las del campo es complejo”.

“Para trabajar en fábricas o determinadas industrias hay que estar dispuesto a aceptar los ritmos, horarios y reglamentos de esas fábricas; a veces hay que estar dispuesto a asimilar ideas políticas para formar parte de los sindicatos, entonces, cuando no se tiene la disposición para hacer eso, vienen también los desencuentros con esta pretensión modernizadora, más aún cuando en esa pretensión, el trabajo también comienza a ser resignificado, porque el trabajo en el discurso modernizador no es un castigo, como había sido concebido durante una parte del periodo colonial y también durante una parte del siglo XIX, sino que el trabajo es visto como un deber, como una obligación que enaltece a alguien de un sector popular. Pero siempre es visto como algo digno, como un deber, pero no como un derecho”.

Pero los sectores populares también resignifican el discurso modernizador, sus conceptos…

-“En un determinado momento estas ideas resistidas comienzan a ser recicladas, adaptadas, asimiladas, porque el proceso es bastante más complejo. En algunos momentos (el discurso modernizador) también termina convenciendo a los sectores populares y lo resignifican, vale decir, dejan de entenderlo lisa y llanamente como una imposición, sólo como un deber, y lo empiezan a interiorizar como un derecho, lo que implica que ellos (los sectores populares), también puedan hacer demandas a sus patrones, a los líderes o empresarios, a las autoridades, demandas en el sentido que ellos también pueden hacer exigencias y no son solamente sujetos pasivos”.

El discurso modernizador termina teniendo consecuencias inesperadas, como plantea en el libro…

-“Comienza a trastocarse un poco este discurso modernizador con su idea del ser moral, porque el ser moral tiene que ser alguien que en el fondo acate la moral del trabajo, y el problema es que el proceso se va de las manos, y por eso planteo que hay una consecuencia inesperada, que es el hecho que los mismos sectores populares, especialmente urbanos, resignifiquen esta idea del trabajo y resignifiquen la educación y todos los elementos modernizadores que les dicen que son positivos para ellos”.

“Los sectores populares asumen que si esos conceptos son tan positivos, ellos también tienen derecho a hacer peticiones, a que mejoren las condiciones de vida, las condiciones laborales y eso es lo que se escapa un poco de las manos, vale decir, que este ser moral comienza a transformarse en un ser con opinión, un ser contingente que demanda y hace peticiones, en el fondo, un ser que hace política, a su manera, porque puede que no sea la política de pasillos, la política institucionalizada en los partidos o en el parlamento, pero ya están manifestando un cambio en ese sentido”.

La situación descrita ¿derivará en alguna característica particular del ser moral en Ñuble?

-“No sé si en una característica particular. Lo que me atrevería a decir de este ser moral en Ñuble es que es un ser moral que apuesta por su condición obediente, acatadora de la autoridad, pero que, quizás, de manera bastante temprana, empieza a matizar esa característica de obediencia o acatamiento. De hecho, desde la década de 1870, antes de la guerra del Pacífico, ya se ve cómo, y eso lo refleja muy bien la variada prensa que existe en Ñuble, se dan algunos líderes obreros que tímidamente van apareciendo con cierta recurrencia en los diarios. Si bien no todos ellos vienen de una extracción estrictamente popular, hay algunos que sí logran bastante protagonismo durante las décadas de 1870, 1880 y que logran convertirse en líderes obreros con un carácter más político institucional de manera bastante temprana. Eso me llama la atención”.

¿Por qué llama la atención?

-“Porque Ñuble no es una zona que haya sido muy estudiada por la historiografía (ni la del siglo XIX ni la del XX). Segundo, no es una zona que haya sido estudiada por la historiografía centrada en los sujetos populares, y tercero, no es una zona que haya sido estudiada por la historiografía centrada en los movimientos sociales, dentro del sujeto popular. Entonces, hay grandes vacíos que te impiden hacer una comparación respecto de lo que pasa en otros lados. Por ejemplo, cuando escribía el último capítulo, referido al movimiento popular y al tema asociativo y educativo, me llamaba la atención que muchas situaciones que yo asociaba estrictamente con Santiago, también se veían en Ñuble tempranamente”.

“Desconozco si el tema tiene la misma particularidad en Concepción, pero en Ñuble me llamaba la atención, quizás por este prejuicio de generalizar que es una provincia tan rural y agrícola, que estos procesos que son propios de un gran centro urbano, no deberían tener lugar acá, pero como te explico, veo que están tomando significado bastante temprano, entre las décadas de 1870 y 1880. No sé si es una particularidad de este ser moral en transición a un ser político acá en Ñuble, pero llama la atención, por lo menos, el fenómeno en sí mismo en la zona”.




Académico de Psicología UBB fue distinguido en XV Jornadas Internacionales de Psicología Educacional: Redes para Transformar

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Nelson Zicavo Martínez, asistió al encuentro en calidad de conferencista, instancia donde presentó la conferencia “Hijos del divorcio y la violencia intrafamiliar: Educar para un nuevo trato”.  La jornada  pretendió propiciar un espacio de intercambio de experiencias académicas y profesionales, que favorezcan el desarrollo de una psicología educacional para enfrentar los desafíos de educar en una sociedad de constante transformación.

33La integración de teoría y práctica disciplinar, las nuevas maneras de enseñar que conlleva la sociedad del siglo XXI y los llamados a construir una escuela más inclusiva y respetuosa de la diversidad, entre otros, aparecen como algunos de los principales desafíos de las Jornadas Internacionales de Psicología Educacional, que en su versión número XV se desarrollaron en la Universidad de Santiago de Chile.

En la ocasión, el académico del Departamento de Ciencias Sociales y de la Escuela de Psicología de la UBB, Nelson Zicavo Martínez, participó en calidad de conferencista y además fue distinguido por el equipo organizador en reconocimiento de su trayectoria.

Las jornadas se iniciaron el año 2000 a cargo de la Escuela de Psicología de la Universidad de La Serena, y durante estos años se han desarrollado en cuatro países de Latinoamérica y en 10 universidades, dando cuenta del crecimiento disciplinar en el subcontinente.

“Tuve la fortuna de ser invitado como uno de los cinco conferencistas provenientes de Cuba, España, Paraguay, Perú y Chile en mi caso. Para mí es un reconocimiento puesto que no soy un psicólogo educacional, sino que soy un psicólogo clínico, pero que trabaja el tema de la Familia en el ámbito educacional. Vemos cómo se desenvuelven los sistemas familiares y cómo colaboran con el sistema educacional para tratar de formar personas con mayor inclusión y mayor equilibrio social. Fue significativo para mí el que me invitaran, y un poco sorpresivo también que te entreguen un galardón y reconocimiento a la trayectoria. Estimo que fue una generosidad del presidente de las Jornadas, el director del Departamento de Psicología de la USACH, Dr. Mario Morales Navarro, destacado y reconocido profesional en todo Chile”, expresó el académico UBB.

El académico del Departamento de Ciencias Sociales dictó la conferencia denominada “Hijos del divorcio y la violencia intrafamiliar: Educar para un nuevo trato”.

“En términos muy generales, la conferencia refiere a la responsabilidad educativa y social que tenemos los seres humanos, los adultos, con una crianza equilibrada en nuestros hijos, aún después que la pareja conyugal tenga fin. Estimamos que la pareja de padres no se termina, la que termina es la pareja conyugal, y eso implica una responsabilidad durante todos los años de crecimiento y desarrollo de los hijos, hasta que ellos se hagan grandes, incluso más allá, porque el hijo nunca deja de ser hijo ni de su madre ni de su padre. Lo que abordaba, entonces, es cómo la sociedad y cómo la pareja asumen las responsabilidades educacionales que tenemos, en generar nuevos tratos entre los ex cónyuges, para garantizar no sólo un buen crecimiento y desarrollo de los hijos, sino que además para que sean un buen aporte de inclusión social para las sociedades futuras”, ilustró el investigador Zicavo Martínez.

El encuentro continental reunió a académicos e investigadores de Brasil, España, Argentina, Uruguay, Ecuador, Perú, Panamá, Paraguay, México y de variadas universidades de Chile quienes buscan promover diálogos interdisciplinarios que contribuyan a fortalecer los fundamentos y las prácticas dentro los sistemas pedagógicos en América Latina; reflexionar sobre el rol de la psicología educacional en pro de la mejora educativa, considerando sus desafíos técnicos, éticos y políticos; e impulsar la producción de conocimientos y metodologías, para una psicología comprometida que responda a las necesidades del sistema educativo a lo largo del ciclo vital basados en principios de equidad, integralidad y calidad.




Seminario UBB aportó mirada interdisciplinaria sobre las TIC desde la Psicología y la Educación

“Las TIC desde un mirada interdisciplinaria: Aportes desde la Psicología y la Educación” se denominó el seminario organizado por la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Claudia Vásquez Rivas. El encuentro pretendió generar un espacio de intercambio, discusión académica y difusión a la comunidad en general, acerca de temáticas vinculadas al quehacer especializado en el tema de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), Psicología y Educación.

El seminario UBB, desarrollado en la sala A-23 de la Facultad de Educación y Humanidades, consideró en su programa el lanzamiento de la página web de la Unidad de Recursos Académicos y Tecnológicos (URAT), la presentación del jefe del Área Agenda Digital de Educación ENLACES, José Gorrini Pollman;   la conferencia inaugural sobre “Uso seguro de Internet: Políticas Educacionales e implicancias para su implementación en el aula escolar” por Elizabeth Flores Soto , además de la conferencia “Enseñar a los Nativos Digitales” a cargo de Magdalena Claro Tagle, investigadora asociada del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas Educativas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, CEPPE.

Igualmente, se consideró la conferencia “Educar en el uso seguro de Internet” brindada por las académicas Nancy Castillo Valenzuela y Rossana Ponce de León, ambas del Departamento de Ciencias de la Educación.

En tanto, la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Claudia Vásquez Rivas, expuso sobre “Mediación parental en el uso de las TIC: aporte de la familia a las competencias del siglo XXI”.

“Nos interesa reflexionar respecto de la investigación con niños, niñas y adolescentes en el tema de las TIC. Igualmente, creemos que es necesario analizar cómo se ha desarrollado la integración de TIC en el sistema escolar y en la formación inicial docente. Esta instancia también nos permite formar redes de colaboración en el ámbito de la investigación y difusión del conocimiento vinculado a las TIC, al quehacer escolar y en la formación de adultos/as significativos/as. De esta manera, nos hacemos cargo de los requerimientos de una comunidad que quiere insertarse como ‘ciudadanos/as del siglo XXI’, incorporando las competencias digitales necesarias para ese efecto, apoyada por una educación innovadora a su vez que crítica, reflexiva y ética”, aseveró la académica coordinadora del seminario, Claudia Vásquez Rivas.

Uso seguro de Internet

En su presentación, Elizabeth Flores Soto precisó que al Ministerio de Educación le interesa particularmente el tema de la prevención y el autocuidado en niños, niñas y adolescentes, debido a la irrupción masiva de dispositivos móviles como tablets, celulares y smartphones, los que no solo son adquiridos por los niños y sus familias, sino que también son facilitados por el propio Ministerio en atención a su potencialidad como herramienta que facilita el proceso de enseñanza aprendizaje.

“El Ministerio también está entregando tablets en los establecimientos educacionales, por lo tanto las familias, los padres, los docentes, pierden un poco el control respecto de las condiciones en que los niños y niñas navegan. Antes había sugerencias referidas a dónde ubicar el computador, cuántas horas usarlo, y era más fácil revisar el historial de páginas visitadas pero eso ha cambiado. Con el ingreso de los dispositivos móviles esa situación es más compleja, y no hay que olvidar que en los espacios digitales se dan situaciones negativas o indeseadas como bullying, grooming, suplantación de identidad, acoso escolar cibernético, entre otras, y por eso es que debemos estar alertas”, explicó.

Elizabeth Soto dio cuenta de las estrategias digitales que el Ministerio promueve de cara a generar conciencia entre niños, niñas y adolescentes para que adopten actitudes de autocuidado y prevención. “El Ministerio de Educación ha desarrollado una línea de trabajo a través de ENLACES que se llama Internet Segura, (www.internetsegura.cl) En dicho sitio se pueden encontrar recomendaciones para profesores, estudiantes y apoderados e incluso manuales que se pueden trabajar con los niños y niñas en la sala de clases. También hay material de difusión donde se entregan recomendaciones para que niños, niñas y adolescentes tomen conciencia sobre lo que significa la exposición en Internet como el compartir fotografías o videos. El autocuidado y prevención también es parte de la Escuela Segura, una política que ha instalado el Ministerio de Educación, que también se preocupa de la seguridad en ambientes digitales”, aseveró la especialista.

Docentes involucrados en el ámbito digital

La investigadora asociada del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas Educativas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, CEPPE, Magdalena Claro Tagle, dio cuenta del rol central que los profesores y profesoras deben desempeñar en materias de orientación en el ámbito digital.

“En el ámbito digital, si los profesores dan como tarea el desarrollo de un trabajo de investigación o una tarea determinada, no pueden esperar sólo el resultado. Nos hemos dado cuenta que una clave en el ámbito digital es que el docente se involucre en el proceso de desarrollo de una investigación o de un producto, o de cualquier tipo de tarea que requiera una elaboración por parte del estudiante. El profesor debe entrar en ese proceso estructurando un trabajo por etapas; es necesario ir guiando cada fase, como la búsqueda de información, el análisis de distintos tipos de fuentes, el aplicar y definir ciertos criterios que permitan discriminar cuál es la fuente más adecuada según la tarea, o el contexto en que se está trabajando”, aseveró.

“Luego se debe considerar todo lo vinculado con la elaboración y el procesar la información. Aquí también es necesario que el profesor dé un método al estudiante sobre cómo hacerlo, y qué es lo que se espera de ese procesamiento, qué tipo de reflexión, qué tipo de análisis, y también estar presente en la etapa del desarrollo del producto, en términos formales, como también en el tipo de conclusiones que se quiere que obtengan y cómo se usa la información que se investigó para obtener dicha conclusión. Básicamente se trata de competencias que tienen que ver con el acompañamiento en el proceso, entregando criterios, estructura, método, entregando también conocimientos y conceptos desde los cuales orientarse. Es un trabajo paso a paso, y que implica involucrarse en el desarrollo cognitivo del estudiante y no solamente en el producto final”, ilustró la investigadora.

El seminario UBB también contempló la realización de tres talleres: “MAXQDA – Una herramienta para el análisis de datos cualitativos” a cargo del docente Juan Rivas Maldonado; “Herramientas tecnológicas de seguridad en Internet” por el docente Anthony Uyarte Acuña; y “El uso de las redes sociales como herramientas pedagógicas” a cargo de Paula Riffo Fraga y Marlene Muñoz Sepúlveda.

El seminario fue organizado por la Dirección de Extensión, la Unidad de Recursos Académicos y Tecnológicos de la Facultad de Educación y Humanidades, el Grupo de Investigación en Género, Ciudadanía y Equidad, la Escuela de Psicología, el Departamento de Ciencias Sociales, y consideró el patrocinio del MINEDUC. Igualmente, se contó con el apoyo y colaboración de académicos de los departamentos de Ciencias de la Educación, Ciencias Sociales y de Artes y Letras.




Estudiantes UBB compartieron investigaciones de pregrado en Género, Ciudadanía y Equidad

Socializar los resultados preliminares y hallazgos derivados de investigaciones correspondientes a tesis de pregrado, así como incentivar la investigación sobre los temas convocantes, fue uno de los principales objetivos del Primer Seminario de Investigación de Pregrado en Género, Ciudadanía y Equidad, organizado por el Grupo de Investigación en Género, Ciudadanía y Equidad (GECIEQ), de la Universidad del Bío-Bío, que coordina la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Dra. Soledad Martínez Labrín.

La actividad, desarrollada en la sala E-3 del Campus La Castilla, consideró la participación de académicos y estudiantes de diversas carreras de Pedagogía, así como de Trabajo Social y Psicología.

“El seminario de hoy tiene como objetivo socializar las investigaciones que hemos venido desarrollando en el área de Género, Ciudadanía y Equidad. Además de socializar estas investigaciones, queremos incentivar la investigación de pregrado en estas áreas. De hecho, hoy vemos a varios futuros y futuras tesistas en estos temas, y nuestra idea es generar idealmente un semillero de personas que trabajen estas temáticas en distintas disciplinas, pues son temas transversales. Las investigaciones son de autoría de estudiantes de pregrado, y corresponden a trabajos de tesis que han estado desarrollando, y que ya están culminando”, ilustró la académica Martínez Labrín.

Según explicó la académica, los jóvenes poseen la calidad de tesistas asociados al GECIEQ. La idea es que los estudiantes, futuros profesionales, se vinculen tempranamente con la actividad investigativa, que sientan que se trata de una tarea asequible y con sentido social.

“Son investigaciones con metodologías muy interesantes. Creo que el énfasis en lo metodológico es significativo, con un componente cualitativo importante. Los temas de investigación escogidos por nuestros y nuestras estudiantes implican un compromiso social, son temas que están muy arraigados en un posicionamiento ético y político de las distintas disciplinas en las que nosotros nos desempeñamos. Creo que lo que atraviesa a todas las ponencias es el compromiso social que le queremos imprimir al trabajo de investigación”, precisó Soledad Martínez.

En tanto, el coordinador del Seminario, académico del Departamento de Ciencias Sociales, Bruno Bivort Urrutia, destacó el espacio generado de cara a que los estudiantes asuman la investigación como parte de su ejercicio profesional.

“Pensamos que así como hay un esfuerzo en el país para que haya cada vez más estudiantes a nivel de postgrado, también es importante desde el nivel de pregrado comenzar a inculcar entre los jóvenes la inquietud investigativa por generar preguntas de investigación y buscar respuestas. Nos interesa fundamentalmente promover estos temas de Género, Ciudadanía y Equidad, porque son temas en los cuales hay mucho por hacer, hay muchas áreas en las cuales poder incursionar y la idea es que sea como una posta, de manera que los estudiantes que hoy están terminando sus tesis, sean capaces de transmitir esas inquietudes”, ilustró Bivort Urrutia.

“Queríamos un espacio en el cual se pudiera generar discusión respecto de estos temas, un espacio en el que los estudiantes dieran a conocer las conclusiones a las que estaban llegando, pero también que sus investigaciones fueran cuestionadas y discutidas por los demás, que no sólo fuera un proceso endógeno de generación de conocimiento, sino que también se abriera a opiniones de alumnos de otras carreras y universidades traspasando el ámbito disciplinar”, valoró.

Experiencias de estudiantes tesistas

En la oportunidad, las estudiantes Ana Lucía Castro y Ángela Ramírez expusieron el trabajo ¿Qué significados construye un grupo de mujeres estudiantes de la Universidad del Bío-Bío respecto del acoso callejero?

IMG_3446Según expresaron, el interés por el tema nace a partir de la propia reflexividad, por experiencias de vida de ambas y por comentarios con otras amigas. “Son temas cotidianos que se vinculan a nuestras experiencias como mujeres. Cuando uno ingresa a la universidad ve el tema de la investigación como algo complejo, difícil, como que en ningún momento lo llegaremos a realizar, se ve como una experiencia complicada y que lleva tiempo, y a lo largo de este año nos hemos dado cuenta que con el debido apoyo es un proceso llevadero que se puede abordar”, comentaron.

“Vemos que el proyecto de investigación puede generar trascendencia porque se trata de un tópico que ha ido tomando peso; incluso se comenzó a legislar al respecto. Al comenzar no teníamos siquiera artículos sobre los cuales escribir, tuvimos que traducir algunos, uno incluso de El Cairo, Egipto, y el hecho que haya tomado peso, y que se dé la instancia de poder mostrar el trabajo, que sea valorado, es algo satisfactorio. No es solo la tesis de pregrado, es una forma de transcendencia que identifica a más de una mujer”, manifestaron.

En tanto, las tesistas Anita Salazar y Brenda Ahumada, se refirieron a “El concepto de ciudadanía desde una perspectiva de género: una aproximación desde los/las jóvenes”.

“El área de investigación en Ciudadanía y Género es algo que está investigado, pero falta profundizar e investigar más al respecto. A nosotras nos llamó la atención ver las diferencias que existen entre hombres y mujeres respecto de la ciudadanía. Sabemos que sí existen diferencias, pero queremos ver cuáles son, dónde se manifiestan y donde son más evidentes. Además, son muchos autores los que hablan de la ciudadanía en general, pero son pocos los que hablan de Ciudadanía y Género”, ilustraron.

“El proceso de aprendizaje ha sido muy positivo, hemos tenido un considerable apoyo por parte del grupo de investigación. Un resultado que hemos constatado es que sí hay diferencias en cuanto a los derechos que hombres y mujeres consideran importantes, y eso no lo teníamos contemplado. Hemos advertido que las mujeres piensan mucho en sus derechos, en comparación con los hombres, que asumen el tema de los derechos colectivos. La mujer piensa en los derechos desde su situación particular, en tanto que el hombre cuando se refiere a derechos, lo hace pensando en forma colectiva. Esto quizás por las trayectorias distintas que hombres y mujeres han tenido en la historia”, describieron.