Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB tituló a nueva generación de profesionales

El Premio Mejor Alumno de la Promoción fue para Claudia Edith Arriagada Castillo, en tanto que el Premio Desarrollo Estudiantil recayó en Jhean Paul Cáceres Parra.

La ceremonia de titulación, realizada en el Aula Magna del Campus Fernando May, fue presidida por el prorrector Dr. Fernando Toledo Montiel; el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dr. Jorge Moreno Cuevas; la directora del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dra. María Pía Gianelli Barra, el director de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías Montes; la subdirectora de Desarrollo Estudiantil, Andrea Fuentes Méndez; la jefa del Departamento de Pregrado de la sede Chillán, Dra. María Teresa Castañeda; el jefe de la Unidad de Gestión Curricular y Monitoreo, Dr. Rodrigo Salazar Jiménez, junto con directores de departamento y directores de escuela, académicas y académicos de la carrera, familiares y amigos de los nuevos profesionales.

El director de Escuela, Dr. José Miguel Bastías Montes, destacó que los actuales Ingenieros en Alimentos enfrentan distintos retos, tales como las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular, hígado graso, cáncer, entre otras. “Ustedes como Ingenieros en Alimentos de la UBB están preparados para enfrentar este desafío desarrollando y diseñando nuevos alimentos que puedan ayudar a enfrentar esta problemática. Así pueden crear y desarrollar alimentos funcionales, que son aquellos que complementan la función nutritiva y ayudan a la prevención de diferentes enfermedades no transmisibles”, precisó.

El Dr. Bastías Montes también comentó que en la actualidad, en el mundo existen sobre 800 millones de personas que sufren hambre o malnutrición, de las cuales 47 millones se encuentran en América Latina y el Caribe. Al respecto detalló que el problema no ocurre por falta de alimentos sino por deficiencias en la producción y distribución de los mismos. “Ustedes, como Ingenieros en Alimentos, están preparados para implementar sistemas alimentarios sostenibles, que ofrezcan alimentos saludables y nutritivos, al tiempo que se preserve el medio ambiente y la biodiversidad, utilizando para ello la economía circular”, argumentó.

También compartieron mensajes con los nuevos titulados el decano de FACSA, Dr. Jorge Moreno y el presidente del Centro de Alumnos de la carrera, Daniel Cancino Muñoz.

El Premio Mejor Alumno de la Promoción fue para Claudia Edith Arriagada Castillo quien recibió el reconocimiento de manos del prorrector Dr. Fernando Toledo Montiel. En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil recayó en Jhean Paul Cáceres Parra, correspondiendo a la subdirectora de Desarrollo Estudiantil, Andrea Fuentes Méndez hacer entrega del reconocimiento.

El Premio Escuela de Ingeniería en Alimentos también fue para Jhean Paul Cáceres Parra, y correspondió el director de Escuela, Dr. José Miguel Bastías, entregar el galardón. El Premio Responsabilidad Gremial y Liderazgo Participativo que otorga el Centro de Titulados de Ingeniería en Alimentos, fue para Daniela Alexandra Sepúlveda San Martín. La representante del Centro de Titulados Alejandra Aguilar Farías entregó la distinción.

En representación de la promoción 2019 correspondió a la profesional Claudia Arriagada Castillo dirigir un mensaje de agradecimiento y despedida.

La ceremonia fue amenizada por el trío musical de violín, viola y guitarra, integrado por Katherine Ancamán, alumna de la carrera de Fonoaudiología UBB, Almendra Gajardo y Sebastián Canales, director de la Orquesta Ultraestación.




Catedrático español dictó conferencia en marco del Día del Ingeniero en Alimentos

“Aplicaciones de los pulsos eléctricos de alto voltaje (PEF) para la mejora de la transferencia de masa en la industria alimentaria y biotecnológica”, se denominó la conferencia brindada por el académico de la Universidad de Zaragoza, España, Dr. Javier Raso. Actividad se realizó en el contexto del Día del Ingeniero en Alimentos, que se conmemora el segundo sábado de octubre de cada año.

En la oportunidad, el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dr. Jorge Moreno Cuevas, precisó que la conmemoración del día profesional es una oportunidad para destacar el rol que deben cumplir los ingenieros en alimentos en la sociedad. “Los estudiantes, como futuros profesionales, deben apostar por el aprendizaje, la motivación y adquirir las competencias para lograr un buen desempeño como especialistas de la cadena agroalimentaria, puesto que se convertirán en actores fundamentales en el desarrollo de la nueva región de Ñuble y del país”, precisó el decano. Asimismo, instó a los jóvenes a vivir experiencias nuevas y conocer realidades diferentes dentro o fuera de Chile.

El Dr. Raso es catedrático del área de Tecnología en Alimentos del Departamento de Producción Animal y Ciencia de los Alimentos, e integrante del grupo de Investigación Nuevas Tecnologías de Procesado de Alimentos de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Zaragoza.

El Dr. Javier Raso explicó que los Pulsos eléctricos de alto voltaje (PEF) consisten en una nueva tecnología de procesado de alimentos que permite generar poros en las membranas de las células de los alimentos y así obtener de éstas algunos componentes de interés como, por ejemplo, polifenoles.

“Es una herramienta que puede tener muchas aplicaciones en la industria alimentaria. Actualmente tiene dos aplicaciones fundamentales: la conservación de zumos de fruta mediante un procedimiento que no aumenta la temperatura del producto y por lo tanto permite obtener un zumo de mucha calidad, pues éstos son muy sensibles al efecto del calor. La segunda aplicación importante se da en el tratamiento de papas para la elaboración de bastoncitos de papas congeladas, ya que la técnica favorece el corte, y hace que las papas sean más flexibles, evitando mermas por fractura. Además, la papa absorbe menos aceite en el proceso de prefritura que se aplica antes de la congelación”, ilustró.

Esta tecnología también podría aplicarse en el proceso de elaboración del vino tinto para mejorar la extracción de compuestos polifenólicos, así como en el proceso de crianza sobre lías.

El director de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías Montes, recordó que la celebración del Día del Ingeniero en Alimentos en Chile se realiza desde el año 2008, y nació como una propuesta de la Asociación Nacional de Estudiantes de Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la ciudad de Osorno.

“Se eligió el segundo sábado del mes de octubre de cada año, próximo a la celebración del Día Mundial de la Alimentación que es el 16 de octubre (…) La Escuela de Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío se ha planteado como misión contribuir a la formación de ingenieros en alimentos que puedan enfrentar eficientemente los cambios e innovaciones científico-tecnológicas del área de sus competencias, siendo capaces de servir a la sociedad con aptitud y habilidades de liderazgo, creatividad y trabajo en equipo”, aseveró.




Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB capacitó a egresados en auditoría interna

“Formación de auditores internos en sistemas de certificación de la calidad e inocuidad en industrias y servicios alimentarios”, se denominó el curso brindado por la Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB, orientado a los egresados y egresadas de la carrera. El programa fue impartido por la académica de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, Dra. Silvina Faillaci, del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

El director de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías Montes precisó que el curso consideró entre sus objetivos formar profesionales en sistemas para el diseño, implementación y auditoría de la calidad e inocuidad de los alimentos, así como conocer los sistemas de certificación disponibles para gestionar la calidad y la inocuidad en la industria y los servicios alimentarios; interpretar los requerimientos de las regulaciones en esta materia y aportar herramientas concretas para la gestión de auditorías.

“Las actividades de capacitación orientadas a nuestras egresadas y egresados son parte de una política adoptada por nuestra Escuela de Ingeniería en Alimentos, que nos permite mantener la vinculación con los titulados para estar al tanto de sus experiencias y trayectorias, así como de los nuevos requerimientos y necesidades que las empresas están demandando. También hemos invitado a estudiantes de quinto año, quienes ya poseen experiencia en la industria de alimentos. La información que entregan es muy relevante para la carrera y al mismo tiempo logramos aportar herramientas fundamentales para su óptimo desempeño y actualización profesional”, aseveró el Dr. Bastías Montes.

La Dra. en Ciencias de la Salud Silvina Faillaci, explicó que la auditoría es un proceso sistemático, independiente y documentado para obtener evidencia de auditoría y evaluarla objetivamente para determinar la extensión en que se cumplen los criterios de la misma. Auditar, por tanto, es fundamental, porque permite proveer información objetiva a la gerencia o a la dirección respecto a cómo se están cumpliendo las metas, las políticas, entre otros puntos. Asimismo, es una oportunidad para identificar áreas o sistemas factibles de mejorar; así como para determinar la efectividad del sistema; identificar sus fortalezas y debilidades; asegurar que se mantiene la documentación que acredita el cumplimiento del sistema, o asegurar que se han corregido los problemas ya identificados o algunos potenciales, según describió.

“Este curso surge como una necesidad de los propios alumnos, quienes quisieron profundizar en el tema de las auditorías internas en sistemas de gestión e inocuidad. Esta herramienta requiere de personal capacitado específicamente para controlar, hacer implementación y seguimiento de sistemas de gestión, no solamente de la inocuidad, porque la misma estructura sirve para gestionar sistemas de calidad, gestión ambiental o salud y seguridad ocupacional”, ilustró.

La Dra. Faillaci explicó que cuando las organizaciones implementan sistemas de gestión, requieren necesariamente de una mejora continua, siendo las auditorías internas un recurso de información directa a la dirección sobre los hallazgos que se pueden corregir o perfeccionar, logrando así retroalimentar el sistema. “Los hallazgos pueden ser de corrección inmediata o aquellos que requieren de infraestructura o de inversión más importante. Estos últimos se incorporan al plan de mejora. Una empresa en pleno desarrollo cada año programa su propio plan de mejora con financiamiento. Esto implica una planificación más concreta y va en función del sistema de gestión”, manifestó.




Estudiantes de Ingeniería en Alimentos UBB realizarán pasantía en España y México

La estudiante de cuarto año Nicole Andrea Galdames Zúñiga, cursará un semestre académico en la Universidad de Jaén, España, mientras que Ivo Franco Gajardo Poblete, del mismo nivel, realizará lo propio en la Universidad de Guadalajara, México. Directora de escuela, académica Fabiola Cerda Leal, destacó apoyo de la Dirección General de Relaciones Institucionales.

Adquirir nuevos conocimientos disciplinares y múltiples experiencias personales son los principales objetivos que se han propuesto los estudiantes de Ingeniería en Alimentos, Nicole Galdames Zúñiga e Ivo Gajardo Poblete, en el contexto del intercambio estudiantil que cursarán entre el presente mes de agosto y enero del próximo año, en la Universidad de Jaén, España, y en la Universidad de Guadalajara, México, respectivamente.

Nicole Galdames asegura que desde que ingresó a la Universidad en primer año, tuvo como propósito buscar las opciones que le permitieran cumplir su sueño de realizar una pasantía en España. “Era una de mis principales motivaciones y por eso me esforzaba mucho en los estudios. Luego, con Ivo vimos esta posibilidad en el Facebook de la carrera y nos animamos a postular. Fue más estimulante aún saber que todo era subvencionado. Yo tengo la capacidad para cumplir este desafío que además era un sueño”, compartió la joven estudiante.

En tanto, Ivo Gajardo explicó que no avizoraba la alternativa de cursar un semestre académico en el exterior, pero al saber de la oportunidad comenzó a realizar los trámites pertinentes. “Siempre he sido un estudiante motivado y me gusta participar en distintas actividades. Sobre esta postulación, debo decir que la profesora Fabiola Cerda nos animó en todo momento a que lo hiciéramos, así es que ella fue un apoyo muy importante”, explicó.

La directora de escuela, académica Fabiola Cerda Leal, comentó que las alternativas surgieron tras indagaciones en la Dirección General de Relaciones Institucionales, dirigida por la académica Maureen Trebilcock Kelly. “Plantee la necesidad de nuestros estudiantes de realizar intercambios académicos en el exterior. Estos jóvenes, al igual que muchos de nuestra carrera, poseen un desempeño académico notable y están muy bien preparados para vivir una experiencia de este tipo. Desde el punto de vista de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, esto es muy relevante, porque afianzamos y fortalecemos las posibilidades de nuestros estudiantes para que salgan al exterior”, aseguró la académica.

La directora de escuela destacó que la sólida formación en las áreas de ciencias básicas y en ciencias de la ingeniería permite a los estudiantes de la carrera asumir este desafío con mayor confianza.

Nicole Galdames señaló que cursará su intercambio en la carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad de Jaén. Precisa que si bien no es su misma especialidad, sí está segura que obtendrá muchos aprendizajes en las áreas de innovación y restauración ambiental, así como en tratamiento de efluentes, lo que puede ser de gran utilidad en la industria alimentaria.

“En Jaén son los mayores productores de aceite de oliva, entonces, conocer ese proceso y traer información a Chile sería maravilloso. Antes no quería trabajar en una empresa, pero después de hacer mi práctica me encantó ese trabajo y lo único que quiero es ser jefa de control de calidad en alguna industria. Quiero nutrirme de conocimientos y relacionarme con muchas personas de otras culturas, con otras formas de mirar las cosas, porque eso también enriquece en lo personal”, enfatizó.

Ivo Gajardo por su parte, realizará su intercambio en la carrera de Ingeniería en Alimentos y Biotecnología de la Universidad de Guadalajara. “Espero conocer distintas ramas de la carrera. Me interesa mucho conocer más sobre la rama de Biotecnología. Sé que la Universidad de Guadalajara es muy grande y conoceré muchos tipos de personas, culturas, conocimientos… Por ejemplo, las plantas de tratamiento del agua de México son muy distintas a las nuestras, lo mismo que la comida, el ritmo de vida. Pienso que eso abrirá mi mente y me presentará muchas dudas e interrogantes, y sé que deberé buscar las respuestas en el camino. Podría ampliar mucho más mis alternativas de futuro”, reflexionó.

La directora de escuela, Fabiola Cerda, coincidió con los jóvenes acerca de las múltiples expectativas de proyección que se pueden abrir a partir de este intercambio. “Es bueno que ellos adquieran una mirada global respecto de la necesidad de los alimentos y el desarrollo de la industria alimentaria. Chile debe dejar de ser un país productor y exportador de materias primas, y por eso hay que ver cómo lo hacen otros países más grandes o más desarrollados”, ilustró la docente.

La académica Fabiola Cerda también se refirió al ejemplo que Nicole e Ivo proyectan a sus compañeros de carrera. “Esto ha abierto expectativas de otros jóvenes. Un estudiante de primer año me decía que él quiere viajar a Alemania cuando curse cuarto año, y le comenté que hay que buscar y gestionar las oportunidades que brinda la Universidad. Eso es bueno porque otros jóvenes se sentirán estimulados para buscar opciones de desarrollo en otros espacios”, valoró la directora de escuela.




Estudiantes mexicanos destacan experiencia formativa en la Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB

La Escuela de Ingeniería en Alimentos despidió a los estudiantes de intercambio Carla Fernanda Velásquez Jacinto de la Universidad de Guadalajara, a Diana Angélica Ochoa Montes de la Universidad de Guanajuato y a Luis Ángel Zavala García de la misma casa de estudios, quienes cursaron un semestre académico en la Universidad del Bío-Bío.

La actividad reunió a académicos del Departamento de Ingeniería en Alimentos, funcionarios administrativos de la carrera y los propios jóvenes que ahora retornan a México.

La directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Fabiola Cerda Leal, comentó que la experiencia de intercambio académico con los jóvenes mexicanos implicó aprendizajes conjuntos, pues la carrera también logra contrastar sus características en comparación a sus símiles internacionales.

“Pudimos advertir características y fortalezas de nuestra estructura curricular. Nuestra malla considera diversas ramas de especialización en ingeniería y eso llama la atención. El componente ingenieril de nuestra escuela es bastante amplio y nos reporta un sólido posicionamiento en cuanto a las competencias de nuestros estudiantes dichas áreas”, expresó la directora de escuela.

La académica Cerda Leal también manifestó que la presencia, cada vez más regular de estudiantes extranjeros, estimula a los jóvenes de la UBB a vivir una experiencia de intercambio.

“Nuestros estudiantes se han interesado en ver cómo ellos pueden salir y vivir la experiencia del intercambio. De hecho, este segundo semestre uno de nuestros alumnos va de intercambio a una universidad de España y otro a México. Esto es positivo porque nuestros estudiantes se motivan por conocer  nuevas formas de aprender y experiencias de vida en términos culturales y académicos”, aseveró.

Luis Ángel Zavala García, estudiante de Ingeniería en Alimentos de la Universidad de Guanajuato, comentó que las diferencias más notorias las advirtió en cuanto a métodos de estudio, así como de enseñanza y aprendizaje. “Aquí, el profesor te da una pauta y tú tienes que buscar por tus propios medios y conocimientos previos la forma de resolver la problemática. Allá es similar, pero sí hay más trabajo guiado o de tutoría”, indicó.

Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento para el cuerpo académico y sus compañeros de asignaturas. “Agradezco todas las atenciones que directa e indirectamente tuvieron con nosotros. A los profesores que nos guiaron durante el semestre les agradecemos los conocimientos que nos impartieron en las aulas. Nos llevamos muchas nuevas experiencias y aprendizajes. Nuevos métodos de estudio, nuevas maneras para trabajar en equipo o en forma individual. Cada quien vive el intercambio de manera diferente, pero creo que los tres lo disfrutamos mucho”, aseguró.

En tanto, Carla Fernanda Velásquez Jacinto, estudiante de Ingeniería en Alimentos y Biotecnología de la Universidad de Guadalajara, aseguró que no es la misma que arribó a Chile hace 5 meses, y si bien el inicio del periplo pudo ser complejo, hoy retorna a México muy conforme.

“En principio pensaba que lo más difícil era comenzar en un país nuevo, pero ahora creo que lo más difícil es dejarlo, dejar a las personas que se convierten en tu familia. El solo hecho de vivir en otro país, adaptarse a su cultura donde todo es diferente es algo muy importante. Creo que fue un reto el demostrarme a mí misma que tenía la capacidad para sobreponerme a todas las dificultades, y que era capaz de adaptarme a un método nuevo de aprendizaje, y a la forma de ser de las personas y de los profesores. Uno aprende en todos los sentidos”, compartió.

Finalmente, Diana Angélica Ochoa Montes, estudiante de Ingeniería en Alimentos de la Universidad de Guanajuato, valoró la actitud de permanente acogida y protección que la UBB y los propios compañeros les manifestaron.

“Desde que llegamos nos ayudaron muchísimo. Nuestros asesores nos guiaron en todo momento. Me voy con muchas enseñanzas y me siento feliz de lo que logré en la Universidad del Bío-Bío y por todas las personas que conocí. Me encantaría tener más tiempo para quedarme aquí. La gente siempre nos brindó la mano y fueron muy amigables. Y si alguien de aquí viaja a México, si tengo la oportunidad, yo los acogeré igual como ustedes lo hicieron”, compartió.




Mujeres de Chillán y Chillán viejo valoraron capacitación UBB en elaboración de productos congelados y enlatados

Una jornada emotiva fue la que se vivió durante el acto de finalización y entrega de certificados del taller de capacitación denominado “Manipulación y elaboración de productos congelados y enlatados a través de aprendizaje servicio”, que benefició a 25 mujeres integrantes del Programa Mujer Jefa de Hogar de los municipios de Chillán y Chillán Viejo.

La capacitación se desarrolló en el contexto del Proyecto Aprendizaje Servicio (PM UBB 1402) de FACE UBB, desarrollada conjuntamente con la Escuela de Ingeniería en Alimentos de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos (FACSA).

Durante el acto, la beneficiaria del curso de la comuna de Chillán Viejo, Gladys Catricheo, destacó la apuesta de la Universidad del Bío-Bío por aportar herramientas concretas que permiten a las jefas de hogar y mujeres trabajadoras generar recursos para sus familias y emprender nuevos rumbos.

“Quiero dar las gracias por esta grandiosa oportunidad que se nos ha dado como mujeres trabajadoras y jefas de hogar, quienes no tenemos una educación de excelencia o universitaria. Para varias de nosotras es la primera vez que estamos en la Universidad y lo agradecemos. Ha sido muy lindo decirle a nuestros hijos -vamos a estudiar a la Universidad-, y a ellos también les eleva el autoestima porque si ven que su mamá va a la Universidad, aunque sea por unos días, a ellos también los motiva y los alienta”, aseveró.

Gladys Catricheo hizo hincapié en las alternativas que se abren a partir de esta primera experiencia. “Esto implicó levantarnos más temprano, dejar almuerzo hecho en la casa, enviar a los niños al colegio, y luego correr para llegar a la Universidad y cumplir con nuestra responsabilidad”, expresó.

La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos (FACSA), Patricia Letelier Sanz, se mostró confiada en que los aprendizajes alcanzados en el taller permitirán a las beneficiarias generar emprendimientos y nuevos espacios laborales que contribuirán a mejorar la calidad de vida de las propias mujeres y de sus familias.

“Para nosotros y para sus familiares esto constituye un motivo de orgullo. Esperamos que los talleres que han realizado hayan cumplido sus expectativas. Queremos que vuelvan a nuestra Universidad a otros talleres e instancias que podemos generar atendiendo las necesidades de formación que ustedes requieran”, manifestó la decana Letelier Sanz.

En tanto, el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña Hermosilla, relevó el carácter asociativo de la iniciativa desplegada que sumó los aportes del Proyecto Aprendizaje Servicio (PM UBB 1402) de FACE, la Escuela de Ingeniería en Alimentos de FACSA, y el Programa Mujer Trabajadora y Jefa de Hogar de los municipios de Chillán y Chillán Viejo.

“Desde la Universidad nos convoca el aporte a la formación de nuestros estudiantes y a la comunidad. También valoramos el entablar vínculos bidireccionales donde aportamos al trabajo de otras instituciones. Nos satisface mucho ser parte de este trabajo porque las mujeres adquieren competencias y a la vez conocen lo que hacemos como Universidad. Este trabajo asociativo de creación de valor, se traduce en mayor bienestar de la comunidad”, aseveró.

La directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Fabiola Cerda Leal, destacó el afán de superación de las participantes, así como el rol desempeñado por estudiantes y académicos de la carrera.

“Quienes les brindaron el curso representan lo mejor que tiene nuestra Universidad, sus estudiantes y académicos. Agradezco a ustedes por participar y también a nuestros estudiantes así como al profesor Jorge Moreno Cuevas. Esperamos que iniciativas como esta se sigan multiplicando. Queremos que ustedes vuelvan a nuestras aulas y que sus hijos, sus nietos, también vengan a formarse a nuestra Universidad, porque esto es lo que somos y lo que nos apasiona”, manifestó.

El director del Programa Aprendizaje y Servicio de FACE UBB, Mauricio Salazar Botello, subrayó los beneficios del trabajo colaborativo, desafío que implica esfuerzo y voluntad por alcanzar un objetivo común.

“Tras este trabajo hay mucho esfuerzo de los estudiantes y profesores que les acompañaron, y lo hacemos con el mayor agrado. Trabajar en equipo significa acopiar energías y buscar los espacios para que esto suceda, y cuando llegamos a estos momentos, sentimos que eso tiene una recompensa absolutamente infinita”, comentó.

“Queremos seguir trabajando y contribuyendo  para que a través de este proyecto u otros que podamos tener en la Universidad, podamos ayudarles a seguir creciendo. Ustedes hoy le dan sentido a lo que significa trabajar en un proyecto de esta naturaleza”, enfatizó el académico Mauricio Salazar Botello.

A su vez, la coordinadora del Programa Jefas de Hogar de la Municipalidad de Chillán, Daniela Parra, y el encargado del Programa Mujer Trabajadora y Jefa de Hogar, línea independiente de Chillán Viejo, Leonardo Molina agradecieron el trabajo de la Universidad del Bío-Bío, que permite empoderar a las beneficiarias, alcanzar sueños pendientes y trazar nuevas metas en su desarrollo personal, que también tributan en un mayor bienestar de sus familias.




Estudiante del Doctorado en Ingeniería de Alimentos UBB realizó pasantía en Universidad de Salerno, Italia

El Ingeniero en Alimentos y Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, Guillermo Badillo Muñoz, realizó una pasantía de investigación en la Università degli Studi di Salerno, Italia, más precisamente en el Laboratorio ProdAl (Produzioni agro Alimentari) financiado por la Unión Europea, que dirige la destacada investigadora Dra. Giovanna Ferrari.

 

En el Laboratorio ProdAl, Guillermo Badillo fue dirigido por el PhD Gianpiero Pataro, experto reconocido en el ámbito de la Ingeniería en Alimentos, principalmente en procesos de aplicación de pulsos eléctricos, pulsos de luz, la combinación de ambas, y campos magnéticos. También es reconocido como editor de importantes libros de ingeniería en alimentos vinculados con tecnologías innovadoras como las ya mencionadas, y el calentamiento óhmico.

La pasantía de investigación de tres meses en la Universidad de Salerno es parte de los prerrequisitos exigidos por el programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos de cara a su internacionalización. La idea es lograr que los jóvenes investigadores generen contactos con otros grupos científicos, establezcan vínculos de cooperación, e idealmente puedan desenvolverse en un segundo idioma.

Según expresó el estudiante Guillermo Badillo, su investigación de tesis doctoral consiste en el desarrollo de un modelo numérico que involucra transferencia de masa y energía en procesos de envasado en atmósferas modificadas. En dicha investigación es guiado por el académico, Dr. Andrés Segura Ponce.

“No se trata de tecnologías nuevas o emergentes, pero combinar la modelación matemática con el envasado en atmósferas modificadas sí es un aporte al desarrollo de conocimiento en esa área, porque los modelos matemáticos existentes son primitivos respecto del proceso de envasado en atmósferas modificadas, es decir, aún no se describen totalmente los fenómenos involucrados en ese tipo de proceso de envasado”, ilustró el estudiante.

Guillermo Badillo explicó que comprender adecuadamente el proceso de envasado desde el punto de vista de la física que se asocia al proceso, puede llevar a obtener mejores diseños del proceso de envasado. “Para ello, primero es necesario conocer qué es lo que está ocurriendo, y cómo está ocurriendo. En este contexto, pensamos que obtener un modelo numérico de transferencia de masa, que describa el proceso de envasado en atmósferas modificadas será un buen avance para la comprensión de los fenómenos involucrados en ese tipo de envasado. Además, sobre la base del modelo se puede ir cambiando o modificando variables y así observar cómo se comporta el envasado. Primero se busca comprender para luego diseñar mejor”, expresó Badillo Muñoz.

En su estancia en Italia, Guillermo Badillo se abocó a la utilización de la tecnología pulsed light (pulsos de luz), aplicada a uvas y tomates con el objetivo de observar si dicha tecnología era capaz de modificar la tasa de respiración de los productos, y acoplarla eventualmente al modelo numérico.

“La tecnología de pulsos de luz reduce o elimina totalmente la carga microbiana propia del producto, afectando en forma mínima a la fruta. Por eso quisimos ver si el pulso de luz era capaz de modificar la tasa de respiración de la fruta. Nos dimos cuenta que en el caso de las uvas el pulso de luz afectaba la tasa de respiración, es decir, la modificaba. En este caso confirmamos que se aceleraba la tasa de respiración, entonces nos dimos cuenta que era una tecnología que sí se puede aplicar al envasado de atmósferas modificadas. Hasta ahora no hay mucha bibliografía que dé cuenta del efecto de pulsos de luz asociado al proceso de envasado en atmósfera modificada”, expresó el investigador UBB.

Guillermo Badillo comentó igualmente que el modelo numérico considera algunos parámetros entre los cuales se haya la tasa de respiración. “Nos dimos cuenta que las curvas se ajustaban a los datos experimentales y en Italia quedaron interesados en seguir trabajando en forma conjunta en la parte experimental y en la modelación matemática”, expresó el estudiante UBB.

En forma aclaratoria Badillo Muñoz precisó que el concepto de “respiración” en frutas, consiste en un proceso metabólico que continúa en las frutas después de ser cosechadas. En este proceso la fruta toma oxígeno del ambiente provocando la oxidación de los azúcares, almidón y ácidos orgánicos, entre otros compuestos presentes en las frutas, los que se someten a una degradación oxidativa, transformándolos en compuestos más simples como dióxido de carbono y agua, liberando energía en el proceso. Este proceso de respiración está directamente relacionado con la vida de anaquel (en supermercados) de las frutas y vegetales.

Además de la experiencia investigativa, Guillermo Badillo Muñoz destacó el sentido de la pasantía como una oportunidad para conocer otras realidades e interiorizarse acerca de lo que el mundo de la ciencia de la ingeniería de alimentos aborda en otras latitudes.

“Generamos vínculos interesantes porque los investigadores del Laboratorio ProdAl quedaron muy interesados y esperan que lleguen más alumnos del Doctorado de Ingeniería de Alimentos de la UBB. Es desafiante trabajar durante tres meses en la investigación que corresponde y además escribir un artículo científico. La experiencia para mí fue positiva. Trabajé 24/7 y logré los objetivos propuestos que eran escribir el artículo científico y realizar la investigación planteada en principio”, ilustró Guillermo Badillo.

Participación en Congreso Mundial de Alimentos

Guillermo Badillo Muñoz no sólo aprovechó su estadía de investigación en Italia. También se dio tiempo para participar como expositor en modalidad póster en el 18° Congreso Mundial de Alimentos, Ciencia y Tecnología (IUFoST), realizado en Dublín, Irlanda. En la ocasión expuso un modelo numérico preliminar que da cuenta de su investigación de tesis doctoral.




Investigadores UBB expusieron avances de proyecto FIA para la obtención de microencapsulado de antocianinas a partir de maqui

El proyecto se desarrolla a través de los aportes de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), en el marco de la Convocatoria Nacional de Estudios y Proyectos de Innovación Agraria 2014-2015. El equipo de investigadores de la UBB está compuesto por el director Dr. José Miguel Bastías Montes, el Dr. Jorge Moreno Cuevas como director alterno, y por los co investigadores Dr. Guillermo Petzold Maldonado, Dr. Rodrigo Romo Muñoz, Dr. Julio Alarcón Enos y Dr. Carlos L. Céspedes Acuña.

El seminario se desarrolló en el Salón Claudio Arrau del Hotel Isabel Riquelme de Chillán y fue presidido por la decana (S) de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Ximena Sanhueza Riquelme, junto a la directora del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dra. María Pía Gianelli Barra; el director del proyecto Dr. José Miguel Bastías Montes; el ejecutivo de innovación de FIA y supervisor del proyecto, René Martorell Velasco; la representante de la oficina regional de FIA de la Región del Biobío, Claudia Suazo Contreras; la gerente de operaciones de Nativ for life, Isabel Lecaros; y los representantes de Inmobiliaria Las Pataguas,  Fernando May Didier y Fernando May Boullon, académicos y estudiantes de pre y postgrado.

En dicho marco, el Dr. José Miguel Bastías, director del proyecto FIA PYT 2015-0219, denominado “Desarrollo de un nuevo método para la obtención de concentrado microencapsulado de antocianinas a partir de maqui (Aristotelia chilensis) para la obtención de un deshidratado con alto contenido de compuestos funcionales”, dio cuenta de los principales avances logrados durante este año.

El proyecto busca desarrollar nuevos equipos y procesos para la obtención de un concentrado microencapsulado de antocianinas de maqui, un producto muy valorado en atención a sus propiedades antioxidantes.

“Entre los hitos alcanzados este año podemos destacar la adaptación de un equipo concentrador por congelación o crioconcentrador. Nosotros creamos un prototipo porque no existía una máquina de estas características. Asimismo, desarrollamos el prototipo de una máquina secadora por aspersión para poder realizar la microencapsulación de antocianinas”, ilustró el Dr. Bastías Montes.

“Igualmente, logramos obtener el microencapsulado y eso se pudo apreciar en las microfotografías electrónicas. La etapa siguiente de caracterización implica analizar la composición de las microcápsulas en relación al contenido de antocianinas como compuestos funcionales. La idea es que este microencapsulado pueda ser utilizado en el desarrollo de otros productos o también como adición a otros productos como yogurt o leche, por mencionar ejemplos. Pretendemos que el producto alcance una óptima vida útil, y a su vez pueda ser consumido periódicamente en pequeñas porciones o dosis diarias puesto que así es posible percibir sus beneficios”, aseveró el Dr. José Miguel Bastías.

El concentrado de microencapsulado de antocianinas, podrá emplearse en la elaboración de alimentos funcionales y productos nutracéuticos. Para ello, se propone un nuevo método que permitirá obtener un concentrado de jugo de maqui por congelación, y otro método para secar dicho concentrado a través de aspersión. El producto presentará una mayor estabilidad de las antocianinas al encontrarse protegidas por las microcápsulas.

En la oportunidad también se exhibieron subproductos tales como la harina obtenida del bagazo del maqui, que a su vez permitió la elaboración de un galletón alto en contenido de fibra. Asimismo se realizó la caracterización química del aceite obtenido de la semilla de maqui.

Además, se dio cuenta del estudio denominado “Perspectivas del mercado internacional para el desarrollo de la industria del maqui: Un análisis de las empresas en Chile”, liderado por el Dr. Rodrigo Romo Muñoz.

El Dr. Romo Muñoz explicó que el maqui presenta actualmente un desarrollo incipiente en el mercado mundial de berries, y para aprovechar todas las ventajas de esta fruta y desplegar adecuadamente el mercado potencial, es necesario realizar estudios que permitan visualizar las perspectivas futuras del sector.

En ese marco, el Dr. Romo precisó que el estudio desarrollado abordó las perspectivas del mercado internacional del maqui, definiendo específicamente las tendencias que tendrá el sector de producción y de comercialización del maqui, y el conjunto de factores de mercado que incidirían en la industria dentro de los próximos años.

“Los resultados obtenidos sugieren que, desde el punto de vista del marketing, el sector del maqui en Chile se encuentra en etapa de “introducción” dentro del ciclo de vida del producto. Esta etapa es considerada por la teoría como “crítica”, ya que en este punto fracasan muchos de los productos que son lanzados al mercado debido a que no son aceptados por los consumidores. Para superar exitosamente esta etapa, es necesario que el sector resuelva algunos problemas considerados críticos para el desarrollo adecuado del mercado”, expresó.

El estudio del Dr. Romo también permitió identificar las empresas chilenas productoras y exportadoras de maqui, y analizar las exportaciones y mercados de destino de este fruto.

“Se advierten problemas desde el punto de vista de la oferta y de la demanda debido al desconocimiento que se tiene de este producto. Hay una desconexión geográfica importante entre el consumidor final y la zona de producción, pues los mayores consumidores del producto se encuentran en EE.UU., Corea del Sur y Japón”, comentó el académico Romo Muñoz.

Igualmente, el Dr. Romo precisó que el producto debe seguir siendo desarrollado en los países donde ya ha ingresado, pero sin descuidar otros mercados potenciales como podría ser Europa.

“No existen incentivos para el ingreso de nuevos actores a la industria, básicamente por la incertidumbre respecto de la disponibilidad de materia prima. Hay que resolver el problema de la oferta ya sea domesticando macales o ideando alguna forma para tener mayor disponibilidad del recurso. Desde el punto de vista de la demanda, es necesario abordar los mercados internacionales con estrategias para dar a conocer el producto”, aseveró el especialista.

Entre otros de los antecedentes aportados, el Dr. Rodrigo Romo precisó que es posible lograr precios elevados de venta ya que la oferta es acotada; se evidencia una baja saturación del mercado potencial, y los consumidores del producto suelen considerarse innovadores, adhieren a estilos de vida saludable, suelen practicar deportes y se asocian al estrato socio económico identificado como ABC1.

En la oportunidad se destacó que a través del Proyecto FIA también se contribuye al desarrollo de la academia mediante la realización de investigaciones de estudiantes de pre y postgrado.

Asimismo, se vislumbran posibilidades ciertas de patentamiento referidas a las modificaciones y mejoras del equipo crioconcentrador, y al desarrollo de la formulación del microencapsulado de antocianinas de maqui.




Innovadores productos marinos desarrollan estudiantes de Ingeniería en Alimentos UBB

Longanizas de salmón, barritas de cochayuyo y berries, galletas de cochayuyo, pasta tipo paté de navaja y navajuelas, o snack de jibia deshidratada, son algunos de los productos ideados y exhibidos en una muestra por estudiantes de Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, en el marco de la asignatura de Ingeniería de Procesos Marinos.

La académica responsable del trabajo en laboratorio de la asignatura, Lorena Briones Uribe, precisó que mediante esta actividad los estudiantes de Ingeniería en Alimentos deben diseñar y elaborar un producto de carácter innovador, en este caso, aprovechando los amplios y variados recursos marinos que aporta el mar chileno.

La asignatura de Ingeniería de Procesos Marinos es impartida titularmente por la Dra. Gipsy Tabilo Munizaga.

“La idea es que sea un producto innovador y que sintonice y contribuya con el desafío de hacer de Chile una potencia alimentaria. Los alumnos vienen trabajando en sus procesos desde el mes de septiembre, primeramente en lo referido al diseño del producto, luego debieron analizar su factibilidad técnica y finalmente correspondió la ejecución propiamente tal. Este año fueron particularmente innovadores y tuvieron muy en cuenta el concepto de alimentación saludable, pues se incorporó alimentos marinos de bajo consumo, pese a lo extenso del litoral chileno”, expresó la docente Lorena Briones.

Las estudiantes de la Universidad Autónoma de Nueva León, México, Arisberg García y Carla Gutiérrez, quienes cursan un semestre en la UBB a través de programas de movilidad estudiantil, presentaron un chorizo de merluza. Las jóvenes estudian Ingeniería en Industrias Alimentarias y valoraron la experiencia planteada en la asignatura.

“Como proyecto final presentamos un chorizo de merluza. Creemos que es innovador porque no lo hemos visto en ningún otro lado. En México, de la ciudad de donde venimos, no tenemos acceso a productos marinos como aquí, porque no estamos cerca de la costa. Nuestro chorizo tiene principalmente merluza, tocino, pulpa de tomate, aceites, vinagre y una mezcla de especias y sales”, explicaron.

Sus connacionales, Carolina Coronado y Sergio Alvarado, en tanto, elaboraron un snack de jibia. “Consiste en un sanck de jibia deshidratada y condimentada para sustituirla por papas fritas, para que sea algo más saludable. En México debemos idear productos al final de cada asignatura, pero acá fue distinto porque no se imparte la materia de productos marinos. De alguna manera ha sido algo diferente”, explicaron.

Las estudiantes Rut Hormazábal y Lorena Llanos desarrollaron croquetas y bolitas de cochayuyo al merkén. “Entre sus ingredientes sólo consideran harina, cochayuyo y especias que dan sabor. Son productos pensados para todas las personas, salvo las bolitas al merkén que al ser más picantes son sólo para adultos. Logramos un sabor más suave y no se nota tanto el sabor del cochayuyo que no siempre es del gusto de todos”, expresaron las jóvenes.

Por su parte, Isaías Jara y Guido Sáez, desarrollaron longanizas de salmón. “Es un producto innovador pues no existe oferta de embutidos marinos. Es interesante porque Chile es un país exportador de salmón. Su sabor es bastante agradable y similar al de una longaniza tradicional. Entre los ingredientes se cuentan el salmón, más los tradicionales de una longaniza como el comino, orégano, merkén, ají, ajo natural y tripa natural”, describieron.

Las estudiantes Valentina Paredes y Pilar Figueroa presentaron un snack de jibia, consistente en jibia trozada sometida a deshidratación. “Es un producto alto en proteínas y con grandes propiedades. La jibia es un producto que se encuentra en abundancia en Chile, es blando y económico pero se consume poco. En este caso se trata de un producto crocante, saborizada con ajo y sazonada con distintas especies”, aseguraron.

A su vez, Alonso Badillo y Claudia Arriagada, idearon una pasta tipo paté elaborada sobre la base de machuelos y liquive, productos conocidos usualmente como navaja y navajuela. “Es una pasta y no un paté porque no se incorpora hígado ni grasa, pero sí utilizamos el proceso para elaborar paté. En Chile prácticamente no se consumen la navaja y navajuela, y la producción se exporta casi en su totalidad a Japón. El liquive tiene la forma y el sabor similar a la macha, pero es más blanco. Por un tema técnico mezclamos las dos especies, y nos dio un sabor muy especial y aceptable. Pretendemos que esta pasta sirva como base para preparar otros productos”, describieron.

Joana Lagos y Saida Yévenes propusieron el desarrollo de una barra de cochayuyo y berries, tal como una barra de cereales. Primero pensaban elaborar galletas pero se dieron cuenta que la textura resultante les permitía dar forma a las apetecidas barritas. “La barra está compuesta en un 70% por cochayuyo, conservando las propiedades benéficas para la salud, pero su sabor no se nota y sabe más a arándanos, frambuesas, mora, almendras y miel”, comentaron.

Nancy Jara y Fabiola Barrionuevo apostaron por galletas de cochayuyo. Las jóvenes destacan las cualidades del cochayuyo como su aporte nutritivo, bajo en sodio y rico en oligoelementos.

“Incorporamos esta alga en una galleta para aquellas personas que no toleran el cochayuyo. Es una galleta dulce de manera que también es del gusto de los niños. Creemos que este producto sintoniza plenamente con los requerimientos de la alimentación saludable. No se nota para nada el sabor del cochayuyo”, manifestaron.

Por su parte, Cristopher Flores y Maximiliano Esnida expusieron arroyados primavera de salmón. Los jóvenes advirtieron que los rolls siempre son cubiertos con harina y pensaron en reemplazar dicho producto por el filete de salmón propiamente tal, que envuelve el relleno de verduras, en este caso, repollo morado, zanahorias y lechuga, envuelto en panco.

“Nosotros innovamos al emplear la carne de salmón como envoltura de los vegetales. El producto viene prefrito y en la casa se deberían freír por unos dos minutos o bien pueden cocinarse al horno”, explicaron.

Sigried Lillo y Constanza Sandoval, en tanto, compartieron anillos de jaiba, presentados en formato de congelado tipo nugget. Este producto, por precio y calidad es de carácter Premium. Queríamos entregar algo diferente, porque generalmente, los productos de rápida elaboración como vienesas o nuggets aportan demasiada grasa, en cambio estos anillos son 100% carne de jaiba”, expresaron.

Finalmente, Leonardo González y Sandra Palavecino presentaron tres tipos distintos de pastas para untar: pasta de choritos al merkén con ciboulette; pasta de almejas con ciboulette y pasta de almejas con aceitunas. “Es un producto gourmet para untar y dan muy buen sabor”, aseguraron.




Académico UBB expuso en Simposium 2016 de Ingeniería Bioquímica y Sistemas Ambientales del Instituto Tecnológico de Durango

El académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dr. Guillermo Petzold Maldonado, fue invitado por el Instituto Tecnológico de Durango (ITD), México, a participar en el Simposium 2016 de Ingeniería Bioquímica y Sistemas Ambientales, ocasión en la que dictó el curso “Diseño de Experimentos para Alimentos Funcionales”.

El Simposium es organizado por la Academia de Ingeniería Bioquímica, el Postgrado en Ciencias de Ingeniería Bioquímica y el Consejo de Postgrado de la Maestría en Sistemas Ambientales del ITD.

El encuentro concitó el interés de estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado del Instituto Tecnológico de Durango, así como de otras instituciones de educación superior. En el marco del Simposium, el Dr. Petzold Maldonado estableció contactos académicos relevantes en vista de futuros convenios de colaboración entre la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UBB e Ingeniería Bioquímica del ITD, con la posibilidad cierta de recibir estudiantes mexicanos en intercambio por un semestre académico en la Universidad del Bío-Bío.

El mencionado curso “Diseño de Experimentos para Alimentos Funcionales” abarcó tópicos de diseños experimentales clásicos como son los diseños factoriales y los fraccionales, así como diseños especiales como superficie de respuesta y diseños de mezclas. Se desarrolló la metodología de tablas de contraste y el uso de un software estadístico. Finalmente, se presentaron algunas aplicaciones en formulaciones de alimentos y las principales tendencias en alimentos funcionales.

En el área investigativa, el Dr. Petzold conoció las instalaciones de laboratorios especializados del ITD y estableció importantes contactos con grupos de investigación del Instituto, lo que permitirá futuros trabajos de colaboración en estadía de estudiantes de postgrado.

La visita académica surgió tras la reciente estadía de investigación realizada por el Dr. José Manuel Pensabén junto al Dr. Petzold, donde el investigador mexicano se abocó al desarrollo de alimentos funcionales y colaboró en el marco del proyecto Fondecyt N°11140747 “Effect of the ice morphology in freezing concentration assisted by vacuum applied to fruit juices”, que dirige el académico de la UBB, y cuyo propósito es utilizar la tecnología de la concentración por congelación en jugos de frutas, como jugos de arándanos, que son ricos en polifenoles, componentes bioactivos que normalmente se destruyen en una proporción importante con los procesos térmicos tradicionales de concentración.

El Dr. Petzold valoró la visita al Instituto Tecnológico de Durango, puesto que además de los aspectos científicos y de la formación académica de alto nivel constatada, destacó la calidez humana de la comunidad académica, así como el respeto y el aprecio que profesan por su institución.