CIISETS UBB realizó segunda versión del Carnaval de la Amistad con vecinos de Villa Las Almendras de Chillán

Con el propósito de seguir construyendo lazos con la comunidad de la Villa Las Almendras de Chillán se desarrolló la segunda versión del Carnaval de la Amistad, que organizan conjuntamente el Centro de Intervención e Investigación de la Escuela de Trabajo Social (CIISETS) de la sede Chillán y los propios vecinos y vecinas del sector.

La idea, según explicó la coordinadora académica del CIISETS, Carmen Gloria Jarpa, es profundizar un trabajo comunitario cabal situado en ese territorio.

Durante la jornada se desarrollaron talleres de fútbol, danza árabe, artes marciales y zumba, y se contempló la presentación de un grupo musical y del taller circense “Circunstancia”. Todas las actividades fueron realizadas en forma gratuita, evidenciando un genuino compromiso con la acción social y con la comunidad de personas que integran Villa Las Almendras.

“El Carnaval de la Amistad es una fiesta comunitaria en donde confluye lo mejor de las personas que creemos que es posible dedicar un día sábado a estar con vecinos y vecinas, solo por la perspectiva de la transformación relacional con estas comunidades. Villa Las Almendras ha sido uno de los sectores con los que más hemos trabajado esta perspectiva y en este carnaval confluyen muchas iniciativas y buenas voluntades. Siempre hemos apelado al trabajo voluntario de muchos de los participantes”, comentó la académica Carmen Gloria Jarpa.

Trabajar junto a los vecinos y vecinas de Villa Las Almendras supone un desafío especial pues se trata de una comunidad estigmatizada que usualmente se reconocía como sector de Las Habas y a la que se asociaba la idea de riesgo. Sin embargo, durante los 4 años de trabajo del CIISETS se ha logrado entablar una relación de confianza. “El trabajo social histórico siempre se desarrolló en comunidades que tenían algún tipo de problemática. El trabajo social tiene que trabajar con problemas, entonces para nosotros no es ningún impedimento entender que esa comunidad tiene un contexto y nosotros sabemos y entendemos ese contexto”, valoró la académica UBB.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales explicó que desde hace 4 años CIISETS se ha dado a la tarea de desarrollar un modelo de vinculación comunitaria que trabaje desde los recursos, capacidades y saberes populares de la propia comunidad, trascendiendo de la perspectiva filantrópica o asistencialista.

“La comunidad ha generado un lazo con CIISETS y esperamos seguir trabajando con ellos porque si este modelo de inmersión barrial, comunitaria, poblacional, va dando frutos, nosotros podemos ir generando este mismo modelo de desarrollo en otras comunidades. Lo que nos interesa en este caso es que nuestras relaciones se verifiquen más que por un mandato institucional, por un compromiso social. Para nosotros es importante impregnar este sello en el perfil de egreso de nuestros estudiantes”, aseveró la académica Jarpa Arriagada.

“Esencialmente queremos mostrarle a nuestros estudiantes que es posible hacer este tipo de trabajo, más allá de que la institución nos lo mande. En muchos casos la intervención comunitaria que se hace desde otras instituciones obedece a que ellos tienen que hacerlo por una serie de evidencias o metas de gestión. Nosotros queremos hacerlo porque creemos que es necesario que la comunidad vuelva a sentir que se confía en ellos”, reflexionó la coordinadora de CIISETS.

La docente Carmen Gloria Jarpa señaló que a partir de los aprendizajes logrados en Villa Las Almendras se pretende formular un modelo de acompañamiento familiar con base comunitaria. La creación de la nueva Región de Ñuble abre la puerta para generar un proyecto que apoye a las Oficinas de Protección de Derechos de Infancia (OPD) con miras a la formulación de un plan local de la infancia.

“El próximo año 2018 estaríamos en condiciones de formular ese plan que incluiría una capacitación para la formulación del plan, un levantamiento de un diagnóstico de la infancia, y luego la posibilidad de implementar un modelo de acompañamiento en las comunidades para hacer prevención primaria”, acotó.

Carmen Gloria Jarpa precisó que desde esta perspectiva, los trabajadores sociales deben concurrir a las comunidades y hacer conscientes a las familias sobre las redes sociales disponibles para evitar que los niños y niñas lleguen a ser “institucionalizados”. La académica argumenta que la crisis del Sename también se vincula con la pérdida de capacidad de las familias de tratar bien a los niños y lo mismo ocurre con las comunidades, barrios y territorios.

“El hecho que tantos niños terminen en el Servicio Nacional de Menores y que muchos de ellos lamentablemente vivan situaciones de vulneración también en el Servicio, tiene que ver con que tal vez hemos olvidado o renunciado un poco a un trabajo más situado en las comunidades. Esto se tiene que rescatar, tiene que volver a ser posible. Y si hay que hacer talleres con las madres, que se hagan en las condiciones donde ellas viven, en las casas donde ellas viven, en los territorios donde ellas viven”, manifestó.

“Debemos ser capaces de instalar ciertas lógicas que vayan cambiando la idea de que –yo no me puedo hacer cargo, por lo tanto le entrego mi hijo al Estado-; es un tema que tiene que cambiar pero a nivel comunitario, porque en las comunidades están las familias, pero uno tiene que saber cómo son las familias en esas comunidades, porque no son todas iguales. Cuando uno recién logra las confianzas, las comunidades logran contarte sus problemas y ahí se puede generar un proceso de transformación que no tenga el fantasma y el temor de que les vayan a quitar sus niños. Porque también es cierto que muchos de ellos no acuden a las instancias institucionales, por temor a que los puedan intervenir y eso implique quitarles parte de lo que realmente pueden hacer, pero quizás con un acompañamiento más situado en la comunidad”, argumentó Carmen Gloria Jarpa.

La académica Carmen Gloria Jarpa recalcó que CIISETS apela a visibilizar las exclusiones que de alguna manera limitan a las personas en su desarrollo. Según expresó, los habitantes de Villa Las Almendras sufren situaciones similares a las que vivencian las personas de La Pintana, en la Región Metropolitana, quienes se ven obligados a negar su lugar de residencia a la hora de buscar un trabajo, por temor a ser excluidos o mal considerados.

“Nosotros deberíamos mirar a la persona, más que el lugar donde vive, porque si se tratar de eso, nosotros como Universidad vivimos en un sector que es marginal y lo marginal no es sinónimo de delincuencial. Lo marginal simplemente implica que estamos en el borde, pero el borde puede dar tremendas oportunidades de mirar aquello que no ves, en este caso, cómo los vecinos se ayudan entre ellos; cómo cuando un vecino de Villa Las Almendras tiene un problema, ellos hacen una rifa para apoyarlo; cómo cuando una mamá no tiene con quién cuidar a los niños, se hace también una lógica comunitaria. Los niños allí juegan en la calle y son cuidados muchas veces por los adultos y eso hace que se sientan más seguros. Hoy se habla mucho de la inseguridad y esas inseguridades pasan precisamente por no conocer a los vecinos; debemos conocer a nuestros vecinos para saber que si mi niño está en la calle y yo no puedo mirarlo, habrá otra persona que se va a dar cuenta si él está en riesgo”, ilustró.

En este sentido, Carmen Gloria Jarpa hizo hincapié en la necesidad de generar comunidades bien tratantes y relevó que Villa Las Almendras tiene todas las condiciones para hacerlo. “Gran parte de la vida comunitaria se hace en la calle, porque las casas son pequeñas, porque los niños necesitan salir a jugar y en la calle juegan fútbol, se manguerean en verano y esas cosas no las vemos, lo que vemos es que pasar por ahí es peligroso. La gran mayoría de ellos son personas de esfuerzo, trabajadores, muchas mujeres jefas de hogar que cuidan a sus hijos, inclusive a adultos mayores, es gente que tiene ganas de hacer muchas cosas”, aseguró la coordinadora académica de CIISETS.

En el Carnaval de la Amistad participaron académicos de la carrera de Trabajo Social de la sede Chillán, el coordinador disciplinario del CIISETS Sady Leaman, así como estudiantes en práctica del Centro y estudiantes de la carrera interesados en conocer más sobre la labor de este centro.

“Es muy interesante que los estudiantes vayan creando la conciencia, el compromiso y la responsabilidad social, que va más allá de sacarse una nota. Ellos van directa y sencillamente porque creen en un proyecto de un trabajo social más comprometido con la comunidad”, aseveró la académica Carmen Gloria Jarpa.




Escuela de Trabajo Social UBB titula a nueva generación de profesionales comprometidos con la comunidad

En ceremonia solemne realizada en la Sala Schäfer del Centro de Extensión de la sede Chillán, se hizo entrega de diplomas de título a 45 nuevos Trabajadores y Trabajadoras Sociales. El director de la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán, Marcelo Gallegos Fuentes, llamó a los profesionales a actuar con liderazgo frente a los urgentes desafíos que la realidad presenta.

La ceremonia de titulación fue presidida por el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, junto con la presencia del director de la Escuela de Trabajo Social, Marcelo Gallegos Fuentes; la directora del Departamento de Ciencias Sociales, Julia Fawaz Yissi; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; académicas y académicos, familiares y compañeros de los nuevos profesionales.

El decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, destacó el carácter público y estatal de la Universidad del Bío-Bío que adscribe a la gratuidad en la educación superior, derecho al que gran parte de los estudiantes de la Universidad logra acceder.

Asimismo, resaltó el rol de liderazgo que ejercen las trabajadoras y trabajadores sociales en los espacios en donde se desempeñan y especialmente entre los sectores más vulnerables de la sociedad.

“Ustedes ejercen un verdadero rol educativo. Ustedes fueron formados para trabajar especialmente en ambientes vulnerables, con las personas que los necesitan realmente como niños y niñas, adultos mayores, segmentos de la sociedad que muchas veces no se pueden desempeñar por sí mismos y requieren de la colaboración de ustedes (…) Lleven con orgullo el nombre de la Universidad y ejerzan su rol a cabalidad porque alcanzarán espacios muy relevantes desde donde contribuirán a disminuir las desigualdades sociales”, expresó el decano.

El director de Escuela, Marcelo Gallegos Fuentes, destacó el hecho de reunir en la ceremonia de titulación a egresados y egresadas, sus familias y representantes universitarios, quienes según expresó, son los tres pilares fundamentales en un proceso de formación profesional.

“El Trabajo Social es una profesión que nos brinda una serie de oportunidades, desafíos y responsabilidades (…) Los trabajadores sociales tenemos la responsabilidad de promover la justicia social, lo que significa reconocer que existen formas de organización social que generan desigualdad y exclusión, que dejan a muchas personas en situaciones de carencia, en el margen de los beneficios que otorga el desarrollo y el progreso. Debemos desnaturalizar este tipo de situaciones, no aceptarlas como algo cierto y definitivo, aunque muchas veces esto signifique ir contra la corriente”, aseveró.

“Tenemos la responsabilidad de fomentar los valores democráticos, como la participación social y política que permite a las personas ser parte de las decisiones sobre su propio futuro, o como el respeto a la diversidad que permite validar, no solo las semejanzas, sino también las diferencias que nos potencian como sociedad y nos hacen un mejor país. Tenemos también la responsabilidad de pensar una sociedad más ética, donde la generación de riqueza tenga como objetivo central, mejorar la calidad de vida de las personas y no solo la acumulación de bienes”, manifestó el director de Escuela, Marcelo Gallegos Fuentes.

La entrega de los diplomas de título fue dirigida por los académicos Marcelo Gallegos Fuentes, Marcela Concha Toro y Nelson García Araneda, quienes entregaron los respectivos diplomas a los padres, madres o familiares significativos de los egresados, siendo éstos quienes finalmente investían a sus hijos o familiares como nuevos y nuevas profesionales.

Durante la ceremonia se hizo entrega de reconocimientos institucionales, los que tienen por objetivo resaltar y reconocer valores que hacen parte de la identidad de la Universidad del Bío-Bío.

El Premio Universidad del Bío-Bío, máxima distinción del nivel de pregrado de la Universidad, instituido con el propósito de estimular y distinguir la formación y la excelencia en el saber, así como el esfuerzo y dedicación en el cumplimiento del deber, fue para la Trabajadora Social Daniela Sandoval Muñoz, quien recibió el galardón de manos del decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca.

En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil, que distingue al titulado o titulada de su promoción que se haya destacado en virtud de su pensamiento crítico, actitud resiliente, conciencia social y responsabilidad valórica en una contexto de desarrollo integral, recayó en la egresada Blanca Calderón Sepúlveda. El subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel, hizo entrega de la distinción.

En representación de la nueva generación de profesionales, la Trabajadora Social Daniela Sandoval Muñoz y el Trabajador Social Christopher Parra Baeza, recordaron con gratitud y afecto los años de formación universitaria. Igualmente, reconocieron la responsabilidad que ahora les cabe como profesionales, más aún en una disciplina que se asume como agente de cambio y transformación social.

El acto de titulación se vio amenizado por las interpretaciones musicales del saxofonista y alumno de la carrera de Ingeniería Comercial, Álvaro Araneda Flores.




Fundación Ciudad del Niño y UBB elaboran protocolo de acción ante abuso sexual a niñas, niños y adolescentes

La propuesta de protocolo fue presentada a equipos de profesionales de escuelas, liceos y colegios de la provincia de Ñuble, en el marco del Seminario taller sobre “Detección y abordaje de vulneraciones de Derecho en niñas, niños y adolescentes en la esfera de la sexualidad”. Iniciativa liderada por la Fundación Ciudad del Niño, consideró la colaboración y aportes de la académica de la Escuela de Trabajo Social UBB, Patricia Becerra Aguayo.  

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Patricia Becerra Aguayo, explicó que el trabajo conjunto con Fundación Ciudad del Niño se da en el marco de un acuerdo de colaboración que considera la realización de prácticas profesionales, trabajo de revisión de casos mensualmente y actividades de extensión y de vinculación con el medio.

“Hace unos 6 años que venimos trabajando con la Fundación. Este año nuestro principal interés era trabajar en educación, y es así como un Programa de Reparación de Maltrato (PRM) de Fundación Ciudad del Niño dirigido por la psicóloga María José Melo, venía trabajando un protocolo, porque se detectó una necesidad en términos de saber detectar lo que es un abuso y cómo manejarse frente a situaciones de abuso que se develan en el ámbito educacional.  También asomaba como muy relevante que todos los profesionales que laboran en los establecimientos educacionales supieran qué hacer y no solo los profesores. Es importante que los equipos, los directivos, entre otros, sepan cómo poder transitar, cómo reaccionar y también presentar la denuncia en los casos que corresponda”, explicó la académica UBB.

El seminario taller, desarrollado en el Salón Miguel Jiménez Cortés, consideró la numerosa participación de psicólogos, trabajadores sociales, orientadores, profesores, directores de escuela, entre otros integrantes de comunidades educativas de todo Ñuble.

La directora del PRM Ciudad del Niño Chillán, psicóloga María José Melo Bahamondes, comentó que la propuesta de protocolo es un “documento de apoyo para que cada establecimiento educativo pueda revisar su propio protocolo y así unificar criterios de acción frente a la detección y abordaje de situaciones de connotación sexual, desde un enfoque de derechos infanto-juveniles. Se busca evitar  que los niños, niñas y adolescentes sean revictimizados en múltiples interrogatorios sobre lo sucedido, y se resguarda la confidencialidad de la información de manera que éstos no sean estigmatizados”, ilustró.

La profesional detalló que el protocolo considera un marco conceptual que define y caracteriza las situaciones de connotación sexual, además de una guía específica de acción en dichas situaciones, tendientes a garantizar la protección y correcto ejercicio de sus derechos. “Además, se incorporaron instrumentos para identificar qué conductas sexuales son o no esperables de acuerdo a distintas etapas de desarrollo y otros que permiten diferenciar conductas sexuales esperables, de prácticas sexuales problemáticas y de otras sexualmente abusivas”, aseveró.

La jefa del Departamento de Colaboración y Desarrollo de la Fundación Ciudad del Niño, María Teresa Sepúlveda Carreira, resaltó que el cuidado de los niños y niñas no es exclusiva responsabilidad de padres, madres y de familiares cercanos, sino que corresponde a los adultos en general.

“Los niños pasan una parte importante de su día en el colegio, en clubes, etc. por lo tanto, las situaciones de vulnerabilidad a las que se ven expuestos son amplias, y no están solamente en el contexto familiar sino que están en el contexto comunitario, de ahí que la comunidad es responsable. Y cuando hablo de comunidad somos todos, es la escuela, es la universidad, el vecino, entre otros”, comentó la representante de Fundación Ciudad del Niño.

Del mismo modo, destacó el interés por generar un protocolo específico pensado en las comunidades escolares, sobre todo pensando en que niñas, niños y adolescentes pasan gran parte de la jornada diaria en establecimientos educacionales. “Los profesores observan mucho y saben cuando un niño o niña presenta una conducta normal y cuando se está alejando de eso. El punto es que no debemos mirar hacia el lado. Frente a estas situaciones hay que saber qué hacer como colegio o como comunidad, porque la responsabilidad no es de una sola persona sino de una comunidad educativa”, aseveró.

María Teresa Sepúlveda relevó además, que el contar con un protocolo permitirá a las comunidades intervenir adecuadamente ante una situación de sospecha, de manera que los niños no se vean enfrentados a la vergüenza o el temor. Asimismo, el protocolo asegura que la intervención sea eficiente de manera que delimita el proceder de los integrantes de la comunidad educativa.

“Cuando no hacemos bien las cosas se puede perjudicar una causa y una víctima queda invisibilizada y un victimario sigue impune frente a esa situación. Un protocolo también permite vislumbrar hasta dónde tengo que llegar y cuándo esa situación pasa a un programa especializado o queda en manos de un tribunal. Pero ante todo, lo esencial es que como comunidad educativa no puedo ser indiferente frente a lo que le está pasando a un niño”, enfatizó.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales de la UBB, Patricia Becerra Aguayo, explicó que el protocolo en que se encuentran trabajando fue validado por SENAME, institución que aportó sus observaciones. Igualmente, se trabajó con la Jefatura Provincial de Educación, y con la mayoría de las Direcciones de Educación Municipal de la provincia de Ñuble, instancias que también contribuyeron con sus aportes.

El seminario taller consideró un abordaje teórico sobre detección y abordaje de vulneraciones de derecho en niñas, niños y adolescentes en el ámbito de la sexualidad, junto con la revisión del protocolo, de manera que los concurrentes también formularon sus observaciones al documento propuesto.

“Este protocolo es una herramienta que puede complementar el trabajo que se realiza en los colegios y escuelas, tarea que los establecimientos educacionales tienen que desarrollar por obligación legal, en términos de los marcos de intervención en abuso”, aseguró la académica Becerra Aguayo.




CIISETS UBB conmemora cuarto aniversario relevando la intervención comunitaria crítica con enfoque de género

“Intervención comunitaria crítica con enfoque de género” se denominó la conferencia brindada por la académica de la Universidad de Atacama, Dra. Cory Duarte Hidalgo, en el marco del acto de celebración del cuarto aniversario del Centro de Intervención e Investigación de la Escuela de Trabajo Social (CIISETS), de la sede Chillán.

Al iniciar la ceremonia, realizada en el Salón Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla, el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Héctor Vargas Muñoz, comentó que el aniversario permite dar cuenta de un camino con múltiples instancias de acción y reflexión, así como de continuo aprendizaje sobre la intervención social.

“La conformación inicial de lo que pretendía ser un observatorio biestamental, era expresión de la motivación inicial de un grupo de estudiantes y académicos el año 2011, año de grandes reflexiones y movilizaciones en nuestro país. Desde el trabajo social crítico y comprometido con las transformaciones estructurales, no queríamos estar ausentes de ese proceso. Desde aquel año se fue estructurando lo que actualmente conocemos como CIISETS, allegando recursos y voluntades, logrando constituir  una plataforma estable no sólo para la intervención e investigación en trabajo social, sino también para nuestra propia y permanente formación y transformación”, expresó el académico.

Previo a la conferencia, el actual coordinador disciplinario del CIISETS, Trabajador Social UBB, Sady Leaman Hasbún, realizó una presentación donde dio cuenta de las áreas de trabajo del Centro, así como de su propósito y sentido.

Igualmente, Leaman Hasbún compartió su particular experiencia, primero como estudiante en práctica del CIISETS y luego como profesional. “Es muy interesante este crecimiento a nivel personal y profesional, porque uno también se va empoderando y creciendo por medio del estudio, con el afán de hacer un mejor trabajo social. Se ha desarrollado un trabajo que se ha ido consolidando en términos de metodología.  En los primeros dos años se trabajó con vecinos y vecinas de la Población Santa Rosa, así como con dirigentes vecinales, no obstante, ahora tenemos una amplitud mayor en términos del número de personas con quienes estamos trabajando”, comentó.

Sady Leaman destacó que el desarrollo del Centro se advierte en aspectos cualitativos y cuantitativos. En este sentido dio cuenta de innovaciones como la realización de publicaciones que permiten mostrar el trabajo desplegado, así como incorporar el arte como un vehículo por medio del cual las personas manifiesten su sentir.

“En Villa Las Almendras recurrimos a elementos como murales, trabajo de artesanía en alambre, diferentes técnicas artísticas, que hacen que la gente pueda expresar sus emociones, sus vivencias y experiencias de lo que significa para ellos pertenecer a la población Vicente Pérez, a la Población Santa Rosa o a Villa Las Almendras. Es un trabajo social situado que busca visualizar los conceptos propios que están en la comunidad. Esto fue un trabajo de investigación metodológica y técnica, y estimamos que el arte engancha mucho más a una comunidad”, comentó el profesional.

Intervención comunitaria crítica con enfoque de género

En su conferencia, la académica del Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Atacama, Dra. Cory Duarte Hidalgo, precisó que la Intervención Comunitaria corresponde a uno de los niveles de intervención tradicionales del Trabajo Social como disciplina. En esta línea, aseveró que es necesario que dicha intervención sea crítica porque durante mucho tiempo se realizó obedeciendo a parámetros más bien tecnocráticos y asépticos respecto de cómo se gestan las relaciones con las comunidades.

“Proponemos que esta sea una intervención crítica, que vaya orientada a la emancipación de estas comunidades, a que estas comunidades tengan el protagonismo sobre sus propias vidas, sobre sus propios procesos y que vayan avanzando hacia el derecho a tener derechos, a una participación activa, a gestar elementos que permitan que tengan protagonismo sobre sus propios procesos comunitarios”, explicó.

Igualmente, adicionó que dichas intervenciones deben asumir el enfoque de género puesto que es necesario considerar las diferencias genéricas, pero también siendo muy respetuosos de todas las diversidades, sean estas de etnia, raza o culturas. El enfoque de género, según la académica, permite de este modo intervenciones más abiertas, respetuosas e integrales.

El enfoque de género, según expuso la Dra. Cory Duarte, va de la mano con las políticas afectivas, en cuanto permiten “afectar y afectarnos”. La política afectiva, entonces, se vincula con las relaciones que promueve el enfoque de género, más cercanas al cuidado de la vida, a los saberes populares, las tradiciones y lo comunitario.

“Esta política afectiva también hace referencia  al reconocernos en relación con “los otros”, con este otro u otra que tiene diferencias, tiene diversidades, pero que también es diferentemente igual, y que en este sentido, trabajar con esa otredad a mí también me permite reconocerme como un sujeto importante y reconocer al otro como un sujeto digno de toda consideración”, manifestó.

 

La Dra. Cory Duarte Hidalgo expresó que las intervenciones comunitarias críticas con enfoque de género, deben asumir además una perspectiva antipatriarcal, anticapitalista, decolonial y antirracista en el entendido que las sociedades actuales y más aún las comunidades, requieren de miradas amplias respetuosas con las diversidades. “Creo que efectivamente, hacer una intervención antirracista, antipatriarcal, decolonial y anticapitalista, da una riqueza política a las acciones que se hacen desde el Trabajo Social, buscando la emancipación”, argumentó.

Cuatro años de consolidación

La Coordinadora Académica del CIISETS, Carmen Gloria Jarpa Arriagada, destacó a su vez, que en estos cuatro años se ha conseguido una consolidación en términos del trabajo comunitario que se orienta desde el Centro hacia los sectores aledaños al Campus La Castilla, logrando armar y rearmar el tejido social del cual forman parte los vecinos y vecinas.

“Hemos contribuido a rescatar saberes populares, aspectos de la memoria, memoria que está en las personas y no en las cosas necesariamente. Hemos consolidado un equipo de trabajo con un proyecto de trabajo social que adhiere a lo ético, político, crítico. No podemos olvidar que cada vez que el trabajo social interviene en las comunidades, lo hace desde una perspectiva de transformación social y no de mantener el statu quo”, expresó.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Carmen Gloria Jarpa, recalcó que es muy importante tener en cuenta que dichas transformaciones deben seguir las velocidades y ritmos de las propias comunidades. Esa toma de conciencia y aprendizaje por parte de los profesionales y académicos, implica muchas veces flexibilizar metodologías y tiempos.

“En términos de desafío quisiéramos seguir contando con un profesional, que este año trabaja en el Centro durante media jornada. La perspectiva que tal vez haya otra estructura institucional que nos pueda albergar, también nos da algunas señales respecto de contar con recursos que nos permitan tener un centro inmerso en la comunidad o en las comunidades. Hoy en Trabajo Social se está revalorizando mucho el que los equipos se muevan a las comunidades, y eso significa sumergirse en la comunidad, estar ahí con ellos, vivir los colores, los sabores, los olores y a partir de ahí recomponer el tejido social que se ha ido perdiendo”, concluyó la académica Carmen Gloria Jarpa.




Discusión sobre Derechos Humanos en el Chile actual abordó clase inaugural de Trabajo Social de la sede Chillán

La conferencia denominada “Discusión sobre Derechos Humanos en el Chile actual” fue brindada por la jefa regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), abogada Carolina Chang Rojas y por el encargado de Educación, Promoción y Estudios del INDH, psicólogo Harún Oda Gallegos.

La actividad se desarrolló en el Salón Miguel Jiménez Cortés de la Facultad de Educación y Humanidades y fue encabezada por el decano Marco Aurelio Reyes Coca, junto con el director de la Escuela de Trabajo Social, Marcelo Gallegos Fuentes, académicos y estudiantes de la carrera.

El director de escuela, Marcelo Gallegos Fuentes destacó que el acto tiene por propósito dar inicio a un proceso de reflexión y análisis sobre las discusiones que importan a la disciplina del Trabajo Social, por lo que el tema de la conferencia escogido en esta oportunidad no es casual.

“Según la Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS), el Trabajo Social ha sido una profesión contextualizada desde un marco de derechos humanos, en tanto, su interés fundamental se encuentra en el desarrollo de las personas, mediante la transformación de las estructuras sociales, en busca de mayores niveles de equidad, de acceso a las oportunidades y de dignidad. En este sentido, Trabajo Social como proyecto político ha puesto en el centro de sus objetivos respetar y promover los derechos humanos, en tanto éstos se constituyen en un marco esencial de justicia social y en un instrumento relevante que otorga sentido a la teoría y a las prácticas profesionales”, aseveró.

Debido a lo anterior, el trabajar desde los derechos humanos, implica para el trabajador social, aproximarse a la persona como “sujeto dotado con capacidad de autonomía, teniendo como motivo la intervención, potenciar esta autonomía desde las capacidades del sujeto y de su medio”.

“Abrazar estos principios implica entonces, cuestionar permanentemente el ejercicio profesional, para hacer frente a las tensiones que se derivan de las lógicas normativas, mediante las cuales habitualmente se hace frente a las necesidades sociales, para avanzar hacia el reconocimientos de principios universales, donde las personas dejen de ser receptoras pasivas de ayuda y pasan a ser sujetos activos de derechos”, expresó Gallegos Fuentes.

En la oportunidad La jefa regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) Biobío, Carolina Chang definió y caracterizó al INDH, explicitando su mandato y sus funciones esenciales.

Por su parte, el encargado de Educación, Promoción y Estudios del INDH, Harún Oda se refirió a conceptos básicos de los derechos humanos.

Oda precisó que en atención a la historia reciente del país, los derechos humanos suelen asociarse primeramente con la vulneración de los derechos y específicamente con las violaciones de derechos humanos ocurridas durante el periodo de dictadura que se prolongó entre 1973 y 1990.

Esta situación daría cuenta del déficit en formación en derechos humanos que se registra en el país.

“La formación en Derechos Humanos ha sido escasa en Chile, a propósito de nuestra historia reciente. Desde esa perspectiva existe una mirada muy restringida respecto de qué son los derechos humanos, cuáles son las temáticas de derechos humanos, y quiénes son las personas que defienden los derechos humanos (…) Al Instituto le parece fundamental posicionar los derechos humanos desde una perspectiva más amplia, plural, entendiendo que los derechos humanos son temáticas de presente, de futuro y no solamente vinculadas a hechos pasados. Las temáticas de los derechos humanos son transversales, vinculadas a temas de migrantes, diversidad sexual, derechos sexuales y reproductivos, temáticas vinculadas a vivienda, trabajo, salud, educación, medio ambiente, entre otras”, explicó Oda Gallegos.

El profesional también se refirió a una situación que se viene constatando, tanto en Chile como en el exterior, y es la masificación y popularización de ideas que no coinciden con la doctrina del Derecho Internacional Humanitario, y que propician la exclusión de ciertos grupos de personas.

“Pensamos que la defensa de los derechos humanos, más que nunca, requiere ser una defensa firme, muy clara y necesitamos poner énfasis en la promoción, de manera que estas ideas que se han empezado a masificar no permeen el sentido común de las personas y no generen una mella en los fundamentos culturales de nuestra democracia”, ilustró Oda.

En la oportunidad se relevó la pertinencia de abordar esta temática con futuros trabajadores sociales, toda vez muchos de ellos en el futuro, trabajarán en el sistema público como operadores o gestores de políticas públicas, que a fin de cuentas constituyen el ejercicio del rol de garante de derechos que posee el Estado.




Vivencias de vecinos de la Población Vicente Pérez de Chillán son inmortalizadas en cuecas por CIISETS UBB

La bandera soberana; El buen billete; El Riel; Compadre Galo; El Gatica; Todos los monos bailan; Guichi Peredo; Compañero Vallejos; Hilo, tijera y botón; y Artesano de sueños, conforman el CD de música entregado simbólicamente a los vecinos del sector Santa Rosa, en la Población Vicente Pérez Rosales de Chillán.

“Cuecas pa’ la Vicente” se denomina el CD de música que compila una decena de temas folclóricos que grafican diversas vivencias de los vecinos originarios del sector Santa Rosa, en la Población Vicente Pérez Rosales de Chillán, surgida a partir de tomas registradas la noche del 20 de agosto de 1970, situación que supone un hito de los movimientos sociales en la ciudad.

El trabajo es fruto exclusivo de los afanes de estudiantes y profesionales del Centro de Intervención e Investigación Social de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Bío-Bío (CIISETS), en el marco de un proyecto de vinculación con las vecinas y vecinos del sector que data del año 2013 y que pretende recuperar la memoria histórica del lugar.

Las composiciones fueron creadas en 2014, entre otros, por Diego Contreras, actual director del Grupo Arawiy de Chillán, Sady Leaman y Eduardo Lorenzen, quienes en ese entonces realizaban su práctica profesional de Trabajo Social en el CIISETS de la UBB. Mediante la recolección de recursos propios fue posible realizar las grabaciones en un estudio musical, así como la adquisición de CD’s y diseño de la carátula, de manera que obedece a un trabajo surgido desde la más absoluta solidaridad y afán colaborativo.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales de la UBB, y coordinadora del CIISETS, Carmen Gloria Jarpa, recordó que la Universidad, tal como el sector Santa Rosa, en la Población Vicente Pérez Rosales, se emplazan en los terrenos que conformaban el Fundo Santa Rosa, de manera que tienen un pasado y un presente común.

“Pensamos que era muy interesante desarrollar un trabajo de reconstrucción de la memoria histórica del sector. Hoy en día los trabajos de reconstrucción de memoria histórica son muy relevantes a nivel mundial, en el entendido que hay ciertas cuestiones que no se guardan en las memorias materiales, como las fotos o los monumentos, sino que se guardan en el relato de los sujetos que vivieron esa historia. Es así como se han realizado trabajos de este tipo en muchos lugares de Chile y del mundo”, explicó la académica Carmen Gloria Jarpa.

Fueron los propios integrantes del CIISETS quienes calibraron la profundidad y riqueza de las historias, experiencias y sentimientos que las vecinas y vecinos compartían con ellos al momento de referirse al origen de las poblaciones, y por ello emergió la idea de poner en valor dichas vivencias en un formato musical.

“Las historias se convirtieron en letra y en música, y por eso los nombres de las cuecas. La bandera soberana hace alusión a esa bandera chilena que siempre está presente en las tomas; la del Compadre Galo refiere al dirigente valiente desaparecido durante la dictadura; El Riel alude a una historia que compartían los vecinos que describía cómo se comunicaban cuando había algún peligro, entre otros aspectos”, explicó la académica Carmen Gloria Jarpa.

La entrega simbólica del CD de cuecas a los vecinos y vecinas se realizó en un acto especial realizado en la Plazoleta Las Piedras de la Población Vicente Pérez Rosales, donde participaron los conjuntos Arawiy y Violeta Brava.

El Trabajador Social UBB, Eduardo Lorenzen Pino, quien se sumó al trabajo de recuperación de memoria histórica el año 2014, comentó que dicho proceso busca aportar a desaprender los prejuicios y estereotipos que recaen sobre las vecinas y vecinos de la población Vicente Pérez Rosales, destacando el componente social, político y humano que conllevó su fundación, mediante la toma del Fundo Santa Rosa. “La recuperación de la memoria histórica buscó además reconocer el compromiso ético y social de los vecinos fundadores de la Vicente Pérez en la lucha por la construcción de una sociedad más justa y equitativa, así como también, dicho proceso respondió a una “deuda” histórica de la Universidad, de vincularse de manera estrecha y consciente con sus vecinos más cercanos”, aseveró el profesional.

Para la elaboración de los temas se trabajó en equipo y demandó el talento de todos los involucrados. “Recuerdo a todo el equipo sentado frente a una pizarra, lanzando versos y un compañero conformando las estrofas. Luego me recuerdo mostrando las letras a los pobladores y ver como se enorgullecían al leerlas, sin duda un trabajo hermoso, emotivo e histórica y socialmente valioso”, aseveró.

“Las cuecas fueron muy bien recibidas por los vecinos, porque fue un trabajo fundado, realizado no para los vecinos sino desde los propios vecinos; un trabajo que los hizo emocionar al recordar sus historias de vida y al escucharlas hechas canción. Entre las 10 cuecas hay varias dedicadas a personajes de las tomas, por ejemplo el buen billete, Guichi Peredo, Compadre Galo, el Gatica, entre otras. Al escuchar las cuecas se puede conocer las alegrías, tristezas, problemas y fortalezas de los artífices de lo que ahora es una de las poblaciones más emblemáticas de la ciudad de Chillán”, comentó el profesional UBB.

Eduardo Lorenzen agregó que anteriormente también se dio vida a la revista “Aliento de valentía”, editada por CIISETS con fondos del FADE de la Dirección de Desarrollo Estudiantil el año 2014. “Dicha revista recopiló lo esencial de la historia de la  población Vicente Pérez, y se trabajó en su redacción y edición con tres de los vecinos históricos del fundo Santa Rosa, don David Arévalo, don Sergio Vallejos y doña Teresita Grandón, tres personajes fundamentales en la historia de la Vicente Pérez”, rememoró Lorenzen Pino.

Una vez concluido este proceso de recuperación histórica, CIISETS continuará trabajando con los vecinos y vecinas del sector San Rosa en sus problemáticas actuales y sus necesidades emergentes, materializando la esencia de una vinculación con el medio fundada, situada y reflexiva, como afirma el perfil de egreso del Trabajador Social de la UBB, según expresó la académica Carmen Gloria Jarpa.




Escuela de Trabajo Social en Chillán invitó a reflexionar acerca del abuso sexual de menores

Con una declaración pública culminó la jornada en la que participaron diversos actores sociales quienes ratificaron su compromiso con la preocupación por el tema de la niñez y adolescencia del país.

“Desafíos en la intervención psicojurídica en abuso sexual y el fenómeno de victimización secundaria en el escenario nacional y regional” se denominó la jornada de reflexión organizado por la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Bío-Bío y la fundación Ciudad del Niño de la provincia de Ñuble y que apuntó a generar un espacio de encuentro, discusión e intercambio profesional en torno a herramientas de intervención para el trabajo con niños, niñas y adolescentes (NNA) y mujeres sobrevivientes de acoso sexual infantil desde la perspectiva de la no re-victimización.

La iniciativa, correspondiente a un Proyecto de Extensión UBB, fue coordinada por la académica del departamento de Ciencias Sociales, Patricia Becerra, quien explicó que “la idea fue reunir a profesionales que estén trabajando en esto, para intercambiar experiencias de intervención, que hayan tenido buenos resultados, que sean innovadoras y que pongan el tema en la palestra con el fin de actualizar saberes y proyectar a la Universidad, en especial a la carrera de Trabajo Social, como un referente para desarrollar actividades en torno al tema del abuso infantil”.

Durante la jornada, encabezada por el Decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes, el Gerente General de Fundación Ciudad del Niño, Edmundo crespo Pisano, entregó unas palabras de bienvenida a los asistentes.

“La idea es que la práctica que nosotros desarrollamos cada día en nuestros más de 90 programas, en casi todo el país, sirva como un antecedente para que los estudiantes conozcan en qué se va a traducir su estudio. Para nosotros el vínculo con la academia es enriquecedor, en términos de ir incorporando nuevas visiones a esta tarea”, sostuvo el ejecutivo.

La actividad se dividió en dos mesas de discusión. La primera de ellas, estuvo integrada por profesionales del Servicio Nacional de la Mujer de Chillán, del Servicio Nacional de Menores del Biobío, representantes de Ciudad del Niño y de la Escuela de Trabajo Social de la UBB, quienes abordaron el tema “Desafíos en intervención psicosocial con NNA y mujeres sobrevivientes de abuso sexual”.

La mesa de discusión 2, tuvo como eje central los “Desafíos en los aspectos jurídicos en la actual intervención proteccional en abuso sexual infantil” y estuvo conformada por panelistas representantes del Tribunal de Familia de Chillán, de la Fiscalía Local, la abogada de Ciudad del Niño y la psicóloga de la Universidad de Chile, Vinka Jackson, quien más tarde, desarrolló la exposición “Sobrevivientes de abuso sexual infantil: Derecho a tiempo y la no-prescripción en la intervención. No re-victimización, desafío en la intervención psicojurídica en abuso sexual infantil”.

Finalmente, se dio lectura y se procedió a la firma de una declaración pública que principalmente ratificó el compromiso con la preocupación por el tema de la niñez y adolescencia del país, particularmente con aquella que ha sido víctima de abuso sexual.

Entre los principales aspectos, los firmantes declararon que la protección infantil no puede esperar; los niños siempre deben estar al centro del quehacer; el Estado debe disponer de todos los recursos necesarios y oportunos para la protección de los niños, actuando en estrecha colaboración con los distintos actores involucrados; la responsabilidad de denunciar y proteger la infancia y adolescencia es de todos y; la prevención es también una tarea central que compete a toda la sociedad, entre otros aspectos.




Organizaciones sociales se dieron cita en encuentro convocado por la Escuela de Trabajo Social

Los participantes se informaron de los diferentes beneficios en la feria instalada en el campus La castilla de la UBB.

En el marco del Proyecto de Extensión Relevante “Fortalecimiento de la participación, ciudadanía y desarrollo local en las comunas de Chillán y Chillán Viejo”, dirigido por los académicos Marcelo Gallegos, Marcela Concha y Héctor Vargas, se desarrolló en el Campus La Castilla de la Universidad del Bío-Bío, la actividad denominada “Encuentro Social”, cuyo objetivo fue vincular a los diversos representantes de organizaciones sociales de Chillán y Chillán Viejo con la oferta programática de organismos e instituciones públicas, tanto gubernamentales como no gubernamentales.dscn0663

La actividad contó con la presencia de diversas instituciones como el Programa DAM Ayún Ñuble, el Centro Psicosocial José Luis Ysern, el Programa Mujer Trabajadora y Jefa de Hogar de Quillón, las Oficinas de Protección de Derechos de Chillán, San Carlos, Valle del Sol de Quillón y la de San Ignacio.dscn0662

De igual modo, participaron el Senda Previene de Quillón y Ránquil, el Programa de Prevención Focalizada de Chillán y Chillán Viejo de la Fundación Cuidad del Niño,  los Cesfam Violeta Parra de Chillán y Michelle Bachelet de Chillán Viejo, el Centro de Capacitación Laboral Bernardo O’Higgins de Chillán Viejo, el Programa de Prevención Focalizada Viviendo en Familia de la Fundación Protectora de la Infancia, Uavit de la Fiscalía de Chillán, Centro de Intervención e Investigación Social de la Escuela de Trabajo Social (Ciisets), entre otras.

“Cada una de las organizaciones presentes difundieron al público visitante sus objetivos de trabajo, población beneficiaria, formas de acceso, cobertura, entre otros temas de interés, a través de stand dispuestos en las áreas verdes del campus, donde los participantes tuvieron la posibilidad de informarse, dialogar y principalmente relacionarse y compartir con los profesionales presentes”, sostuvo el académico Marcelo Gallegos, director de la Escuela de Trabajo Social.

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Escuela de Trabajo Social UBB conmemoró 21° aniversario con nutrido programa

En el marco del programa aniversario de la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán, se desarrolló el seminario “Desafíos del Trabajo Social en la Postmodernidad”. En la oportunidad expuso el Dr. en Procesos Sociales y Políticos en América Latina, Luis Vivero Arriagada, académico de la Universidad Católica de Temuco.

El seminario, desarrollado en el Salón Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla, fue organizado por la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán y el Centro de Intervención e Investigación Social de la Escuela de Trabajo Social, CIISETS.

La ceremonia fue presidida por el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, junto con el director de la Escuela de Trabajo Social, Mg. Marcelo Gallegos Fuentes; la presidenta del Colegio de Trabajadores Sociales de Chile provincial Ñuble, Lucía Rojas Ahumada; académicos de la carrera y estudiantes.

En su conferencia, el Dr. Luis Vivero Arriagada expresó que la disciplina del Trabajo Social demanda asumir la profesión como un referente socio, ético y político, de manera que no se debe naturalizar lo que ocurre en las sociedades, sino problematizar los fenómenos.

“Cuestiones como la desigualdad y la pobreza no se construyen independientes de las relaciones de poder, no son situaciones que están ahí sin tener un correlato en definiciones históricas, políticas e ideológicas. En este sentido, el trabajador social, en tanto intelectual, debe ser capaz, primero, de plantearse críticamente, analítica y reflexivamente para comprender lo que ocurre en la sociedad. Lo ético tiene que ver con poder develar que hay cuestiones valóricas que son contrarias a las concepciones valóricas que sostienen el trabajo social, tales como la justicia, la igualdad, la solidaridad, o el bien común”, aseveró.

En esta línea, el Dr. Luis Vivero expresó que el proyecto neoliberal es precisamente una ideología que se contrapone con los valores que propicia y sustentan el Trabajo Social.

“El modelo neoliberal instalado por la dictadura, implicó una reforma moral y cultural. La dictadura -parafraseando a Tomás Moulian- realiza una contrarreforma, es decir, derrumba los cimientos de la sociedad que se había construido en Chile desde la instalación del Estado nacional, que se va transformando y se consolida en un proyecto social interesante desde la década de 1960 en adelante; dicho proyecto de modernización se fundamentaba en principios de bien común, de participación, de una modernidad en que se apuntaba a mejorar las condiciones de los distintos sectores de la sociedad”, ilustró el Dr. Vivero.

Según explicó el investigador, el proyecto neoliberal instalado en Chile es contrario al proceso de modernidad vivenciado en el país a partir de la década de 1960, y en términos políticos define que el motor de la sociedad será un tipo de proyecto político-económico como es el neoliberalismo.

“Un proyecto que se sustenta en la iniciativa empresarial e individual, en donde el Estado desaparece no solamente como regulador, sino también como actor productivo. En términos económicos hay una propuesta ideológica, pero también en términos sociales, culturales, y morales. El individualismo es solamente uno de los elementos que sustenta este proyecto, pero no es menos importante, porque de ahí es donde se configura todo el proyecto de sociedad. Cuando (Juan Carlos) Gómez Leyton habla de la sociedad neoliberal, está hablando que nuestra vida gira en torno a esta concepción individualista”, precisó el Dr. Vivero Arriagada.

Por ello, el Dr. Luis Vivero expresó que los trabajadores sociales deben asumir una postura intelectual crítica que de alguna forma se relacione y sea parte de un proyecto colectivo. “De la clase subalterna que hoy vive del trabajo, vive explotada, dominada y que vive cotidianamente las distintas formas de desigualdad, y las distintas formas de exclusión social. Cuando ese trabajador social es capaz de dar el salto de la simple instrumentalización de la acción social, a transformarse en un actor social político, crítico, es capaz también de aportar  en ese proceso de construcción colectiva comunitaria”, manifestó.

Aniversario número 21

En la oportunidad, el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, destacó el carácter académico y reflexivo impulsado por la carrera durante estos 21 años de existencia. Asimismo, se refirió a la cercanía de la disciplina profesional con la vulnerabilidad, relevando la centralidad de la carrera en la sociedad chilena en atención a los actuales escenarios.

En tanto, el director de la Escuela de Trabajo Social, Mg. Marcelo Gallegos Fuentes, destacó que los 21 años de trayectoria de la carrera han estado matizados por desafíos, logros y aprendizajes, donde el trabajo de académicos, estudiantes, funcionarios administrativos y egresados ha resultado vital para alcanzar el actual estado de desarrollo.

“Hoy tenemos un incremento importante del número de docentes de la escuela, los que a su vez, cuentan cada vez con mayores niveles de capacitación y perfeccionamiento. Contamos con más de 630 titulados distribuidos en distintas regiones del país; con un Centro de Intervención e Investigación Social fortalecido en sus áreas de trabajo y que se constituye en un espacio formador fundamental de nuestra escuela; un centro de egresados activo, un grupo de estudiantes participativos, los mismos que nos acompañan hoy. Y por supuesto, con una última acreditación de la Escuela por 6 años”, destacó el académico Gallegos Fuentes.

Del mismo modo, el director de Escuela se refirió a los desafíos actuales  y futuros como la presente marcha de la innovación curricular que durante 2016 se sometió a su primera revisión con el propósito de realizar los cambios necesarios para mejorar la formación profesional. También hizo alusión al afán por incrementar la productividad investigativa y especialmente en el ámbito disciplinario, así como la necesidad de fortalecer la vinculación con los empleadores.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Trabajadores Sociales de Chile, provincial Ñuble, Lucía Rojas Ahumada, destacó el estatus alcanzado por los profesionales en diversas instituciones públicas y privadas del país.

“Hoy es una gran ocasión para reconocer el trabajo esforzado de los trabajadores sociales que han estado a cargo de la formación de profesionales en el área académica […] También reconocer a los estudiantes que han tomado la gran decisión de hacer trabajo social en una sociedad donde la desigualdad es alarmante. El trabajo que les corresponderá realizar será duro y tiene que ser de excelencia. No podemos seguir manteniendo las situaciones de desigualdad. Les hago un llamado a tener cuidado con no dejarse entrampar con el sistema neoliberal. Es muy fácil, cuando se ingresa a las instituciones, comenzar a incorporarse al sistema y perder esta formación que entrega la Universidad […] En el sistema neoliberal que les corresponde enfrentar a ustedes, tendrán que realizar un gran esfuerzo para cumplir con el rol que les enseña la Escuela, y con los valores y principios éticos que les da la profesión”, expresó la presidenta Lucía Rojas.

El programa aniversario de la Escuela de Trabajo Social también contempló el conversatorio “Trabajo Social y ética: desafíos en el contexto actual” por la Dra. Patricia Castañeda Meneses; el conversatorio con estudiantes de Trabajo Social “Qué implica un Trabajo Social crítico” por el Dr. Luis Vivero Arriagada; la premiación del concurso “Trabajo Social en 100 palabras”; el Seminario “Desde los Derechos Humanos hacia los Derechos Sexuales y Reproductivos”; el bar camp “Trabajo Social y contextos emergentes”, entre otras actividades alusivas.




Escuela de Trabajo Social reflexionó en jornada acerca de la importancia del rol de dirigente en el desarrollo local

En noviembre, se realizará un encuentro, que apunta a vincular a los diversos representantes de las organizaciones sociales, con la oferta programática de organismos e instituciones públicas, tanto gubernamentales como no gubernamentales, y de esta forma fortalecer el ejercicio de ciudadanía.

En el marco del Proyecto de Extensión Relevante “Fortalecimiento de la participación, ciudadanía y desarrollo local en las comunas de Chillán y Chillán Viejo”, dirigido por los académicos Marcelo Gallegos, Marcela Concha y Héctor Vargas, se desarrolló en el Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío, una jornada reflexiva con 30 dirigentes de organizaciones sociales y comunitarias de dichas comunas, sobre la “Importancia del rol de dirigente en la gestión local: ciudadanía, participación y desarrollo”, cuyo objetivo fue analizar diversos aspectos relacionados con el ejercicio del rol del dirigente social.dscn0570

La estrategia de trabajo utilizada por la Escuela de Trabajo Social, sede Chillán, organizadora del encuentro,  fue la técnica de grupo focal, a través de la cual se abordaron los temas “qué significa ser dirigente social”, “motivaciones para asumir un rol dirigencial”, “aportes que puede hacer el dirigente social al desarrollo de su comunidad” y “problemas que vive un/a dirigente social y como abordarlos”.

“Esta jornada corresponde a una de las primeras actividades del proyecto de extensión, posterior a un diagnóstico realizado en conjunto con los actores participantes, en el cual se detectaron diversas necesidades e intereses que serán abordados en talleres de capacitación, que se ejecutarán durante el mes de noviembre y diciembre del presente año”, sostuvo el académico Marcelo Gallegos, director de la Escuela de Trabajo Social.dscn0611

En cuanto a las propuestas de talleres de capacitación, se encuentran autocuidado organizacional, formulación de proyectos y alfabetización digital.

Durante noviembre, se realizará en dependencias del campus La Castilla de la UBB, un encuentro social, cuyo objetivo es poder vincular a los diversos representantes de las organizaciones sociales participantes del proyecto, con la oferta programática de organismos e instituciones públicas, tanto gubernamentales como no gubernamentales, y de esta forma fortalecer el ejercicio de ciudadanía.dscn0574

Finalmente, una última actividad masiva que contempla el proyecto es el reconocimiento de los asistentes por su participación en los talleres de capacitación.

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