Investigadora UBB abordó brechas de inequidad en la academia en virtud del género

“Género y academia: Construcción de una mirada compleja para comprender las brechas de inequidad”, se denominó la clase magistral en que la académica del Departamento de Ciencias Sociales, Dra. Soledad Martínez Labrín, coordinadora del proyecto de Dirección General de Género y Equidad (Dirgegen), dio cuenta de su investigación doctoral en Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina.

La Dra. Soledad Martínez Labrín explicó que dicha investigación se llevó a cabo considerando a un grupo de académicas de universidades integrantes del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), todas ellas de connotada trayectoria en distintos ámbitos disciplinares. Desde una perspectiva cualitativa, la académica UBB empleó la metodología de la investigación narrativa, con el propósito de poder reconocer los aspectos de generización de la academia en 3 ámbitos: subjetividad, intersubjetividad y prácticas institucionales.

“Los 3 ámbitos o capas se van trabajando y desglosando para mostrar qué tanto la subjetivación de género es patriarcal, tradicional, trasunta una visión individualizada del ser, una construcción de sí mismas como madres fundamentalmente, un imaginario más bien tradicional”, precisó.

La Dra. Martínez explicó que, por otra parte, las relaciones intersubjetivas también van dando paso a la construcción de formas, espacios y lugares donde las mujeres aparecen como situadas naturalmente, se las localiza. “De alguna manera las relaciones interpersonales van interpelando y situando en un espacio a las mujeres, recordando a cada instante que eres mujer”, ilustró.

En tercer plano, la académica Soledad Martínez, señaló que las prácticas institucionales también se encuentran estructuradas de tal manera, que van generando relaciones de poder de género al interior de sí, y por tanto van separando y distinguiendo a mujeres y hombres, principalmente, de forma implícita.

“Estos tres elementos: lo individual, lo interpersonal y lo institucional o lo colectivo, que podríamos decir que nos constituyen, de alguna manera conjuran para que las mujeres tengamos el lugar que tenemos en la academia. Eso tiene como resultado las cifras que ya conocemos. Hoy observamos que las mujeres académicas tienen contratos más precarios, trayectorias menos regulares, jerarquías más bajas, premios y prestigios menores, brechas de salarios sobre todo en los quintiles más altos… Es decir, vamos a encontrar una serie de inequidades”, argumentó.

En el marco de la conferencia, la Dra. Soledad Martínez también se refirió a la percepción de las mujeres respecto del poder, lo que también contribuiría a explicar, desde un plano subjetivo, por qué en la academia, tal como en otros espacios, el número de mujeres en cargos directivos es bajo en comparación a los hombres. “Las mujeres tendemos a usar muy poco los espacios de poder, tanto académicos como políticos. Al parecer, se entiende que el poder es negativo, anticientífico y poco objetivo. Además, se percibe como una cosa que gusta y es propia de los hombres”, describió.

La investigadora UBB reflexionó sobre la necesidad de tomar conciencia sobre esta realidad que se manifiesta en acciones sutiles, automáticas e implícitas, pues no se encuentran escritas en ningún código o reglamento, y se explican más bien por los usos, costumbres e imaginarios sociales compartidos. “Si no hacemos una ruptura con esto, las diferencias se van a perpetuar. No vale de mucho que más mujeres ocupen cargos de poder, si continúan interactuando de acuerdo a los mismos imaginarios sociales o relaciones interpersonales. Por eso es importante abordar estos temas de fondo, que son simbólicos e implícitos, y para eso necesitamos reflexionar, conversar, pensarnos”, aseveró.




Claustros de Funcionarios Administrativos debatieron sobre proyecto de Dirgegen


En las sedes de Concepción y Chillán prosiguen las jornadas de información, reflexión y debate en torno al Proyecto de Dirección General de Género y Equidad. Las funcionarias y funcionarios administrativos tuvieron la oportunidad de contribuir en los claustros de validación.

La coordinadora del Proyecto de Dirección General de Género y Equidad, Soledad Martínez Labrín, valoró la participación de la comunidad universitaria. “Las observaciones realizadas están muy conectadas con la naturaleza y necesidades de cada estamento, y nos dejan varios desafíos para mejorar el proyecto. Cada encuentro nos ayuda a depurar esta iniciativa y hacerla más representativa y de mejor calidad, integrando mayor diversidad de visiones (…) La comunidad también se va culturizando, empapando, y se va con reflexiones a sus distintos espacios y unidades de trabajo”, aseveró.

En la sede Chillán, el jefe de la Unidad de Gestión Curricular y Monitoreo, Rodrigo Salazar Jiménez, en representación del rector Mauricio Cataldo Monsalves, destacó la rapidez con que se instaló en la sociedad chilena la necesidad de discutir sobre este tema. “Hasta hace algunos años muchas de las discusiones que hoy se están dando habrían parecido impensadas. Sin embargo, el consenso transversal acerca de la necesidad de abordar estas situaciones, nos dan cuenta de una sociedad más sensible y madura; una sociedad que asume como necesario establecer un nuevo trato, un modo distinto de relacionarnos donde el respeto y el reconocimiento al otro asoma como una condición intransable”, manifestó.

En el Campus penquista, en tanto, el jefe de gabinete de Rectoría Juan Saavedra Vásquez señaló que la preocupación por los temas de género es compartida por los planteles que integran el Consejo de Rectores. Todos coinciden en la necesidad de repensar las universidades como comunidades conformadas por iguales, que cautelan por la igualdad de derechos y dignidad de todos sus miembros, dijo. En este sentido, ejemplificó, no deberían darse situaciones como que las estudiantes eviten transitar por sectores de los campus universitarios por considerarlos inseguros.

La profesional Susana Riquelme Parra de la Dirección General de Análisis Institucional, destacó que el proceso sea participativo y triestamental, al tiempo que valoró igualmente la formulación de un diagnóstico institucional. “Desde la Dirección General de Análisis Institucional estamos contribuyendo bastante en el Diagnóstico Institucional de Género. Destaco la transformación hacia una cultura donde la igualdad de género y la no discriminación por sexo o género sean parte de la comunidad universitaria”, comentó.

La profesional de la Unidad de Gestión Curricular y Monitoreo, Claudia Pleguezuelos Saavedra, destacó el hecho que la igualdad de género no sólo se refiere a las mujeres, sino que a todas las personas sin importar su condición. “Hay que entender que esta Dirección tendrá una preocupación no sólo por la igualdad de la mujer sino que también de los hombres porque todos somos personas y tenemos los mismos derechos”, señaló.

La presidenta del Círculo de Secretarias de la sede Chillán, Karina Vidal Lira, llamó a la comunidad universitaria a ser parte de este proceso, a interiorizarse y a educarse para tener opinión. “Participar en estas actividades es muy bueno para retroalimentar a las personas encargadas de conducir este trabajo. Este ha sido un trabajo de hormiga y muy silencioso pero en las reuniones uno ve los importantes pasos que se están dando”, valoró.

Similar opinión expresó Regina Cáceres Cerda, presidenta del Círculo de Secretarias de la sede Concepción. “Había participado en una reunión previa con la académica Soledad Martínez Labrín, donde se solicitó la participación de una representante en el Comité Técnico. Es importante este espacio porque se informa sobre lo que se está trabajando y lo que se proyecta de aquí en adelante. Rescato la idea de trabajar en conjunto para concretar las ideas en beneficio de toda la Universidad”, aseguró.




Constituyen Comité Técnico Asesor del Proyecto de Dirección General de Género

La coordinadora del Proyecto de la Dirección General de Género de la Universidad del Bío-Bío, académica Soledad Martínez Labrín, relevó el carácter triestamental y participativo con que se construirá la propuesta, en concordancia con los planteamientos del actual gobierno universitario. El Comité Técnico Asesor (CTA), funcionará quincenalmente y en forma alterna en las sedes de Chillán y Concepción.

El comité es integrado por representantes de la Dirección General de Análisis institucional, Mesa de Género UBB, Dirección de Desarrollo Estudiantil, Federación de Estudiantes de Chillán, Agrupación de Disidencia Sexual de Chillán, Dirección de Recursos Humanos y por representantes de ambas sedes de la Asociación de Académicos y Académicas, Mujeres Autoconvocadas, Agrupación Trabajadoras UBB, Afunabb y Círculo de Secretarias.

La primera reunión, realizada en el Campus Fernando May, permitió a las concurrentes aportar nociones respecto de los contenidos específicos que deberían incluirse o considerarse en las cuatro áreas potenciales consideradas en el Proyecto de la Dirección General de Género: Atención e investigación de casos de discriminación, acoso o violencia por razones de sexo/género; Políticas institucionales de género; Diagnóstico y seguimiento de políticas; y Transversalización de género/cultura.

“La idea era que las asistentes pudieran imaginar cuáles son los temas y las formas de trabajo que se deberían vislumbrar en cada área”, preció Soledad Martínez.

La coordinadora Martínez Labrín comentó que el área de Atención e investigación de casos de discriminación, acoso o violencia por razones de sexo/género asoma como la más prioritaria, y de hecho, es la que ha precipitado los movimientos feministas de 2018.

“Se vincula con la atención e investigación de situaciones de acoso, discriminación o violencia por razones de sexo y de género. Es el espacio que comúnmente denominamos Fiscalía, que tiene que ver con la necesidad de establecer un equipo multiprofesional, con una sensibilidad en los temas de género, que pueda acoger a víctimas de estas situaciones, acompañarlas y seguir un proceso más o menos expedito en el ámbito administrativo de la Universidad”, ilustró la académica UBB.

El área sobre Políticas institucionales de género, se refiere a la función de proponer y asesorar a la Universidad en materia de principios fundamentales que orienten el quehacer institucional en sus distintos ámbitos de manera que se asegure equidad e igualdad de género en dichos aspectos.

El área de Diagnóstico y seguimiento de políticas, apunta a la necesidad de realizar diagnósticos o estudios que permitan comprender en mayor profundidad determinadas realidades con el propósito de proponer políticas adecuadas a los organismos pertinentes. Además, se orienta a reconocer o evaluar el impacto de las iniciativas que se implementen.

La cuarta área, sobre Transversalización de género/cultura, se relaciona con la educación de la comunidad universitaria en pleno y con la instalación de una cultura donde la equidad y la igualdad sean parte del quehacer cotidiano.




Académicas UBB apuestan por acercar la Informática a niñas y jóvenes de la Región de Ñuble

Motivar a las niñas y jóvenes de Ñuble para que conozcan la Informática, despejen mitos, aprehensiones y la incorporen como un área de posible desarrollo vocacional, es uno de los principales objetivos del proyecto de Extensión Relevante denominado “Acercando la Informática a niñas y jóvenes de la Región de Ñuble”. La iniciativa es dirigida por la académica del Departamento de Ciencias de la Computación y Tecnología de la Información, Dra. María Angélica Caro Gutiérrez, junto a la dirección alterna de la académica Marcela Pinto Fernández.

La Dra. María Angélica Caro explicó que durante los últimos 6 años, incluyendo este 2018, se han matriculado 58 mujeres en las carreras del área Informática de la Universidad del Bío-Bío, lo que equivale a un 11%. Es más, en el último proceso de selección ingresaron 5 mujeres, lo que corresponde al 8%.  Esta realidad da cuenta de un fenómeno que se replica a nivel nacional e incluso mundial. Por razones de género, estereotipos y/o prejuicios, esta disciplina es asumida como propia de los hombres, tal como ocurre con otras carreras de las áreas de las ciencias y la matemática.

“Estas cifras son muy bajas y se vienen dando hace muchos años. Creemos que eso se debe revertir, porque el talento se reparte en forma homogénea y no hay áreas del conocimiento privativas de hombres o mujeres”, aseveró la académica UBB.

La Dra. Caro Gutiérrez comentó que esta inquietud se viene incubando desde hace un tiempo entre académicas del área. Fue así como el año 2017 dieron forma a la agrupación Mujeres en Informática de la UBB.

“De manera informal comenzamos a desarrollar talleres de programación empleando un lenguaje sencillo de trabajar, como es Scratch, que permite crear programas mediante el uso de bloques. Eso facilita bastante su comprensión y además hay bastante material que permite que las niñas aprendan a programar jugando o tengan nociones básicas de lo que significa la programación. Fue así como logramos realizar algunos talleres en el Colegio Concepción de San Carlos y en la Escuela Glorias Navales de Ninhue”, ilustró.

Esa fue una primera experiencia que este año se ha logrado replicar de manera más sistemática y con mayores recursos. “Nuestro objetivo es acercarnos a las niñas pequeñas porque hemos detectado que ellas son más receptivas a repensar el rol que actualmente pueden desempeñar. Usualmente se orientaba a las mujeres para que optaran por carreras de servicio, cuando en realidad pueden optar a la carrera que más les interese. Creemos que mostrarles esta área a las niñas y jóvenes también permite mostrar un abanico de posibilidades más amplio”, argumentó la Dra. Caro Gutiérrez.

La investigadora UBB también es consciente que existen algunos estereotipos y prejuicios respecto de quienes trabajan en carreras de Informática, y por ello la estrategia contempla que los talleres sean brindados por estudiantes mujeres de pre y postgrado, así como por mujeres profesionales que ya tienen experiencia en el campo laboral. La idea es que las niñas y jóvenes puedan verse reflejadas e interesadas en descubrir una disciplina que otorga amplias posibilidades de desarrollo profesional.

“Este año comenzamos con talleres durante el primer semestre. Retomamos nuestros contactos y volvimos a realizar talleres en la Escuela Glorias Navales de Ninhue y con el Colegio Concepción de San Carlos. Este segundo semestre tenemos talleres con el Colegio de la Purísima Concepción, Colegio San Vicente, Liceo Técnico Puente Ñuble, establecimientos de Coihueco, entre otros. Queremos que esto despierte la inquietud no sólo en las niñas sino también en los mismos colegios y escuelas para que ellos den continuidad a este trabajo”, manifestó la Dra. Caro.

Los talleres se realizan en los propios colegios o bien en los Laboratorios Centrales del Campus Fernando May, según lo estimen los establecimientos educacionales de acuerdo a sus capacidades físicas y tecnológicas.

Según explicó la Dra. María Angélica Caro, hacia el final del taller las niñas y jóvenes serán capaces de realizar un programa, desarrollar una aplicación, un juego o una animación, por mencionar ejemplos, de manera que vean el fruto de su trabajo.

“En principio las participantes se muestran algo tímidas, pero luego se dan cuenta que las tareas propuestas son abordables. Advertimos que se sienten a gusto haciendo estas actividades pero también detectamos ciertas inhibiciones cuando se trata de realizar este tipo de trabajo junto a los chicos. Nos llamó mucho la atención que un colegio en que desarrollamos un taller el año pasado implementó un programa abierto de programación pero no se inscribió ninguna niña. Somos conscientes que el cambio no se logra con una sola iniciativa sino que se debe seguir trabajando. Lo ideal sería que los propios colegios buscarán propiciar la equidad en cuanto al número de chicas y chicos por taller”, reflexionó la académica UBB.

La Dra. Caro Gutiérrez aseguró que mediante el proyecto de Extensión Relevante también se pretende que las mujeres se incorporen al uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TICs), lo que les permitirá desenvolverse adecuadamente en la nueva sociedad digital. “Es un hecho que la familiarización con la tecnología y las ciencias de la computación aporta a reducir la desigualdad socio-económica pues las sociedades modernas privilegian el conocimiento por sobre el trabajo basado en la fuerza bruta”, describió la investigadora.

Y en concordancia con lo anterior, la Dra. María Angélica Caro recalcó que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) desde el año 2010 reconoce la necesidad de facilitar la incorporación de la mujer a las nuevas tecnologías puesto que las TICs son herramientas de desarrollo económico e inclusión social para las mujeres de la región.

“Chile, en su agenda digital, manifiesta que es fundamental la participación de hombres y mujeres en la nueva economía digital, por ello trabaja en el diseño de una política de igualdad de género en el ambiente digital, contempla mecanismos de promoción y medición de la participación en las dimensiones de acceso y uso de las TICs, capacitación, empoderamiento y educación en competencias digitales”, aseveró la Dra. Caro.

El proyecto de Extensión considera el levantamiento de información por medio de la aplicación de un instrumento a las niñas y jóvenes que accedan a los talleres. Se busca, de este modo, registrar las percepciones de las participantes en dos momentos clave: antes de participar en los cursos, y una vez que ya concluyeron la experiencia.

El equipo de trabajo, además de las académicas María Angélica Caro Gutiérrez y Marcela Pinto Fernández, también está conformado por Soledad Martínez Labrín del Departamento de Ciencias Sociales; María Antonieta Soto Chico y Marlene Muñoz Sepúlveda del Departamento de Ciencias de la Computación y Tecnología de la Información; Soledad Quezada Cáceres del Departamento de Arte y Tecnologías del Diseño; las profesionales Magdalena Díaz Riffo, Karina Leiva Parra, Margarita Quiroz Carreño, y estudiantes de pre y postgrado de la UBB.




Reconocida investigadora dictó conferencia sobre Intervención comunitaria con enfoque crítico y de género en marco de proyecto de Extensión

La Dra. Lelya Troncoso Pérez, académica de la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Chile expuso la conferencia denominada “Intervención Comunitaria Crítica con Enfoque de Género”. La conferencista es investigadora del Núcleo de Estudios Críticos de la Diversidad y colaboradora del Programa Psicología Social de la Memoria de la Universidad de Chile.

 

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Carmen Gloria Jarpa Arriagada, precisó que las conferencia se enmarca en el proyecto de Extensión “Reflexionando sobre la intervención comunitaria con enfoque crítico y de género: La Universidad del Bío-Bío y su proceso de vinculación con el medio”, código PEAUCH 04-2018.

Al inicio de la conferencia la académica Jarpa Arriagada dio lectura a un extracto del libro “Desiguales” editado en junio de 2017 por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, donde se describe, en términos generales, la situación de vulnerabilidad social de los habitantes de Bajos de Mena, sector ubicado en el extremo surponiente de Puente Alto. El texto da cuenta de la situación de pobreza y hacinamiento en la que viven sus pobladores.

“Comienzo con esta lectura porque estimo que hay muchos elementos que están presentes en las comunidades con las que trabajamos. El aislamiento, la marginalidad, las mujeres jefas de hogar liderando esas comunidades, y principalmente, el trabajo comunitario que en el caso de Bajos de Mena está hecho desde las dirigentas sociales. Ahí gana todo sentido que nosotros podamos desarrollar este proyecto de Extensión”, reflexionó.

La Dra. Lelya Troncoso Pérez expuso la conferencia denominada “Intervención Comunitaria Crítica con Enfoque de Género”, donde se propuso abrir caminos de problematización sobre lo que se entiende, precisamente, como intervención comunitaria con enfoque de género. “Hice un énfasis en los distintos enfoques feministas, en las distintas epistemologías feministas y cómo, desde distintos posicionamientos feministas, el concepto significará cosas distintas”, explicó.

En un primer punto la Dra. Troncoso hizo alusión a la necesidad de adoptar una mirada crítica respecto a qué se entiende y qué se conceptualiza por género, pues no existe una definición unívoca. “Si queremos que nos sirva como una categoría crítica para la intervención, tenemos que estar siempre interrogándola, pensando qué es lo que nos permite problematizar, de qué manera esta categoría de género nos permite visibilizar relaciones de poder; cuestionar cómo se reproduce un orden dominante del género; preguntarnos si es que a través de esta intervención estamos realmente generando espacios de transformación social o más bien estamos reproduciendo ciertas lógicas tradicionales que están fuertemente arraigadas”, aseveró.

Asimismo, la investigadora llamó la atención sobre la necesidad de incorporar consistentemente los enfoques feministas dentro de la formación universitaria, lo que a su entender hoy no estaría ocurriendo. “Las personas salen con una mirada muy sesgada y limitada de la potencialidad de las miradas feministas y de las potencialidades de transformación social que tiene”, indicó.

En concordancia con lo anterior expresó su crítica a la despolitización de la categoría de género, lo que en la práctica llevaría a que operara en un sentido distinto a las lógicas políticas feministas, reproduciendo las diferencias entre hombres y mujeres, las que son acordes al orden heteropatriarcal capitalista, aseveró.

En este punto se refirió a los enfoques interseccionales que buscan articular distintos sistemas de opresión. “No hay que pensar solo en términos de género y patriarcado, sino que también vislumbrar cómo se articula el patriarcado con el capitalismo, el colonialismo y con la heteronorma y por lo tanto, conectar también las distintas formas de opresión y discriminación. A partir de ahí hay que generar alianzas críticas y políticas para enfrentar este sistema complejo de dominación y todos los efectos que tiene en términos de reproducción de desigualdades. Se debe considerar que tanto hombres como mujeres pueden reproducir estas lógicas patriarcales de dominación”, argumentó.

La Dra. Lelya Troncoso explicó que en este contexto la ética del cuidado adquiere relevancia, toda vez que los planteamientos feministas en torno a este concepto apuntan a desnaturalizar el cuidado como algo propiamente femenino. “Hay que pensar el cuidado como una ética humana y como una crítica a las lógicas mercantiles individualistas, que asumen que estos cuidados son tareas que por naturaleza corresponden a las mujeres, son tareas poco valoradas y secundarias, pues lo importante en esa lógica es ser sujetos libres, autónomos y productivos en el sentido capitalista”, explicó.

Por el contrario, la ética del cuidado busca cambiar esa lógica, relevando que todos los seres humanos necesitan del cuidado. “No hay nada más humano que el cuidado, necesitamos del cuidado constantemente y todas y todos deberíamos formar parte de relaciones de cuidado mutuo, entre seres humanos, el cuidado del medio ambiente, de los animales, de la sociedad en conjunto”, ilustró la investigadora.

De este modo, ilustró la Dra. Troncoso Pérez, también se rompe con las lógicas que imponen límites entre lo que se entiende como lo familiar y lo nacional, por indicar los ejemplos más paradigmáticos, que dan cuenta de la idea mercantil de la división entre lo que se entiende por “nosotros” y los “otros”, que también contribuye a reproducir nacionalismos, racismos, lógicas jerárquicas y patriarcales al interior de la familia. “La ética del cuidado también se vincula con una crítica anticapitalista feminista muy potente”, aseveró la conferencista.

La Dra. Lelya Troncoso Pérez es académica de la carrera de Trabajo Social de la Universidad de Chile. Psicóloga de la Universidad de Valparaíso; Master en Psicología Social de la Universidad Autónoma de Barcelona; Master en estudios de género de la Universidad de Lund, Suecia; y Doctora en Psicología de la Universidad de Chile.

Sus áreas de especialización son: teorías y epistemologías feministas, interseccionalidad, sexualidades, psicología social crítica, memoria y derechos humanos.

Ha desarrollado investigaciones en temas relacionados con teorías feministas, memorias de la violencia política, diversidad sexual y juventud, derechos sexuales y reproductivos, género y memoria.

Contexto del proyecto

El Director de la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán, académico Héctor Vargas Muñoz, destacó lo simbólico del proyecto, más aun considerando el contexto nacional que se vive actualmente.

“El hecho de estar en este espacio físico hablando de la temática de intervención comunitaria crítica, con enfoque de género, es una tremenda transformación. Es más, podríamos decir que incluso en el contexto en el que estamos es una tremenda revolución. Sin duda se puede haber hablado muchas veces acerca del pensamiento crítico en intervención comunitaria, del enfoque de género, pero si además lo ponemos en el contexto mayor de lo que hoy está ocurriendo a lo largo de las universidades del país, la transformación es todavía más aguda. Estamos en presencia de una transformación tremendamente significativa respecto de lo que a un grupo de seres humanos les incomoda y les molesta en relación a lo que está ocurriendo en los espacios universitarios”, argumentó el Director.

En tanto, la académica Carmen Gloria Jarpa expresó que el proyecto de Extensión considera las experiencias de académicas, académicos, profesionales y estudiantes del Centro de Intervención e Investigación Social de la Escuela de Trabajo Social, CIISETS, que hace algunos años viene trabajando con territorios y comunidades denominadas “vulnerables”.

“El CIISETS adhiere a un trabajo social que hemos denominado ético, político, emancipatorio, tomando algunas palabras de Carlos Montaño, y eso nos hace tener claridad respecto de que hoy nuestra posición y lectura de las comunidades apunta a estar en las comunidades y trabajar con las personas en sus territorios. Hacemos nuestro el concepto de lo fundado, entendiendo la complejidad que significa trabajar con personas que necesitan ser miradas desde sus saberes y no desde sus necesidades, necesariamente”, afirmó.

En este sentido, Jarpa Arriagada, manifestó que es necesario cambiar la perspectiva, pues las personas con las que han trabajado poseen un conocimiento de la realidad que los profesionales de la especialidad no tienen, así como estrategias de supervivencia y modos de mirar el mundo.

“No tenemos que acercarnos a ellos intentando colonizarles con nuestro discurso moralista o funcionalista, sino que tenemos que intentar escuchar desde esas personas qué es lo que piden. Hemos actuado este tiempo adhiriendo a lo que es la educación popular, lo que significa el rescate de los saberes populares y teniendo presente las lógicas de dominación que en cualquier intervención se pueden producir”, reflexionó.

Carmen Gloria Jarpa hizo hincapié en que romper las lógicas de dominación a partir de las intervenciones es muy importante y necesario, para generar un sentido de coparticipación y de co construcción, sin el afán de  controlar, monitorear, vigilar y/o castigar a las comunidades.




Periodista Beatriz Sánchez presentó en la UBB su libro “Poderosas”

BeaEl rol social de las mujeres y su relación con el poder fueron los temas que abordó la periodista Beatriz Sánchez al presentar a la comunidad universitaria su libro Poderosas, como parte de las actividades organizadas por el Departamento de Arte, Cultura y Comunicación de la Dirección de Desarrollo Estudiantil (DDE) y el Diplomado en Género y Políticas Públicas, en el marco del aniversario institucional.

La publicación de editorial Aguilar reúne ocho entrevistas a mujeres que ocupan cargos de poder: la presidenta de la República, Michelle Bachelet; la presidenta del Senado, Isabel Allende; la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa; la directora ejecutiva de Televisión Nacional, Carmen Gloria López; la diputada Camila Vallejo; la ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Melissa Sepúlveda; la senadora Lily Pérez y la ex candidata presidencial, Evelyn Matthei. DSC_3854

La bienvenida y la introducción al tema estuvo a cargo de la socióloga de la DDE, Gloria Rivas, quien manifestó que “es paradojal ver como el rol de la mujer va creciendo y sin embrago, a nivel mundial sólo el 22 por ciento nos representa en el Congreso y 9 llegan a ser jefas de Estado”.  Las mujeres, explicó, adecuamos nuestra participación en el mercado laboral a las circunstancia familiares y es por eso que en la región del Biobío sólo el 42 por ciento participa en el mercado laboral, con un 28 por ciento menos de renta que los hombres, por igual trabajo realizado.

gloria

La bienvenida y la introducción al tema estuvo a cargo de la socióloga de la DDE, Gloria Rivas.

La socióloga expresó que lo interesante del libro es la convergencia de todas las entrevistadas en reconocer la importante influencia de sus familias y el camino de “guerra” hacia el poder, “teñido por un machismo, a veces violento y otras solapado”.

La periodista Beatriz Sánchez compartió el análisis y comentó que el libro respondió a una invitación que le hizo la editorial Aguilar con el fin de dejar un registro histórico del momento que vivía el país con la llegada simultanea de las mujeres a cargos de poder.

Cómo se transforma alguien en una líder, cómo se impone, qué deja en el camino, quiénes las apoyan y qué costos tiene ejercer el poder fueron algunas de las interrogantes que buscó responder en este libro.

“A todas les pasa algo muy parecido, se separaban del concepto del poder para reconocerse influyentes, excepto Lily Pérez, quien al preguntarle ¿Te sientes una mujer poderosa?, respondió  Absolutamente sí”, recordó la periodista.

Agregó que todas coincidieron en que ejercen un tipo de liderazgo horizontal, basado en el diálogo y los consensos, diferenciándose del liderazgo vertical, más impositivo, que prima en los hombres. “Mencionan la capacidad de los hombres de buscar el poder sin pudores, de tomar decisiones ‘de amigos’ alrededor de una cerveza y no en los espacios formales, y la incapacidad de incorporar a las mujeres en las resoluciones”, precisó Beatriz Sánchez.

Finalmente, señaló que las mujeres “aspiranmos a un cambio cultural que se está produciendo, pero de manera muy lenta. Para ello es necesario comprender que somos iguales y que el ‘deber ser’ de las mujeres y de los hombres sólo es parte de nuestras creaciones culturales. No es que vengamos programados para poder hacer ciertas cosas de acuerdo a nuestro género. Hay que atreverse a contribuir al país desde miradas diversas”, concluyó.




Docentes de Trabajo Social Concepción de la UBB se capacitan en Temas de Maltrato sexual infantil.

Los docentes de Trabajo Social participaron del Curso taller sobre la “Entrevista Pericial a niños(a) y jóvenes víctimas de abuso sexual”, dictado por la Doctora en Psicología y Experta internacional en Maltrato sexual infantil de la Universidad de Massachusett de los Estados Unidos, Elisa Aronson Fontes.

El Curso Taller fue organizado por la Asociación Pro Naciones Unidas, ACHNU, en el marco de un convenio de colaboración que la entidad mantiene con la Universidad del Bío-Bío. En esta oportunidad se abordo el tema la Entrevista Pericial a niños(as) y jóvenes víctimas de abuso sexual, todo en el marco de la temática del Trabajo Forense en el Abuso Sexual Infantil.

El maltrato sexual es sin duda uno de los problemas más graves que enfrentan los niños y niñas en el mundo entero. Para ayudar a las víctimas de este mal social y protegerlas, hay que identificarlas.  Hay que usar métodos que distingan entre los que verdaderamente fueron abusados o que están en alto peligro de abuso y los que no fueron abusados, manteniendo siempre en mente la protección de los niños en riesgo y de no condenar a cuidadores inocentes.

Este curso, de carácter eminentemente práctico,  entregó, a los participantes,  un conocimiento de las técnicas  más actualizadas que se usan en las entrevistas forenses con niños y niñas cuando hay sospecha  de abuso sexual, para obtener la máxima información con un mínimo de trauma hacia la niña(o).

El curso está basado en el consenso estadounidense y europeo sobre estas entrevistas y las  investigaciones científicas realizadas  sobre la eficacia de varias opciones.  Lisa Aronson Fontes,  Ph.D, destacada  especialista en el área, hace énfasis  en que Chile debe enfrentar el tema con apertura, debe actualizar sus métodos de la Entrevistas Pericial a  niños(as) y jóvenes, víctimas de estos delitos.  Chile,  está muy atrasado  en comparación con el resto de América,  Europa y los Estado Unidos respecto de las modernas tecnologías usadas en estos procesos de investigación.

El curso Taller fue dirigido a trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras, médicos, policías y abogados, sobre varios temas relacionados con el maltrato  infantil en general, y especialmente todo lo que tiene que ver con entrevistas forenses cuando hay sospecha de abuso.

Por su parte la Jefa de Carrera de Trabajo Social de la UBB, sede Concepción, Soledad Ascencio Cortés,  el tema de la Violencia Sexual en niños(as) y jóvenes tiene  una vinculación esencial con los Derechos Humanos y la Dignidad de Genero,  ambos elementos fundamentales para la carrera de Trabajo Social de la UBB, el tratarlos –señaló- conocer sus contenidos, metodologías  y sistemas de acción son muy importantes de tener en cuenta en la formación de los profesionales que forma la escuela.