Estudiantes de Doctorado en Ingeniería de Alimentos expusieron en ICEF 2019

Los alumnos Nicolás Troncoso León e Igor Trujillo Mayol expusieron sus investigaciones en el 13° International Congress on Engineering and Food 2019 realizado en Melbourne, Australia. El encuentro internacional reunió a más de 500 investigadores y estudiantes de postgrado.

El director del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Dr. Ricardo Villalobos Carvajal, precisó que uno de los aspectos relevantes del Doctorado es la internacionalización, razón por la que los estudiantes del programa participan regularmente en congresos y seminarios internacionales en calidad de expositores, divulgando los resultados de sus tesis doctorales y generando redes de contacto. En este mismo contexto, deben realizar una estadía académica de entre 3 y 6 meses en laboratorios o centros de investigación de renombre a nivel internacional.

Nicolás Troncoso León expuso en modalidad oral corta y en póster el trabajo “Digestibilidad proteica de Arthrospira maxima evaluada en un modelo dinámico que simula las condiciones humanas”, microalga conocida usualmente como Spirulina. La presentación dio cuenta de un método moderno dinámico para evaluar la digestibilidad, consistente en simular las condiciones estomacales e intestinales. “Usualmente, esto se realiza en forma estática, pero en este caso se utilizaron dos biorreactores que simulaban respectivamente el estómago y el intestino. El trabajo presentó una actualización del estado del arte de esta metodología desde la perspectiva de la técnica”, describió.

Este trabajo fue seleccionado por el RMIT University (Royal Melbourne Institute of Technology) y premiado con el segundo lugar en la categoría ePoster (poster electrónico), entre más de 300 trabajos.

Igor Trujillo Mayol expuso los resultados de su investigación denominada “Obtención de preservantes naturales de la cáscara de aguacate (palta Hass) por métodos no convencionales de extracción”, referida a la variabilidad fenólica de la cáscara de aguacate (palta) y la importancia del tamaño.

Trujillo Mayol explicó que los frutos pequeños se consideran un subproducto, se venden a bajo costo y suelen disponerse para el procesamiento o bien se desechan.

“Sin embargo, el fenotipo pequeño tiene un valor antioxidante y de compuestos biológicos mucho mayor al mediano y grande. Desde el punto de vista de los polifenoles vemos que sí hay diferencias estadísticamente significativas. En particular, el fruto más pequeño es el de mayor valor biológico comparado con los otros dos, dado la concentración de polifenoles en la cáscara”, aseveró.

Igor Trujillo también tuvo la oportunidad de visitar la Universidad de Melbourne, específicamente las áreas de investigación en productos cárnicos y químicos. A su vez, Nicolás Troncoso gestionó una carta de patrocinio para realizar una pasantía doctoral en CSIRO (Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth).

“Nos dimos cuenta que los académicos del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos son conocidos en el exterior y eso fue muy estimulante para nosotros. Asimismo, constatamos que el nivel de los trabajos de investigación que se realizan en la UBB es muy bueno. Se puede decir que nuestros trabajos superan las expectativas respecto de lo que se está trabajando en grandes universidades internacionales”, sostuvieron.

Los estudiantes del Doctorado en Ingeniería en Alimentos UBB viajaron al encuentro internacional gracias a la beca de asistencia a eventos internacionales de la Dirección de Postgrado.




Dr. Ronald Wrolstad brindó conferencia sobre compuestos antioxidantes en la UBB

El destacado investigador Dr. Ronald Wrolstad brindó las conferencias “Healt benefits of Anthocyanins” y “Reactions of Anthocyanins and Polyphenolics”. El científico es considerado un referente mundial en el estudio de compuestos antioxidantes y colorantes alimentarios de origen natural, analizando sus propiedades químicas y funcionales.

La actividad congregó a estudiantes de los programas de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos y del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, así como a académicos del Laboratorio de Síntesis y Biotransformación de Productos Naturales del Departamento de Ciencias Básicas.

El académico Dr. Edgar Pastene Navarrete, explicó que la visita del Dr. Ronald Wrolstad fue posible luego de un ofrecimiento del Dr. Felipe Jiménez del Instituto de Química de Recursos Naturales de la Universidad de Talca, casa de estudios donde Wrolstad desarrolla un extenso programa de actividades durante el presente mes.

Dr. Julio Alarcón Enos destacó que “los estudiantes de los programas de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos y del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, han tenido la oportunidad de escuchar a un científico de alto nivel, quien ha dado cuenta del estado del arte de la investigación en polifenoles y también ha aportado un análisis prospectivo en este ámbito. Se trata de un tema relevante en la investigación de alimentos, debido a su implicancia nutracéutica, que es precisamente lo que le ha dado un valor agregado al consumo de berries en el mundo”, reseñó.

El Dr. Wrolstad -precisó el Dr. Edgar Pastene- ha realizado importantes contribuciones en diversos campos de las ciencias de los alimentos.

“Los pigmentos de antocianinas y polifenoles de frutas y verduras son de particular interés debido a sus propiedades benéficas para la salud humana. Además, estos compuestos naturales juegan un papel fundamental en la calidad del color de los alimentos frescos y procesados. En este contexto, los métodos analíticos para evaluar los pigmentos de antocianinas son un tema muy significativo. Por ejemplo, muchos investigadores han medido las antocianinas totales en frutas, bebidas y vino utilizando uno de los métodos desarrollados por el Dr. Wrolstad: el método oficial AOAC de pH diferencial propuesto por Giustin y Wrolstad el año 2001”, describió.

El trabajo científico del investigador invitado se ha centrado preferentemente en berries, un producto relevante para regiones como Ñuble, zona productora de frambuesas, arándanos, cerezas, entre otros.

El Dr. Ronald Wrolstad forma parte de diversos comités editoriales de revistas científicas de primer orden como Food Chemistry. Obtuvo su Bachillerato en Tecnología de Alimentos en la Universidad del Estado de Oregon en 1960, y su Doctorado en Química Agrícola en la Universidad de California-Davis en 1964. En 1965 se convirtió en académico del Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad del Estado de Oregon hasta su retiro en 2004.

Es autor de 183 artículos de investigación entre libros, capítulos de libros y boletines técnicos. En 2005 fue distinguido como uno de los 250 científicos más citados en ciencias agrícolas en los últimos 20 años. Es miembro del Instituto de Tecnología de Alimentos (IFT) y de la División de Química Agrícola y Alimentaria de ACS. En 2007 recibió el Premio William V. Cruess de IFT a la excelencia en la enseñanza.

Fotografías: Felipe Muñoz




Estudiante del Doctorado en Ingeniería de Alimentos UBB realizó pasantía en Universidad de Salerno, Italia

El Ingeniero en Alimentos y Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, Guillermo Badillo Muñoz, realizó una pasantía de investigación en la Università degli Studi di Salerno, Italia, más precisamente en el Laboratorio ProdAl (Produzioni agro Alimentari) financiado por la Unión Europea, que dirige la destacada investigadora Dra. Giovanna Ferrari.

 

En el Laboratorio ProdAl, Guillermo Badillo fue dirigido por el PhD Gianpiero Pataro, experto reconocido en el ámbito de la Ingeniería en Alimentos, principalmente en procesos de aplicación de pulsos eléctricos, pulsos de luz, la combinación de ambas, y campos magnéticos. También es reconocido como editor de importantes libros de ingeniería en alimentos vinculados con tecnologías innovadoras como las ya mencionadas, y el calentamiento óhmico.

La pasantía de investigación de tres meses en la Universidad de Salerno es parte de los prerrequisitos exigidos por el programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos de cara a su internacionalización. La idea es lograr que los jóvenes investigadores generen contactos con otros grupos científicos, establezcan vínculos de cooperación, e idealmente puedan desenvolverse en un segundo idioma.

Según expresó el estudiante Guillermo Badillo, su investigación de tesis doctoral consiste en el desarrollo de un modelo numérico que involucra transferencia de masa y energía en procesos de envasado en atmósferas modificadas. En dicha investigación es guiado por el académico, Dr. Andrés Segura Ponce.

“No se trata de tecnologías nuevas o emergentes, pero combinar la modelación matemática con el envasado en atmósferas modificadas sí es un aporte al desarrollo de conocimiento en esa área, porque los modelos matemáticos existentes son primitivos respecto del proceso de envasado en atmósferas modificadas, es decir, aún no se describen totalmente los fenómenos involucrados en ese tipo de proceso de envasado”, ilustró el estudiante.

Guillermo Badillo explicó que comprender adecuadamente el proceso de envasado desde el punto de vista de la física que se asocia al proceso, puede llevar a obtener mejores diseños del proceso de envasado. “Para ello, primero es necesario conocer qué es lo que está ocurriendo, y cómo está ocurriendo. En este contexto, pensamos que obtener un modelo numérico de transferencia de masa, que describa el proceso de envasado en atmósferas modificadas será un buen avance para la comprensión de los fenómenos involucrados en ese tipo de envasado. Además, sobre la base del modelo se puede ir cambiando o modificando variables y así observar cómo se comporta el envasado. Primero se busca comprender para luego diseñar mejor”, expresó Badillo Muñoz.

En su estancia en Italia, Guillermo Badillo se abocó a la utilización de la tecnología pulsed light (pulsos de luz), aplicada a uvas y tomates con el objetivo de observar si dicha tecnología era capaz de modificar la tasa de respiración de los productos, y acoplarla eventualmente al modelo numérico.

“La tecnología de pulsos de luz reduce o elimina totalmente la carga microbiana propia del producto, afectando en forma mínima a la fruta. Por eso quisimos ver si el pulso de luz era capaz de modificar la tasa de respiración de la fruta. Nos dimos cuenta que en el caso de las uvas el pulso de luz afectaba la tasa de respiración, es decir, la modificaba. En este caso confirmamos que se aceleraba la tasa de respiración, entonces nos dimos cuenta que era una tecnología que sí se puede aplicar al envasado de atmósferas modificadas. Hasta ahora no hay mucha bibliografía que dé cuenta del efecto de pulsos de luz asociado al proceso de envasado en atmósfera modificada”, expresó el investigador UBB.

Guillermo Badillo comentó igualmente que el modelo numérico considera algunos parámetros entre los cuales se haya la tasa de respiración. “Nos dimos cuenta que las curvas se ajustaban a los datos experimentales y en Italia quedaron interesados en seguir trabajando en forma conjunta en la parte experimental y en la modelación matemática”, expresó el estudiante UBB.

En forma aclaratoria Badillo Muñoz precisó que el concepto de “respiración” en frutas, consiste en un proceso metabólico que continúa en las frutas después de ser cosechadas. En este proceso la fruta toma oxígeno del ambiente provocando la oxidación de los azúcares, almidón y ácidos orgánicos, entre otros compuestos presentes en las frutas, los que se someten a una degradación oxidativa, transformándolos en compuestos más simples como dióxido de carbono y agua, liberando energía en el proceso. Este proceso de respiración está directamente relacionado con la vida de anaquel (en supermercados) de las frutas y vegetales.

Además de la experiencia investigativa, Guillermo Badillo Muñoz destacó el sentido de la pasantía como una oportunidad para conocer otras realidades e interiorizarse acerca de lo que el mundo de la ciencia de la ingeniería de alimentos aborda en otras latitudes.

“Generamos vínculos interesantes porque los investigadores del Laboratorio ProdAl quedaron muy interesados y esperan que lleguen más alumnos del Doctorado de Ingeniería de Alimentos de la UBB. Es desafiante trabajar durante tres meses en la investigación que corresponde y además escribir un artículo científico. La experiencia para mí fue positiva. Trabajé 24/7 y logré los objetivos propuestos que eran escribir el artículo científico y realizar la investigación planteada en principio”, ilustró Guillermo Badillo.

Participación en Congreso Mundial de Alimentos

Guillermo Badillo Muñoz no sólo aprovechó su estadía de investigación en Italia. También se dio tiempo para participar como expositor en modalidad póster en el 18° Congreso Mundial de Alimentos, Ciencia y Tecnología (IUFoST), realizado en Dublín, Irlanda. En la ocasión expuso un modelo numérico preliminar que da cuenta de su investigación de tesis doctoral.




Investigador UBB publica libro en editorial líder mundial sobre Tecnologías Emergentes en Alimentos y Compuestos Bioactivos

El académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dr. Jorge Moreno Cuevas, fue invitado por CRC Press, a publicar un libro en calidad de editor, reconociendo su amplia experiencia investigativa. La obra, denominada “Tecnologías Innovadoras de Procesamiento de Alimentos con Compuestos Bioactivos”, reúne investigaciones de científicos de todo el mundo, donde también se consideran aportes de académicos y estudiantes de postgrado de la UBB.

La publicación de 303 páginas considera 12 capítulos que abordan aspectos fundamentales referidos a innovaciones y al empleo de tecnologías emergentes que se utilizan en el desarrollo de alimentos con compuestos bioactivos. “Los alimentos naturales, como frutas y verduras, representan la forma más simple de los alimentos funcionales y proporcionan una excelente fuente de compuestos bioactivos. Maximizar las oportunidades para hacer uso e incorporar estos compuestos, requiere un procesamiento especial pues los compuestos bioactivos son muy sensibles a los tratamientos. Afortunadamente, las tecnologías disponibles para producir alimentos con compuestos bioactivos tales como polifenoles, vitaminas, minerales, entre otros, han avanzado significativamente en los últimos años”, expresó el Dr. Moreno Cuevas.

A través de sus 12 capítulos, “Tecnologías Innovadoras de Procesamiento de Alimentos con Compuestos Bioactivos”, profundiza en los fundamentos de diversas tecnologías de procesamiento de alimentos y su impacto en compuestos bioactivos, con el propósito de contribuir al mejoramiento de la calidad de los alimentos, afectando en forma mínima las características estructurales, nutricionales y organolépticas de dichos productos. Es así como en cada apartado se explican las ventajas y limitaciones que implica el uso de los distintos tipos de tecnologías.

“Los capítulos ilustran sobre el desarrollo de tecnologías emergentes que se utilizan para enriquecer los alimentos y preservar compuestos bioactivos. Se aborda el calentamiento por infrarrojo; aplicaciones de campo eléctrico, solos o en combinación con deshidratación osmótica e impregnación a vacío; encapsulación y nano encapsulación como vehículo para enriquecer los alimentos con compuestos bioactivos, tales como antioxidantes, polifenoles y vitaminas; el efecto del tratamiento de altas presiones en la estabilidad de compuestos bioactivos; y tecnologías emergentes tales como sonicación y  concentración por congelación”, describió el Dr. Jorge Moreno.

El Capítulo 2, que lleva por título “Calentamiento Óhmico y Compuestos Bioactivos” fue desarrollado por los Doctores Jorge Moreno, María Pía Gianelli, Julio Junod y Guillermo Petzold, todos de la UBB, junto con los estudiantes Pamela Zúñiga del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Erick Jara del Magister en Ciencias e Ingeniería en Alimentos, y la Biotecnóloga y asistente de investigación Karla Mella.

Igualmente, el Capítulo 8 denominado “Concentración por congelación como una Técnica para proteger del calor los componentes lábiles de los alimentos”, fue realizado considerando los aportes de los Doctores Guillermo Petzold, Jorge Moreno, Julio Junod y Graciela Bugueño, junto con el estudiante del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Patricio Orellana.

El Dr. Jorge Moreno comentó que la edición del libro fue un trabajo exigente que demandó buena parte de su tiempo durante los últimos 2 años, así como de los investigadores y estudiantes de los programas de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos y del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, y la asistente de investigación, quienes integran el Grupo de Investigación de Tecnologías Emergentes y Componentes Bioactivos en Alimentos (TECBAL), del Departamento de Ingeniería en Alimentos UBB.

En su calidad de editor, el Dr. Moreno Cuevas debió en una primera instancia proponer el tema aglutinador de la obra a CRC Press, y luego gestionar y coordinar los aportes de investigadores de EE.UU., Sudamérica, Europa, Asia y Medio Oriente.

El Dr. Jorge Moreno se mostró satisfecho con el resultado del trabajo editorial que se alza como un material de apoyo imprescindible para investigadores y estudiantes de postgrado. Ciertamente, la obra se incorpora como fuente de consulta para los estudiantes de Ingeniería en Alimentos, así como de los programas de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos y del Doctorado en Ingeniería de Alimentos.

“Es un muy buen material y entre las investigaciones reseñadas hay aportes interesantes en función de investigaciones que se pueden abordar en el futuro, junto con dar ideas sobre nuevas líneas de investigación, fortalecer algunas que ya se desarrollan, y encausar otras que en el futuro puedan tener éxito dentro del desarrollo de la investigación en el Departamento de Ingeniería en Alimentos y en el Grupo TECBAL de la UBB”, aseveró el Dr. Jorge Moreno.

El Dr. Moreno Cuevas hizo hincapié en el gran apoyo recibido por los integrantes del Grupo de Investigación TECBAL, así como de la asistente de investigación, Karla Mella, quienes se convirtieron en un importante sostén durante el tiempo que demandó la preparación de la obra.

El libro “Tecnologías Innovadoras de Procesamiento de Alimentos con Compuestos Bioactivos” puede adquirirse a través del sitio web de CRC Press Taylor & Francis Group (crcpress.com) y también habrá volúmenes disponibles en el Sistema de Bibliotecas de la UBB.

“Dicen que en la vida se deben hacer tres cosas para sentirse realizado; escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. Tengo descendencia,  he escrito un libro, así es que ahora a plantar un árbol para alcanzar esta satisfacción”, concluyó el Dr. Jorge Moreno Cuevas.




Seminario Internacional del Doctorado en Ingeniería de Alimentos UBB abordó aplicación de la proteína de lenteja en productos alimenticios

La destacada ex alumna de la carrera de Ingeniería en Alimentos, Marcela Jarpa Parra, PhD in Food Science and Technology de la Universidad de Alberta, Canadá, dio cuenta de su investigación denominada “Extracción, función y estructura de la proteína de lenteja y sus aplicaciones en productos alimenticios”.

Lograr un mayor conocimiento de la proteína de lenteja y utilizar dicho conocimiento para el potencial desarrollo de productos alimenticios con valor añadido, fue el principal objetivo de la investigación desarrollada por la académica y ex alumna de Ingeniería en Alimentos de la UBB, Marcela Jarpa Parra. Dicha investigación, denominada “Extracción, función y estructura de la proteína de lenteja y sus aplicaciones en productos alimenticios”, correspondió a la tesis que le permitió alcanzar el grado de PhD in Food Science and Technology de la Universidad de Alberta, Canadá.

La experiencia fue compartida en el Seminario Internacional del Doctorado en Ingeniería de Alimentos de la UBB, actividad presidida por la directora del programa de postgrado Dra. Gipsy Tabilo Munizaga, que contó con la participación de académicos y estudiantes de los programas de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos y del Doctorado en Ingeniería de Alimentos de la UBB.

La Dra. Marcela Jarpa Parra, actual directora de Postgrado de la Universidad Adventista de Chile, explicó que para lograr el objetivo propuesto tendiente a obtener un mayor conocimiento de la proteína de lenteja, debió desarrollar cuatro estudios: Optimización de la extracción de la proteína de lenteja y el estudio del impacto del Ph del medio ambiente en la estructura y funcionalidad; Impacto del Ph sobre la estructura molecular y las propiedades superficiales de la legumina proveniente de la proteína de lenteja y sus aplicaciones como estabilizador de espumas; Mecanismos de estabilidad de las espumas provenientes de polisacáridos con leguminas de proteínas de lenteja; y Efecto de la proteína de lenteja como reemplazante de la proteína de huevo en la reología, microestructura y calidad del queque ángel y muffins.

“La lenteja es una leguminosa, y existen estudios previos de otras proteínas provenientes de leguminosas como la soya, la arveja o el garbanzo, y en ellos se ha comprobado que poseen buenas propiedades funcionales. Por ello, la idea era determinar cuáles eran las propiedades funcionales que podemos aprovechar para utilizar la proteína de lenteja en la industria de alimentos. En general, las lentejas se consumen cocidas, de manera que buscar una aplicación diferente añade valor al producto, tanto desde el punto de vista del productor como del consumidor”, explicó la académica Marcela Jarpa Parra.

Según explicó la PhD in Food Science and Technology, el estudio arrojó que la proteína de lenteja es un buen espumante, que puede ser utilizado en la industria de alimentos, específicamente, aplicada en productos de panadería y pastelería, según se constató en la investigación. También se logró determinar los mecanismos por los cuales esta proteína estabiliza las espumas que se forman al utilizarla.

“Como científico de alimentos, cuando descubres cuáles son los mecanismos subyacentes a todos los procesos, o los fenómenos que observas cuando preparas un alimento, te permite no sólo mejorar el proceso, sino que también visualizar cómo expandir las aplicaciones que puedes utilizar”, describió la académica Marcela Jarpa Parra.

La académica y ex alumna también se refirió a la formación recibida en la Escuela de Ingeniería en Alimentos de la UBB. “Al llegar a la Universidad de Alberta me di cuenta que la formación que se recibe en la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UBB es sino la mejor de Chile, una de las mejores. Es tan buena, que te permite desempeñarte en un medio que es bastante duro. Me encontré con gente de muchos países que tienen acceso a más tecnología, más equipamiento y recursos, como es el caso de los canadienses, pero me di cuenta que lo que yo sabía era muy bueno y me permitió estar a la par con ellos e incluso más aventajada. Los jóvenes que estudian en el nivel de pregrado y en el magíster o en el doctorado deben sacar provecho de los profesores que tienen porque son excelentes”, valoró la Dra. Marcela Jarpa.

La directora del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Dra. Gipsy Tabilo Munizaga, precisó que el seminario internacional es parte de las actividades programadas con el propósito que los estudiantes interactúen con profesionales y académicos del más alto nivel.

“Nosotros invitamos a investigadores destacados para que puedan contar su experiencia en el área de investigación y desarrollo. Esta conferencia estuvo orientada al área de Ciencia y Tecnología de los Alimentos. De esta manera, los estudiantes de postgrado puedan visualizar cómo se debe enfocar una tesis doctoral, cómo se debe presentar, cómo se debe estructurar un estudio a nivel doctoral, o a nivel de postgrado en general. Es importante para ellos tener la experiencia y visualizar cómo podrían orientar el tema que van a desarrollar en su tesis”, describió la Dra. Gipsy Tabilo.

El programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos se encuentra acreditado entre octubre de 2015 e igual fecha de 2018. Se prolonga por tres años, el máximo posible para un programa ‘en verde’, es decir, que aún no registra graduados, puesto que comenzó a impartirse en 2013 y tiene una duración de cuatro años.

 




Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB aporta 20 nuevos profesionales al país

La Sala Schäfer del Centro de Extensión de la sede Chillán, otorgó el marco a la ceremonia en que una nueva generación de egresados de la carrera de Ingeniería en Alimentos, recibió el diploma de título que los acredita como profesionales de la Universidad del Bío-Bío.

Emoción y júbilo marcaron la ceremonia de titulación en que la Escuela de Ingeniería en Alimentos hizo entrega de diplomas de título a 20 nuevos profesionales.

El acto solemne, realizado en la Sala Schäfer del Centro de Extensión, fue presidido por la prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Gloria Gómez Vera, junto con la presencia de la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Patricia Letelier Sanz; el director de Docencia Flavio Valassina Simonetta; la directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dra. Graciela Bugueño Bugueño; la directora del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dra. María Pía Gianelli Barra, el jefe del Departamento de Pregrado de la sede Chillán, Álvaro González Concha, el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel, académicos y familiares de los nuevos titulados.

La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Patricia Letelier Sanz, destacó que las ceremonias de titulación, evidencian el momento culmine del proceso de formación de pregrado, por lo que supone una verdadera satisfacción el presenciar el logro de esta meta por parte de los jóvenes profesionales.

Del mismo modo, la Decana reconoció el trabajo liderado por la directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dra. Graciela Bugueño Bugueño, y tuvo palabras de reconocimiento para los académicos e investigadores del Departamento de Ingeniería en Alimentos, quienes conforman el claustro académico del Programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos, dirigido por la Dra. Gipsy Tabilo Munizaga, que acaba de obtener 3 años de acreditación.

La directora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dra. Graciela Bugueño Bugueño, reconoció a los estudiantes y a sus familias, y destacó la calidad y pertinencia de la educación y del conocimiento al que accedieron, lo que se ve respaldado por las acreditaciones logradas por la carrera y por los programas de postgrado sustentados por los académicos del Departamento de Ingeniería en Alimentos.

“En nombre de la Universidad y de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, les felicito a ustedes queridos graduados y a sus familias, porque graduarse es un trabajo de equipo. Porque nada puede hacerse si el estudiante no se esfuerza, pero tampoco él puede llegar hasta el final de una carrera, si no está apoyado moral, afectiva y financieramente por la familia, Hoy es el día para que todos los graduados aquí presentes agradezcan la comprensión brindada por todos los que hoy les rodean”, precisó la Dra. Bugueño.

“Este momento inolvidable es la culminación de a lo menos cinco años de educación. Es un día que transforma la relación de cada uno de ustedes, graduados con la sociedad. A partir de ahora ya no es la Universidad quien los va a evaluar, sino la sociedad que los va a juzgar como profesionales y como individuos, a través de sus conocimientos, actitudes, de su conducta y de saber ser”.

“Hoy también llevan el sello de calidad de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, que ha logrado 5 años de acreditación ante la CNA. Nuestro Departamento de Ingeniería en Alimentos también es reconocido por sus académicos y por su productividad. Asimismo, el Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos ha sido acreditado por tercera vez y el programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos obtuvo su primera acreditación por 3 años. Pueden estar tranquilos; el conocimiento que llevan con ustedes es sólido y los diferenciará como profesionales”, detalló la directora de escuela, Dra. Graciela Bugueño Bugueño.

En la oportunidad se hizo entrega de reconocimientos especiales a los estudiantes que destacaron durante su paso por las aulas universitarias.

El Premio Mejor Alumno de la Promoción 2015 fue para Valeria Soto Pardo, quien recibió la distinción de manos de la prorrectora Gloria Gómez Vera. El Premio Escuela de Ingeniería en Alimentos, que reconoce el desempeño de los estudiantes en actividades extra programáticas tales como el desarrollo de ayudantías, tareas de difusión de la carrera, proyectos con la comunidad, entre otros aspectos, recayó en Karina Zamorano Parrao y en Matías Acuña Cárcamo. En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil, que reconoce el desarrollo integral de los estudiantes, fue para Rocío Aliaga Reddersen, quien recibió el premio de manos del subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel. La Dirección General de Comunicación Estratégica, en tanto, galardonó a Rocío Aliaga Reddersen por su constante apoyo y contribución a través del Staff de Promoción de Carreras.

En representación de los nuevos profesionales, correspondió a Fabiola Romero Vásquez compartir palabras de agradecimiento y recuerdo, que graficaron parte de las vivencias durante la época universitaria, el sacrifico personal y familiar que conllevó esta etapa, y las ilusiones y expectativas que se abren en esta nueva fase de desarrollo personal y profesional.

El dúo de piano y saxofón, integrado por Andrea Silva y Sergio Peralta, brindaron el aporte musical a la ceremonia de titulación.

 




Innovaciones y tendencias en la aplicación de biopolímeros en la industria de alimentos en seminario internacional UBB

El Grupo de Investigación de Biopolímeros en Alimentos (GIBA) del Departamento de Ingeniería en Alimentos, coordinado por el Dr. Ricardo Villalobos Carvajal, organizó el seminario internacional sobre Innovaciones y tendencias en la aplicación de biopolímeros en la industria de alimentos. El encuentro reunió a investigadores de la Universidad Estatal de Campinas de Brasil, Universidad de Buenos Aires, Argentina; Universidad Federal de Santa Catarina de Brasil; Universidad de Quindío de Colombia; Universidad de Santiago de Chile y la propia UBB.

Crear una instancia de intercambio de experiencias y discusión de nuevas técnicas y métodos de investigación en torno al uso y aplicaciones de materiales biopoliméricos en las industrias de alimentos, fue el principal objetivo del seminario internacional sobre Innovaciones y tendencias en la aplicación de biopolímeros en la industria de alimentos.

La actividad fue encabezada por la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos Patricia Letelier Sanz, y contó con la participación de académicos e investigadores del Departamento de Ingeniería en Alimentos de la UBB, así como de universidades invitadas de Brasil, Colombia, Argentina y Chile. Igualmente asistieron estudiantes de pre y postgrado.

Así lo precisó el académico Dr. Ricardo Villalobos Carvajal del Departamento de Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío, y coordinador del Grupo de Investigación de Biopolímeros en Alimentos (GIBA).

“Hemos reunido a distinguidos investigadores nacionales e internacionales, representantes del sector industrial, académicos, profesionales del área de alimentos y estudiantes de pre y postgrado. Con esta actividad se pretende difundir a las empresas de alimentos, al sector académico y científico, las diferentes experiencias, metodologías o técnicas utilizadas en sus investigaciones en el área de la microencapsulación de compuestos activos, desarrollo de recubrimientos y películas activas y funcionales, con la finalidad de vislumbrar las potenciales aplicaciones en la industria de alimentos. A su vez, con esta actividad se busca el establecimiento de vínculos y formación de redes con grupos de investigadores nacionales e internacionales, que desarrollan investigación en el área de biopolímeros, permitiendo contribuir a la resolución de problemas que enfrenta la industria de alimentos, tanto nacional como internacional”, aseveró el investigador.

-¿Qué son los biopolímeros?

-“Los biopolímeros son polímeros que pueden ser producidos por diferentes sistemas biológicos, tales como microorganismos, vegetales, animales, animales marinos, o sintetizados químicamente a partir de desechos biológicos o subproductos de actividades industriales agrícolas (azúcar, almidón, grasas, aceites, proteínas, etc.)”.

-¿En qué áreas de la industria alimentaria se proyecta mayormente su desarrollo y aplicación?

-“Ellos pueden ser utilizados como aditivos para alimentos, como emulsionantes, estabilizantes. En la industria de envases, estos materiales pueden ser utilizados para desarrollar bioplásticos que permitan diseñar envases biodegradables, con un bajo impacto medioambiental. Otras aplicaciones incluyen el desarrollo de recubrimientos y películas comestibles, como también la fabricación de micro y nanocápsulas y nanofibras que puedan contener compuestos activos para su uso en alimentos funcionales”.

-¿Qué aporte pueden realizar a los productos alimentarios nacionales en términos de competitividad?

-“Cuando los biopolímeros son obtenidos de subproductos generados por actividades industriales agrícolas (como azúcar, almidón, grasas, aceites, proteínas, etc.), estos materiales pueden ser revalorizados haciendo más competitiva la producción de algunos alimentos. A su vez, el uso de biopolímeros para el desarrollo de bioplásticos para su uso como material de envasado para alimento, actualmente representa una alternativa muy promisoria, ya que pueden reemplazar a los materiales derivados del petróleo que son utilizados para la fabricación de envases, ya que estos materiales no son biodegradables y producen un impacto medioambiental muy importante”.

Investigadores participantes

El Dr. Ricardo Villalobos expuso el trabajo denominado “Estudio preliminar: Evaluación de proteína para la obtención de bioplásticos”. “Este estudio fue realizado durante mi última estadía postdoctoral en la Escuela de Envases de la Universidad Estatal de Michigan, Estados Unidos. Actualmente, se está investigando el uso de biopolímeros obtenidos de diferentes fuentes naturales y renovables para la producción de bioplásticos que sean biodegradables. Esto, con el objetivo de reemplazar a los plásticos fabricados a partir de derivados del petróleo, que pueden considerarse no biodegradables. En este estudio se evalúa el efecto de altas presiones hidrostáticas sobre las propiedades térmicas y estructurales de proteína de clara de huevo, para ser utilizadas en desarrollo de bioplástico”, detalló el investigador.

En tanto, el Dr. Guillermo Petzold Maldonado, del Departamento de Ingeniería en Alimentos de la UBB, expuso sobre “Alginato de calcio como encapsulante: fundamentos y algunas aplicaciones”.

“El alginato de calcio es un derivado de algas pardas que posteriormente se solubiliza. Estas algas están en todo el mundo, y Chile podría ser productor mundial de alginato de calcio, lo que supone una oportunidad. Tiene múltiples usos en la industria de alimentos como emulsificante, estabilizante, puede formar geles, y puede tener usos interesantes como encapsulante de algunos compuestos de interés. En particular hemos encapsulado humo líquido y algunos extractos de berries”, describió el investigador.

IMG_0226Igualmente, el seminario consideró la participación del Dr. Carlos Ferreira Grosso con la ponencia “Alginate and whey protein based-multilayer particles: production, characterization and evaluation of resistance against pH, ionic strength and gastrointestinal in vitro conditions” de la Universidad Estadual de Campinas, Brasil; “Biopolímeros de fuentes no convencionales para la preparación de sistemas de encapsulación” por la Dra. María del Pilar Buera de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; “Propiedades de transporte de recubrimientos en base a hidrocoloides” del Dr. Fernando Osorio Lira de la Universidad de Santiago de Chile; “Scale up of starch-fibers films by tape-casting” por el Dr. João Borges Laurindo de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil; “Aplicación de recubrimientos activos en alimentos” de la Dra. Begoña Giménez Castillo de la Universidad de Santiago de Chile; y “Uso de almidones de productos andinos como matriz polimérica de recubrimientos comestibles” de la Dra. Magda Ivonne Pinzon Fandiño de la Universidad del Quindío, Colombia.

El seminario internacional contó con el auspicio de la Dirección de Extensión de la UBB a través del proyecto de Extensión Académica Universitaria PREAUS-05-2015 ; la Dirección de Investigación; Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos; Departamento de Ingeniería en Alimentos, Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos, y del propio Grupo de Investigación de Biopolímeros en Alimentos (GIBA).

El seminario ha sido una instancia para la discusión de nuevas técnicas y métodos de investigación, y lo más importante, para el intercambio de experiencias en torno al uso y aplicaciones de materiales biopoliméricos en las industrias de alimentos. Discutir sobre el desarrollo de recubrimientos, películas activas y funcionales, y sus potenciales aplicaciones en la industria de alimentos, nos ha permitido reunir a distinguidos investigadores internacionales y nacionales, académicos, profesionales del área de alimentos y estudiantes de pre y postgrado, lo que contribuye a enriquecer la formación de nuestros alumnos principalmente, y el intercambio de información tan común en estos días, pero donde la relación personal se ve enriquecida con estas actividades.




UBB y la Academia China de Ciencias en Mecanización Agrícola promoverán tecnología de liofilización para aumentar exportaciones de alimentos al país asiático

La Academia China de Ciencias en Mecanización Agrícola (CAAMS), instalará en la sede Chillán un liofilizador semi industrial con el doble propósito de difundir la tecnología de secado por liofilización entre las empresas chilenas, y aumentar la exportación de productos liofilizados hacia China, principalmente productos del mar, frutas y hortalizas. El Dr. Andrés Segura, académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos, destacó los alcances del proyecto.

Promocionar la tecnología de liofilización entre los industriales chilenos interesados en el rubro de alimentos, e incrementar la exportación de productos liofilizados al mercado de China, principalmente productos del mar, frutas y hortalizas, son los principales objetivos del proyecto que desarrollan la Universidad del Bío-Bío a través de un grupo de académicos del Departamento de Ingeniería en Alimentos, liderados por el Dr. Andrés Segura Ponce, y la Academia China de Ciencias en Mecanización Agrícola.

En este marco, la Academia China (CAAMS), instalará en el Campus Fernando May de la sede Chillán, un equipo liofilizador semi industrial con capacidad de 200 kilos/batch, avaluado en alrededor de 100 millones de pesos, según explicó el Dr. Andrés Segura.

“La instalación requiere algunos equipamientos menores que están asociados al equipo tales como una cámara de bajas temperaturas y sistemas de enfriamiento de agua, que serán parte del aporte de la UBB. Igualmente, nosotros realizaremos la transferencia tecnológica, desarrollaremos los protocolos de procesamiento para los productos y enviaremos productos procesados a China para que ellos exploren mercados en la nación asiática. Ciertamente, es necesario estudiar las condiciones de operación, porque cada producto es distinto, y debemos estudiar los tiempos de exposición, la calidad del producto final, entre otros aspectos”, explicó el investigador.

Una de las ventajas que ofrece el proyecto, según explicó el Dr. Segura, es que permitirá a los industriales conocer el producto final sin la necesidad de adquirir la tecnología en un primer momento. “Los industriales, antes de usar y adquirir una tecnología, necesitan ver los productos finales. A los industriales no les interesa tener una tecnología de prueba en sus propias industrias, sino que se enfocan en el producto final, para así evaluar la adquisición posterior de esa tecnología y eso se podrá lograr a través de este proyecto”, comentó el académico.

El Dr. Segura Ponce precisó que el diseño y construcción del equipo se desarrolla en dependencias de CAAMS en China, gracias a los aportes otorgados por el  Ministerio de Ciencia y Tecnología del país asiático (MOST). De acuerdo al cronograma de trabajo el equipo será enviado a Chile en abril de 2016, el que será donado a la UBB una vez que finalice el proyecto.

El investigador explicó que el proyecto es interesante desde una perspectiva regional considerando la alta producción y exportación de berries. La tecnología de liofilización implica costos altos, de manera que lo aconsejable es orientar su uso a productos de mayor valor, o de nivel Premium.

Experiencia en tecnología del frío como ventaja

Una de las fortalezas de la Universidad del Bío-Bío y de la propia industria exportadora de alimentos de la región, es el conocimiento y manejo de la tecnología del frío (congelado), lo cual es necesario para el desarrollo del proceso de liofilización, según destacó el Dr. Andrés Segura.

“Las industrias de secado en Chile, están mayormente ubicadas en las regiones de O´Higgins y del Maule, y emplean secadores tradicionales, por lo tanto no conocen la tecnología del frío. Es necesario recordar que la liofilización requiere congelar el alimento para luego deshidratarlo a bajas temperaturas. En la Región del Biobío hay bastante capacidad de frío instalada, pues muchas empresas se abocan a la exportación de productos congelados de nivel premium, como los berries en general, donde se observa una producción considerable. Por lo tanto, esta tecnología vendría a otorgar mayor valor agregado al vender un producto más procesado, y en industrias que ya conocen o manejan la mitad del proceso. Esa es una fortaleza que posee este proyecto”, aseguró el investigador.

¿Qué es la liofilización?

Según comentó el Dr. Andrés Segura Ponce, la liofilización es la tecnología de secado que mejor conserva las características originales del producto. “El proceso de liofilización consiste en el secado de alimentos por medio de la sublimación del agua, es decir, el agua se congela dentro del producto y se sublima, pasando de estado sólido (hielo) al estado gaseoso (vapor), lo que permite que el producto mantenga muchas de sus características originales. El paso por el estado líquido produce efectos negativos en los alimentos, tales como cambio de color, encogimiento, pérdida de proteínas y vitaminas. Esos inconvenientes se logran sortear en gran medida a través de la liofilización”, detalló.




Académico UBB participó en III Congreso de Ciencia y Tecnología de Alimentos y en VIII Congreso de Ciencias Químicas de Paraguay

El Dr. José Miguel Bastías del Departamento de Ingeniería en Alimentos, participó como invitado en los encuentros de investigación en su calidad de presidente de la Asociación Latinoamericana y del Caribe en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (ALACCTA). Igualmente, entabló vínculos académicos con la Universidad Nacional de Asunción, donde se vislumbran áreas de colaboración a nivel de pre y postgrado.

La Asociación Paraguaya de Tecnólogos de Alimentos, ASPATAL, realizó la tercera versión del Congreso de Ciencia y Tecnología de Alimentos de dicho país, al alero del VIII Congreso de Ciencias Químicas de Paraguay, instancias en que participó como invitado el Dr. José Miguel Bastías, en su calidad de presidente de la Asociación Latinoamericana y del Caribe en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (ALACCTA).

Los encuentros académicos tuvieron como propósito realizar una contribución al bienestar de las personas a través del análisis de tecnologías que permitan conservar y potenciar los perfiles nutricionales y funcionales de las materias primas de la región, así como apoyar la producción de alimentos inocuos, aplicar procesos biotecnológicos y compartir nuevas técnicas analíticas para el servicio de la investigación y la producción de alimentos.

En dicho marco el Dr. José Miguel Bastías dictó la conferencia denominada ‘Un ejemplo de enseñanza de Ingeniería en Alimentos en Chile: Universidad del Bío-Bío’, la que concitó especial interés entre los académicos de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción.

“Me referí a la evolución de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la UBB desde su creación, considerando las distintas modificaciones de la malla curricular, destacando igualmente que fuimos una de las primeras carreras de la Universidad que otorgó la Licenciatura en cuarto año para realizar la articulación entre pregrado y postgrado. También analizamos las diversas acreditaciones que hemos alcanzado a través del tiempo, y expliqué el sentido del Modelo Educativo de la UBB. Estos temas son de gran interés en Paraguay porque ellos recién están comenzando con los procesos de acreditación por carreras, pues no contemplan la acreditación institucional”, ilustró el Dr. Bastías.

Por ello, el investigador se entrevistó con el decano de la Facultad de Ciencias Químicas, Dr. Esteban Ferro, quien manifestó el interés de la casa de estudios paraguaya por contactar formalmente a académicos de la UBB, con la idea recibir orientaciones en los procesos de acreditación que se encuentran abordando. “Ellos ven muy necesario aumentar el número de académicos postgraduados. Compartí la experiencia de la UBB que hace unos años implementó un agresivo plan que permitió a muchos académicos realizar estudios de Doctorado, y los resultados en cuanto a publicaciones científicas y proyectos se están viendo ahora”, aseveró.

Entre los temas analizados también se vislumbró la factibilidad de entablar algún convenio con el propósito que los académicos del Programa de Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos de la UBB, impartan el programa en modalidad semipresencial a los académicos interesados de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción, donde se dictan las carreras de Ingeniería de Alimentos, Licenciatura en Tecnología de Alimentos, Farmacia, Bioquímica, Ingeniería Química, Nutrición y Química Industrial.

“En este sentido les comenté que les pondría en contacto con nuestra Dirección General de Relaciones Institucionales, pues nosotros ya tenemos acreditado el programa de magíster y estamos bastante avanzados de cara a lograr la acreditación del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos”, comentó el Dr. Bastías.

Del mismo modo, el académico de la UBB durante su visita a la Facultad de Ciencias Química, dictó la conferencia denominada “Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria”, donde se refirió a la importancia que supone para Chile el contar con esta agencia, en el contexto de posicionar los productos nacionales en los mercados internacionales.

La Agencia Chilena para la Calidad e Inocuidad Alimentaria, ACHIPIA, es una comisión asesora presidencial que tiene la tarea de asesorar al Presidente de la República en todo cuanto diga relación con la identificación, formulación y ejecución de políticas, planes, programas, medidas y demás actividades relativas a la calidad e inocuidad alimentaria y con el desarrollo de un sistema nacional de calidad e inocuidad alimentaria, y a servir de instancia de coordinación entre los organismos con competencias asociadas a dichas materias.




Investigador UBB confirma mejora de calidad de vinos guardados en cavas submarinas de Viña Casanueva

El Dr. Jorge Moreno Cuevas del Departamento de Ingeniería en Alimentos, junto a su grupo de investigación, aportó relevantes resultados a la investigación realizada en conjunto con Viña Casanueva de Bulnes y la empresa de buceo Aquacool, en cavas submarinas en caleta Chome. Luego de tres meses de guarda a una profundidad de 10 metros bajo el mar, se observan mejoramientos en condiciones de calidad en la variedad Pinot Noir,  lo que se ve reflejado en análisis sensoriales e instrumentales.

Luego de 3 años de investigaciones en el marco del convenio suscrito entre la Universidad del Bío-Bío y Viña Casanueva de Bulnes, el Dr. Jorge Moreno Cuevas aportó resultados concluyentes que permiten descifrar el comportamiento de vino ya envasado, en cavas submarinas dispuestas a 10 metros de profundidad en caleta Chome, cercana a Hualpén en la Región del Biobío.

Efectivamente, el producto sometido a este proceso de guarda experimenta variaciones que le distinguen y que le confieren mayor calidad. “Se advierten diferenciaciones a partir del tercer mes, y que son favorecidas a mayores profundidades. En general, se mejoran ciertas propiedades del vino, logrando un buen equilibrio del vino, con mejores notas, acentuando aromas y sabores a frutos rojos, y se logra una mejor permanencia en boca con tonalidades más suaves.  Este efecto se logra en forma gradual, especialmente a partir del tercer mes. La percepción sensorial del vino sumergido se correlaciona instrumentalmente con el incremento de algunos componentes y la aparición de otros, lo que se traduce en elementos diferenciadores en la evolución del vino bajo el mar”, ilustró el investigador.

“En el diseño de la investigación se consideraron variables como la profundidad y el tiempo del vino bajo el mar. El monitoreo de los vinos se realizó en un periodo de seis meses, en profundidades entre seis y doce metros.  Se comparó la acidez, grado alcohólico, azúcares y color con un vino control sin sumergir. El análisis más importante se  concentró en la evolución de los aromas y polifenoles, utilizando cromatografía gaseosa y cromatografía líquida, respectivamente. Junto con ello se realizaron las catas de los vinos, para poder correlacionar la evaluación sensorial con las evaluaciones instrumentales”, detalló el Dr. Moreno.

El investigador recalcó que el vino adquiere tonalidades más pronunciadas en fruta y evidencia aspectos más suaves y sedosos. Esto se da en función del accionar de la temperatura que se mantiene estable casi todo el año, alcanzando un promedio de 12°C en verano y 11°C en invierno. También influye el efecto de la presión, la luz, y ondas sonoras a través del movimiento de las olas. “Todas las mediciones científicas se realizaron en laboratorios de la UBB, donde se cuenta con infraestructura y equipamiento para estudios de  vinificación y análisis de vinos, explicó el Dr. Jorge Moreno.

El académico precisó que si bien, hasta ahora se ha experimentado con la variedad tinta Pinot Noir, también vislumbran estudios con vinos blancos Chardonnay y Sauvignon Blanc.

El Dr. Moreno, destacó que el vínculo con Viña Casanueva se remonta al año 2008, tras la asociación con dos viñas de la zona, lo que permitió la adjudicación de un proyecto INNOVA BIOBIO que significó la instalación de capacidades en infraestructura, equipamiento y recurso humano, orientado al área de análisis y crianza de vinos con la perspectiva de innovación en el sector enológico en dependencias de la UBB.

En la actualidad, Cavas Submarinas, producto de Viña Casanueva, se exporta a países de Sudamérica y Oriente, donde llama la atención su calidad y particulares cualidades que a partir de ahora, tienen un correlato científico que avala las particulares cualidades del vino.