En emotiva ceremonia se presentó libro con la historia de la Escuela de Arquitectura UBB

Emotivos momentos se vivieron en la presentación del libro Escuela de Arquitectura UBB. Desde la memoria, que se llevó a cabo el martes 18 de abril en Concepción, como parte de la celebración del septuagésimo aniversario institucional. La ceremonia contó con la asistencia del autor de la obra, el ex rector de nuestra Universidad Roberto Goycoolea Infante, y sirvió de marco para el reencuentro de actuales y antiguos académicos, alumnos y funcionarios de la carrera, quienes recordaron la génesis y desarrollo de la primera Escuela de Arquitectura del sur de Chile que, con casi 50 años de historia, mantiene su carácter emblemático y se alza como una de las mejores del país.

Escuela de Arquitectura UBB. Desde la memoria recoge la mirada de uno de sus fundadores y destacado docente, en torno al contexto y circunstancias en que ésta nació, en 1969, y los primeros pasos de la carrera en la sede Concepción de la Universidad Técnico del Estado. Narra asimismo el período en que a Goycoolea Infante le correspondió dirigir la Escuela, hasta los años 80, cuando se creó la Universidad del Bío-Bío, y los ´90, tiempo en que asumió la Rectoría de nuestra casa de estudios. Da cuenta también de su trayectoria académica y de su participación en el reciente proceso de reforma curricular, así como de las diversas líneas de conocimiento disciplinar de la Escuela.

Nunca pensé en terminar escribiendo esta historia, señala Roberto Goycoolea en la introducción del libro. Y agrega: Siempre he sido un hombre más de acción que de escritura. Pero debo agradecer a quienes me la solicitaron y animaron a escribirla. Ha significado para mí una catarsis que me ha obligado a mirar y a reflexionar sobre algo tan querido e importante en mi vida … No sería quien soy de no haber participado en la historia que aquí relato, asevera el autor.

El fuerte arraigo e identidad de Goycoolea Infante con la Escuela fue igualmente resaltado por el rector Héctor Gaete Feres, al dar la partida a la presentación del texto. Él, junto a académicos como Osvaldo Cáceres, Eduardo Meissner y Ricardo Hempel (que concurrieron a la ceremonia) son los forjadores y constructores de nuestra Escuela de Arquitectura y de la UBB, dijo la autoridad universitaria. En seguida, resaltó las cualidades humanas del ex rector, entre las que mencionó la franqueza, la valentía y el respeto. Son éstos los valores que buscó traspasar a sus estudiantes y los que marcaron su rectorado, señaló Gaete Feres, recordando cuando el autor acogió el llamado de quienes le solicitaron postularse y se convirtió en el primer rector de nuestra institución elegido democráticamente, al término de la dictadura militar. Condujo un período de transición ejemplar, humanista y respetuoso, sentenció.

El Rector se refirió también al texto, a la generosidad que refleja y a su belleza como objeto. Es un libro notable, de un hombre notable, concluyó.

Tras la intervención de Gaete Feres, los editores Roberto Goycoolea Prado y Rodrigo Lagos Vergara presentaron la obra. Mientras Lagos abordó la evolución del edificio que cobija a la Escuela, Goycoolea se refirió a los ejes del texto. Ambos agradecieron, además, el apoyo institucional a la publicación y manifestaron su satisfacción y alegría por haber contribuido a hacerla realidad.

En su intervención Rodrigo Lagos anotó que la Escuela de Arquitectura comenzó a funcionar en las mismas dependencias en que lo hace hoy, con sucesivas mejoras y ampliaciones. Entregó asimismo detalles del denominado Hall del Pilar, diseñado por el mismo Goycoolea Infante y que ha sido lugar de encuentro y testigo de muchos de los principales acontecimientos de la historia de la Escuela. Un espacio de oportunidades, según el decir del académico.

Goycoolea Prado, en tanto, se detuvo en las dimensiones del libro: La existencia de una historia que contar, la reconstrucción de esa historia y el que sea una historia viva, parte de una estructura universitaria y forjada por personas. La Escuela de Arquitectura de la Universidad del Bío-Bío no surgió de una institucionalidad, sino del sueño de un grupo de personas, afirmó, destacando igualmente la camaradería que la ha caracterizado.