Nuevo proyecto de ley sobre Ues del Estado, retirado por el ejecutivo desde el Senado el 13 de julio e ingresado con igual fecha a la Cámara de Diputados.

Revisado en detalle el documento, existe una modificación introducida en esta nueva versión y corresponde a un nuevo inciso que se incorpora en el artículo segundo transitorio, en virtud del cual si una universidad del Estado no efectúa la propuesta de modificación de estatutos dentro de los plazos establecidos en la ley, dejará de estar habilitada para recibir recursos públicos correspondientes a Convenio Marco y Plan de Fortalecimiento de las Universidades del Estado.




Departamento de Ciencias Sociales destaca legado del obispo emérito de Ancud Juan Luis Ysern

El Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Bío-Bío convocó el acto de presentación del libro “Pastor amigo. Biografía de Monseñor Juan Luis Ysern”, cuya autoría corresponde a Roberto Urbina Avendaño. Ysern de Arce es reconocido por su notable trayectoria como sacerdote; defensor del patrimonio cultural material e inmaterial de Chiloé; líder social y referente en materias como la defensa de los derechos humanos y el desarrollo integral de personas y comunidades.

En la oportunidad, la directora del Departamento de Ciencias Sociales, Julia Fawaz Yissi, se refirió al estrecho vínculo existente entre los hermanos Juan Luis y José Luis Ysern con la Universidad del Bío-Bío y con la propia ciudad de Chillán. Para las generaciones más nuevas, la figura del sacerdote y académico José Luis Ysern  resulta más cercana, sin embargo, su hermano también permanece en el recuerdo de muchos ñublensinos.

“Juan Luis estuvo menos tiempo en Chillán, pero también dejó una huella importante, como lo hizo también en Calama, donde no miró para el lado, sino que se hizo cargo de lo que allí pasaba. En Chiloé también se hizo cargo y encontró una cultura, un pueblo, un ambiente en que pudo realizar plenamente su apostolado. Incorporó a los pueblos y a las culturas mapuche a su trabajo evangelizador, pero también los incorporó como personas y contribuyó al desarrollo de sus comunidades”, explicó la académica Julia Fawaz Yissi.

La directora del Departamento de Ciencias Sociales relevó los aportes de monseñor Ysern de Arce como testimonio vivo no solo de una tradición religiosa, sino también humana, de salvaguardia del patrimonio natural y humano.

En el acto estuvo presente monseñor Juan Luis Ysern, obispo emérito de Ancud, quien desarrolló parte importante de su ministerio en Chillán, entre enero de 1959 y mayo de 1972.

“Son ustedes los que me han formado y enseñado. Es verdad que es aquí donde viví el camino de Damasco, el cambio de actitud frente a la vida (…) Cada día nos estamos formando y es precisamente en el encuentro con los otros. Yo siento como que en este momento recién estoy recibiendo la licenciatura, lo digo con toda sinceridad. No sé hasta cuando Dios me tendrá en este mundo, pero mientras viva lo que tengo que hacer es, las cualidades que Dios me ha dado, ponerlas al servicio de todos, pero teniendo presente que en “todos” está actuando Dios”, destacó el obispo emérito.

El autor de la obra, el licenciado en Filosofía Roberto Urbina Avendaño, valoró el privilegio de haber compartido durante décadas con el obispo emérito Juan Luis Ysern, un hombre que ha sido descrito incluso como un profeta, lo que le valió muchas veces la incomprensión de sus propios hermanos obispos.

“Creo que hay una cosa muy clave en Juan Luis y que debemos tener a la vista cuando se enfrenta su vida, y es que Juan Luis es un hombre del Concilio Vaticano II y eso lo vivió en esta diócesis, este fue el “camino de Damasco”, aquí fue su enfrentamiento y su vivencia del Concilio. Toda su vida ha sido un hombre del Vaticano II, de la sinodalidad, de la horizontalidad de una Iglesia pueblo de Dios, horizontal y no vertical, de una Iglesia cercana a la gente, amistosa, que no necesita hablar de misericordia porque la vive, comprometida con la gente, con el cambio, con los problemas sociales”, expresó.

Urbina precisó que el valor de realizar una biografía de Juan Luis Ysern consiste en dejar un registro de lo que ha sido su vida como testimonio y aporte a quienes hoy continúan la misión de recuperar los valores del Concilio, sobre todo hoy, cuando el Papa Francisco pone un mayor acento en ello.

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Cristián Leal Pino, comentó que el realizar biografías supone algunos riesgos para el autor, como el quedar atrapado por el biografiado, situación que Roberto Urbina logra salvar adecuadamente.

“Roberto Urbina ha leído todo lo que él (Juan Luis Ysern) ha escrito; conoce los archivos y desde esa perspectiva no confunde los planos. Las fuentes que aquí se consignan son fuentes bastante variadas y hay algo que es irrefutable, los reconocimientos, premios y también distinciones a nivel nacional e internacional, desde el Presidente de la República, pasando por las comunidades más sencillas de Chiloé. Estos reconocimientos comenzaron el año 1995, luego de 36 años de labor pastoral”, destacó Leal Pino.

El Dr. Leal recordó que en noviembre de 2016, monseñor Ysern participó en un seminario convocado por académicos del Departamento de Ciencias Sociales, donde se abordó el Concilio Vaticano II y las formas en que diversos actores del clero local abordaron aquel desafío. “En el mes de noviembre realizamos un seminario en que vino Juan Luis y dijo lo siguiente: “Mi paso por Chillán fue muy significativo, muchas veces lo he comparado al camino de San Pablo a Damasco, en el camino se le apareció el Señor y cambió totalmente. Entonces, para mí, Chillán fue el camino de Damasco”, rememoró Leal.

El Dr. Cristián Leal también destacó la capacidad de monseñor Ysern para entender lo propuesto por el Concilio Vaticano II pese a haberse formado en épocas preconciliares.

Asimismo, el Dr. Leal destacó algunas descripciones de Juan Luis Ysern presentadas en el propio libro. “Su coherencia y perseverancia han sido las principales herramientas para poner en marcha procesos de cambio cultural en la Iglesia y desde ella en la sociedad donde llega a ser levadura. Una labor pastoral tan extensa, variada y compleja como la realizada por Juan Luis en su servicio episcopal y sacerdotal, es modelo para nosotros, sacerdotes y obispos, que buscamos ser fieles a lo que el señor Jesús espera de nosotros”, reseñó.

El presbítero y ex vicario general de la Diócesis de Chillán, Raúl Manríquez Ibáñez, destacó las palabras de monseñor Alejandro Goic, quien resalta la coherencia y perseverancia del sacerdote Juan Luis Ysern. “Yo querría destacar sobre todo, la profundidad en sus investigaciones, en su estudio, su reflexión, y el compromiso serio de que todo aquello que iba descubriendo como una riqueza de la fe cristiana, tenía un compromiso serio de llevarlo a la práctica. Sabía descubrir con claridad todo aquello que venía con la renovación conciliar y tenía naturalmente la inteligencia, la claridad para ir llevando a la práctica las consecuencias que tenía esa renovación conciliar”, expresó.




Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía tituló a 25 nuevos docentes

La carrera de Pedagogía en Historia y Geografía  cuenta con 6 años de acreditación, evidenciando la alta calidad de la formación impartida. Decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes, destacó los 45 años de destacada trayectoria que caracterizan a dicha carrera.

La ceremonia, realizada en la Sala Schäfer del Centro de Extensión de la sede Chillán, fue presidida por la Prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Gloria Gómez Vera, junto con el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca; la participación del director de la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía, Christian Loyola Gómez; el director (s) del Departamento de Ciencias Sociales, Félix Briones Quiroz; el secretario académico de la Facultad Carlos Ossa Cornejo; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; académicos, estudiantes y familiares de los nuevos profesores.

En la ocasión se recordó que la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía se remonta a 1972, en el contexto de la antigua sede de la Universidad de Chile. Tras sucesivos cambios curriculares y académicos al alero de la Universidad del Bío-Bío, la carrera ha sido capaz de brindar respuesta a los requerimientos de la comunidad.

El decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, felicitó a los nuevos profesionales, al igual que a sus familias pues la obtención del título profesional suele ser un logro que involucra los esfuerzos de toda la familia. Igualmente, el Decano se refirió a los orígenes de la carrera en la entonces sede Ñuble de la Universidad de Chile.

“Es una carrera que se ha ido consolidando en el tiempo y debo expresar con orgullo que fui el fundador de la carrera. En 1972 existía la carrera de Pedagogía en Educación General Básica con mención en Ciencias Sociales. Muchos de esos profesores que egresaron de nuestras aulas continúan en ejercicio en los colegios, liceos y escuelas de nuestra ciudad, región y del país. En ese tiempo el mandato era crear pedagogías de educación media, y fue así como nos correspondió a un grupo de profesores transformar esa carrera con mención, en Pedagogía en Historia y Geografía”, manifestó.

El decano Reyes Coca comentó que actualmente la Universidad del Bío-Bío se encuentra al servicio de la educación pública gratuita como política de Gobierno, lo que llena de satisfacción a la comunidad educativa.

“De acuerdo al perfil de nuestros estudiantes, la mayoría de quienes hoy egresan, deben ser los primeros profesionales universitarios de sus familias. Como vemos, el aporte que realizamos como Universidad, como Facultad de Educación y Humanidades y como Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía, es realmente significativo para el país y la sociedad. Esperamos que la labor que emprendan sea realmente importante. Han salido premunidos de conocimientos de la especialidad, pero seguirán estudiando porque la formación profesional es permanente. Pero también egresan como seres humanos integrales, comprometidos con la sociedad, con fuerte formación ética y valórica, porque ese es el sello de una Universidad pública como la nuestra”, enfatizó el decano Marco Aurelio Reyes.

Posteriormente, la entrega de los diplomas de título profesional fue dirigida por el director de la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía, Christian Loyola Gómez, en tanto que el juramento que tradicionalmente realizan los profesionales de la educación, fue guiado por el secretario académico de la Facultad, Carlos Ossa Cornejo.

La ceremonia también fue el momento de entrega de reconocimientos institucionales, con el propósito de destacar las trayectorias de estudiantes sobresalientes durante el proceso de formación de pregrado.

El Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón otorgado por la Universidad a quienes culminan su educación de pregrado en términos de excelencia académica, recayó en el egresado Carlos Vera Valdés, quien recibió la distinción de manos de la prorrectora Gloria Gómez Vera.

En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil, que destaca al alumno o alumna que se caracteriza por ser un ciudadano creativo, con pensamiento crítico, actitud resiliente, con conciencia social y responsabilidad valórica, fue para Darling Orellana Curamil, quien recibió el galardón de manos del subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel.

En representación de la nueva promoción de profesores de pedagogía en Historia y Geografía, correspondió a Carlos Vera Valdés entregar un mensaje de despedida, así como también tuvo palabras de recuerdo referidas a la importante etapa que acababa de concluir.

El acto fue amenizado musicalmente por el intérprete saxofonista  Álvaro Araneda Flores, alumno de la Facultad de Ciencias Empresariales de la UBB.




Escuela de Pedagogía en Castellano y Comunicación tituló a 34 nuevos profesionales de la Educación

El Premio Universidad del Bío-Bío fue otorgado a Abigail Valenzuela Labraña, en tanto que el Premio Desarrollo Estudiantil se otorgó a Manuel Myrik Sepúlveda.

Una nueva promoción de profesionales de la Educación egresó de las aulas de la Universidad del Bío-Bío. Se trata de 34 jóvenes profesores de la carrera de Castellano y Comunicación.

El acto, realizado en la Sala Schäfer del Centro de Extensión, fue presidido por el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, junto con la presencia del secretario académico Carlos Ossa Cornejo; la directora del Departamento de Artes y Letras, Rosa Díaz Chavarría; la directora (s) de la Escuela de Pedagogía en Castellano y Comunicación, Tilma Cornejo Fontecilla; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; académicos, familiares y estudiantes.

La directora de la Escuela de Pedagogía en Castellano y Comunicación, Mg. Tilma Cornejo Fontecilla, dedicó sentidas palabras a la nueva promoción de profesionales, recordando los momentos iniciales en la carrera y el desarrollo que fueron evidenciando según pasaban los años.

“Hoy reencontrarnos, romper los límites del conocimientos y trascender en el tiempo es la consigna de esta generación de jóvenes profesionales que, sin perder su capacidad de asombro ante la vida misma, transformarán las aulas en un espacio luminoso, pleno de invención, creación y desarrollo de capacidades que se ocultan en las sombras sin saberlo, pero que aflorarán intempestivamente como un haz de estrellas en este nuevo espacio sideral”, expresó.

La directora (s) de Escuela también hizo alusión a las inquietudes que los jóvenes expresaron durante los primeros años de formación, con el propósito de alcanzar las metas y objetivos propios del profesor o profesora.

“¿Cómo lo lograremos? Se preguntaron algún día. La formación entregada por nuestra carrera les dio la respuesta de manera diversa. Así surgió la discusión, el análisis, la reflexión, la indagación, el descubrimiento, en suma, la construcción del saber, día a día, años tras año, hasta poblarse de imágenes, metáforas, silencios, encuentros solidarios, miradas cómplices y amor. Llegaron algunos siendo adolescentes, otros, con experiencia de vida, no obstante todos resueltos a alcanzar sus metas. Y aquí están, con una mayor fortaleza que la del primer día en que se integraron a esta familia universitaria. Nosotros sus profesores, los vimos crecer y soñar con un momento como este, donde sus familias estuvieran para compartir el logro final, porque sus padres, sus abuelos, sus hermanos, sus esposos, sus hijos, no siempre tuvieron la oportunidad de estar presentes para compartir sus alegrías y sus triunfos; sin embargo, hoy podrán abrazarlos y demostrarles con orgullo este momento de realizaciones y encuentro”, aseveró.

Tras el discurso de la directora de Escuela, se procedió a la entrega de los respectivos diplomas de título profesional. Luego, el tradicional juramente de los nuevos profesionales de la Educación fue dirigido por el secretario académico de la Facultad, Carlos Ossa Cornejo.

La ceremonia también fue el marco de entrega de distinciones institucionales con el propósito de relevar aquellas trayectorias estudiantiles más destacadas.

El Premio Universidad del Bío-Bío, la mayor distinción del nivel de pregrado, fue otorgado a Abigail Valenzuela Labraña, quien recibió el galardón de manos del decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca.

A su vez, el Premio Desarrollo Estudiantil se otorgó a Manuel Myrik Sepúlveda. El subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel, hizo entrega del reconocimiento.

Finalmente, la egresada Abigail Valenzuela Labraña, brindó el discurso despedida en representación de los nuevos profesores de Castellano y Comunicación.

La ceremonia fue amenizada por la interpretación en guitarra clásica a cargo de Pablo Povea Melo.