Fue la segunda versión de esta competencia y se desarrolló el jueves 8 y el viernes 9 de enero, en el Auditorio del Colegio Médico. Premió cuatro categorías y la mejor interpretación de una obra común.
Durante las jornadas del jueves 8 y el viernes 9 de enero, el Auditorio del Colegio Médico albergó el II Concurso Nacional de Piano Laurencia Contreras, que coordina y supervisa el Conservatorio de Música del mismo nombre, dependiente de la Universidad del Bío-Bío. Un total de 64 participantes de distintas zonas de Chile compitieron ante un selecto jurado, compuesto por los connotados pianistas Armands Abols, de la Universidad Austral de Valdivia; Marcela Lillo, de la Universidad de Talca; y Jimena Grandón, exdocente de la Pontificia Universidad Católica, de la Universidad Mayor y del Conservatorio Laurencia Contreras.
Giselle Mainet es pianista y coordinadora de la entidad anfitriona. Lidera esta iniciativa, que nació en enero de 2025, en el marco de las actividades con que esta entidad celebró sus 85 años de existencia. En este período se ha consolidado como la entidad formativa de mayor prestigio en la región, lo que además complementa con su activa participación en la mesa de gobernanza de Concepción Ciudad Creativa de la Música.
«Significativamente ha crecido el nivel de los participantes en este concurso, ya que vienen muy bien preparados. Hay jóvenes de muy corta edad tocando obras muy difíciles en técnica, así que en ese sentido, el jurado quedó gratamente sorprendido. Ahora necesitamos alcanzar un nivel internacional, porque hay mucho interés», comenta.
Los ganadores
Los inscritos se distribuyeron en las categorías de hasta 10 años, de hasta 13 años, de hasta 16 años y de hasta 25 años. Viajaron desde distintas ciudades del país, tales como Caldera, Valparaíso, Santiago, Puerto Varas y Concepción, por mencionar algunas.
En el Nivel 1, el primer lugar fue para Agustina Jara, quien también ganó la Mejor Obra Común. El segundo lugar fue para Violeta Sagredo, el tercero para César Montero y la mención honrosa para Hillary Soto. En tanto, en el Nivel 2 obtuvo el primer lugar Mariane Olguín. En el segundo puesto estuvo Julieta Martínez, quien también ganó la Mejor Obra Común. El tercer lugar fue para Aurora Montero y la mención honrosa para Eloísa Calderón. A su vez, el Nivel 3 distinguió en el primer lugar a Vincent Triviño, además de la Mejor Obra Común. El segundo lugar fue para Cristóbal Sepúlveda, el tercero para Felipe Caro y la mención honrosa para Antonia Catriao. El Nivel 4 declaró ganador a Vicente Pulido, mientras que el segundo lugar fue para Graciela Tapia, además de la Mejor Obra Común. Renzo Meta obtuvo el tercer puesto, y la mención honrosa fue para María Inés Bórquez.
Todos los concursantes recibieron un diploma de participación. Los tres primeros lugares de cada nivel también recibieron diplomas, libros, medallas y otros presentes, mientras que los primeros lugares en cada categoría serán invitados a participar en la temporada de conciertos 2026 del Conservatorio Laurencia Contreras, con el objetivo de apoyar y potenciar sus futuras carreras como intérpretes. También obtuvieron una beca anual en el conservatorio.
Jurado de lujo
La comisión organizadora de esta competencia está compuesta por los profesores de piano del Conservatorio Laurencia Contreras, específicamente Giselle Mainet, Alejandro Fernández, Valentina Soto y Sara Barriga. Tras meses de reuniones, seleccionaron a pianistas con enorme prestigio, para evaluar al total de participantes.
Marcela Lillo comenta que «fue una experiencia muy gratificante escuchar a los nuevos talentos chilenos, con todo el cariño y la profundidad de su estudio, su trabajo, su esfuerzo. Espero que sigan motivándose para seguir con su vida artística».
Por su parte, Armands Abols es oriundo de Letonia y desde hace más de dos décadas se radicó en Chile. A lo largo de los años, ve que el desarrollo artístico ha madurado en el país, pues hay instituciones muy prestigiosas. A su parecer, los músicos pueden hacer carrera en este territorio, a diferencia de décadas anteriores, cuando era casi ineludible la opción de emigrar hasta el primer mundo para alcanzar un alto nivel. Además, ha visto con mucho optimismo que ha aumentado la adquisición de pianos, lo que refleja un mayor interés por su ejecución. Fue profesor de Giselle Mainet en la Universidad Austral y conserva los mejores recuerdos de ella, como una alumna destacada.
«Hace años existía otra competencia, en la que también fui jurado varias veces. Llevaba el nombre de Claudio Arrau y se hacía en Quilpué, pero lamentablemente no continuó. Esto generó un vacío que ahora está llenando este Concurso Nacional Laurencia Contreras, en Concepción, así que me parece genial esta iniciativa», confiesa.
Por otra parte, el podcast de la Dirección de Extensión de la Universidad del Bío-Bío comparte una entrevista en profundidad con la pianista Jimena Grandón, quien vive en Concepción y tiene un fuerte lazo con el Conservatorio Laurencia Contreras. Está en Spotify, en el canal Extensión UBB.







