Con la participación de representantes estamentales y de distintas unidades institucionales, se llevó a cabo el segundo taller para la elaboración del Plan Institucional de Transformación Digital, el martes 9 de junio, en la sede Concepción. El proceso se enmarca en la implementación de la Ley 21.180 sobre Transformación Digital del Estado y se está desarrollando al alero del proyecto de fortalecimiento UBB24992 Modernización de Procesos hacia la Transformación Digital, impulsado por la Vicerrectoría de Asuntos Económicos.
La actividad dio continuidad al trabajo iniciado en el primer taller realizado en mayo recién pasado, en Chillán, y permitió avanzar en la construcción de los lineamientos estratégicos que orientarán el futuro plan institucional. La iniciativa tiene como propósito fortalecer la eficiencia, la articulación y la calidad de los procesos universitarios mediante el uso pertinente de tecnologías digitales y considera la participación activa de integrantes del Comité Ejecutivo de Transformación Digital, representantes de unidades académicas y administrativas, así como de los distintos estamentos universitarios. De esta forma se busca asegurar una visión amplia y transversal de los desafíos y oportunidades que enfrenta la institución.
Rol y aporte de estudiantes
Isidora Campusano Leiva, alumna de Pedagogía en Educación Especial y representante del estamento estudiantil, destacó el carácter inclusivo de este esfuerzo y valoró la posibilidad de contribuir desde la experiencia estudiantil. “Me encanta participar en este tipo de instancias, así que estoy muy contenta de que me invitaran a ser parte de estos talleres. El proceso de transformación digital se está abordando de manera muy participativa e inclusiva, integrando la visión de los distintos estamentos universitarios. En las sesiones que ya se han llevado a cabo hemos analizado las fortalezas, desafíos y oportunidades que significa este esfuerzo y creo que vamos bien encaminados”, señaló.
Campusano enfatizó que las y los estudiantes cumplen un papel relevante en este desafío, ya que son usuarios también de las plataformas y servicios institucionales. “Podemos aportar desde nuestra mirada y experiencia, exponiendo nuestras necesidades, proponiendo mejoras y sugiriendo soluciones”, afirmó.
Asimismo, señaló que la transformación digital debe traducirse en beneficios concretos para la experiencia universitaria. “Permitirá fortalecer procesos y procedimientos de manera que sean más eficientes y conectados con los requerimientos de las y los estudiantes. Creo, además, que debe ser una oportunidad no sólo de incorporar tecnologías, sino de mejorar la vida universitaria y la conexión de nuestra comunidad”, expresó.
Participación del estamento administrativo
Por su parte, Armando Cruces Vergara, profesional del Departamento de Contabilidad y Cobranza de la sede Concepción y representante del estamento administrativo, subrayó la importancia de avanzar en un proceso que involucre activamente a toda la comunidad universitaria.
“La Universidad ha reconocido la importancia de la transformación digital como un proceso necesario para responder a las exigencias actuales de la educación superior y de la gestión institucional. Sin embargo, este desafío requiere fortalecer los espacios de participación, capacitación y comunicación, de manera que toda la comunidad universitaria pueda comprender, aportar y adaptarse adecuadamente a los cambios que se están impulsando”, sostuvo.
Cruces manifestó que el estamento administrativo desempeña un rol estratégico en la modernización institucional, debido a su participación directa en la gestión y ejecución de los procesos universitarios. “Su experiencia y conocimiento de los procedimientos permiten identificar necesidades, riesgos y oportunidades de mejora que resultan fundamentales para el éxito de cualquier iniciativa de modernización”, indicó.
En relación con los impactos esperados, argumentó que la transformación digital contribuirá a una gestión más eficiente e integrada. “Permitirá facilitar la coordinación entre unidades académicas y administrativas, mejorar la capacidad de respuesta institucional y contribuir al cumplimiento de los objetivos estratégicos de la Universidad”, manifestó.
Mirada desde la academia
En tanto, el Dr. Manuel Pereira Barahona, representante de la Asociación de Académicos de Concepción, aseveró: “Veo que este desafío se está desarrollando de manera adecuada para este tipo de experiencias por parte del equipo responsable, ya que existe un levantamiento de información y diagnóstico institucional, etapa fundamental para cualquier proceso de esta naturaleza”.
Respecto del aporte su estamento, el Dr. Pereira destacó la importancia de incorporar miradas provenientes de las distintas áreas disciplinarias de la Universidad. “Desde la academia podemos aportar una visión vinculada directamente con los procesos de docencia, investigación y vinculación con el medio. Como representante de la Asociación de Académicos de Concepción, considero que es importante generar espacios que permitan recoger perspectivas provenientes de distintas facultades y disciplinas, ya que los desafíos y oportunidades de la transformación digital no necesariamente se manifiestan de la misma forma en todas las áreas del conocimiento”, reflexionó.
Asimismo, advirtió que el proceso debe considerar el escenario que enfrenta actualmente la educación superior. “La transformación digital que está levantando la UBB tendrá efectos en la forma en que enseñamos, investigamos y gestionamos nuestras actividades. Sin embargo, estamos en un contexto de cambios tecnológicos muy acelerados, especialmente por el avance de la inteligencia artificial, por lo que parte del desafío consiste precisamente en adaptarnos de manera flexible, reflexiva y responsable a escenarios que están en permanente evolución”, concluyó.
El proceso de construcción del Plan Institucional de Transformación Digital continuará durante las próximas semanas con nuevas instancias de trabajo participativo, orientadas a definir iniciativas, metas e indicadores que permitan consolidar una hoja de ruta para la modernización y el fortalecimiento del quehacer universitario.











