El museo que conserva su legado en la Universidad del Bío-Bío premió el talento de grandes y chicos.
Entre enero y febrero se extendió el concurso de pintura «El arte como refugio», que impulsó el Museo Marta Colvin, en el marco del programa Museos en Verano. La artista Margarita Ortiz se adjudicó el primer lugar, con la obra en acuarela «Parcela Punta Gruesa», inspirada en la escultura Zarza Ardiente, de la artista chillaneja.
Desde la organización argumentan que «la obra seleccionada destacó por su solidez técnica, sensibilidad pictórica y una profunda capacidad para vincular emociones, recuerdos e imaginarios del verano con elementos formales y simbólicos presentes en la obra de Marta Colvin, logrando una propuesta expresiva y significativa».
Como premio, Margarita recibió un pack artístico, compuesto por materiales especialmente seleccionados para continuar potenciando su desarrollo creativo. Esto coincide con los anhelos de la participante, pues no se dedica de lleno al desarrollo de este talento y la adquisición de materiales era en gasto en el que no quería seguir incurriendo.
«Soy artista aficionada, es decir, no estudié Arte en la universidad, sino Ingeniería Comercial. Lo hago para entretenerme desde hace dos años y ya estaba aburrida de gastar tanto en materiales. Vi en redes sociales las bases para este concurso, que precisamente ofrecía lo que yo necesitaba y gané», cuenta.
Agrega que tuvo su proceso creativo durante los incendios que consumieron distintas localidades de Ñuble y Biobío en el verano. Uno de ellos fue cercano a la parcela donde ella reside, en la comuna de San Nicolás. Es decir, se condice con el título de la obra de Marta Colvin en que se inspiró.
Por otra parte, el jurado del concurso reconoció también a Julieta Apablaza, de 15 años, con la categoría Mención Honrosa. Destacan «su avanzada técnica artística, notable para su edad, la cual da cuenta de su alto nivel de talento, dedicación y proyección artística».