La profesora egresada de Pedagogía en Educación Matemática UBB Mg. Camila Villa Arellano, junto a las estudiantes de Pedagogía en Educación General Básica Carla Torres y Ángeles Godoy, destacaron la experiencia en Expo Science Bélgica, encuentro que reunió en Bruselas a delegaciones de distintos países con proyectos innovadores en el área STEM y de las ciencias con sentido social.
La delegación UBB presentó el proyecto STEM “Coordenadas para un cielo perdido”, propuesta desarrollada en el marco de la asignatura Didáctica de la Geometría, que aborda la enseñanza del plano cartesiano mediante el uso de placas Arduino para simular constelaciones, integrando además componentes culturales, ambientales y territoriales vinculados a la región de Ñuble.
La iniciativa fue previamente distinguida en Expo Science Chile 2025, realizada en Santiago, donde obtuvo el tercer lugar en la categoría Educación Superior, reconocimiento que les permitió acceder a la instancia internacional desarrollada en la Universidad Católica de Lovaina.
“Expo Science Bélgica es una gran expo ciencia a nivel internacional donde los seleccionados de Latinoamérica y de distintos países europeos representan a sus naciones con proyectos innovadores en el área STEM y de las ciencias, que además tengan un sentido social”, explicó la profesora Mg. Camila Villa, quien actualmente se desempeña como docente de la Facultad de Educación y Humanidades y coordinadora del proyecto STEM ESR UBB.
La académica detalló que la propuesta pedagógica busca resignificar contenidos tradicionalmente abstractos, como el sistema de coordenadas del plano cartesiano, conectándolos con problemáticas reales y cercanas al estudiantado. “Estamos hablando de que Ñuble es una región que enfrenta altos niveles de contaminación, especialmente durante el invierno, lo que muchas veces impide observar el cielo. Nuestra propuesta permite replicar constelaciones mediante placas Arduino utilizando coordenadas del plano cartesiano, incorporando además aspectos históricos y culturales asociados a los pueblos originarios y a la relación de los astros con la agricultura”, señaló.
El proyecto utilizó placas programables Arduino y luces LED para recrear constelaciones y simular el parpadeo de las estrellas. Según explicó la docente, el sistema permite trabajar tanto con materiales concretos como en plataformas digitales, facilitando su adaptación a distintos contextos escolares y realidades educativas. “Pensamos una propuesta que pudiera implementarse en cualquier establecimiento, considerando que no todos cuentan con los mismos recursos materiales. Incluso, si no se dispone físicamente de los dispositivos, el trabajo puede desarrollarse mediante simulaciones digitales”, comentó.
Conocimientos ancestrales
La estudiante Carla Torres explicó que la propuesta surgió junto a su compañera Ángeles Godoy a partir de experiencias familiares ligadas a los conocimientos ancestrales y a la agricultura. “Queríamos relevar esos saberes y reflexionar sobre cómo podían abordarse en los establecimientos educacionales, aunque inicialmente no teníamos claridad sobre cómo realizar una transposición didáctica coherente”, indicó.
En ese proceso, distintas experiencias académicas y formativas fueron dando sustento a la iniciativa. Entre ellas, destacó la participación en una charla del profesor Massa en Chillán, instancia que permitió orientar la propuesta hacia la enseñanza del plano cartesiano mediante la astronomía y la valoración de las cosmovisiones. “Eso fue clave para consolidar una propuesta interdisciplinaria bajo el enfoque STEM, integrando además las humanidades y la reflexión cultural”, sostuvo.
Carla Torres destacó además que el desarrollo del proyecto implicó un extenso trabajo de investigación y perfeccionamiento continuo. “Fue un proceso de ensayo y error, donde tuvimos la oportunidad de presentar la propuesta en congresos nacionales, conversar con docentes, estudiantes y distintos actores educativos, lo que enriqueció significativamente nuestro trabajo y nos permitió darle mayor pertinencia contextual”, afirmó.
Respecto de la experiencia internacional, la futura profesora manifestó que representar a Chile en Bélgica constituyó una oportunidad de gran aprendizaje personal y profesional. “Observar cómo los estudiantes construyen su aprendizaje y conocer otras realidades educativas amplió nuestra perspectiva pedagógica y reforzó la importancia de generar propuestas con sentido para las comunidades”, expresó.
Asimismo, valoró que la iniciativa mantenga un carácter flexible y en permanente mejora, destacando que recientemente pudieron aplicar una versión reducida de la propuesta con estudiantes, experiencia que permitió observar sus intereses y la manera en que se vinculan con los contenidos abordados.
Más oportunidades de colaboración
La participación en la feria internacional también abrió oportunidades de colaboración académica y redes de investigación con instituciones europeas, según explicó Camila Villa. “Pudimos generar vínculos con la Universidad Católica de Lovaina, además de contactos en Portugal y España, para continuar trabajando en investigación en educación y enseñanza básica y media. Fue una experiencia muy enriquecedora”, destacó la académica UBB.
Durante la actividad, la delegación chilena recibió además la visita de representantes diplomáticos nacionales en Bélica, instancia que fortaleció las posibilidades de proyección internacional del proyecto. “Tuvimos la oportunidad de ser visitadas por la embajadora y el cónsul de Chile en Bélgica, quienes manifestaron su disposición a seguir apoyando y difundiendo este tipo de iniciativas”, indicó Camila Villa.
Finalmente, la profesora subrayó el impacto que el enfoque STEM y el uso de tecnologías educativas han tenido en su desarrollo profesional y en la construcción de propuestas pedagógicas contextualizadas y significativas. “El enfoque STEM no solo entrega herramientas tecnológicas, sino también una manera distinta de pensar la enseñanza. Si los contenidos no hacen sentido a los estudiantes, difícilmente los recordarán. En cambio, cuando se vinculan con su entorno, con sus necesidades y experiencias, el aprendizaje adquiere mayor significado”, reflexionó.
Por su parte, la estudiante Carla Torres relevó el apoyo recibido durante todo el proceso, especialmente de sus familias y de quienes contribuyeron a orientar el proyecto. “Participar en Bélgica fue una experiencia que me permitió crecer y reflexionar profundamente sobre la educación y el impacto social que pueden tener este tipo de iniciativas, donde lo científico y lo humano dialogan permanentemente”, concluyó.
