El PACE de la Universidad del Bío-Bío tuvo un importante rol en este encuentro nacional través del coordinador general, Javier Toledo Márquez, quien fue parte comisión organizadora junto a representantes de las universidades Metropolitana de las Ciencias de la Educación, de O’Higgins, de La Serena, de Santiago de Chile, de Talca y de Concepción.
En las dos jornadas realizadas en el Centro de Estudios de Postgrado y Educación Continua de la Universidad de Santiago, las coordinaciones ejecutivas reafirmaron su compromiso con esta política pública que incide efectivamente en la equidad del sistema de educación superior, poniendo énfasis en la reciente filtración de un oficio del Ministerio de Hacienda con observaciones sobre algunos programas, entre ellos el PACE, política implementada hace más de una década para ampliar oportunidades de ingreso y permanencia en la educación superior de estudiantes provenientes de establecimientos públicos.
Ante esto, el jefe de la División de Información y Acceso de la Subsecretaría de Educación Superior (DIVIA), Mauricio Cornejo, aclaró que es importante observar a los programas y los recursos que se utilizan, pero que no existe intención de descontinuar el programa, reafirmando así el compromiso de la subsecretaría y del ministerio: “El Programa PACE continúa y los estudiantes seguirán teniendo la oportunidad de trabajar con las instituciones de educación superior y aprovechar así las herramientas que este programa brinda para transformar sus vidas”.
En su intervención, además presentó un documento llamado eje de Fortalecimiento del Tránsito, orientado a revisar la evolución del sistema de acceso desde su implementación, incluyendo los principales cambios, aprendizajes y desafíos pendientes con miras hacia los próximos procesos de admisión.
De acuerdo a lo indicado por el profesional, la idea es promover un acceso más informado, mejorar la preparación previa al ingreso y asegurar trayectorias sostenibles con foco en la permanencia. Asimismo, anunció la conformación de una mesa técnica para reunir evidencia y experiencias de las instituciones, destacando el rol del PACE en la movilidad social.
En la misma línea, desde la Red Nacional remarcaron que el debate sobre el futuro del programa no puede limitarse solo a criterios económicos, ya que se ha logrado ampliar el acceso de estudiantes provenientes de contextos históricamente más vulnerables, acortando las brechas de acceso y permanencia que aún persisten en el sistema educativo.
A partir de esto, los equipos trabajaron en distintas mesas, analizando propuestas para fortalecer el programa, visibilizar su impacto y respaldar su continuidad en el sistema de educación superior. Así, dentro de los principales resultados del encuentro se estableció la creación de comisiones temáticas en las cuales participará la UBB, en las áreas de Comunicación y Posicionamiento; Datos, Evaluación y Monitoreo Técnico; Comisión Técnica de Modelo; Articulación, Incidencia Territorial y Política; y Monitoreo y Representación.
Desde la Universidad del Bío-Bío, la directora ejecutiva del Programa PACE y directora de docencia, Grecia Avilés Gavilán, señaló que conversar y ajustar expectativas en torno a los temas complejos es la forma de resolver los inconvenientes que en todo proceso pueden generarse. “La reunión de todas las coordinaciones ejecutivas del Programa permitió intercambiar opiniones, miradas desde los distintos territorios, identificar buenas partes y comprometer esfuerzos que apunten a fortalecer el programa con un enfoque amplio que permita el equilibrio entre los objetivos y los recursos disponibles”.
Finalmente, las coordinaciones ejecutivas valoraron que, con más de una década de implementación, el programa ha acompañado a más de 460 mil estudiantes de educación media en 650 establecimientos a lo largo del país. A su vez, cerca del 80 por ciento de ellos hecho ingreso a la educación superior, consolidando al programa PACE como una herramienta clave para la inclusión y la equidad educativa.

