Facultad de Ingeniería comenzó su Ciclo de charlas de especialidad

“Ciclo de charlas de especialidad” se denomina la iniciativa de la Facultad de Ingeniería, sus escuelas, y la MacroFacultad de Ingeniería para el periodo 2020. La actividad responde a la necesidad de sus estudiantes por complementar los procesos de aprendizaje de las ciencias de la ingeniería.

La ingeniera de apoyo de la Facultad, Estefanía Sáez Moraga, precisó que con el ciclo de charlas también se busca el fomento temprano de la vinculación entre las distintas especialidades de la Facultad. La idea nació del equipo “Staff de Escuelas de la Facultad de Ingeniería”, conformado por un estudiante por escuela, “trabajamos juntos y gestionamos proyectos que puedan aportar a las escuelas. Uno de los grandes objetivos que buscamos es poder trabajar multidisciplinariamente y transversalmente todas las especialidades y potenciarse como tal”.

La primera charla se realizó a través de la plataforma zoom, el 26 de mayo y se llamó “Dinámica de fluidos computacionales en el desarrollo de soluciones innovadoras en proyectos UBB”, a cargo del  académico y doctor en Ingeniería Mecánica de la Universidad Técnica de Dinamarca, Fabían Pierart Vásquez, de la Escuela de Ingeniería Civil Mecánica (ICM).

El docente valoró la iniciativa, considerando que “es altamente relevante y necesaria. En estos tiempos de pandemia se ha visto reflejada aún más la importancia de la ciencia y el desarrollo científico en pos de encontrar soluciones que nos beneficien a todos y todas, por lo tanto, dar a conocer lo que estamos haciendo como Facultad es primordial para un mayor desarrollo de las ciencias en la UBB”.

La próxima charla se realizará el 10 de junio, a las 15:30 horas y tendrá como expositora a la académica del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, Dra. Nathalie Risso, quien se referirá a la inteligencia artificial en diversas áreas. La ingeniera de la Facultad de Ingeniería, Estefanía Sáez, extendió la invitación a la comunidad para participar de estas actividades online, las que se llevarán a cabo mensualmente y serán informadas vía correo electrónico y redes sociales.




Docente UBB realizó charla sobre las emociones en tiempos de pandemia

“Que no te jueguen en contra las emociones” se denominó la charla online del académico del Departamento de Gestión Empresarial de la sede Chillán, Álvaro Acuña Hormazábal, quien también es coaching profesional. La actividad se realizó en el marco del ciclo de charlas “Conversemos en pandemia” y es organizada por el Departamento de Arte, Cultura y Comunicación y el Área de Proyectos de la Dirección de Desarrollo Estudiantil en Chillán.

El docente realizó una reflexión desde la psiconeuroinmunología sobre lo importante que es enfrentar esta pandemia con emociones positivas ya que van a fortalecer nuestro sistema inmunológico y nos harán más fuertes para enfrentar algún virus que quiera ingresar a nuestro cuerpo.

“Las emociones son respuestas que todas las personas tenemos, tanto en un post evento o en las situaciones que le hayan ocurrido. Frente a la pandemia no tendría por qué ser diferente, las personas reaccionamos con una emoción y ello se genera automáticamente”, sostuvo Acuña. El miedo a contagiarnos, a morir o la rabia de no poder salir, por ejemplo, son de las emociones negativas más comunes, y desde la psiconeuroinmunología ello va a debilitar nuestro sistema inmunológico, agregó.

Lo peligroso, dijo el académico, es que este miedo y rabia que no regulamos nos debilita y nos hace propensos a enfermarnos. Si bien no podemos dejar de sentir miedo o rabia, sí podemos racionalizar estas emociones y desarrollar estrategias que nos permitan regular la intensidad. Por ejemplo, “una idea para evitar o regular el miedo es algo tan básico como dejar de ver tanta noticia, y desistir de preocuparnos tanto por el virus y ocuparnos solamente, eso hace la diferencia”, comentó.

La invitación que hizo el coaching profesional es a utilizar una estrategia de regulación emocional que se llama Cambio atencional. Ello dice relación con cambiar la atención en preocuparnos tanto en el coronavirus y las implicancias mundiales que está teniendo como pandemia, y enfocarnos hacia otra dirección. “Puede ser hacia un libro que hace mucho tiempo querían leer, pero que lamentablemente no lo había hecho por no tener tiempo, hacer deporte, ver una película, mil cosas, hasta integrarnos más en la casa”, propuso.

Las emociones, al igual que otras habilidades, se tienen que entrenar para poder desarrollarlas, y una de las maneras de ayudar a ese proceso es liberar hormonas como la endorfina o la serotonina, manifestó.

Ciclo de charlas

Respecto al ciclo de charlas “Conversemos en pandemia”, el jefe del Departamento de Arte, Cultura y Comunicación de la DDE Chillán, Javier Cea Navarrete, sostuvo que se busca con ello generar un aporte a la difusión, análisis y discusión sobre los diversos tópicos que la pandemia acarrea, y que, además “son inquietudes que las(os) estudiantes nos han hecho llegar por diferentes vías”. Hasta ahora se han realizado cinco charlas, siendo la última de mayo la conversación con el secretario nacional del Colegio Médico, el doctor José Miguel Bernucci Piedra.

“Podemos concluir que se ha entregado nuevos elementos a la discusión, nuevos procesos de aprendizaje para el uso de la comunicación a distancia, así como afrontar el desafío de abrir los canales de información a nuestra comunidad sobre los cambios que esta pandemia conlleva”, reflexionó el Jefe del Departamento.




La pandemia como posibilidad de encontrar una solución a la desigualdad estructural en Chile

Dejar en evidencia las desigualdades sociales es una de las consecuencias de esta pandemia por Covid-19, la cual ha golpeado a nuestro país y el mundo. Y es que, si bien ello conlleva a que compatriotas sufran injusticias y carencias, es también una oportunidad para que la estructura del sistema se fortalezca en favor de un mejor vivir para la sociedad en su conjunto. Para analizar la situación actual desde la visión del trabajo social y sus diversas teorías, se consultó a la directora de la Escuela de Trabajo Social sede Chillán, Dra. Carmen Gloria Jarpa Arriagada y al jefe de carrera de Trabajo Social sede Concepción, Felipe Saravia Cortés.

“La pandemia puede provocar una consecuencia positiva de aprendizaje en el manejo de crisis”

La también académica del Departamento de Ciencias Sociales, Dra. Carmen Gloria Jarpa manifestó que su visión se sitúa en el trabajo social crítico de corriente emancipadora-liberadora, y que, desde ese lugar, las crisis sociales, políticas, económicas o sanitarias, como la pandemia por Covid-19, devela explícitamente los problemas estructurales de nuestra sociedad.

Desde esa mirada, la directora de Escuela afirmó que el modelo de desarrollo capitalista ha provocado desigualdades enormes en Chile, los que ya se expresaron claramente desde la revuelta popular del 18 de octubre. Cuestiones como la precariedad laboral, un sistema de salud segmentado según clase social, entre otros, “nos tiene como uno de los países más desiguales del mundo”, aseveró. En definitiva, el panorama social actual no es más que la desnudez completa de un sistema que pone la atención más en la economía que en las personas y su salud o integridad física, agregó.

Frente a una futura fecha de término de la pandemia, en materia social la directora cree que todos los pendientes que Chile tiene en lo social podrían encontrar una solución a la luz de una nueva carta fundamental que instale una nueva manera de “con-vivir”. Asimismo, para los futuros profesionales esta experiencia puede provocar una consecuencia positiva de aprendizaje del manejo de crisis, obtener una mirada reflexiva a los fenómenos de impacto global y expandirla a otras preocupaciones mundiales, como el calentamiento global, por ejemplo, destacó.

Respecto a la situación en la que se encuentran sus colegas trabajadores sociales, la docente precisó que probablemente hay trabajadores/as sociales como ella, que forman parte de un grupo privilegiado y minoritario, “pero existen muchos/as trabajadores/as sociales que han perdido el empleo o han sido destinados/as a otras labores muy distintas de su área de desempeño”.

Por lo anterior, la académica aseguró que a ese grupo privilegiado se le interpela a pensar, a coordinar y a reflexionar profundamente sobre los distintos “lugares” en que están sus colegas, así como el modo en que deben crear y fortalecer lazos con dicha comunidad profesional.

 “Las desigualdades las vemos expresadas en las diferenciales posibilidades de cuidado frente a la pandemia”

Con los efectos de desigualdades estructurales aflorados por la pandemia, “vemos expresadas hoy en las diferenciales posibilidades de cuidado frente a la pandemia por parte de la población según factores sociales”, comentó el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Felipe Saravia.

A su vez, el Jefe de Carrera manifestó que, en este escenario, uno de los desafíos para los trabajadores sociales es ir más allá de la respuesta reactiva y pensar formas para contribuir a la articulación de los actores sociales que buscan no solo sobrevivir a la actual pandemia, sino, sobre todo, poner en cuestión el sistema de relaciones que estructura nuestra sociedad de forma injusta y desigual.

El académico también considera que lo que ocurre con la pandemia y sus efectos consiste en una oportunidad para rearticular las demandas sociales que comenzaron a desplegarse en octubre de 2019. “La enseñanza del trabajo social se ve afectada. Debemos no solo apropiarnos rápidamente de los medios digitales, sino también hacerlo de forma crítica, sin dejar de pensar en cómo éstos pueden contribuir al fortalecimiento del tejido social democrático”, relevó Saravia.




El diseño gráfico y su rol creativo en tiempos de crisis

Contribuir en el mensaje que se entregará a la comunidad a través de infografías, gráficos e ilustraciones, siendo estos soportes que tienen un impacto de recordación mayor en las personas, es una de las funciones claves del diseño gráfico durante la crisis sanitaria que enfrenta el país y el mundo.

Así lo considera el director de la Escuela de Diseño Grafico de la Universidad del Bío-Bío, Alejandro Arros Aravena, quien expresa que actualmente todo es diseño, “éste nos media, orienta, y en cierta manera nos dice qué hacer y qué no hacer. Por ello su rol está constituido no sólo en los productos o la gráfica, sino en cómo se organizan los contenidos y las experiencias con el uso o utilización de los productos del diseño”, afirma.

El académico sostiene que es en las crisis donde mejor actúa el diseño, ya que “vemos que en los diversos llamados que han hecho los gobiernos, instituciones o fundaciones para proponer ideas sobre cómo concientizar y reducir los contagios ante la pandemia de Covid-19”.

Agrega que este rubro ha sido uno de los primeros en generar una serie de propuestas creativas. Ejemplo de ello es la iniciativa generada en Uruguay por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde instituciones uruguayas hicieron un llamado a innovar en varias áreas, entre ellas en las industrias creativas, lo que busca facilitar la conexión entre sectores creativos y los de la economía de dicho país.

El trabajo visual se ha notado bastante en este periodo ya que necesitamos mantenernos cada vez más conectados y ello significa, entre otras cosas, recibir de mejor manera los mensajes y viceversa. “Las personas buscan informarse por infografías, gráficos, ilustraciones, soportes tienen un impacto de recordación mayor en las personas y por ende son más efectivos”, asevera.

Cuando la pandemia se contenga, “habrá una nueva normalidad” y existirán muchas pymes, emprendedores y personas que deberán reinventarse. Es ahí, afirma, cuando entran otras ramas del diseño, como la gestión o el diseño estratégico, el vínculo del diseño con la cultura, entre otros, lo que será de gran ayuda para la comunidad.

Respecto a cómo influye en las personas el diseño y los elementos que se utilizan para ello, el profesional destaca las investigaciones realizadas sobre arteterapia, donde los colores, figuras y formas impactan positivamente en la recuperación de pacientes en hospitales y lugares que habitualmente eran monocromáticos, por ejemplo. “Desde lo cotidiano, un buen diseño no se nota, pasa desapercibido, no genera molestias, pero sí sensaciones agradables”, precisa Arros.

Releva además que desde la academia, las universidades y nosotros en concreto “trabajamos con diversas metodologías de levantamiento de necesidades. Hay propuestas como la etnografía digital, (desarrollada actualmente por el sociólogo Edgar Gómez Cruz) que pretende hacer un levantamiento similar, pero desde el comportamiento de la cultura digital. Sabemos que las redes sociales recopilan mucha información relevante para proponer soluciones no sólo desde el comercio, sino también desde instituciones de todo ámbito”.

Como Escuela que tiene 51 años de historia, manifestó el docente, se tiene una responsabilidad social al ser parte de una universidad estatal y pública, pero además “tenemos una responsabilidad biregional, más aún con la consolidación de la región de Ñuble que en su corta existencia ha tenido que sobrellevar el contexto social de octubre pasado y ahora esta pandemia. Es por ello que nuestros estudiantes tienen un desafío importante en resignificar la profesión aportando a generar soluciones desde lo económico, cultural y educacional”.




Profesor emérito UBB dio charla sobre la pandemia y la psicología de la liberación

“Pandemia y la psicología de la liberación” se denominó la charla online que realizó el profesor emérito UBB y sacerdote, José Luis Ysern de Arce, quien expuso para más de 90 personas. La iniciativa la organizó el Centro Psicosocial de la Escuela de Psicología UBB (Cepsico), a través de su coordinadora, Ana María Reyes Lobos, quien también moderó la presentación y posterior interacción con los participantes.

Según el académico, la psicología de la liberación significa que todas las personas, de alguna manera, “tenemos que liberarnos de la opresión que llevamos dentro, siendo a su vez una psicología que tiene en su mirada a las comunidades que han sido tradicionalmente afligidas, por lo que está muy centrada en la comunidad más que en el individuo”. Es importante destacar que este movimiento basa su análisis en el ver (hechos), juzgar (crítica) y actuar, teniendo además sus cimientos teóricos en Latinoamérica.

En la charla, el sacerdote realizó un ensayo sobre lo que ocurre con la pandemia desde esta metodología y específicamente desde el ver, abordando los aspectos social, psicológico, ético y valórico, respectivamente. En el área social consideró que lo que ocurre con el Covid-19 es un suceso de “consecuencias psicosociales inimaginables, comparado por impactos históricos de grandes proporciones que han pasado por encima de fronteras geográficas, sociales y étnicas, entre otras”.

Respecto al aspecto psicológico del ver, resaltó el miedo obsesivo al contagio, la angustia, el sufrimiento, la desconfianza, y el rechazo neurótico a funcionarios de la salud, por ejemplo. El académico recordó con buen temple cómo le recuerdan otros que está en el grupo de riesgo frente a esta pandemia, “como si no lo supiera me dicen que pertenezco al grupo de alta vulnerabilidad, que ni se me ocurra asomar la nariz a la calle. Por viejo, tarado y cardiópata”, sonrió.

En lo valórico el docente destacó que han aparecido personas “buenísimas que están arriesgando hasta sus vidas para atender a la gente que está afectada”, refiriéndose no sólo al personal de salud, sino a todos quienes hacen que se mantenga la vida cotidiana, recolectores de desechos, panaderías, entre otros.

En el segundo paso, el juzgar, dijo Ysern de Arce, están todos los hechos que vemos y aspectos que tomamos en la primera parte, “en el observar, lo que ahora pasamos por el lente de la crítica”. En esa parte del análisis se permite el apoyo de la teoría de la pirámide invertida, que trata sobre las comunidades populares al poder, con una cosmovisión desde abajo preguntándose a quién perjudica más la situación. Al hacer cualquier análisis, precisó el psicólogo, hay que tomar en cuenta que toda epistemología y teoría del conocimiento surge desde las bases, la experiencia y la praxis.

Es por lo anterior que el análisis crítico se hace para transformar la realidad y, por ejemplo, viendo la actualidad desde la psicología de la liberación se puede considerar la situación de marginación, donde el efecto de la pandemia podría agudizarla. Desde el desarrollo de la conciencia crítica Ysern de Arce ejemplificó la idea con un refuerzo a lo que se viene dando en Chile, ese despertar social que explotó a fines del año pasado. Luego, se llega al consecuente compromiso social comunitario que a su vez deriva en la parte final del proceso, que es el actuar.

“Si hemos realizado bien el análisis, a partir del ver y el juzgar sale sólo el actuar. Aquí sabemos que en el centro de la piscología de la liberación están los pobres, los marginados, los desatendidos, entonces a partir del análisis con ellos y desde ellos, vemos qué hacer”, sostuvo el académico. En este proceso el psicólogo como profesional debe actuar con humildad, agregó, y tener la capacidad de escuchar, admirar, tener respeto por la dignidad de las personas a las que quiera servir.




Directora de Enfermería UBB releva importancia de cumplir con medidas sanitarias por Covid-19

La situación actual derivada por la pandemia de Covid-19, donde las cuarentenas y cordones sanitarios varían según la región, genera la necesidad imperativa del autocuidado. Es por lo anterior que la reiteración en medidas básicas es oportuna en cualquier momento frente a la realidad del país y el mundo.

La directora de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Pamela Montoya Cáceres, releva la importancia de cumplir las normativas emanadas de la autoridad sanitaria. La mascarilla es de uso obligatorio y debe cubrir completamente la nariz y la boca, recuerda la académica. “No confundir la falsa seguridad”, dice, por lo que se deben usar guantes por la contaminación de superficies al no saber el tiempo que el virus sobrevive en ellas.

Asimismo, insiste la profesional de la salud, lo básico es reforzar las medidas de cuidado personal como no refregarse los ojos con las manos sucias, o posterior al contacto de superficies o elementos externos. Mantener un lavado de al menos 20 segundos con agua y jabón, y taparse con el antebrazo la boca al estornudar y toser, es algo que se debe integrar obligatoriamente a las conductas personales.

Al no haber certeza de la duración del virus en las superficies, explica la directora de Enfermería, “la recomendación es lavar con detergente a más de 60 grados de temperatura para asegurar desinfección, y nunca sacudir la ropa antes de iniciar el lavado”. Si las prendas no se pueden exponer a esa temperatura se deben usar los desinfectantes como amonio cuaternario, cloro o alcohol al 70 °, elementos que se deben utilizar a temperatura ambiente.

Respecto a las rutinas sociales, estas deberán retomarse con las medidas que ya están establecidas, sostiene Montoya, distancia física de más de un metro, uso de mascarillas, guantes, y la ropa que debe ser desinfectadas cada día. En cuanto a nuestra manera de relacionarnos, destaca que se deberá evitar el saludar de beso y de manos, “tendremos que desarrollar nuevas costumbres para reunirnos, así como aprovechar el uso de la tecnología para evitar el traslado de personas si no es necesario”.

La enfermera precisa que, si se debe realizar trabajo presencial lo ideal es horario continuado de 08 a 17 horas, por ejemplo, con colación en el lugar de trabajo para no exponer a la familia y generar una rutina de ingreso a la casa. A ello se debe integrar el desinfectar de ropa, así como cumplir las recomendaciones que ya ha entregado la autoridad, las cuales “pueden ir cambiando según la nueva evidencia que se presenta del virus”.

El mantener los hábitos de higiene ya mencionados, recuerda la docente, así como el uso de pañuelos desechables y no compartir utensilios para alimentarse, no es algo nuevo, sino la forma de prevenir las enfermedades respiratorias que por años se viene informando a la comunidad.




Directora de Escuela de Nutrición y Dietética se refiere a los hábitos alimentarios en cuarentena

Los hábitos alimentarios son algunos de los que más se han visto afectados como consecuencia de la pandemia y las cuarentenas obligatorias o voluntarias. Es por ello que la nutrición debe ser tomada con seriedad y responsabilidad, para que al intentar retomar buenas rutinas alimentarias o realizar las conocidas dietas para bajar de peso, esa decisión no se transforme en un daño a la salud.

La directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Gladys Quezada Figueroa, sostiene que el estar todo el día en casa no solo genera situaciones de estrés y/o ansiedad, sino también aumenta el consumo de algunos alimentos poco saludables tales como productos procesados y ultraprocesados, lo que deriva en alteraciones del balance energético, propiciando el aumento de peso y por consecuencia malnutrición por exceso.

“Un reciente estudio realizado en la región de Ñuble y Biobío, reportó que un 40% de la población entrevistada ha aumentado el consumo de alimentos durante la noche”, explica la académica UBB. Esto, precisa, sin lugar a dudas es una práctica muy recurrente, sobre todo en aquellas personas que deben compatibilizar las labores domésticas y de cuidado con el trabajo a distancia.

Para mantener una alimentación equilibrada, la directora recomienda respetar los tiempos de comida establecidos, evitar el consumo excesivo de alimentos con un alto grado de procesamiento y con más de 1 sello en su cara frontal, así como aquellos que por entendimiento social se conocen como no saludables, y evitar el consumo de “picoteos” entre comidas.

Como sugerencia para fortalecer nuestro sistema inmune, detalla Quezada, se recomienda “consumir 2 porciones de frutas y 3 porciones de verduras a diario, probióticos tales como bebidas lácteas y/o keffir, popularmente conocido como “yogurt de pajaritos”, algunos alimentos fermentados naturalmente como chucrut, y que en muchos hogares chilenos existe la costumbre de consumirlos. Son alternativas económicas y que podrían ayudarnos a mejorar la potencia de nuestro sistema inmune para hacer frente a diversas enfermedades que puedan afectar nuestro organismo, entre ellos virus y/o bacterias”.

Respecto a uno de los mayores problemas que enfrenta la población a la hora de hacer dietas sin supervisión profesional, expresa la docente, es la reducción drástica de algunos alimentos esenciales para el adecuado funcionamiento metabólico de nuestro organismo. Esto, sin embargo, expone la profesional, nunca logra lo esperado, “o si bien algunos logran la disminución de peso, este es poco y por lo general se recupera lo perdido rápidamente, conocido como efecto rebote”.

Otro de los problemas que acarrean las “dietas” sin supervisión profesional, asegura la directora de Escuela, son los trastornos gastrointestinales, déficit de nutrientes esenciales y complicaciones a largo plazo como el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles.

La académica comenta que cuando no se puede asistir a la atención de un profesional experto de nutrición, solo se pueden entregar algunas recomendaciones generales, tales como respetar los tiempos de comida, idealmente 4 tiempos, incluido el desayuno, almuerzo, once y cena, en caso de no realizar la cena, se puede reemplazar por una colación. Esto, “siempre propiciando una alimentación variada que incluya los distintos grupos alimentarios tales como cereales, legumbres, lácteos, frutas, verduras, alimentos de origen marino. No se recomienda eliminar las grasas completamente de nuestra alimentación, sino reemplazar por aquellas de buena calidad nutricional, tales como las que nos aportan los pescados, los frutos secos y aceites vegetales”.

Asimismo, se recomienda preferir el consumo de comidas hechas en casa, “preparaciones de las cuales sabemos cuáles son los ingredientes y como es su forma de preparación. Tener el control y saber cuáles son los ingredientes adicionados, nos entrega tranquilidad y de manera indirecta contribuye a la economía de nuestro hogar.  Es importante recordar que comer saludable, no tiene por qué ser costoso, basta con los alimentos que tenemos en nuestro hogar, volver a lo natural y recuperar las preparaciones caseras”, agrega.




Escuela de Psicología UBB creó la Unidad de Apoyo Psicosocial para Ñuble y Biobío

Con el objetivo de contribuir a la población de Ñuble y del Biobío en materia de salud mental, la Escuela de Psicología de la Universidad del Bío-Bío, a través de su Centro Psicosocial José Luis Ysern de Arce (Cepsico), creó la Unidad de Apoyo Psicosocial (UAP), un dispositivo de contención y acompañamiento virtual que entrega la ayuda a través de una página de Facebook.

Según explicó el director de la Escuela de Psicología UBB, Nelson Zicavo Martínez, la idea nació en el contexto de su paso por el doctorado en Psicología que realizó en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, donde sembró relaciones institucionales y personales que perduran.

“A poco de afrontar todo lo relacionado con el Covid-19 y en contacto permanente con el Dr. Luciano Ponce, académico de aquella Universidad, nos cuenta sobre el quehacer del dispositivo de Contención y acompañamiento que ellos habían organizado y levantado con mucha labor y sacrificio”, recordó el psicólogo.

Nelson Zicavo precisó que él estaba intentando diseñar un proyecto similar que partiera desde la Escuela de Psicología de la UBB, por lo que al conocer la experiencia trasandina gestionó el lazo entre los colegas de ambas universidades.

Es así como el esfuerzo se focalizó a través del Centro Psicosocial José Luis Ysern de Arce, sostuvo el docente, y su nueva coordinadora la psicóloga Ana María Reyes. Zicavo agregó que la profesional, “junto a otros docentes pertenecientes a nuestra Escuela han dibujado un diseño con mucho empuje, entusiasmo y creatividad bajo la conexión y capacitación de los colegas argentinos y otras instancias en Chile. Nos asiste la alegría de contar con gente joven y de gran capacidad de trabajo que impulsa este dispositivo con el objetivo de trabajar para nuestra comunidad”.

Unidad de Apoyo Psicosocial

Si bien el apoyo que entregan los 16 psicólogos/as se gestó considerando la situación de emergencia por la que se está pasando a nivel mundial, es importante dejar claro que no consiste en un servicio de psicoterapia, como se entiende comúnmente. Si se necesitara una intervención mayor, desde la Unidad se colaborará para derivar el caso a las redes del Centro Psicosocial o bien recomendar servicios públicos.

Quien necesite del apoyo y acompañamiento de los profesionales UBB debe enviar un mensaje a la página de Facebook de la UAP, no sin antes considerar que es para mayores de 18 años con diagnóstico confirmado de Covid-19, personas en periodo de cuarentena, aislamiento, o con algún grado de afectación psicológica derivada del contexto psicosocial de coronavirus.

La coordinadora del Cepsico UBB, Ana María Reyes Lobos, sostuvo que, al estar con medidas de trabajo y estudio online, el Centro no cuenta con su servicio a la comunidad como tradicionalmente lo entrega, es por ello que en este contexto se están adaptando en esta nueva modalidad de apoyo. Asimismo, la profesional destacó la participación de los docentes que se han unido al proyecto voluntariamente.

Si bien, agregó la psicóloga, la Escuela de Psicología tiene presencia en la Región de Ñuble, por estar físicamente en la sede Chillán de la UBB, como equipo no quisieron dejar fuera a Biobío considerando que la Universidad tiene también su sede en Concepción.

Web Unidad de Apoyo Psicosocial Cepsico UBB




Socióloga UBB explica el comportamiento social ante la pandemia

La pandemia por Covid-19 ha golpeado al mundo mucho más que cualquier otro hecho en el último tiempo, siendo además un “puñetazo a la realidad” como lo califica la socióloga y académica de la Escuela de Trabajo Social de nuestra Universidad, Gloria Rivas Palma.

En un modelo de sociedad global, dice, “cuando la pandemia llega a cualquier país es como un puñetazo a la realidad, pero en Chile, por la desigualdad social, la fragilidad del liderazgo político, el escenario reciente de estallido social más la idiosincrasia cultural ese golpe puede ser un knockout desequilibrante. Chile vive ese aturdimiento”.

Si bien este fenómeno no es del todo inesperado, recordando lo ocurrido con el ébola, por ejemplo, ninguno llegó tan fuerte como en la actualidad, donde más que nunca se releva libertad por seguridad, sostiene. “Tienen un comportamiento que la crisis y la poscrisis agudizará, porque expuestos a lo imprevisible, los chilenos tenderemos a preferir lo segundo”.

La seguridad que menciona la socióloga no es de cualquier tipo, sino la del cuerpo y la propiedad, algo que ya se daba desde antes y por lo que no sería raro, agrega, ver a las personas siendo individualistas y tomando sus decisiones para asegurar su bienestar económico.

Cuando el Covid-19 llega a un país como el nuestro, explica Gloria Rivas, el contagio sigue un camino desigual.  La socióloga sostiene que vemos cómo la repercusión en cadena del coronavirus amplifica las consecuencias para todo el sistema, pero los riesgos sociales terminan afectando más a los más excluidos.

La académica también menciona las repercusiones en la violencia de género y el abuso sexual, que se ven agudizadas por estar en encierro con quien agrede, o la doble presencia en el teletrabajo femenino.

Respecto al comportamiento general que tenemos, y podremos tener después del auge de la pandemia, la docente sostiene que una gran preocupación de la población es la incertidumbre de si se han tomado buenas medidas o sólo se ha reaccionado con soluciones rápidas y a corto plazo centradas en la tormenta de los mercados económicos que se aproxima.

“Como planteaba el sociólogo polaco Bauman años atrás, (cita) las crisis nos permiten entender que las potencias que determinan nuestras vidas al final son ´globales´, pero lamentablemente la mayor parte de los instrumentos políticos con los que contamos para solucionar las crisis son locales, entonces la pregunta a realizar no es ¿qué hace falta hacer? sino ¿quién puede hacerlo?  Y los gobiernos actúan como si no pudieran hacerlo, no saben cómo manejar la falta de seguridad que ellos mismos y sus modelos económicos producen”, señala.

Al hablar de los comportamientos sociales diferenciados por clases y grupos de privilegio, expresa que “en general se insiste en los medios por el comportamiento del que desobedece al aislamiento, el que dejó de usar la mascarilla, el que rompe el toque de queda, pero menos se habla, por ejemplo, de las desigualdades que existen para el aislamiento social”.

¿Estamos preparados los chilenos para obedecer a futuro normas de aislamiento social y rigurosidad de comportamientos de higiene? se pregunta la socióloga Gloria Rivas. Hay quienes podrán y hay quienes lo intentarán, afirma, pero hay situaciones como la infraestructura en los colegios, o los hacinamientos poblacionales que son condiciones externas a los deseos de los ciudadanos. Por otra parte, subraya, cuando estás demandado por cuestiones tan básicas como el sobrevivir, debes optar entre arriesgarte a contraer el virus o contraer la quiebra y el efecto de ello para tu familia.




Académico UBB destaca beneficios de la actividad física en los hogares

Semanas en cuarentena, voluntaria u obligatoria, pueden pasar la cuenta a nuestro cuerpo si no se considera tener algunos cuidados básicos, como una buena alimentación y ejercicio físico regular, por ejemplo. Muchas veces los consejos están en nuestra puerta, pero por variadas razones, como el estrés o la preocupación y organización familiar, obviamos intentar al menos mantener una vida sana.

El jefe de la carrera de Pedagogía en Educación Física, Dr. Jaime Pacheco Carrillo, sostiene que “la cuarentena puede ser una muy buena oportunidad para escuchar nuestro cuerpo, conectarse y conocerlo. Como dice un refrán, la vida vive en el cuerpo. El ser humano es un ser biopsicosociocultural y no solo un ser cognitivo”.

Hay consejos básicos que nunca están demás recordarlos, “en general, tomar mucho líquido, en lo posible comer equilibradamente, incluyendo frutas, verduras y legumbres, y disminuir el consumo de alimentos grasos. Ver programas de televisión y videos en internet alegres, positivos y esperanzadores para equilibrar la carga de información negativa”, recomienda el académico.

Con relación a la condición física, explica Jaime Pacheco, lo ideal es tener un programa con actividades que duren por lo menos 30 minutos y que involucren a todo el cuerpo. “Se puede andar en bicicletas estáticas, y si esto no fuese posible lo ideal es buscar información en YouTube relacionada con ejercicios en espacios reducidos. Considerar también ejercicios para los grandes grupos musculares como piernas, brazos, espalda y musculatura del abdomen”.

Antes de comenzar el trabajo físico, no olvidar realizar ejercicios de movilidad de las articulaciones y elasticidad de los grandes grupos musculares ya señalados anteriormente, comenta el docente, también el baile puede ser una muy buena opción. Al terminar la rutina de trabajo, realizar ejercicios de respiración consciente y flexibilidad.

Respecto a cuál considera que podría ser el mayor problema para mantener un buen estado físico, el académico destaca la falta de conocimiento y disposición al movimiento, “la sociedad chilena ya daba señales claras de elevado sedentarismo. Esta situación podría agravar una realidad ya conocida tristemente”.

No es el espacio la principal dificultad, dice, “hay muchos trabajos fiscos que se pueden realizar en espacios reducidos como sentarse y pararse de una silla, las veces que sean posibles, o todas las actividades diarias como limpieza de la casa o del patio”.

Hablando de los niños en casa, los padres son muy importantes para potenciar una actitud positiva frente al ejercicio “participando con ellos. La evidencia científica es clara al demostrar que los niños más activos físicamente lo son por el ejemplo de sus padres. En internet circula mucha información, de calidad y otra no tanto, pero es una fuente de información que puede ayudar para encontrar la forma de ejercitarse físicamente en familia. Opciones hay muchas, pueden bailar juntos, lanzar una pelota en un recipiente y muchas otras tareas motrices, se pueden adaptar usando un poco de creatividad”.

Asimismo, no se puede desestimar la importancia de articular saberes, releva el académico, como pintar, dibujar o recortar, de esta forma se potencia el desarrollo de la coordinación motora fina. La música, en tanto, también puede ser un estímulo importante para desarrollar conductas físicamente activas.