La jornada permitió reflexionar sobre la incorporación de la interculturalidad en la formación universitaria y en la atención sanitaria, relevando la necesidad de reconocer los saberes, necesidades y formas de comprender la salud de los pueblos originarios.
Cerca de treinta estudiantes, académicas, académicos, profesionales y miembros de organizaciones sociales de la región participaron en el Seminario “Salud e Interculturalidad”, organizado por el Centro de Intervención e Investigación Social de la Escuela de Trabajo Social (CIISETS) y el Polo de Salud Ñuble de la Universidad del Bío-Bío.
La actividad se desarrolló en el Campus Fernando May y generó un espacio de diálogo en torno a los desafíos que enfrentan las instituciones de educación superior y los servicios sanitarios para avanzar hacia una atención en salud con mayor pertinencia cultural.
El coordinador del CIISETS, Héctor Vargas, explicó que el seminario correspondió a la culminación del proyecto de Vinculación con el Medio “Interculturalidad y Universidad: diálogo de saberes, formación con pertinencia y participación activa desde los pueblos originarios”, desarrollado desde 2025.
En este contexto, se realizaron encuentros vinculados con las áreas de educación, políticas sociales y salud, junto con actividades estudiantiles y comunitarias orientadas a fortalecer el conocimiento sobre la cultura ancestral mapuche.
“El proyecto tiene un doble propósito. Por una parte, visibilizar hacia el exterior de la Universidad las culturas ancestrales y, por otra, discutir internamente acerca de la interculturalidad en la formación universitaria”, señaló Héctor Vargas.
El académico agregó que uno de los resultados esperados es avanzar en la propuesta de un programa electivo sobre interculturalidad dirigido a estudiantes de distintas carreras de la UBB. “Pensamos que el eje de interculturalidad debe ser fortalecido y especificado en la formación de las distintas carreras. Debemos contar con una oferta formativa que permita aportar concretamente en esta materia”, sostuvo.
Por su parte, la coordinadora técnica del Polo de Salud Ñuble destacó la importancia de promover espacios que permitan abordar la salud desde distintas perspectivas y en vinculación con las necesidades de los territorios.
“Como Polo de Salud nos interesa impulsar y ser parte de estas iniciativas porque permiten ampliar la mirada sobre los desafíos que enfrentamos en salud. La interculturalidad es parte de la realidad de nuestros territorios y avanzar hacia una atención más pertinente requiere generar espacios de encuentro, diálogo y aprendizaje entre la Universidad, los equipos de salud y las comunidades”, señaló.
Una atención respetuosa
El encuentro contó con las exposiciones de Ángela Machacán Angulo, antropóloga y facilitadora intercultural del Hospital Las Higueras de Talcahuano, y de Patrick Lemus, psicólogo y encargado del Programa de Salud Intercultural del CESFAM Alberto Gyhra Soto de Quillón, quienes compartieron experiencias vinculadas al trabajo territorial, la mediación intercultural y la relación entre los sistemas de salud y los pueblos originarios.
Ángela Machacán Angulo destacó la importancia de abordar la interculturalidad con estudiantes de carreras de la salud, considerando que muchas y muchos de ellos se desempeñarán en el futuro en el sistema público.
“Muchas veces las instituciones no respetan ni validan estas formas propias de comprender la salud. Como la interculturalidad no está incorporada obligatoriamente en las mallas curriculares, es muy importante desarrollar procesos de difusión y sensibilización desde el pregrado”, indicó.
La facilitadora intercultural enfatizó que las y los futuros profesionales deben adquirir herramientas que les permitan establecer relaciones respetuosas entre los distintos modelos de salud, reconocer los saberes ancestrales y generar una aplicación concreta de la interculturalidad en la atención de las personas.
“Para respetar la cultura de otra persona, la puerta de entrada es preguntarle si se considera perteneciente a algún pueblo indígena u originario. Si no somos capaces de abrir esa puerta, es muy difícil que podamos entregar una atención con pertinencia cultural”, expresó.
Asimismo, valoró que la Universidad impulse este tipo de espacios, especialmente en un contexto en que resulta necesario fortalecer el reconocimiento de la diversidad cultural y resguardar los derechos culturales y humanos.









