Una investigación desarrollada desde el Laboratorio de Fisiología Vascular de la Universidad del Bío-Bío identificó un mecanismo asociado a la menor formación de vasos sanguíneos en la corteza cerebral observada en modelos de descendencia de embarazos con preeclampsia. El hallazgo, publicado en la revista Hypertension, permite avanzar desde la descripción del fenómeno hacia la comprensión de sus causas y abre nuevas preguntas sobre posibles estrategias para revertir estas alteraciones.
Comprender cómo una patología del embarazo puede proyectar sus efectos sobre la salud futura de los hijos e hijas constituye una de las líneas que desarrolla el Laboratorio de Fisiología Vascular del Departamento de Ciencias Básicas de la Universidad del Bío-Bío, coordinado por el Dr. Carlos Escudero Orozco.
Durante los últimos años, el equipo ha estudiado mediante modelos experimentales las consecuencias que puede generar la preeclampsia sobre el desarrollo cerebral de la descendencia. Investigaciones previas permitieron establecer que las crías provenientes de embarazos con esta patología presentan una menor formación de vasos sanguíneos en el cerebro y alteraciones que podrían relacionarse posteriormente con dificultades cognitivas.
La nueva investigación da un paso adicional. En lugar de limitarse a describir esas alteraciones, el equipo buscó comprender el mecanismo que podría explicar por qué se produce una menor vascularización cerebral.
Del fenómeno al mecanismo
El estudio, titulado “TSP-1 Endothelial Signaling Impairs Brain Angiogenesis in Preeclampsia”, -parte del Fondecyt Regular N° 1240295- fue publicado en Hypertension, revista científica internacional con factor de impacto 9,8. La investigación fue desarrollada desde el Laboratorio de Fisiología Vascular UBB, en Chillán, en colaboración con investigadores de Chile y Reino Unido, incluyendo King’s College London y las universidades de Leicester, Nottingham y Oxford.
Los resultados permitieron identificar la participación de la proteína trombospondina-1 (TSP-1), cuyos niveles se encuentran elevados en los modelos experimentales de descendencia de embarazos con preeclampsia.
“Lo que observamos es que la elevación de esta proteína dificulta la formación de vasos sanguíneos en la corteza cerebral. Esta evidencia no había sido descrita previamente en la literatura y nos permite avanzar desde saber que existe una alteración hacia comenzar a comprender por qué se produce”, explicó el Dr. Escudero.
El hallazgo resulta relevante porque transforma una interrogante científica en una nueva posibilidad de investigación. La identificación de TSP-1 como participante de este mecanismo permite considerarla como un eventual blanco para futuros estudios orientados a determinar si su modulación podría contribuir a revertir las alteraciones observadas.
“Antes no sabíamos cómo se generaban estos cambios; ahora tenemos un candidato. Las siguientes investigaciones pueden orientarse a modular esta proteína y evaluar si podemos revertir el daño en la corteza cerebral y sus eventuales consecuencias cognitivas futuras”, precisó.
El investigador recalcó que se trata de ciencia básica y que serán necesarios nuevos estudios antes de proyectar eventuales aplicaciones terapéuticas. Precisamente allí radica uno de sus aportes: comprender los mecanismos biológicos que sustentan una alteración permite identificar nuevas preguntas y posibles caminos para investigaciones posteriores.
Ciencia desde Chillán conectada con redes globales
La publicación también expresa un proceso de internacionalización construido a partir de capacidades científicas desarrolladas en la Universidad del Bío-Bío. El Laboratorio de Fisiología Vascular mantiene colaboraciones con investigadores y grupos de Inglaterra, Suecia, Noruega, Sudáfrica y Latinoamérica, favoreciendo el intercambio científico, la movilidad y la formación de capital humano avanzado.
El Dr. Carlos Escudero integra además redes de colaboración científica como NEUROVAS y GRIVAS Health, que amplían las posibilidades de interacción multidisciplinaria en torno a problemas de salud vascular y cerebral.
Estas articulaciones han permitido al laboratorio recibir investigadores internacionales y, paralelamente, que integrantes del equipo UBB desarrollen actividades en el extranjero, fortaleciendo capacidades y generando nuevas oportunidades para la comunidad universitaria.
“El llamado a la comunidad académica y a nuestros estudiantes es a acercarse, conocer el laboratorio y motivarse a trabajar con nosotros. Queremos que puedan aprovechar estas redes de colaboración, contribuir a internacionalizar nuestros programas de postgrado asociados a la investigación biomédica y fomentar el crecimiento conjunto de nuestra comunidad”, expresó el Dr. Escudero.
La publicación en Hypertension da cuenta de la capacidad de producir ciencia biomédica desde Chillán, conectar ese conocimiento con redes internacionales y contribuir, desde una universidad estatal y pública, a comprender problemas relevantes para la salud vascular, cerebral y perinatal.
