Representantes de la Universidad del Bío-Bío, Gobierno Regional, Servicio de Salud Ñuble y Seremi de Salud participaron en una nueva sesión de la Mesa Técnica de Salud, instancia que permitió conocer los avances y proyección del Polo de Salud Ñuble UBB y reafirmar la disposición de las instituciones para profundizar un trabajo colaborativo que articule capacidades, identifique desafíos y contribuya a generar respuestas pertinentes a las necesidades sanitarias del territorio.
El rector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Benito Umaña Hermosilla, valoró el carácter colaborativo de la instancia y presentó a la nueva prorrectora, Dra. Carolina Flores Lueg, quien asume también la dirección general del Polo de Salud Ñuble UBB. Destacó que esta nueva etapa permitirá profundizar un trabajo construido conjuntamente con las instituciones regionales.
“Esta mesa expresa una forma de trabajo que para nuestra Universidad es fundamental: poner las capacidades de las instituciones en diálogo y generar sinergias en torno a desafíos que son compartidos. El Polo de Salud Ñuble tiene precisamente ese sentido. No se trata únicamente de desarrollar infraestructura o ampliar nuestra oferta formativa, sino de construir una capacidad regional que articule formación, investigación, innovación y vinculación para contribuir al bienestar de las personas”, señaló.
El rector enfatizó que la UBB, desde su carácter estatal y público, continuará promoviendo la colaboración con el Gobierno Regional, el Servicio de Salud, la Seremi de Salud, hospitales y otros actores del territorio, entendiendo que los desafíos sanitarios de Ñuble requieren capacidades complementarias y una mirada de largo plazo.
De la infraestructura a una capacidad regional
Durante la sesión, la coordinadora ejecutiva del Polo de Salud Ñuble UBB, Dra. Mónica Cardona Valencia, presentó el estado de desarrollo de la iniciativa y explicó que su alcance trasciende la implementación de nueva infraestructura universitaria. El Polo se proyecta como una plataforma estratégica de articulación, coordinación y desarrollo que integra capacidades académicas, científicas, tecnológicas y territoriales para contribuir al fortalecimiento sostenible del sistema regional de salud y al bienestar de las personas.
“El Polo de Salud Ñuble no debe entenderse solamente a partir de sus edificios o de las nuevas capacidades que estamos instalando físicamente. Estamos construyendo una plataforma que permita articular las capacidades de la Universidad con las necesidades y desafíos del territorio, generando respuestas junto a las instituciones que forman parte del ecosistema regional de salud”, explicó.
La Dra. Cardona precisó que el modelo de desarrollo considera cuatro líneas estratégicas: formación de capital humano, investigación aplicada, vinculación territorial e innovación transversal. Estas se expresan en ámbitos como salud digital, epidemiología, simulación, salud comunitaria, salud mental y pedagogía hospitalaria.
Asimismo, explicó que se busca avanzar hacia la conformación de una Mesa Técnica Regional de Salud, distinta de la instancia actualmente reunida y concebida como un espacio permanente de gobernanza colaborativa e interinstitucional.
“Existe una propuesta que debemos afinar colaborativamente con los distintos actores, definiendo su integración y funcionamiento, para articular capacidades, alinear decisiones, identificar brechas y dar seguimiento a iniciativas que generen un impacto sanitario efectivo y pertinente para el territorio”, afirmó. La propuesta considera una gobernanza que permita traducir prioridades regionales en acciones concretas y establecer mecanismos de seguimiento.
Capacidades que se encuentran en el territorio
La directora (s) del Servicio de Salud Ñuble, Marianela Sandoval Bustos, valoró la reunión como una oportunidad para profundizar la colaboración y proyectar respuestas a las necesidades sanitarias regionales.
“Me integro a esta mesa con el interés de conocer su mirada, objetivos y líneas de trabajo, y también con la disposición del Servicio de Salud Ñuble de aportar desde nuestra experiencia y conocimiento de la red. Podemos entregar información relevante sobre las necesidades actuales de salud de las personas, pero también contribuir a proyectarlas a cinco, quince o veinte años”, señaló.
Sandoval destacó que la articulación permitirá establecer objetivos compartidos e identificar proyectos acordes con las características de la población. “Tenemos mucho que aportar desde el sector salud, pero también necesitamos relacionarnos con otras instituciones que, desde sus propias capacidades, pueden contribuir al bienestar de las personas. Esta puede ser una alianza muy virtuosa”, afirmó.
A su vez, la seremi de Salud de Ñuble, Paulina Arriagada Sepúlveda, relevó la posibilidad de profundizar un trabajo interinstitucional que ya cuenta con una trayectoria de colaboración. Recordó que la Seremi mantiene desde 2023 un convenio con la Universidad, que permite desarrollar acciones en ámbitos como salud pública y epidemiología.
“Queremos avanzar en la definición de las funciones y aportes que cada institución puede realizar, identificando oportunidades de trabajo conjunto. El Polo tiene una importancia significativa tanto para la formación de estudiantes como para la comunidad, y nuestra disposición es seguir colaborando desde nuestras competencias para contribuir a su desarrollo y a las necesidades de salud de Ñuble”, expresó.
La reunión también contó con la participación de la académica del Departamento de Enfermería Patricia Letelier Sanz, en representación de la Decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos; del director de la Escuela de Medicina, Dr. Elías Kassisse El Hage; del jefe del Departamento de Proyectos Estratégicos del Gobierno Regional de Ñuble, Javier Zapata; del asesor de Dirección del Servicio de Salud Ñuble, Diego Muñoz; y del coordinador general de la puesta en marcha del nuevo Hospital Regional de Ñuble, Dr. Rodrigo Avendaño Brandeis.













