Con una convocatoria a trabajar colaborativamente, con una mirada propositiva y sentido de futuro, el rector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Benito Umaña Hermosilla, encabezó la primera reunión del equipo ampliado de gobierno universitario del período 2026–2030. La instancia permitió compartir lineamientos para los próximos cuatro años y proyectar, desde las distintas áreas de conducción, los desafíos de la Universidad.
El rector Dr. Benito Umaña Hermosilla explicó que el encuentro tuvo como propósito entregar lineamientos sobre el devenir institucional, considerando los desafíos de los próximos cuatro años, pero desde una perspectiva que trascienda dicho horizonte. En este sentido, enfatizó la responsabilidad de pensar permanentemente en la Universidad y en su futuro.
“Tenemos una gran institución y también el desafío de dejar una mejor Universidad para las personas que vienen a futuro. Para ello necesitamos trabajar colaborativamente entre quienes integramos este equipo, pero también con todos y todas en la Universidad. Este trabajo se hace en conjunto y tenemos que ser capaces de convocar a toda la comunidad y también a quienes, desde fuera de ella, colaboran con nuestra institución”, señaló.
Esta perspectiva supone comprender el nuevo período como una etapa que se construye sobre una base institucional sólida y sobre el trabajo desarrollado durante los últimos años, pero que requiere capacidad para anticipar nuevos escenarios y abordar desafíos de mayor alcance. El horizonte, planteó el Rector, no se agota en un período de gestión, sino que debe considerar el desarrollo sostenible de la UBB y su contribución como universidad estatal y pública, con presencia y arraigo en Ñuble y Biobío.
Una tarea que se construye colectivamente
Durante el encuentro, el Rector agradeció a quienes continúan formando parte del equipo desde el período anterior y a quienes se incorporan a nuevas responsabilidades, destacando su experiencia, disposición y compromiso. La jornada permitió también escuchar las perspectivas de quienes integran el equipo ampliado y, al mismo tiempo, dialogar y construir desde las distintas responsabilidades existentes en la institución.
La prorrectora Dra. Carolina Flores Lueg enfatizó que el trabajo colaborativo debe traducirse en acciones concretas, tanto al interior de la Universidad como en su relación con los territorios.
“Estamos llamados a trabajar colaborativamente, generando condiciones para una sana convivencia, basada en el respeto y la armonía en nuestros espacios laborales. Ese mismo compromiso debe permitirnos responder a lo que nuestros territorios nos demandan, sumando las voluntades y capacidades de todas y todos. No basta solamente con reflexionar sobre aquello que debemos hacer o mejorar; tenemos que avanzar y actuar, poniendo siempre en el centro el bienestar de nuestra comunidad”, afirmó.
Desde las distintas áreas de gestión se identificaron, asimismo, desafíos que confluyen en el propósito común de fortalecer el proyecto institucional y generar las condiciones necesarias para su desarrollo.
El vicerrector Académico, Dr. Pedro Campos Soto, relevó la evaluación permanente de los procesos académicos como una condición para sostener la calidad y orientar la mejora continua. “La evaluación es la base que nos permite tomar decisiones de mejora continua con criterio y evidencia. No se trata de acumular información, sino de usarla para perfeccionar permanentemente lo que hacemos”, afirmó.
Asimismo, destacó el desafío de fortalecer una formación de pregrado pertinente y actualizada, ampliar las oportunidades de formación continua y consolidar el acompañamiento estudiantil, favoreciendo el progreso, la permanencia y la titulación oportuna. Junto con ello, subrayó la importancia de integrar adecuadamente la información institucional y fortalecer la comunicación entre unidades y equipos para anticipar dificultades y articular decisiones.
El vicerrector de Asuntos Económicos, Dr. Mauricio Gutiérrez Urzúa, destacó, en tanto, que la sostenibilidad financiera constituye una condición fundamental para proyectar el desarrollo institucional.
“En los últimos años debimos adoptar decisiones que no siempre fueron fáciles, pero que, gracias al compromiso y apoyo de todas y todos, nos permitieron avanzar hacia una mayor sostenibilidad. Hoy tenemos la responsabilidad de cuidar lo alcanzado y gestionar nuestros recursos con responsabilidad y visión de futuro, de manera que la Universidad cuente con las condiciones necesarias para seguir desarrollándose y avanzar hacia la excelencia académica”, afirmó.
Por su parte, la vicerrectora de Investigación y Postgrado, Dra. Claudia Muñoz Sanguinetti, relevó el desafío de continuar fortaleciendo las capacidades institucionales y proyectarlas al servicio del desarrollo.
“Queremos seguir avanzando hacia la excelencia en investigación y postgrado, consolidando nuestras capacidades en innovación y transferencia tecnológica y fortaleciendo la contribución de todas las áreas del conocimiento, desde las ciencias y tecnologías hasta las humanidades y las ciencias sociales. El desafío para este nuevo período es proyectar estas capacidades con una mirada birregional, respondiendo a los cambios del sistema de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación y aportando al desarrollo de Ñuble, Biobío y el país, con el sello de una universidad estatal, pública y comprometida con sus territorios”, señaló.
Hacer bien las cosas y proyectar el futuro
Otro de los énfasis compartidos durante la reunión fue fortalecer una cultura institucional orientada al aseguramiento de la calidad. El rector Umaña sostuvo que los indicadores y resultados deben comprenderse como consecuencia de un trabajo consistente y no como fines aislados.
“Hay que pensar en las causas y las consecuencias, en hacer bien las cosas. Si trabajamos conscientemente, colaborativamente y teniendo en cuenta nuestro plan estratégico, los mejores resultados, las acreditaciones y los indicadores vienen como consecuencia de ese trabajo y de una cultura de aseguramiento de la calidad”, expresó.
En este desafío, el Rector identificó como una de las principales fortalezas de la UBB el compromiso existente con la institución, tanto entre quienes conforman la comunidad universitaria como entre personas y organizaciones que se vinculan con ella desde los territorios y el país. “Existe un gran espíritu de compromiso con la Universidad, de todos los estamentos y también de nuestros y nuestras estudiantes. Y fuera de la institución hay mucha gente que quiere a la Universidad, tanto a nivel regional como nacional. Todo ello confluye en una institución que tiene una base sólida y, al mismo tiempo, un desafío enorme”, afirmó.
Finalmente, el Rector convocó al equipo directivo a asumir sus responsabilidades desde una actitud positiva y propositiva, capaz de reconocer las dificultades, abordarlas y contribuir con propuestas y soluciones. Asimismo, relevó la cercanía como criterio para la conducción universitaria, tanto entre los equipos como en su relación con la comunidad UBB, fortaleciendo la escucha y el diálogo.














