Nuevos profesionales aporta la Escuela de Nutrición y Dietética UBB

La Escuela de Nutrición y Dietética hizo entrega de sus diplomas de título a 49 nuevos profesionales de la salud. La directora de Escuela, María Trinidad Cifuentes, destacó la sólida formación ética y disciplinaria de los jóvenes, así como la Acreditación de la carrera por 7 años, válida entre diciembre de 2015 y diciembre de 2022. Malnutrición por exceso en diferentes grupos etarios aparece como uno de los desafíos a abordar por los profesionales.

En solemne acto realizado en la sala Schäfer del Centro de Extensión de la sede Chillán la Escuela de Nutrición y Dietética tituló a una nueva generación de profesionales.

La ceremonia fue presidida por la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos Patricia Letelier Sanz, junto a la directora de la Escuela de Nutrición y Dietética María Trinidad Cifuentes; la directora del Departamento de Nutrición y Salud Pública, Marcela Ruiz de la Fuente; el director del Programa de Magíster en Salud Pública, Julio Parra Flores; la secretaria académica de la facultad, Ximena Sanhueza Riquelme y el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel.

La directora de Escuela, Trinidad Cifuentes Muñoz, felicitó a los jóvenes y a sus familias por el logro alcanzado, pues la obtención del título profesional implicó un notable y arduo esfuerzo moral, afectivo y económico.

Asimismo, destacó el sentido de responsabilidad social imbuido por la Escuela de Nutrición y Dietética, en consonancia con el Modelo Educativo de la UBB. “Quienes integramos la UBB somos responsables ante la sociedad por la formación de nuestros estudiantes, y ello lo hacemos cumpliendo con altas exigencias curriculares, y estándares de calidad de acuerdo a la misión que tiene nuestra escuela que no es otra que formar a través de un plan de estudio innovado y una gestión académica moderna, licenciados en nutrición y dietética, y nutricionistas integrales de excelencia, comprometidos con los desafíos alimentarios nutricionales de la región y del país, con alto sentido ético, responsabilidad social, capaces de generar, aplicar y difundir conocimientos y prácticas en alimentación y nutrición a personas, comunidades, con diferentes condiciones de salud y vinculados al desarrollo científico y tecnológico”, manifestó la académica.

Igualmente, la directora de Escuela describió el actual escenario en el que deberán desempeñarse los profesionales, particularmente en nuestro país, caracterizado por cambios en el patrón de consumo de alimentos y el estado nutricional, con un aumento de la malnutrición por exceso en los diferentes grupos etarios. “Una de las principales causas de esta tendencia es que los entornos en los cuales nos desenvolvemos, facilitan hábitos de alimentación no saludables que dañan la salud de las personas. Frente a esta realidad, el Ministerio de Salud, en conjunto con otros sectores, está desarrollando diferentes estrategias de promoción y prevención con el propósito de generar ambientes más saludables. Una de estas estrategias es la Ley 20.606 sobre la composición nutricional de los alimentos y su publicidad, que tiene como ejes la regulación de la rotulación y promoción de alimentos, haciendo énfasis en aquellos alimentos poco saludables. El objetivo es informar a la población de aquellos que pueden resultar perjudiciales para la salud cuando se consumen en exceso”, describió.

De acuerdo al contexto descrito -manifestó la directora- el nutricionista tiene un rol fundamental para dar a conocer a la población la realidad alimentaria en la que se ve inmersa. “El nutricionista debe orientar sus esfuerzos y contribuir a mejorar la situación alimentaria nutricional, a través de la gestión de proyectos educativos en promoción de alimentación y estilos de vida saludables, propiciando la participación multisectorial, integrando políticas y acciones del gobierno, con las de instituciones y comunidades”, explicó la académica María Trinidad Cifuentes.

María Trinidad Cifuentes también llamó a los jóvenes a portar con orgullo la condición de profesionales de la Universidad del Bío-Bío, más aún cuando se trata de egresados de una escuela con 49 años de existencia y con tres procesos de Acreditación exitosos, el último de los cuales permitió alcanzar el máximo posible de Acreditación equivalente a 7 años. “El dictamen de acreditación, documento que señala las fortalezas de la carrera, indica entre otras, que el perfil de egreso del nutricionista de la UBB, está formulado en términos de competencias de conocimientos, habilidades y actitudes, y aportes de agentes internos y externos a la escuela. Y que es consistente con la visión y modelo educativo de la institución”, manifestó.

Posteriormente, correspondió a la académica del Departamento de Nutrición y Salud Pública, y actual secretaria académica de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Ximena Sanhueza Riquelme, tomar el juramento profesional de rigor, cuya autoría corresponde a la ex académica Nora Plaza Ceballos.

Tras ello correspondió la entrega de diplomas de título profesional, tarea dirigida por los académicos Marcela Ruiz de la Fuente y Julio Parra Flores.

En la oportunidad también se hizo entrega de reconocimientos institucionales. El Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón del nivel de pregrado, otorgado al o la estudiante que se ha destacado por obtener el más alto rendimiento académico durante el período de su formación profesional, recayó en Natalia Inés Ramos Castillo, quien recibió el premio de manos de la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Patricia Letelier Sanz.

En tanto, el Premio Escuela de Nutrición y Dietética, conferido al o la estudiante que destacó por su rendimiento académico, manifiesto compromiso, afán de colaboración y disposición para participar en actividades académicas y extra programáticas fue para los egresados Francia Espinoza de la Torre y Diego Morales Godoy. Hizo entrega del galardón la directora de Escuela, académica María Trinidad Cifuentes.

También se hizo entrega del Premio Desarrollo Estudiantil, destinado al o la egresada que durante su permanencia en la carrera se haya destacado por su rendimiento académico, excelente disposición a participar en equipos de trabajo; manifestar una clara conciencia social y responsabilidad valórica, bajo un contexto de desarrollo armónico e integral. En esta oportunidad el premio fue otorgado a Christopher Labrín Quilodrán. La distinción fue entregada por el subdirector de Desarrollo Estudiantil, académico Jorge Sánchez Villarroel.

La Dirección General de Comunicación Estratégica a través de la Unidad de Promoción y Difusión de Carreras de la Universidad del Bío-Bío, igualmente distinguió a las egresadas Pía Bastías Pérez y Fabiola Guajardo Manríquez, por su destacada contribución y participación en el equipo institucional de Promoción de Carreras. Hizo entrega del reconocimiento la coordinadora institucional de Promoción de Carreras, Carla Aburto Navarrete.

El premio al Mejor Compañero recayó en Gloria Solís Sandoval, quien recibió la distinción de manos de su compañero de promoción Christopher Labrín Quilodrán.

Correspondió al nutricionista Christopher Labrín Quilodrán, brindar el mensaje de despedida de la promoción, donde dio cuenta de los años de formación universitaria así como de las expectativas que ahora vislumbran.