Académicos UBB publican libro sobre Tecnologías para el Desarrollo de Competencias Informacionales

Los académicos Nancy Castillo Valenzuela del Departamento de Ciencias de la Educación y Juan Rivas Maldonado del Departamento de Ciencias Sociales, junto al profesor de Inglés egresado de la UBB, Gonzalo Luengo Orellana, dieron vida a la publicación “Tecnologías para el desarrollo de competencias informacionales. Texto guía para el quehacer docente” a través de Ediciones Universidad del Bío-Bío.

Formar a los estudiantes universitarios en el desarrollo de habilidades y competencias de manejo de información o competencias informacionales, particularmente a quienes cursan las carreras de educación, debido al rol que ejercen los futuros docentes en el modelamiento de estas competencias, es uno de los principales propósitos de la publicación, según explicó la académica Dra. Nancy Castillo Valenzuela.

La Dra. Castillo Valenzuela señaló que el manual “surge de la reflexión y experiencia docente de los autores en la colaboración y dictación de la asignatura Tecnologías para el Aprendizaje, que se imparte a estudiantes de las carreras de Pedagogía en la Universidad del Bío-Bío”.

La académica UBB expresó que “los estudiantes deben desarrollar nuevas competencias ligadas al concepto de alfabetización digital o competencias digitales e informacionales tales como la lectura, producción e interpretación de textos hipertextuales e hipermediales, la selección, el análisis y la evaluación de fuentes de información a las que se puede acceder a través de Internet; además de la gestión de contenidos dentro de espacios de comunicación, por medio de herramientas sincrónicas y asincrónicas”, según reseñó.

La Dra. Castillo comentó que si bien existen herramientas tecnológicas cada vez más actuales, el uso que se les da no optimiza el potencial que tienen, limitándose los usuarios a un uso básico, donde no se desarrollan habilidades cognitivas superiores como el desarrollo de la síntesis de la información, la capacidad de comunicar la información de manera efectiva, el cautelar los temas éticos y legales del uso de información, entre otros.

“La publicación es una suerte de manual que el mismo estudiante puede ir desarrollando por sí solo o con la ayuda de un guía. También sirve al docente, porque hay varios elementos que el profesor, en nuestra realidad y contexto universitario, necesita dominar para referirse con más propiedad sobre el tema del uso de estas tecnologías”, reflexionó la académica.

El profesor Juan Rivas Maldonado recordó que el Banco Mundial destacó la necesidad que los ciudadanos del siglo XXI asuman y manejen competencias tecnológicas pues sobre esa base es posible acceder a un nuevo estándar de derechos.

“Es cierta la necesidad de instalar las competencias tecnológicas como un elemento dentro de la educación, pero es también un cimiento de la conciencia del ciudadano respecto de sus derechos en tecnología, que van desde las posibilidades que tiene frente a la reducción de acceso al trabajo producto del desarrollo de la robótica o los algoritmos inteligentes, hasta el internet gratis como un derecho social. Para lograr comprender estos derechos digitales es necesario tener primero las competencias y habilidades”, aseveró.

En esta línea, el libro supone un primer escalón. “En la UBB hace años que estamos conscientes de esta situación; el nativo digital no existe; año a año los alumnos llegan con competencias, tienen habilidades, pero generalmente son para el uso de juegos y redes sociales, pero falta dar el salto cualitativo para desarrollar algún tipo de habilidades o competencias de carácter superior”, ilustró.

El académico Juan Rivas señaló que el libro armoniza contenidos teóricos y prácticos y logra concatenar el sentido que tienen las nuevas tecnologías y su aplicación concreta.

“El libro lo puede utilizar una persona en cualquier momento y etapa de su vida, y también permite el aprendizaje autónomo. Abre una veta para poder trabajar aquellos elementos epistemológicos y a partir de eso ir creando nuevo conocimiento en función del ejercicio. Ciertamente, el texto evidencia la necesidad de otorgar más espacios a las asignaturas de tecnologías en los colegios y reenfocar el quehacer de los profesores”, describió Rivas Maldonado.

El profesor de Inglés egresado de la UBB, Gonzalo Luengo Orellana, quien oficiara como ayudante de la académica Nancy Castillo, comentó que el libro también desafía a estudiantes y académicos a aprender, y ello implica destinar tiempo a esta tarea. “Hay que acercarse a la biblioteca de la Universidad, tomar el libro y descubrir cosas.  Por ejemplo, para alguien que está haciendo su tesis, hay una herramienta de Google Académico, que aparece descrita en el texto y que permite obtener las citas APA automáticamente y olvidarse de ese estrés, por mencionar solo un ejemplo”, aseguró.

Luengo Orellana recalcó que las personas pueden aprender nuevos conocimientos en cualquier etapa de la vida, de manera que la edad no es un impedimento, esto en referencia a la creencia que la tecnología supone una barrera infranqueable para las personas mayores.

“El texto es una oportunidad para que cualquier persona tenga un manual que explica paso a paso, cómo utilizar herramientas y así generar autonomía. Es cierto que las herramientas van cambiando, pero en ese sentido también sirve como un registro que da cuenta de cómo se utilizó alguna herramienta en un momento, y puede servir de fuente de consulta para programadores que quieren dar un paso más allá, y encontrar la raíz histórica de ciertos mecanismos y resultados de programación de aplicaciones”, precisó.

Gonzalo Luengo también hizo ver la necesidad de asumir una visión crítica acerca de las herramientas o programas más conocidos en la actualidad, considerando que tras estos productos también hay estrategias de marketing, y aquellos recursos más conocidos o difundidos no son necesariamente los mejores o la única alternativa disponible.

“Los profesores también debemos ser conscientes de lo que los nuevos estudiantes consumen a través de los medios como los canales de youtube, blogs u otros, y entender esta gama, porque hay recursos como los booktubers que comentan libros y eso puede ser un apoyo importante”, ilustró.