Académico UBB destaca efectos de la pandemia en el medioambiente

Profundos cambios en el estilo de vida de la población mundial ha provocado la pandemia del Covid-19, lo que ha generado una significativa disminución en la emisión de contaminantes y diversos efectos sobre el medioambiente.

Así lo explica el académico de Ingeniería en Recursos Naturales de la Facultad de Ciencias de nuestra Universidad, Dr. Patricio Neumann, al señalar que algunos estudios han mostrado que la concentración atmosférica de dióxido de nitrógeno ha disminuido en regiones donde se han implementado medidas de cuarentena, tales como China o el norte de Italia. “Eso es importante, porque la exposición a los óxidos de nitrógeno puede favorecer la generación de infecciones respiratorias y existen estudios preliminares que vinculan la presencia de este contaminante con la mortalidad del Covid-19”, acota.

Sin embargo, el académico sostiene que, en el caso de países como Chile y específicamente en ciudades como Chillán, es posible que el confinamiento lleve a un aumento en los episodios de contaminación por material particulado, debido a que la principal fuente de dichos contaminantes es la calefacción domiciliaria a leña.

Con respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero, afirma que éstas han disminuido alrededor de un 5.5% a nivel global, principalmente asociado a la disminución en los vuelos y otros medios de transporte de pasajeros. A pesar de ello, existe incertidumbre sobre lo que sucederá una vez superada la crisis sanitaria, pues es posible que se genere un efecto rebote que incremente las emisiones a niveles más altos que los que teníamos antes de la pandemia. “Esto sería gatillado por la crisis económica y el posible ablandamiento de las agendas ambientales en favor de la reactivación de la economía, la que se enfocará en re-incentivar el consumo y probablemente implique un retorno a la generación sucia de energía”.

Preocupante también -enfatiza- es el incremento del consumo de plásticos de uso sanitario. “Debido a las necesidades de protegerse del contagio, el uso de guantes, mascarillas, protectores faciales y otros elementos de protección personal ha aumentado de manera exponencial durante las últimas semanas, siendo la mayor parte de estos del tipo ‘usar y tirar’.  Esto va directamente en contra de los esfuerzos que se han realizado a nivel mundial y nacional para disminuir el uso de productos plásticos de un solo uso, y considerando la incertidumbre generada por la pandemia resulta difícil proyectar que pasará con esto en el futuro”, asevera.

El Dr. Patricio Neumann subraya que es fundamental la conciencia medioambiental que deben tener las personas adoptando todas las medidas para enfrentar el Covid-19. Al respecto explica que recientemente se ha establecido un endurecimiento en la fiscalización de la calidad de la leña vendida en las ciudades del centro sur de Chile, debido a que la leña con un mayor contenido de humedad se combustiona de manera menos eficiente y por lo tanto genera una mayor cantidad de contaminantes. Considerando que alrededor de un 90% del material particulado fino presente en ciudades como Chillán proviene de la quema de leña, esta es una medida necesaria para enfrentar el invierno de manera responsable y mitigar los impactos del Covid-19. “Es importante entender que todos somos parcialmente responsables por el problema de la contaminación atmosférica de Chillán y, por ende, debemos contribuir con nuestro granito de arena para su solución. Por lo mismo, en la medida que nuestra situación socioeconómica nos lo permita, debemos migrar a sistemas de calefacción menos contaminantes, invertir en mejoras de aislamiento térmico en nuestros hogares o, al menos, asegurarnos que la leña que compramos ha sido certificada con un bajo porcentaje de humedad”.

Agrega que es necesario entender que el cuidado de la biósfera es fundamental para la supervivencia de nuestra propia especie. Para que eso ocurra, se requiere una mayor educación ambiental y una nueva perspectiva de nuestra relación con el medioambiente. “Una de las cosas que nos ha mostrado esta pandemia es que para enfrentar los problemas ambientales globales necesitamos más que solo disminuir nuestras huellas personales. Es posible que este sea el momento de cuestionar la estructura de nuestra economía y la forma en que producimos los bienes que consumimos, lo cual requiere de esfuerzos mancomunados por parte de los gobiernos y el sector privado, y el desarrollo de políticas ambientales que realmente sean sustentables y que no solo lleven ese logo como una estrategia comunicacional”, concluye.




Programa Tutores acompaña a estudiantes UBB en modalidad a distancia

Un trabajo colaborativo enfocado en el acompañamiento a la vida universitaria de los estudiantes de primer año a través de una modalidad a distancia y virtual está realizando el Programa Tutores de la Universidad del Bío-Bío, respondiendo a los desafíos que ha implicado la crisis socio-sanitaria que enfrenta el país.

Las actividades comenzaron con la Semana de Inducción del 24 al 26 de marzo, tal como se tenía previsto. Sin embargo, debido a las medidas extraordinarias adoptadas por la Universidad producto de la pandemia se emprendió un plan de contigencia que permitió vincular a los estudiantes con la UBB, considerando la postergación en el inicio de sus clases y las posibles dudas e incertidumbre ante este escenario sociosanitario. Así lo explicaron las encargadas de esta estrategia Paola Saldías y María José Espinoza, de las sedes Chillán y Concepción, respectivamente.

La labor contempló la coordinación con diferentes actores institucionales con el fin de poner a disposición de los estudiantes una página web con la información necesaria para conectarles con los profesionales, docentes, tutores y compañeros que forman parte de la  red de apoyo fundamental para sus primeras semanas de vida universitaria. La web de inducción aún se mantiene activa y actualizada en https://ubiobio.cl/induccion2020/

Las profesionales enfatizaron que, de acuerdo a lo excepcional del formato a distancia, la experiencia fue satisfactoria, pues lograron alcanzar a un gran número de estudiantes, quienes establecieron contacto con sus pares, con unidades clave de la red universitaria y con sus directores de Escuela o jefes de Carrera, además de encargados de carrera del Programa Tutores. La utilización de la página derivó en 6 mil 309 visitas solo durante la semana de inducción y múltiples consultas mediante foros y correos electrónicos, las que fueron resueltas por las distintas unidades. El proceso ha sido reforzado a través de las redes sociales con que cuenta el programa, tales como Facebook, Instagram y  Twitter.

Una experiencia nueva ha sido también las tutorías virtuales que tienen como objetivo acompañar, generar y potenciar competencias individuales y colectivas, con instancias de creación de vínculos, aprendizaje y colaboración entre estudiantes de primer año y sus tutores, todo esto para lograr en un proceso exitoso de transición a la vida universitaria.

El proceso está a cargo de Constanza Baeza, en Chillán y Jéssica Jeréz, en Concepción, quienes informaron que se diseñó un curso en la plataforma Moodle, donde el encargado de carrera y tutores apoyan un proceso de aprendizaje activo, por medio de estrategias sincrónicas y asincrónicas, generando contenidos fundamentales para las primeras interacciones en la universidad. Así se favorece que estudiantes que aún no comparten un espacio físico, si lo hagan en un entorno virtual utilizando herramientas como padlet, mentimeter, kahoot y otros recursos propios de Moodle. De esta forma, se contribuye a restituir el tejido social, generar comunidad y aprender colaborativamente, explicaron.

Lo anterior no sería posible sin el rol esencial que cumplen los tutores de la UBB con sus compañeros de primer año. Así lo destacó el coordinador del Programa Tutores, Rodrigo Fuentes, quien afirmó que “los tutores han extremado los recursos virtuales para acompañar a todos los estudiantes de primer año que se encuentran con dificultades propias de la delicada crisis que estamos viviendo. Este trabajo entre pares ha sido fundamental para colaborar con las carreras en el primer vínculo con sus estudiantes, tan importante en estos días y que a pesar de las dificultades que los mismos tutores y tutoras están viviendo, sigue siendo uno de los sellos del acompañamiento UBB”, aseveró.

Para el tutor y estudiante de Ingeniería Civil en Informática de la sede Chillán, Matías Robles, esta experiencia ha sido un desafío. “Este semestre brindamos un apoyo académico, pero nuestros esfuerzos están concentrados también en el apoyo emocional y vocacional de los tutorados, tratando de generar confianza en ellos y un vínculo de amistad en la que puedan confiar cuando necesiten ayuda, sin mencionar el generar instancias para que se conozcan entre ellos y generen grupos de trabajo, que ya hemos confirmado, se conservan durante todo el periodo que los alumnos permanecen dentro de la carrera”.

Similar opinión tuvo Sebastián Larrere, tutor y estudiante de Ingeniería Civil Química de la sede Concepción, quien reconoció que esta ha sido una situación inestable, que ha implicado estar atentos a apoyar a sus compaleros en aspectos mas personales y de conectividad, ocupandose de transmitir de mejor forma nuestra experiencia y tranquilidad. “Lo que más destaco de la modalidad virtual son las realidades de cada uno como persona, ya que se han sido muy reflejadas, por ejemplo, las situaciones de desigualdad, ansiedad y estrés”, expresó.

El equipo del Programa Tutores está integrado por su coordinador Rodrigo Fuentes, Rita Bustos, secretaria; Martha Venegas, Paola Saldías y Constanza Baeza, encargadas de carrera en la sede Chillán; y Jorge Sáez, Jéssica Jerez, Verenna Tampe, Cinthia Espinoza y María José Espinoza, a cargo de las carreras en la sede Concepción.




Director del Observatorio Laboral del Biobío evalúa situación en la Región

Una tasa de desempleo que podría superar el 10% e incluso alcanzar el 15% en algunas comunas de la región del Biobío es la estimación que realiza el académico de la Facultad de Ciencias Empresariales y director del Observatorio Laboral del Biobío, Dr. Luis Méndez, al referirse a los efectos que generará la pandemia producida por el coronavirus en la zona.

De acuerdo a la última encuesta nacional de empleo, correspondiente al trimestre enero a marzo de 2020, los trabajadores de la región del Biobío son 58% hombres y 42 % mujeres, existiendo un alto porcentaje de trabajadores informales.

Para Luis Méndez la crisis que enfrentamos podría definirse como un “shock de oferta”, es decir una contracción de la producción a consecuencia de una pandemia. “Como crisis es la más grave después de la Gran Depresión del año 1929. Para el caso de Chile los efectos son muy severos dada la condición de apertura del país al comercio internacional. Las estimaciones auguran una caída en la producción de -5% del PIB para el año 2020 y una tasa de desempleo del 10% y hasta 15% en algunas comunas más vulnerables”, asevera.

Asimismo, expresa que la región del Biobío se está viendo seriamente comprometida en su flujo de exportaciones, específicamente celulosa y productos forestales, ello se ha manifestado en la paralización parcial del proyecto MAPA en la provincia de Arauco, además de la detención de inversiones de infraestructura como el caso del proyecto Puente Industrial.

El Dr. Méndez afirma que, según información de la Dirección del Trabajo, en la región del Biobío las cartas de despido aumentaron en 51,6% a marzo de 2020 respecto del mismo mes del año 2019. “Las consecuencias de un desempleo prolongado podrían generar la salida definitiva de una parte de la fuerza de trabajo derivado de un cambio tecnológico o de la obsolescencia de las capacidades de los trabajadores. En economía laboral esto se denomina histéresis del desempleo“, sostiene.

Dado este escenario económico, el Dr. Luis Méndez explica que lo más urgente, más allá de lo sanitario, es cómo proteger a la fuerza de trabajo, el empleo, de modo que una vez pasada la crisis las empresas afectadas rápidamente vuelvan a sus actividades y puedan reincorporar a sus trabajadores. Esto supone un apoyo focalizado a las pymes, es decir, con un enfoque sectorial y regional o local, pues no todos los sectores han sido afectados por igual y la crisis tiene síntomas diversos según cada región. Otro apoyo importante debe darse hacia el sector informal, el que por su naturaleza involucra a actividades unipersonales o de pequeño tamaño (microempresas), pero cuyo impacto social es muy importante.

Igualmente, destaca que como en toda crisis, la de hoy está abriendo nuevas oportunidades, obligando con premura a nuestras empresas e instituciones públicas a asumir el cambio técnico. Las tecnologías 4,0 que hacen referencia a la internet de las cosas, la inteligencia artificial, la fabricación aditiva o impresión 3D y las cadenas de bloques, destruyen empleos tradicionales y rutinarios, pero abren nuevas oportunidades de trabajo, más creativos y más productivos.

El académico dirige el Observatorio Laboral del Biobío, proyecto Sence que va en apoyo programas de capacitación y responde a sus orientaciones regionales. Cuenta con financiamiento de Banotic, la OTIC de la banca.

 




Farcodi realiza taller “Fotografía en tiempos de pandemia”

Fotografía en tiempos de pandemia se denomina el taller dirigido a estudiantes de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño (Farcodi) de nuestra Universidad, con el objetivo de dar visibilidad y dejar registro de los cambios que experimenta nuestro entorno inmediato, cómo nuestra vida cotidiana se ve alterada y transformada, frente al avance de una pandemia a escala mundial.

El taller es dictado por el fotógrafo profesional e integrante del equipo de comunicaciones de la Facultad, Manuel Morales, todos los lunes a través de la plataforma Zoom, y considera contenido teórico y práctico para retroalimentación de sugerencias y correcciones técnicas.

Las inscripciones al curso aún están abiertas. En esta primera etapa se realiza de manera virtual, pero se espera poder complementarla con una fase presencial en los próximos meses.

Manuel Morales destaca que durante la crisis sanitaria también puede existir un gran escenario “alguien interesado en partir en la fotografía solo debe comenzar a registrar, las imágenes están ahí, esperando. Adentro y fuera de nuestro espacio de confort”, asevera.

La idea -sostiene- es concentramos en uno de nuestros sentidos como es el de mirar. Claramente tenemos una oportunidad de poder observar los cambios que está experimentando nuestro entorno inmediato y mediato. Podemos asomarnos por la ventana o por el balcón y observar cómo las personas llevan mascarillas y avanzan a paso veloz evitando el acercarse unos a otros. Podemos ver filas de personas esperando poder entrar a una panadería o a un supermercado para poder abastecerse de los víveres que necesitan.

No podemos olvidar que nuestro mirar se transforma en registro a través de un aparato que potencia nuestra mirada. La cámara fotográfica que retiene nuestro foco, nuestro ángulo y nuestra elección de lo que queremos ver, desde dónde lo queremos ver y qué queremos registrar de tal objeto o tal situación que despertó nuestra sensibilidad, nuestro sentido de la vista, concluye.

Manuel Morales Requena

Fotógrafo documental, inmerso hace años en las experiencias festivas de los campesinos y mineros de Chile, sobre todo del norte chico. Su mirada detallista e íntima, cultivada con gran paciencia, es a veces también irónica y liviana. Se fija, sobre todo, en la gestualidad humana, sus texturas y los objetos mudos que nos rodean.

Sus inicios como fotógrafo independiente comienzan el año 2000 en revista Rocinante, y desde ahí su trabajo se extiende a diversos medios de comunicación: revista Aizu (país vasco), revista Vihrea Lanka y diario Tiedonantaja (Finlandia 2003), revista Rad & Rón y revista Latinoamerika (Suecia 2005). Desde el año 2005 vive y trabaja en Concepción.




Psicóloga de la Facultad de Ingeniería releva apoyo emocional para comunidad UBB

El trabajo y educación a distancia en las instituciones nacionales han marcado la nueva forma de convivir y enfrentar la pandemia producida por el coronavirus. Para ello, un aspecto relevante es el bienestar emocional de las personas y las acciones que se llevan adelante para facilitar la entrega de información, la prevención y la asesoría para lograrlo, tarea en la que la Facultad de Ingeniería ha puesto prioridad para contribuir con los esfuerzos que nuestra Universidad realiza en esta materia.

Para la psicóloga de la Facultad de Ingeniería, Estela Drake, lo importante es mantener a una comunidad activa, protegida e informada con iniciativas ya implementadas por la UBB como vacunatorio contra la influenza, jornadas de meditación o yoga, exposiciones y charlas virtuales, que contribuyen a una salud emocional de funcionarios académicos, administrativos y estudiantes.

Entre las medidas que la Facultad está desarrollado destaca el envío semanal de un newsletter con sugerencias concretas para afrontar de la mejor forma posible la cuarentena en casa, ya sea en lo personal o en el manejo del entorno con los niños o los adultos mayores. Asimismo, se aporta con el envío de lecturas que ayudan a centrarse y la reflexión, como forma de lograr una mirada resiliente y propositiva de estos tiempos.

Estela Drake enfatiza que ante un nuevo escenario lo más sano es darse el tiempo de conocer el terreno, para después -con más claridad- poder accionar. En ese sentido, explica que “es acertado que la Universidad instruya una suerte de marcha blanca con los alumnos nuevos, para generar conocimiento y familiaridad con las metodologías y, una vez que ganen práctica, se puede avanzar con mayor fuerza y generar demandas más exigentes. También es relevante ajustar los objetivos. Esta es una situación novedosa y crítica, así que no podemos aspirar a las metas de situaciones corrientes. La exigencia y autoexigencia, sólo generan más desajustes. Es necesario relajarnos un poco, mirar con tranquilidad y aprender de este tiempo, después, superado el quiebre, veremos cómo pagar deudas, nivelar las carencias. Por ahora, ni siquiera tenemos claro, cuando será ese después”, afirma.

En este proceso, la profesional considera necesario el informarse por los conductos oficiales y medios de comunicación sobre la evolución del Covid-19, sin embargo, advierte que la sobreinformación no es buena para la salud emocional de las personas. “La televisión se ha vuelto tóxica, da vueltas en lo mismo, todo es queja y críticas. Tiende a presentar la información de manera sensacionalista, enfatizando mucho los aspectos negativos, alarmistas o antagónicos de las situaciones. Y dado que nuestro cerebro frente al miedo activa las alertas, guarda más detalles y con mayor intensidad en los estados ansiosos que en los positivos, así que ´nos comemos´ un montón de negatividad. Es emocionalmente desgastador y como las emociones son virales… dos horas de tv y estaremos irritables y angustiados”, asevera.

Similar situación ocurre con las redes sociales. “Se difunde la información sin verificarla, siendo un foco de estrés y de noticias falsas que nos alteran de forma innecesaria”.

Lo relevante, sostiene, es que en 30 minutos una persona puede estar al tanto de lo que necesita saber. En lo posible informarse por poco tiempo y por medios que no den tanta fuerza a la imagen o al conflicto. Y si queda tiempo libre y puede, la psicóloga recomienda salir a caminar o desde casa, cantar, leer, bailar, dibujar, pintar, meditar. “Cuando todo es torbellino afuera, nos restaura un poco de tranquilidad interior”, precisa.

 




Académicos UBB participan en estudio sobre la evolución del Covid-19

Académicos de las universidades del Bío-Bío y de Los Lagos en conjunto con la empresa Hibring Ingeniería están realizando análisis de los datos sobre la evolución del Covid-19 en las regiones y el país con el fin de entregar información detallada y simplificada a entidades de salud y la ciudadanía para enfrentar adecuadamente la crisis sanitaria producida por el coronavirus.

“Nuestra contribución consiste en comprender los datos, identificar con antelación los brotes descontrolados y así poder dar aviso a las autoridades pertinentes de manera que puedan tomar las medidas sanitarias correspondientes y que este problema no colapse los sistemas sanitarios de la región y del país”, explicó el Dr© Joaquín Fernández, miembro del equipo de profesionales que lleva adelante la iniciativa y académico del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Facultad de Ingeniería de nuestra casa de estudios.

Joaquín Fernández aseveró que el equipo interdisciplinario está enfocado en recopilar la información, desagregándola y mostrándola de forma parcializada, de manera de generar análisis fáciles de comprender y además desarrollar proyecciones que permitan mejorar la toma de decisiones en los espacios regionales y comunales.

Asimismo, afirmó que se estudian diferentes modelos matemáticos y métodos numéricos para identificar herramientas que puedan ser aplicadas para comprender mejor la evolución de la enfermedad, determinando distintos parámetros y su evolución en el tiempo, de manera de evaluar cómo afectan las medidas sanitarias o de otra índole en la evolución de la pandemia y en una etapa final poder identificar métodos que permitan estimar la evolución de virus a futuro suponiendo distintas condiciones.

El académico señaló que este tipo de estudio analiza de forma académica los hechos de contingencia nacional y mundial que afectan directamente a la ciudadanía y generan un aporte particular a la comunidad, permitiendo una conexión entre la investigación y la sociedad.

Destacó también que “la responsabilidad social es una parte fundamental de los valores de la Universidad del Bío-Bío y como miembros de esta institución nos vemos comprometido a entregar nuestros conocimientos y habilidades lo mejor posible para comprender y superar esta emergencia. Afortunadamente, hemos visto este espíritu reflejado tanto en otras instituciones académicas como en el ámbito privado, lo que ha permitido aunar esfuerzos y generar esta colaboración con el fin de generar un aporte a la sociedad con nuestros conocimientos”, concluyó.

El equipo interdisciplinario está integrado por los académicos Dr. Felipe Lepe, del Departamento de Matemática de la Facultad de Ciencias; Dr© Joaquín Fernández, del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Facultad de Ingeniería, y Juan Antonio Olivos, estudiante de quinto año de la carrera de Ingeniería Civil Mecánica de nuestra Universidad; además de la colaboración del Dr. Gonzalo Rivera, del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Los Lagos y el Dr. Camilo Mejías, CEO de Hibring Ingeniería y profesionales de la empresa.

 

 




Estudio de la Face muestra pesimismo en ñublensinos al proyectar situación económica local

Fotografía: John Durán.

Una baja en el ingreso de su hogar en los últimos doce meses, pesimismo al proyectar que la situación económica empeorará y el temor a perder el empleo fueron algunos de los resultados que arrojó el estudio El pulso de la economía de la región de Ñuble que realizó la Facultad de Ciencias Empresariales (Face) de la Universidad del Bío-Bío, con la finalidad de conocer la apreciación de la ciudadanía en distintas temáticas.

La novena versión del estudio se realizó con la colaboración del Núcleo de Investigación en Data Analytics de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y el apoyo de la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble (Corñuble).

La encuesta se aplicó por primera vez en forma online mediante correo electrónico y difusión masiva por redes sociales, debido a la emergencia sanitaria por Covid-19. Entre el 13 y el 22 de abril fueron 313 personas, mayores de 18 años, de distintas comunas de Ñuble, quienes dieron a conocer sus apreciaciones respecto de temas como empleo, inversión, percepción de la economía a nivel regional y nacional y situación ante la emergencia sanitaria.

El equipo que realizó el estudio estuvo integrado por el decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña Hermosilla; el académico del Departamento de Gestión Empresarial de la Face, Álvaro Acuña Homazábal; la profesional de la Unidad de Formación Integral de la UBB, Marisela Fonseca Fuentes; y el académico Hanns de la Fuentes Mella, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

El decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña, destacó la importancia de “generar información regional y relevar el papel de la universidad por su generación de conocimiento. Esto se refleja, por ejemplo, al preguntar cuáles son problemas más importantes de país y su diferencia con los problemas de la Región, siendo respuestas significativamente distintas. Con esto se puede concluir que los problemas de Santiago no son los mismos que los de las regiones, por lo que se requiere fortalecer las instituciones regionales”.

La muestra estuvo compuesta mayoritariamente por mujeres (56,5%) y bastante diversificada en cuanto a edad, sin embargo, se contó con baja participación de personas mayores de 61 años, siendo el 76,4% habitantes de la ciudad de Chillán y un 23,6% con residencia en otras comunas.

Entre los problemas más importantes a nivel país, los habitantes de la región de Ñuble destacaron el sistema de salud (35,1%), el sistema de educación (32,6%) y las pensiones de jubilación bajas (26,5%), a su vez, revisando las problemáticas regionales se destacan la falta de empleo (33,2%), los bajos sueldos (25,9%) y la conectividad digital (12,5%).

Asimismo, un 53% de la muestra indicó que el ingreso de su hogar en los últimos doce meses ha bajado y se manifiestan pesimistas al proyectar que seguirá bajando (46,6%). También se identifica cierto grado de temor a perder su empleo (74,4%), pese a que un 48,2% indica que se ha implementado el teletrabajo.

La profesional de la Unidad de Formación Integral de la UBB, Marisela Fonseca Fuentes, quien estuvo a cargo de la parte metodológica, aseveró que “si bien la muestra fue más pequeña que en versiones anteriores, nos permitió generar un acercamiento hacia la realidad que se vive en la Región, donde además de la ercepción económica, se identificó una inestabilidad emocional en las personas dado que un alto porcentaje manifestó que ha sentido miedo, rabia, angustia, optimismo, esperanza y tristeza durante el periodo de la cuarentena”, precisó.

 

 

 

 

 

 

 

 




Equipo de Bienestar Estudiantil contribuye al desarrollo de los jóvenes UBB

Generar espacios y redes de apoyo a los estudiantes para enfrentar los factores de riesgo sociales y económicos producidos por la emergencia sanitaria a raíz del Covid-19, a través de herramientas de orientación y beneficios, es la labor que están realizando los profesionales de los departamentos de Bienestar Estudiantil en las sedes Chillán y Concepción de nuestra Universidad.

La respuesta ante la emergencia ha sido coordinada con diversas autoridades y unidades de la UBB para permitir la adecuada ayuda asistencial y bienestar integral de los jóvenes en este periodo que deben enfrentar su vida universitaria desde sus hogares, en modalidad virtual.

Desde ambas sedes el trabajo ha estado enfocado en dar continuidad a la gestión de beneficios en los cuales se cumple una función vital como son la renovación y/o postulación a los beneficios Junaeb (becas Presidente de la República, Indígena, Residencia Indígena, entre otras); la actualización de datos para cargar la tarjeta de alimentación BAES, la renovación de becas internas entre las que se encuentran las que abarcan temas de residencia, movilización, gastos universitarios o materiales de estudio; y la renovación o entrega de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE).

Asimismo, para un bienestar integral del estudiante la Universidad ha entregado beneficios de emergencia, ampliando la cobertura en la asignación de becas Hermanos y Rectoría para el pago de la cuota básica, gestionado préstamos y ayudas eventuales que permitan enfrentar dificultades socioeconómicas, de salud y de estudio. También se ha apoyado fuertemente el proceso de asignación de notebook y de chips para conectividad a internet, contactando telefónicamente a cada estudiante que ha reportado la necesidad de conectividad y que cumple requisitos socioeconómicos.

Un punto importante ha sido la atención de las necesidades emocionales y de salud mental de los estudiantes mediante una comunicación permanente con quienes presenten alguna dificultad a través de orientaciones psicológicas y sociales.

Así lo destaca la jefa del Departamento de Bienestar Estudiantil en la sede Chillán, Marcia Inostroza, al señalar que la Dirección de Desarrollo Estudiantil está haciendo un esfuerzo tremendo en digitalizar la atención de estudiantes, a través de redes sociales, contacto telefónico, correo electrónico, plataformas de videochat y transmisiones en vivo en Instagram, “con el fin de acercarnos a nuestros/as estudiantes y que sientan realmente que la Universidad, aunque ha postergado sus funciones presenciales, está cerca de ellos/as. Los y las profesionales de nuestro Departamento han sido claves en el desarrollo de esta nueva metodología de trabajo, demostrando su compromiso con la labor social y entregando su mejor esfuerzo para que este trabajo se lleve a cabo”.

Similar opinión sobre el proceso tiene el jefe del Departamento de Bienestar Estudiantil de la sede Concepción, Richar Rocha, quien enfatiza que el trabajo en equipo ha sido clave, “teniendo que enfrentarnos a situaciones con la capacidad de ser flexible y adaptarse a la contingencia, poniendo lo mejor de cada uno al servicio de quienes lo necesitan. Creo que esa voluntad de trabajo es la que permite salir adelante y superar las emergencias”.

Con respecto a la respuesta que ha tenido la comunidad estudiantil, Richar Rocha expresa que ésta ha sidorespetuosa y madura, poniendo énfasis en los factores humanos que se ven afectados ante situaciones como la que estamos viviendo. Han demostrado un nivel de conciencia y de preocupación por cada uno/a de sus compañeros y un nivel de solidaridad que, por ejemplo, se demuestra cuando hemos tomado contacto con alguno de ellos para evaluar la entrega de un beneficio y nos señalan que mejor lo cedamos a otros compañeros. De ahí la importancia de estar más juntos y de pensar acciones de manera conjunta. En este sentido resalto la buena comunicación que tenemos con la Federación de Estudiantes”.

Por su parte, Marcia Inostroza, valora que los/as estudiantes han demostrado una actitud solidaria, al preocuparse de sus compañeros/as que no tienen condiciones económicas para cursar las clases a distancia, manifestando su preocupación y haciendo gestiones, para que cada uno/a de ellos/as, puedan tener condiciones óptimas. Así también, los centros de estudiantes, representantes de nivel o tutores/as se comunican directamente con nosotros, en el caso que detecten otro tipo de necesidades entre sus compañeros/as en las que podamos intervenir, sobre todo, en tiempos de incertidumbre económica por las que atraviesan algunas familias.

Por último, Richar Rocha afirma que los desafíos hoy son fortalecer la comunicación con los estudiantes, responder oportunamente a sus requerimientos, gestionar de mejor forma cada uno de los procesos y entregar herramientas para que cada estudiante pueda acceder a sus estudios en condiciones dignas.




Dirección de Recursos Humanos implementa medidas para bienestar de funcionarios

Distintas medidas de prevención que permiten aportar al bienestar de los funcionarios/as de nuestra Universidad que se encuentran trabajando tanto en modalidad virtual como presencial ha implementado la Dirección de Recursos Humanos en las sedes Concepción y Chillán ante la emergencia sanitaria producida por el Covid-19.

El director de Recursos Humanos de la UBB, Juan José Valenzuela, explicó que se mantiene una constante comunicación con los funcionarios a través de correo institucional, así como con las jefaturas de las distintas unidades, quienes además son las encargadas de informar sobre las personas que deben acudir a la Universidad para mantener la continuidad de los servicios y así asegurar su bienestar, según lo establece el decreto N°1341 del año 2020, que imparte medidas de funcionamiento especial en nuestra Universidad, con motivo de alerta sanitaria por brote de coronavirus.

Asimismo, informó que en nuestra casa de estudios tres personas han sido diagnosticadas con Covid-19, dos en la sede Chillán y una en la sede Concepción y que se ha realizado un trabajo en conjunto con la Mutual de Seguridad para establecer y comunicar a la comunidad universitaria información relacionada con el coronavirus y los protocolos para la Prevención y Monitoreo del contagio y frente a los casos sospechosos Covid-19.

Actualmente las medidas de prevención son implementadas en todos los campus de la UBB para quienes tienen que acudir a realizar labores presenciales, para lo cual se han facilitado los salvoconductos y permisos de traslado ante la emergencia, y se han fiscalizado los accesos en porterías con un registro exhaustivo de todas las personas que ingresan a las distintas dependencias, a las cuales se les entregan elementos de protección personal como guantes y mascarillas reutilizables.

Con respecto a las personas que trabajan en modalidad virtual, Juan José Valenzuela aseveró que la Universidad ha dispuesto no solo del equipamiento para que puedan realizar sus funciones sino también de resguardar la salud en caso de existir un accidente laboral o enfermedad profesional. Al respecto precisó que la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) en su Ordinario N° 1160, del 18 de marzo de 2020, establece que para ello debe existir directa relación a causa o con ocasión del trabajo realizado.

“Por ejemplo, al sufrir una caída de la silla, mientras la persona está sentada trabajando en el computador desde su casa. En este caso, el procedimiento es que el funcionario/a avise a la brevedad a la jefatura directa y posteriormente a la Dirección de Recursos Humanos, para notificar inmediatamente de lo ocurrido a la Mutual de Seguridad, entidad que verificará si el accidente ocurrido corresponde a laboral o no, resolviendo posteriormente, de acuerdo a información levantada en domicilio del funcionario/a”, señaló.

Importante también ha sido la campaña de vacunación contra la Influenza para afiliados y sus cargas familiares, proceso que está desarrollándose en ambas sedes de la UBB, coordinado por el Departamento de Bienestar del Personal. En Concepción se administrarán 380 dosis mientras que en Chillán serán 235.

Cabe señalar que la Vicerrectoría de Asuntos Económicos está preparando el Plan de Retorno con la finalidad de minimizar los potenciales riesgos de contagio de la comunidad universitaria al momento de que se produzca tal reintegro.

Sanitización

En la sede Chillán se ha realizado el sanitizado completo de edificios donde realizaron sus actividades los profesionales que contrajeron el virus. Esto es, los edificios de la Escuela de Diseño Gráfico, Aula Magna y casa central del campus Fernando May. También como medida preventiva y según protocolo de actuación frente a casos sospechosos Covid-19, se realizó sanitización completa del edificio de Laboratorios Centrales del campus Fernando May, producto que un funcionario estuvo en contacto directo con un familiar diagnosticado con Covid-19.

En la sede Concepción, en tanto, se están programando visitas en terreno de empresas contratistas y mantención y servicios para evaluar los lugares y la forma de aplicar los sanitizantes.

Igualmente, en ambas sedes se ha llevado a cabo la capacitación a las unidades de prevención de riesgos en el protocolo de limpieza y desinfección de ambientes en lugares de trabajo al personal y así disminuir el riesgo de contagio de Covid-19.




Académico UBB se refiere a la realidad de las familias con la educación virtual

La suspensión de las clases presenciales en todos los establecimientos educacionales fue una de las primeras medidas adoptadas en el país para prevenir el coronavirus, lo que implica un trabajo colaborativo entre profesores y padres de los escolares al inicio del semestre académico en modalidad virtual.

La realidad de las familias chilenas se torna compleja, ante los cuidados necesarios para prevenir el virus se suma la educación a distancia de niños y niñas. El director de la Escuela de Pedagogía en Educación General Básica de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío, Héctor Torres Cuevas, subraya que con el estallido social de octubre y este nuevo escenario en cuarentena por el coronavirus deja en evidencia “la precariedad estructural del sistema escolar nacional, caracterizado por sus altos niveles de desigualdad y segregación social, económica y étnica, a lo que se añade una marcada orientación a la obtención de resultados estandarizados”.

Ante esta situación, el académico enfatiza que para los estudiantes de educación básica es fundamental la creación de una rutina de trabajo, que pueda considerar el desarrollo de textos escritos a través de la creación de relatos (historias, diarios de vida, cuentos, poemas, comic), establecer tiempos de lectura apoyado en los textos escolares del Ministerio de Educación o textos creados por los propios niños, realizar la resolución de problemas en matemática o guiar el desarrollo de actividad física. Lo importante -expresa- es que las prácticas que se realicen no frustren o estresen a niñas y niños. “Hay que buscar dentro de las posibilidades que existan procesos orientados a valorar el estar reunidos como familia y que incentiven la creatividad en los hijos, lo que no es fácil si entendemos los elementos de contexto de la sociedad, puesto que las familias sin acceso a educación virtual, son en general las que viven en territorios donde el Estado se encuentra ausente o existen tensiones económicas y sociales que las impactan diariamente”.

En el caso de aquellos hogares sin acceso a la educación virtual, Héctor Torres señala que es necesario que los padres organicen actividades que permitan a sus hijos e hijas aprender en razón de lo que se tiene disponible. Por ejemplo, si en la familia se ha retomado la costumbre de hacer pan, por la imposibilidad de comprarlo, son instancias donde se podría involucrar la participación de los niños, ya sea para escribir la receta, calcular medidas o preparar el pan. Las actividades propias de un hogar pueden transformarse en un recurso de aprendizaje. Además, se pueden incorporar nuevas prácticas como el reciclaje, convertir residuos del hogar en nuevos objetos, alentar la creación artística, entre otras actividades.

Considerando el contexto de cuarentena y encierro -explica el académico- las conductas que pueden mostrar un problema de aprendizaje o llevar a que se generen son variadas. “Algo evidente puede ser el desinterés de los hijos por cumplir una rutina de trabajo en la semana, lo que probablemente reproduzca lo que sucede con ese niño o niña en el aula de clases, lo que para muchos padres es algo desconocido o que han negado. Otros tipos de conductas que requieren la atención de los padres por afectar el aprendizaje de sus hijos pueden ser los cambios de humor, problemas para dormir, pérdida del apetito, ansiedad, irritabilidad o conflictos con la autoridad de los adultos”. asevera.

También manifiesta que en los hogares se puede ayudar a niños y niñas a liberar tensión y al mismo tiempo potenciar el aprendizaje mediante actividades que desarrollen la psicomotricidad, por ejemplo, saltar la cuerda, dar botes con una pelota, hacer equilibrio, caminar en puntillas, realizar ejercicios de relajación (técnicas de respiración, cantar, jugar a resistir la risa, masajes, dibujar, etc.), utilizar juegos de mesa como las cartas o ajedrez. “Todas estas son instancias que permiten el desarrollo de la concentración, el cálculo mental o la toma de decisiones. También, juegos como el bachillerato pueden generar un ambiente de diversión, pero al mismo tiempo incentivar la indagación en sus conocimientos para construir sus respuestas”, concluye.