La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Ñuble, Nataly de la Hoz Moraga, reconoció el trabajo desarrollado por el Museo Marta Colvin de la Universidad del Bío-Bío, destacando su contribución a la educación artística, la mediación cultural y la articulación entre cultura, educación y territorio. La distinción releva especialmente la labor de su coordinadora, Katerin Henríquez Millar, y de la encargada del Área de Educación y Mediación, Alison Silva Silva.
Acercar el patrimonio y las artes a las personas, generar experiencias de aprendizaje significativo y ampliar las oportunidades de participación cultural constituyen parte del trabajo que el Museo Marta Colvin de la Universidad del Bío-Bío ha venido fortaleciendo en la Región de Ñuble. Esta labor fue reconocida por la Secretaría Regional Ministerial de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Nataly de la Hoz Moraga, quien valoró el proceso sostenido desarrollado por el equipo del museo y su aporte al ecosistema regional de educación artística.
El reconocimiento adquiere especial significado para la Universidad del Bío-Bío, puesto que evidencia cómo un museo universitario puede trascender la conservación y exhibición patrimonial para convertirse en un espacio de encuentro, formación, creación y vinculación con las comunidades. Desde esta perspectiva, el legado de Marta Colvin constituye también un punto de partida para generar nuevas experiencias educativas capaces de relacionar arte, territorio, memoria e identidad.
La encargada del Museo Marta Colvin, Katerin Henríquez Millar, explicó que la creación de una unidad específica de Educación y Mediación respondió precisamente a la condición universitaria del museo y a su estrecho vínculo con la formación. A su juicio, el reconocimiento demuestra las posibilidades que surgen de una gestión institucional, territorial, local y situada, capaz de conectar iniciativas desarrolladas en Ñuble con espacios y redes de alcance nacional.
“Este reconocimiento demuestra que desde una gestión cultural situada en el territorio es posible generar experiencias educativas con impacto y conectar a Ñuble con redes e iniciativas nacionales. Incluso en contextos de recursos limitados, la creatividad, el trabajo colaborativo y una metodología consistente nos han permitido avanzar y abrir nuevas posibilidades para la educación artística regional”, destacó Henríquez.
Del museo como espacio de exhibición al museo como experiencia educativa
El Área de Educación y Mediación fue formalizada en 2025, aunque recoge un trabajo educativo desarrollado previamente por el Museo Marta Colvin. Su propósito es acercar el arte y la trayectoria de la destacada escultora a públicos diversos, utilizando la creación, la reflexión y distintas metodologías de educación artística para generar experiencias significativas. La propuesta comprende tanto el museo como la Casa May Colvin y el Parque de las Esculturas, conjunto reconocido como Monumento Histórico.
La encargada del Área de Educación y Mediación, Alison Silva Silva, señaló que esta perspectiva permite comprender el museo como un espacio activo, capaz de dialogar con distintos públicos y de incorporar nuevas miradas sobre el patrimonio.
“No solamente aprendemos del arte, sino que aprendemos a través del arte. La mediación nos permite utilizar la creación para conversar sobre nuestro territorio, nuestra identidad y también sobre problemáticas sociales y humanas. Buscamos que cada experiencia contribuya al pensamiento crítico y que las personas puedan establecer una relación propia y significativa con aquello que encuentran en el museo”, sostuvo.
Esta concepción ha permitido ampliar progresivamente los públicos vinculados al museo, desde niños y niñas de primera infancia hasta personas mayores, incorporando metodologías y estudios de público que permiten responder de manera más pertinente a sus características y necesidades.
Para Katerin Henríquez, el concepto de aprendizaje significativo sintetiza buena parte de esta labor: generar experiencias que conecten el arte con la historia y vivencias de las personas, de manera que el conocimiento pueda permanecer como memoria.
Desde Ñuble hacia redes nacionales
Uno de los hitos valorados por la Seremi corresponde a la participación de Alison Silva en el Diplomado “Educación Artística del Presente” OEI 2025, desarrollado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio junto a la Organización de Estados Iberoamericanos. De acuerdo con el reconocimiento enviado al rector de la UBB, Dr. Benito Umaña Hermosilla, su participación y aporte fueron determinantes para que Ñuble fuese priorizado para integrar el Laboratorio de Mediación Artística 2026.
La iniciativa busca fortalecer las prácticas de mediación artística mediante procesos de experimentación, acompañamiento y reflexión situada, promoviendo además el trabajo colaborativo entre organizaciones culturales y el diseño de experiencias dirigidas a niños, niñas y jóvenes.
Alison Silva explicó que la propuesta desarrollada desde el museo aborda especialmente las brechas de acceso cultural existentes en Ñuble, considerando factores como la ruralidad, las distancias territoriales y las posibilidades de aproximación de las comunidades a disciplinas como la escultura contemporánea. La profesional destacó que el Museo Marta Colvin es el único espacio cultural de la región beneficiado por esta instancia y que su trabajo se encuentra articulado con las orientaciones de las políticas públicas de educación.
Universidad, cultura y territorio
La proyección del área considera precisamente profundizar esa vocación territorial. Entre los desafíos se encuentra avanzar en una propuesta que permita acercar la escultura contemporánea a establecimientos educacionales, fortaleciendo alianzas con instituciones educativas y llegando particularmente a territorios rurales donde las oportunidades de acceso a programación y formación artística son menores.
Esta mirada abre también posibilidades para incorporar innovación social y tecnológica a la mediación. El trabajo desarrollado junto a otras unidades universitarias y la exploración de nuevos medios buscan ampliar el acceso sin reemplazar la relación humana que constituye el centro de la experiencia cultural. Las tecnologías emergentes son entendidas, en este sentido, como herramientas capaces de extender las posibilidades educativas y acercar el patrimonio a comunidades que difícilmente pueden acceder físicamente al museo.
La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio valoró igualmente el compromiso institucional de la Universidad del Bío-Bío con el desarrollo cultural y educativo de Ñuble y su participación en espacios de articulación como la Mesa Regional de Educación Artística. En su comunicación dirigida al Rector, el organismo expresó su interés por continuar profundizando esta colaboración para ampliar las oportunidades de acceso, participación y desarrollo mediante las artes y la cultura.












