Integrantes del máximo órgano colegiado de la Universidad del Bío-Bío recorrieron las obras que conforman el Polo de Salud Ñuble UBB, iniciativa que fortalece las capacidades regionales de formación, investigación y desarrollo en salud. La visita permitió constatar el avance de la Escuela de Medicina, el Centro de Simulación Clínica, la Escuela de Química y Farmacia y nuevas dependencias especializadas.
Una visión compartida de largo plazo, orientada a generar nuevas capacidades para la Región de Ñuble y el país, marcó la visita que integrantes del Consejo Superior de la Universidad del Bío-Bío realizaron a las obras del Polo de Salud Ñuble UBB, en el Campus Fernando May.
La delegación fue encabezada por la presidenta del Consejo Superior, Lorena Vera Arriagada, junto al rector Dr. Benito Umaña Hermosilla; los consejeros Juan Antonio Señor Ledesma, subrogante de la presidenta; la representante administrativa de la Universidad, Valeria Beratto Ulloa, y la secretaria del Consejo Superior, Romina Bazaes Muñoz.
Asimismo, participaron la prorrectora Dra. Angélica Caro Gutiérrez; el vicerrector de Asuntos Económicos, Dr. Mauricio Gutiérrez Urzúa; la directora de la Escuela de Química y Farmacia, Dra. Karem Henríquez Aedo; el director de Administración y Presupuesto, Moisés Iturra Iturra; y la coordinadora del Departamento de Proyectos de la sede Chillán, Patricia Soto Muñoz.
Una inversión que proyecta el desarrollo regional
La presidenta del Consejo Superior, Lorena Vera Arriagada, destacó la posibilidad de apreciar directamente la magnitud de las obras.
“Pudimos conocer las aulas, la Escuela de Química y Farmacia, la Escuela de Medicina, el Centro de Simulación Clínica y los laboratorios, y apreciar en terreno cómo se va materializando este gran proyecto. Ha sido una experiencia muy significativa, que nos hace sentir profundamente orgullosos de ser parte de la Universidad del Bío-Bío y también, en lo personal, de pertenecer a la Región de Ñuble”, expresó.
La presidenta relevó que el Polo de Salud representa una inversión con capacidad para generar beneficios sostenidos en el territorio, particularmente mediante la ampliación de oportunidades de formación para jóvenes de Ñuble y otras regiones, y la preparación de profesionales llamados a responder a las necesidades sanitarias presentes y futuras.
“Esta es una inversión que tendrá un impacto muy importante para toda la Región de Ñuble y también para el país. Está permitiendo que muchos jóvenes puedan estudiar aquí y, a futuro, contribuirá a contar con profesionales capaces de marcar una diferencia y aportar concretamente al bienestar y desarrollo de nuestros territorios”, sostuvo.
Asimismo, valoró el nivel de ejecución observado y el cumplimiento de la planificación institucional. “Vemos cómo una iniciativa estratégica va tomando forma y se convierte progresivamente en una realidad al servicio de Ñuble y del país”, afirmó.
Capacidades que permanecen en el territorio
El rector Dr. Benito Umaña Hermosilla enfatizó que el Polo de Salud constituye una iniciativa emblemática para la Universidad y una respuesta concreta a desafíos estructurales de Ñuble, al instalar en la región capacidades avanzadas de formación e investigación.
“Ha sido muy significativo contar con la presencia del Consejo Superior en una obra emblemática y estratégica para nuestra Universidad, pero también para la Región de Ñuble y para el país. Ñuble requiere infraestructura y capacidades de formación como las que estamos desarrollando a través del Polo de Salud”, señaló.
El rector destacó que una proporción importante de las y los estudiantes de Medicina y Química y Farmacia proviene de Ñuble, lo que confirma la pertinencia territorial de la decisión asumida por la Universidad.
“Lo que estamos construyendo no es solamente infraestructura para la formación de profesionales. Estamos generando capacidades para la investigación y para responder a los desafíos del territorio. En ese sentido, el Polo de Salud representa un antes y un después para el desarrollo de nuestra Universidad y también para la Región de Ñuble”, aseveró.
El Dr. Umaña Hermosilla agradeció especialmente el respaldo del Gobierno Regional de Ñuble, del gobernador regional, su equipo y el Consejo Regional, relevando una mirada estratégica que trasciende los ciclos de las distintas administraciones. “Esta es una obra de la Universidad, de Ñuble y, por la contribución que está llamada a realizar, también del país”, afirmó.
Avances concretos
La coordinadora del Departamento de Proyectos de la sede Chillán, Patricia Soto Muñoz, explicó que el recorrido comenzó por las obras modulares de la etapa 3, correspondientes al Laboratorio de Tecnología Farmacéutica para Química y Farmacia y la bodega de reactivos que atenderá los requerimientos de los laboratorios de la zona norte del Campus Fernando May. Ambas instalaciones presentan entre un 75% y 80% de avance.
Posteriormente, la delegación conoció la Escuela de Química y Farmacia, infraestructura de 1.340 metros cuadrados que se encuentra terminada y entregada, con sus observaciones subsanadas y en condiciones de iniciar su implementación durante los próximos meses.
El recorrido continuó por la Escuela de Medicina, que alcanza aproximadamente un 82% de ejecución, y concluyó en el Centro de Simulación Clínica, cuyo avance bordea el 78%.
“Tenemos un balance bastante positivo, con muy buenos indicadores para la Universidad y manteniendo los términos contractuales en la mayoría de los contratos y licitaciones desarrollados”, señaló Patricia Soto, quien destacó el trabajo articulado del Departamento de Proyectos, la Prorrectoría y las distintas unidades y equipos directivos involucrados.












