La Escuela de Química y Farmacia de la Universidad del Bío-Bío reunió a investigadores, profesionales y estudiantes en una jornada orientada a mostrar cómo el conocimiento científico puede proyectarse hacia soluciones concretas en salud, alimentación, medio ambiente y desarrollo tecnológico. La actividad se inserta en el proceso de consolidación de la carrera de Química y Farmacia y del Polo de Salud Ñuble UBB.
Fortalecer los vínculos entre ciencia, formación profesional, innovación y sociedad, comprendiendo que los desafíos contemporáneos requieren capacidades y conocimientos provenientes de distintos sectores, fue uno de los principales énfasis del 2° Simposio Ciencia-Empresa “Alianza Clave para el Progreso de la Humanidad”, organizado por la Escuela de Química y Farmacia de la Facultad de Ciencias de la Universidad del Bío-Bío.
La actividad, realizada en el Aula Magna del campus Fernando May, congregó a autoridades universitarias, académicos y académicas, profesionales químicos farmacéuticos de servicios públicos de salud y farmacias comunitarias, junto a estudiantes, en una jornada destinada a acercar a las nuevas generaciones a experiencias de investigación, innovación y transferencia de conocimiento.
Capacidades que permanecen en Ñuble
La prorrectora Dra. Angélica Caro Gutiérrez destacó que el simposio se realiza en un momento significativo para la consolidación de Química y Farmacia, carrera que transita por su cuarto año.
“Las obras del edificio de la Escuela ya están terminadas y avanzamos hacia su equipamiento. Pero no hablamos solamente de infraestructura. Estamos construyendo capacidades que permanecerán en Ñuble para formar profesionales, desarrollar investigación, generar conocimiento y establecer nuevas relaciones de colaboración con instituciones públicas y privadas”, expresó.
La autoridad señaló que la carrera fortalece la docencia en ciencias y salud, amplía las posibilidades de investigación interdisciplinaria y profundiza la vinculación con instituciones públicas, sanitarias, universidades y empresas. “Los grandes desafíos contemporáneos difícilmente pueden resolverse desde una sola disciplina, institución o sector. Necesitamos universidades capaces de investigar y formar, instituciones públicas conectadas con sus comunidades, empresas capaces de innovar y una sociedad que participe en la construcción de respuestas”, afirmó.
Ciencia con capacidad de generar soluciones
El decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Juan Bobenrieth Hochfarber, enfatizó que el progreso de la sociedad requiere una relación cada vez más estrecha entre ciencia, academia y empresa, basada en la colaboración y en la capacidad de compartir conocimientos, recursos y desafíos.
“La generación de conocimiento adquiere su verdadero sentido cuando es capaz de transformarse en soluciones concretas. Desde la investigación y la innovación hasta el desarrollo de nuevos medicamentos, tecnologías, procesos y productos, nuestras disciplinas contribuyen directamente a mejorar la calidad de vida y enfrentar algunos de los grandes desafíos de nuestro tiempo”, manifestó.
En tanto, la directora de la Escuela de Química y Farmacia, Dra. Karem Henríquez Aedo, relevó la responsabilidad que corresponde a la UBB en la formación de profesionales capaces no solamente de utilizar el conocimiento disponible, sino también de participar activamente en su generación.
“La ciencia no es un conjunto estático de verdades, sino un proceso dinámico de descubrimiento permanente. Es en este contexto donde la vinculación entre la ciencia, la innovación y los distintos sectores de la sociedad adquiere una enorme relevancia”, señaló.
La académica recordó que problemáticas como la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental, las enfermedades emergentes, la transformación digital y el acceso equitativo a la salud demandan respuestas construidas colaborativamente. En ese marco, explicó, el simposio busca constituirse en un espacio donde las experiencias inspiren nuevas preguntas y la curiosidad científica encuentre oportunidades para producir impacto social.
Del conocimiento científico a la innovación
El programa permitió conocer diversas trayectorias que ejemplifican ese tránsito entre investigación, innovación y aplicación. La Dra. Soledad Bollo Dragnic, académica de la Universidad de Chile, donde es Profesora Titular del Departamento de Química Farmacológica y Toxicológica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, abordó el desarrollo de biosensores para detectar biomarcadores clínicos y el recorrido desde la ciencia básica hasta una start up. Por su parte, la Dra. Claudia Ibacache, directora del Centro Micro Bioinnovación (CMBI) de la Universidad de Valparaíso, presentó soluciones basadas en microorganismos desde el enfoque One Health, sustentadas en una trayectoria que incluye el desarrollo de aplicaciones biotecnológicas para la acuicultura.
Asimismo, la química farmacéutica Clara Valenzuela, propietaria de Aqualab Spa, consultora y empresa chilena especializada en regulación cosmética, formulación de productos y cosmética natural profesional, compartió su experiencia en la industria cosmética y el desarrollo profesional; el Dr. Denis Fuentealba, profesor asociado de la Facultad de Química y de Farmacia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, presentó el camino seguido por un biofungicida fotoactivo desde el laboratorio hasta las pruebas de campo; y la Dra. Apolinaria García Cancino, Profesora Titular del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, expuso sobre el tránsito desde la investigación básica hacia la generación y comercialización de probióticos con diversas aplicaciones.
Precisamente, la Dra. Claudia Ibacache invitó a las y los estudiantes a explorar las múltiples posibilidades que ofrece Química y Farmacia y a desarrollar una actitud activa frente a su futuro profesional. “No quedarse solo con lo que nos entregan, sino ser un poco busquilla de las oportunidades. Hay puertas que no están abiertas, pero se pueden abrir”, expresó.
La investigadora enfatizó que la amplitud formativa de la carrera permite transitar por ámbitos como química, biología, farmacología, microbiología y otras áreas científicas, por lo que llamó a las nuevas generaciones a buscar aquello que realmente las motive y a perseverar incluso frente a las dificultades.
Ampliar los horizontes profesionales
La estudiante de cuarto año de Química y Farmacia, Valentina Chandía, valoró especialmente la posibilidad de conocer campos de desempeño que complementan la formación desarrollada en las aulas.
“Estos simposios y espacios de charlas son súper útiles para nosotros porque permiten conocer áreas que todavía no hemos visto completamente en clases. Nos abren muchos caminos y nos dan a conocer ámbitos que uno no termina de conocer como tal”, comentó.
La estudiante agregó que escuchar directamente a profesionales e investigadores permite aproximarse de manera concreta al futuro laboral, disminuir las incertidumbres propias del proceso formativo y reconocer las distintas posibilidades que ofrece la profesión.
De este modo, el 2° Simposio Ciencia-Empresa permitió vincular formación, investigación, innovación y experiencia profesional, proyectando ante las y los futuros químicos farmacéuticos un horizonte que trasciende el ejercicio de una profesión específica.
















