La incorporación de tecnología de frontera, el fortalecimiento de redes internacionales y la formación de capital humano avanzado son algunos de los principales resultados de la estadía académica que realizó el investigador de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Carlos Escudero Orozco, en el Instituto de Ciencias Médicas Básicas perteneciente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Oslo, Noruega. La experiencia permitirá instalar en el Laboratorio de Fisiología Vascular de la sede Chillán una plataforma tecnológica de alto nivel para estudiar la comunicación entre la placenta y el cerebro durante el desarrollo fetal.
El académico del Departamento de Ciencias Básicas Dr. Carlos Escudero, coordinador del Laboratorio de Fisiología Vascular UBB, fue invitado por el Centro de Excelencia en Tecnologías Híbridas (Centre of Excellence – Hybrid Technology Hub), perteneciente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Oslo, en el marco de un programa institucional nórdico orientado a promover la internacionalización y la colaboración con investigadores de distintos países.
Durante dos meses trabajó junto a la investigadora Dra. Ludivine Delon y otros especialistas integrantes del Centro de Excelencia en Tecnologías Híbridas dedicados al desarrollo de sistemas microfisiológicos para la investigación biomédica. Este es un centro de investigaciones de excelencia financiado por el gobierno noruego y es liderado por el Dr. Stefan Krauss, académico de la Universidad de Oslo y del Hospital Universitario de Oslo.
La estadía permitió establecer una colaboración científica en torno a una de las principales preguntas de investigación del Dr. Carlos Escudero: comprender cómo las señales liberadas por la placenta atraviesan la barrera hematoencefálica y llegan al cerebro del feto en desarrollo.
“Gracias al interés en esta línea de investigación se abrieron todas las posibilidades de utilizar el equipamiento disponible en este centro. Además, los investigadores se involucraron activamente en contribuir con el desarrollo de experimentos en torno a las desafiantes preguntas científicas que propusimos al equipo de trabajo, concretando una cantidad considerable de resultados que nos permitirán avanzar en la comprensión de cómo la placenta libera señales, cómo atraviesan la barrera hematoencefálica y de qué manera ocurre esta comunicación con el cerebro en desarrollo”, explicó el Dr. Escudero.
Tecnología para responder preguntas complejas
Uno de los principales objetivos de la invitación fue capacitarse en el uso de sistemas microfisiológicos avanzados, tecnología que permite recrear el funcionamiento de órganos humanos mediante dispositivos conocidos como “órganos en un chip”.
Estos microdispositivos integran distintos tipos de células humanas para reproducir parte de la complejidad de órganos como el hígado, el riñón o el cerebro, permitiendo estudiar la interacción entre tejidos en condiciones muy similares a las del organismo.
“Gracias a esta invitación pudimos entrenarnos durante dos meses en el uso de esta tecnología para traerla a Chile y utilizarla en nuestro laboratorio. Somos uno de los pocos grupos del país que actualmente trabaja con este tipo de plataformas para responder preguntas biológicas complejas”, señaló.
La tecnología fortalecerá el proyecto Fondecyt que lidera el investigador, cuyo propósito es comprender cómo la placenta envía señales al cerebro del niño durante su desarrollo y cómo estas influyen en su funcionamiento.
“La invitación surgió porque al centro le interesaba desarrollar modelos de comunicación entre distintos órganos. Nosotros aportamos nuestro bagaje investigativo y la pregunta científica, y trabajamos conjuntamente para diseñar este modelo. Obtuvimos resultados preliminares muy promisorios y ahora trasladaremos esa tecnología a nuestro laboratorio en Chillán», comentó.
Capacidades para la investigación UBB
La incorporación de esta plataforma permitirá fortalecer la investigación que desarrolla la Universidad del Bío-Bío y ampliar las oportunidades de formación para estudiantes de pre y postgrado.
“Nuestros estudiantes podrán trabajar con tecnología de punta y desarrollar competencias que hoy forman parte de la investigación biomédica más avanzada. Al mismo tiempo, esta colaboración abre posibilidades para generar publicaciones conjuntas, nuevas postulaciones a proyectos y atraer recursos que fortalezcan las capacidades científicas de la Universidad”, afirmó.
El investigador destacó que estos modelos representan un importante avance respecto de los sistemas experimentales tradicionales, ya que utilizan células humanas e incorporan la interacción entre distintos tejidos, reproduciendo con mayor fidelidad el funcionamiento de los órganos.
Asimismo, constituyen un aporte desde el punto de vista bioético al disminuir la necesidad de utilizar modelos animales en investigación, una preocupación creciente dentro de la comunidad científica internacional.
El Dr. Escudero agregó que estas tecnologías también forman parte de los avances que, en el futuro, podrían contribuir al desarrollo de órganos generados a partir de células del propio paciente para aplicaciones en medicina regenerativa.
Redes internacionales para generar nuevo conocimiento
Durante su permanencia en Noruega, el académico interactuó con diversos grupos de investigación de la Universidad de Oslo, logrando ampliar las redes de colaboración con especialistas en placenta, sistema nervioso, comunicación celular, entre otros, fortaleciendo futuras iniciativas de investigación conjunta.
“Trabajé con científicos de primer nivel internacional, pero también con personas de una enorme calidad humana. Desde el primer día fui recibido como un investigador que aportaba al desarrollo de sus proyectos y no solamente como alguien que iba a aprender. Esa colaboración mutua constituye una base muy sólida para seguir fortaleciendo los vínculos entre la Universidad del Bío-Bío y la Universidad de Oslo”, concluyó.



