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Publicado el 18 de agosto del 2026

Encuentros con jubilados y jubiladas UBB: Un espacio para conversar, recordar y reconocer las trayectorias

Por Mariana Gutiérrez Vera
Etiquetas: Rectoría, RRHH, VRAE
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Por Mariana Gutiérrez V. y Cristian Villa R.

El jueves 13 de agosto en Chillán y al día siguiente en Concepción, se llevaron a cabo sendos encuentros de reconocimiento a funcionarios y funcionarias que culminaron su vida laboral en la Universidad del Bío-Bío durante el primer semestre de 2026. La instancia, convocada por la Dirección de Recursos Humanos, tiene como propósito agradecer sus años de compromiso y aporte al desarrollo de la casa de estudios.

En la sede penquista, la cita fue encabezada por el rector Dr. Benito Umaña Hermosilla y el vicerrector de Asuntos Económicos, Dr. Mauricio Gutiérrez Urzúa. Contó además con la asistencia de directivas y representantes de la Dirección de Recursos Humanos y las jefaturas de las y los homenajeados: Victoria López García, de la Dirección General de Planificación y Estudios; Gloria Rodríguez Flores, de la Dirección de Desarrollo Estudiantil; Gilda Espinoza Valenzuela, del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental; y Rubén Orellana Liebbe y Carlos Catalán Herrera, ambos de la Contraloría Universitaria.

El rector destacó el significado de este espacio que -dijo- se ha transformado en una tradición universitaria y sirve para expresar el reconocimiento de la UBB a quienes contribuyeron por largo tiempo al desarrollo institucional, desde sus distintas labores y responsabilidades. Esta es una oportunidad para agradecer, conversar y recoger sus vivencias y reflexiones, aseveró.

El Dr. Umaña subrayó asimismo que el progreso de la Universidad es fruto de un esfuerzo colectivo y se construye con el aporte de las distintas generaciones de funcionarios, funcionarios y equipos directivos. Las personas pasan, pero la Universidad del Bío-Bío permanece y sigue creciendo, sentenció.

El vicerrector Gutiérrez relevó igualmente el vínculo que se forja a lo largo de los años entre las personas y la institución. La Universidad siempre tendrá sus puertas abiertas para ustedes. Han dejado su huella en la historia de nuestra casa de estudios y los vamos a extrañar, expresó.

Una historia que permanece

Los homenajeados y homenajeadas agradecieron la invitación y rememoraron tanto los momentos gratos como aquellos más complejos que marcaron sus trayectorias laborales.

Estoy muy contento, disfrutando de mi “jubileo”, comentó Rubén Orellana quien primero fue estudiante y luego se desempeñó en la UBB por más de 35 años. Agregó que, no obstante la alegría que experimenta en esta nueva etapa de vida, echa de menos la convivencia cotidiana con sus compañeros y compañeras de trabajo.

Recordó especialmente su último día laboral, cuando numerosos funcionarios y funcionarias llegaron hasta su oficina para despedirlo y, al término de la jornada, su familia acudió a buscarlo. “Fue un gesto muy simbólico”, reflexionó emocionado.

Advirtió sin embargo que sigue viniendo a la Universidad a practicar deporte, dando cuenta de que el término de la vida laboral no ha significado romper totalmente el vínculo con una institución que forma parte importante de su historia personal.

En tanto, Gilda Espinoza Valenzuela recordó los años en que trabajó por fomentar la inclusión dentro de la Universidad. Una tarea que, según explicó, asumió con profunda convicción y que le permitió encontrar un sentido a la enfermedad que la aqueja y que la obligó a retirarse antes de cumplir la edad de jubilación.

Reconoció que quizás fue muy vehemente y pudo parecer conflictiva, pero -afirmó- lo hizo pensando sobre todo en los estudiantes y siempre intentando relevar el aspecto humano. Las personas somos seres racionales, pero lo más importante es nuestra emocionalidad. No me arrepiento de lo que hice y espero haber sido un aporte para la inclusión, sentenció.

La académica compartió, además, que desde la pandemia se ha dedicado a la escritura y ya cuenta con varios libros publicados. A ello se suma una activa presencia en redes sociales, registrando cerca de 38 mil seguidores en Instagram.

Trayectorias que dejan huella

En la sede Chillán, la actividad también fue presidida por el rector Dr. Benito Umaña Hermosilla, oportunidad en que se homenajeó a la prorrectora Angélica Caro Gutiérrez, el exacadémico Alfonso Rodríguez Ríos, el funcionario Jorge Williams Muñoz y la directora de Bibliotecas Mónica Erazo Alcayala.

También participaron la directora de Recursos Humanos Mg. Marisela Fonseca Fuentes; la jefa del Departamento de Personal Ingrid Navarro Navarro, el director del Departamento de Ciencias de la Computación y Tecnología de la Información, Dr. Luis Gajardo Díaz y la profesional Nelly Parra Luna.

Jorge Williams Muñoz cierra un ciclo de 25 años en la Universidad, desempeñándose en la sección de Mantención y Servicios. Al recordar este período, destaca no solo la experiencia adquirida en el ejercicio de sus funciones, sino también las oportunidades de aprendizaje que la Universidad le brindó mediante talleres y capacitaciones, cuyos conocimientos pudo incorporar incluso a su vida cotidiana.

Valora especialmente que su trabajo le permitiera compatibilizar sus responsabilidades laborales con la vida familiar, dimensión que considera fundamental.

Durante estos años, Jorge Williams forjó amistades y relaciones de compañerismo que atesora especialmente. Asimismo, tuvo la oportunidad de capacitar a trabajadores jóvenes, compartiendo conocimientos y experiencias adquiridas durante su trayectoria. “Siempre traté de inculcar que los valores son lo principal. Podemos tener muchos estudios, pero la honestidad, la disciplina, el autodominio y el respeto son fundamentales. Siempre podemos mejorar como trabajadores y como personas”, afirmó.

Mónica Erazo Alcayala, directora del Sistema de Bibliotecas, culmina una trayectoria de 27 años, período que reconoce como una etapa profundamente significativa tanto para su desarrollo profesional como personal.

Al aproximarse al cierre de su vida laboral, expresa ante todo un sentimiento de gratitud hacia la Universidad, institución que, según destaca, le brindó oportunidades para crecer, asumir responsabilidades y desenvolverse en un ámbito estrechamente vinculado con sus intereses y convicciones. “Creo que he estado en el lugar exacto, porque aquí se encuentran muchas de las cosas que más quiero: los libros, la información y las personas. Los estudiantes, que van cambiando generación tras generación, son quienes han dado vida y sentido a este trabajo”, expresó.

Al completar esta etapa, Mónica Erazo valora también la posibilidad de haber aportado, desde su ámbito de desempeño, a una misión que trasciende las funciones propias de una biblioteca universitaria. “Me voy contenta de pensar que he podido aportar un granito de arena al desarrollo de esta región que tanto quiero”, sintetizó.

Mariana Gutiérrez Vera

Mariana Gutiérrez Vera, Periodista. mgutierr@ubiobio.cl