En seminario en el Congreso Nacional: Rector resaltó rol estratégico de las Universidades regionales

El rol que ejercen las universidades regionales como impulsoras y soporte estratégico del desarrollo armónico del país, destacó el rector Héctor Gaete Feres en su participación en el seminario Reforma de la educación superior, universidades y descentralización, convocado por la Agrupación de Universidades Regionales (AUR) y la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados. La autoridad universitaria – también integrante de la ex Comisión Asesora Presidencial para la Descentralización y el Desarrollo Regional- estuvo en el primero de los dos paneles que consideró el encuentro, con una exposición sobre Universidades, desarrollo regional y descentralización.

El seminario se llevó a cabo el martes 13 de junio, en la biblioteca del Congreso Nacional en Valparaíso, y fue inaugurado por los presidentes de la Cámara, diputado Fidel Espinoza, y de la AUR, rector Patricio Sanhueza. Entre los invitados figuraban autoridades de gobierno, parlamentarios y representantes del mundo académico. El programa contempló, además del panel en que intervino el rector Gaete Feres, el panel Reformas, descentralización y desarrollo regional: Rol de las universidades, para finalizar con un espacio de conclusiones y recomendaciones, con la ministra de Educación Adriana Delpiano y el rector de la Universidad de Valparaíso, Aldo Valle.

En su presentación, el rector de la UBB hizo hincapié en que la descentralización es pieza clave para el fortalecimiento de la competitividad y la superación de la pobreza y las desigualdades que aquejan a Chile. Indicó que aunque la Región Metropolitana concentra la población, el número de doctores, la productividad científica, la contribución al Producto Interno Bruto y la ejecución del gasto, las demás regiones tienen un alto potencial. En los territorios hay una importante capacidad instalada (instituciones, empresas, universidades), mano de obra, capital, conocimiento científico y tecnológico, diversidad climática, recursos naturales y riqueza de paisajes, puntualizó.

Agregó que para avanzar en desarrollo, es necesario construir un proyecto colectivo de país, a partir de la innovación, el emprendimiento y la competitividad, cuyas bases sean los distintos actores, la institucionalidad, con valores, reglas y organizaciones, y las regiones, con una visión de largo plazo y estrategias. En este marco, las universidades regionales cumplen un papel fundamental, más allá de su aporte a la movilidad social y la transformación hacia una economía basada en el conocimiento. Así como la industria y las empresas son agentes dinamizadores y a los gobiernos les corresponde conducir y articular, los centros de estudio -además de formadores, generadores de conocimiento y promotores de la cultura- actúan como impulsores de la innovación y espacios de convergencia. Las universidades incorporan la confianza social e incentivan la conversación y la búsqueda de nuevas soluciones, sostuvo.

La exposición del rector Gaete Feres fue comentada por los parlamentarios Antonio Horvath, presidente de la Comisión de Zonas Extremas del Senado, y Yasna Provoste, integrante de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, y el rector de la Universidad Técnica Federico Santa María, Darcy Fuenzalida. El panel fue moderado por el diputado Rodrigo González, presidente de la Comisión de Educación.

El seminario Reforma de la educación superior, universidades y descentralización tuvo como propósito generar una instancia de reflexión y debate sobre la relación entre los proyectos de reforma a la educación superior y de descentralización, actualmente en discusión en el Parlamento.  Para las universidades regionales miembros de la AUR -señalaba la convocatoria-, la propuesta de descentralizadora tendrá directo impacto en su quehacer, ya que implicará una transformación y estructuración político – administrativa del país. Asimismo resultará decisivo para las casas de estudio, el proceso de reforma de la educación superior, ámbito en el que se encuentran trabajando para enviar propuestas que superen la mirada centralista del proyecto

El seminario sirvió también de escenario a la entrega de la Medalla Hilario Hernández Gurruchaga, que la AUR confiere a personas o instituciones que destacan por su aporte al fortalecimiento de las universidades regionales, la descentralización y al desarrollo armónico del país.

En esta ocasión, la distinción fue entregada a Heinrich von Baer, presidente de la Fundación Chile descentralizado – desarrollado, en la categoría Académico; a Luis Guastavino, creador del Programa Universidades – Gobiernos Regionales, en la categoría Político social; y al programa Panorama 15, de la Fundación Vive Chile de VTR, en la categoría Periodismo, Comunicaciones, Arte y Cultura.

En las fotografía, el rector Héctor Gaete Feres durante su intervención y al momento de entregar la Medalla Hilario Hernández al académico Heinrich von Baer.

 




Académica UBB hermana a la Quintrala y el Calibán en Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos

“La Quintrala y el Calibán: la reivindicación de lo indígena, lo mestizo y la mujer en Hispanoamérica” se denominó la conferencia brindada por la académica del Departamento de Artes y Letras, Dra. Maritza Aburto Durán, en el marco del Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), realizado en la Pontificia Universidad Católica del Perú, en Lima.

La Dra. Maritza Aburto Durán realiza un análisis de las transformaciones narrativas que sufre la figura de doña Catalina de los Ríos y Lisperguer, la Quintrala, en la novela histórica chilena y en la nueva novela histórica chilena.

“Pude vislumbrar que en el último tiempo se han visto innovaciones, y me di cuenta que hay una nueva novela histórica que rompe con el canon tradicional porque incorpora la figura de la mujer, ya no como personaje secundario sino como protagonista. En la nueva novela histórica se incorporan miradas como el feminismo, algunas ideas provenientes desde las Ciencias Sociales como la “otredad”, entre otros conceptos.  También surgen otros personajes que no estaban presentes en la novela histórica como el indígena o el mestizo y ya no cargan las connotaciones negativas, sino que son personajes que tienen algo que decir”, describió la académica UBB.

La Dra. Aburto Durán explicó que al analizar diversas novelas del canon tradicional chileno, la Quintrala es signada con el símbolo de la barbarie. Esta situación tendría su origen en la obra de Benjamín Vicuña Mackenna, quien en su publicación “Los Lisperguer y La Quintrala (Doña Catalina de los Ríos) Episodio Histórico Social” realizada a fines del siglo XIX, brinda una mirada de la Quintrala como la representación simbólica del oscurantismo colonial español en América, y específicamente en Chile. Ella representaría la barbarie, lo salvaje y la corrupción derivada del mestizaje de la sangre europea e indígena.

La académica explicó que Vicuña Mackenna toma como modelo la figura del intelectual argentino Domingo Faustino Sarmiento quien expone su tesis en “Civilización y Barabarie”. El trasandino identifica la figura de Facundo Quiroga como sinónimo de la barbarie y de la población alejada de los conceptos de civilización y pensamiento racional.

Vicuña Mackenna, entonces, encuentra en la Quintrala al personaje a través del cual puede representar el periodo colonial español en Chile, que en ese entonces era mirado como una época oscura y decadente. Es una imagen negativa que permeará a varias generaciones de investigadores y escritores, según logra constatar la Dra. Aburto.

En obras posteriores como “La belleza del demonio, la Quintrala” (1914) de Antonio Bórquez Solar, Catalina de los Ríos es retratada como una mujer endemoniada, poseída por dos formas demoníacas, la lujuria y la ferocidad. En tanto, en la novela “La Quintrala” (1932) de Magdalena Petit, a la idea de barbárica, se adiciona la configuración de la Quintrala como bruja.

Recién en la novela “Maldita yo entre las mujeres” de Mercedes Valdivieso, se advierte un cambio en la mirada. “En esta última obra aparece Catalina de los Ríos, ya no la Quintrala, que viene a reivindicarse como mujer y junto con hacerlo con ella misma, lo hace con la historia de todas las mujeres, frente a la infamia que el mito y el documento de Vicuña Mackenna, teñido de un discurso patriarcal, han construido en su contra: una fábula de sangre, fanatismo, monstruosidad y lascivia”, aseveró la Dra. Aburto Durán.

Mercedes Valdivieso rompe con el canon tradicional y aporta una perspectiva diferente donde se reivindica el mestizaje y la identidad de lo latinoamericano. “Catalina de los Ríos también se reivindica como mestiza y, al hacerlo, habla de cuestiones que nos hermanan a todos los latinoamericanos: coloniaje, mestizaje y bastardaje, condiciones signadas negativamente por el poder, ahora asumidas como rasgos identitarios en su historia, hermanándose de paso con el Calibán. Así, esta versión de Catalina de los Ríos, que nos ofrece Mercedes Valdivieso, reivindica también a los indígenas, a los hijos mestizos de esta tierra, a los criollos autóctonos, en palabras de Martí y al Calibán, en palabras de Fernández Retamar, constituyendo el texto, un convincente alegato de reconocimiento al otro: mujer, indígena, mestizo y bastardo de este continente”, ilustró la Dra. Maritza Aburto.

El texto de Mercedes Valdivieso permite una resemantización de la imagen de la Quintrala como una mujer más humana, con sus virtudes y debilidades. “Es un texto que se construye en primera persona, y en esta novela la Quintrala saca la voz para defenderse de este mito y hace una suerte de contrapunto con el discurso del “dicen”, del “mito”, con su voz. Ella cuenta su vida y habla de cuestiones que son comunes para todos los latinoamericanos. Ella habla del bastardaje, de lo que somos los chilenos como hijos nacidos de relaciones entre españoles e indígenas, que eran relaciones no formales, hijos sin padre donde la madre cumple un rol fundamental”, aseveró.

En la novela “Maldita yo entre las mujeres”, la Quintrala no logra identificarse con el modelo de la virgen María, que es el propuesto como ideal en la sociedad chilena colonial e incluso durante todo el siglo XIX y XX, y se identifica más bien con las mujeres indígenas de su familia, pues Catalina de los Ríos y Lisperguer es bisnieta de la Cacica Elvira de Talagante, nieta del Inca Tala Canta Ilabe, amante del alemán Bartolomé Blumenthal.

“La Quintrala, en la novela, se identifica con su madre, porque la visualiza vestida a la usanza mapuche, y en ese sentido ella valora lo mestizo. En su reflexión, ella hace un proceso de reconocer quién es y así reconoce su condición. Las mujeres de la familia de Catalina de los Ríos escapaban a los moldes tradicionales”, describió la investigadora.

La Dra. Aburto Durán asimila y hermana a la Quintrala con la figura del Calibán, que en el pensamiento latinoamericano “es aquél príncipe que vivía tranquilamente en sus tierras hasta que llega el europeo, se las quita y lo esclaviza. El escritor cubano Fernández Retamar realiza un análisis de la figura del Calibán y plantea que representa al hombre de estas tierras, porque un día llegó el europeo, le quitó las tierras y lo esclavizó. Otros miran la figura del Calibán desde una perspectiva marxista como el pueblo oprimido y explotado”, describió la académica.

“Establezco una semejanza entre la Quintrala y el Calibán, los hermano como símbolos representativos de lo latinoamericano”, aseveró la Dra. Aburto Durán.




Universidad ingresa al mundo de acceso automático Wi-Fi gracias a Eduroam

Para una conexión eficiente, tanto para los visitantes como para nuestra comunidad de paso por otras instituciones, la Universidad del Bío-Bío ya es parte de Eduroam (Education Roaming – Itinerancia Educativa), un servicio de acceso Wi-Fi mundial y automático que fue desarrollado para la comunidad internacional de investigación y educación.

Este servicio se encuentra ya en más de cinco instituciones de educación superior del país, y otras del ámbito privado, no obstante, su amplia utilización está radicada en Europa y Estados Unidos, como se observa en el mapa de Eduroam.

En términos prácticos, cada usuario (funcionario o alumno) de una institución deberá configurar sus dispositivos móviles y así cuando se traslade entre nuestras sedes, visite otra casa de estudios u organización adscrita al servicio, no será necesario solicitar clave Wi-Fi, ya que Eduroam lo reconocerá como usuario de forma automática.

El jefe del Departamento de Servicios Computacionales, Marcelo Espinosa, explicó el por qué desplegar Eduroam en la UBB, “Eduroam es un servicio muy atractivo para nuestros investigadores, académicos y alumnos que se desplazan fuera de nuestra institución, dado que les brinda la facilidad de conectarse a Internet de manera rápida y sencilla. Otro aspecto importante, es que también se simplifica el acceso a Internet para los usuarios que nos visiten, no importando del país que vengan, ellos se conectan a nuestra red Wi-Fi Eduroam, ya que el servicio es recíproco”.

Actualmente la UBB sede Concepción está el proceso piloto, pero en menos de un mes se prevé una aplicación total sumando a la sede Chillán. “Esto será el inicio de la movilidad global con acceso desde una cuenta única, la del correo electrónico. Si bien Eduroam nace el 2003 en Europa, al 2016 ya habían más de 76 países que han integrado este servicio. En Chile, por medio de Reuna, operador oficial, se pone en marcha en el 2013 y ha significado un gran salto técnico, por lo que es importante que nuestra institución se sume”, comentó Natanael Guerrero, jefe de Servicios Tecnológicos de Chillán.

Entre los beneficios para los usuarios está la movilidad global (acceso en más de 10 mil instituciones de todo el mundo), cuenta única de acceso (en nuestro caso con usuario y clave institucional UBB), facilidad de conectar (registro simple y en pocos pasos), servicio multiplataforma (disponible para distintos dispositivos).

La directora de Informática, Alejandra Segura, comentó que en modo de campaña se distribuirán afiches y sticker, además de la información disponible en la página que permite configurar la red en los distintos dispositivos y ayuden al usuario ante cualquier duda.




Estudio DESIGUALES del PNUD revela seis nudos de reproducción y cambio de la desigualdad en Chile

La desigualdad es parte de la historia de Chile y uno de sus principales desafíos a la hora de pensar su futuro. El presente volumen entrega un panorama comprensivo y actualizado sobre la desigualdad socioeconómica en Chile, incluyendo una revisión histórica desde los tiempos de la Conquista hasta los actuales. Se ofrece además un análisis de los mecanismos que la reproducen y de las transformaciones que estos mecanismos han experimentado en las últimas décadas: una estructura productiva con salarios muy bajos y alta rotación del empleo; fuerte concentración de los ingresos y la propiedad; insuficiente aporte de los impuestos, las transferencias y la seguridad social para moderar la desigualdad; un sistema educativo que aspira a igualar oportunidades, pero no lo logra; normas culturales que justifican o rechazan arreglos inequitativos y sobrerrepresentación de los grupos de mayores ingresos en los espacios políticos.

DESIGUALES. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile es el título del libro que este miércoles 14 de junio lanzará, en la Biblioteca Nacional, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Fruto de dos años de investigación, el texto ofrece una base sólida a partir de la cual discutir e imaginar un país con mayores grados de igualdad. El libro se funda en el convencimiento que la desigualdad socioeconómica es un problema social que seguirá siendo parte de las discusiones respecto del desarrollo del país en los años por venir, pues sus mecanismos de reproducción tienen raíces profundas en la historia de Chile.

El libro reconoce que en Chile se han visto avances en numerosos ámbitos durante las últimas décadas. La reducción de la pobreza, el mayor acceso a la educación superior y la consolidación democrática han permitido a la sociedad chilena mirarse con otros ojos: el creciente bienestar material es explicado por las personas a partir de historias de esfuerzo personal que habrían permitido dejar atrás un Chile más precario.

La contracara de esta mirada es la percepción de inseguridad, la incapacidad de asegurar lo conseguido. Las bajas pensiones, el futuro laboral incierto pese a los títulos obtenidos, la posibilidad siempre presente del desempleo, los tratamientos médicos que no se pueden costear, configuran amenazas que el mérito personal no alcanza a sortear, y que empuja demandas por mayor seguridad. La percepción de injusticia asociada al hecho de que quienes puedan pagar más tengan acceso a mejores servicios sociales ha aumentado considerablemente durante los últimos 15 años: de 52% a 64% en el caso de la educación, y de 52% a 68% en el caso de la salud.

Consistentemente, los datos muestran que las desigualdades que más molestan a los chilenos son aquellas asociadas al acceso a salud y educación, y al trato que reciben las personas. Respecto a esto último, un 41% de la población encuestada reportó haber sufrido una o más formas de malos tratos en el último año. Estas personas atribuyen estas situaciones a dos razones principales: clasismo y machismo.

Frente a este escenario, el PNUD propone concentrar el debate respecto de la desigualdad en el país en seis “nudos” que explican su reproducción y donde es posible imaginar cambios.

Primero, una estructura productiva que genera circuitos diferenciados de productividad: un conjunto reducido de grandes empresas que ofrecen buenas remuneraciones y estabilidad laboral, y un gran número de pequeñas y medianas empresas de menor productividad que no logran asegurar ni estabilidad ni calidad del empleo.

Segundo, un sistema educativo que, si bien ha logrado integrar a una gran cantidad de jóvenes a la educación terciaria, por su estructura segmentada no logra generar suficiente igualdad de oportunidades que garantice la movilidad social intergeneracional.

Tercero, un Estado que ha mostrado avances en la implementación de políticas sociales pero sigue teniendo como desafío la provisión de mayores seguridades para los ciudadanos, especialmente en materia de garantías universales, transferencias y pensiones.

Cuarto, una alta concentración de la riqueza y el ingreso en un número reducido de grupos económicos. Este patrón de concentración genera reparticiones de los excedentes y patrones de inversión que reproducen la concentración y dificultan reducir la desigualdad.

Quinto, una alta elitización en la representación política: más del 70% de los ministros, casi 60% de los senadores y más del 40% de los diputados del período 1990-2016 asistió a colegios de elite, carreras y universidades de elite, o ambas. Esto provoca una distancia sentida por parte de la población respecto de sus representantes y líderes políticos, y alimenta la crítica al carácter privilegiado de las autoridades públicas.

Sexto, patrones culturales que justifican o critican la desigualdad existente. El volumen muestra cómo conviven valores meritocráticos a partir de los cuales se estigmatiza a la población más vulnerable – “aquellos que no se esfuerzan”, y a su vez se critica el abuso de contactos y privilegios de las clases más altas. El alto valor del mérito y la importancia de las credenciales educativas en el progreso individual se contrastan con la relativa menor importancia de un principio de solidaridad en el discurso público.

La Representante Residente del PNUD en Chile, Silvia Rucks, señala que la relevancia del libro “hay que entenderla dentro de los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible, los cuales el Estado de Chile se ha comprometido en trabajar en el marco de la Agenda 2030, donde la reducción de la desigualdad y la pobreza son elementos centrales de un desarrollo sostenible e inclusivo. Para lograrlo, el país debe abrir preguntas y discusiones difíciles pero indispensables, que tienen que ser abordadas por el conjunto de la sociedad. Este libro busca ser un aporte en este debate”.

Matías Cociña, uno de los investigadores principales del libro, comenta que “este material busca ser una base empírica a partir de la cual discutir sobre cómo disminuir la desigualdad en Chile. No se proponen en este sentido ni recetas mágicas ni soluciones fáciles, sino que se ofrecen elementos para entender cómo se crea, cómo se reproduce y qué consecuencias tiene la desigualdad socioeconómica en Chile, para desde ahí abrir una discusión mucho más desafiante: qué hacer al respecto. En este sentido, el libro va más allá de la contingencia actual, analiza la trayectoria del país desde sus orígenes para pensar el futuro que se nos viene”