CIISETS UBB conmemora cuarto aniversario relevando la intervención comunitaria crítica con enfoque de género

“Intervención comunitaria crítica con enfoque de género” se denominó la conferencia brindada por la académica de la Universidad de Atacama, Dra. Cory Duarte Hidalgo, en el marco del acto de celebración del cuarto aniversario del Centro de Intervención e Investigación de la Escuela de Trabajo Social (CIISETS), de la sede Chillán.

Al iniciar la ceremonia, realizada en el Salón Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla, el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Héctor Vargas Muñoz, comentó que el aniversario permite dar cuenta de un camino con múltiples instancias de acción y reflexión, así como de continuo aprendizaje sobre la intervención social.

“La conformación inicial de lo que pretendía ser un observatorio biestamental, era expresión de la motivación inicial de un grupo de estudiantes y académicos el año 2011, año de grandes reflexiones y movilizaciones en nuestro país. Desde el trabajo social crítico y comprometido con las transformaciones estructurales, no queríamos estar ausentes de ese proceso. Desde aquel año se fue estructurando lo que actualmente conocemos como CIISETS, allegando recursos y voluntades, logrando constituir  una plataforma estable no sólo para la intervención e investigación en trabajo social, sino también para nuestra propia y permanente formación y transformación”, expresó el académico.

Previo a la conferencia, el actual coordinador disciplinario del CIISETS, Trabajador Social UBB, Sady Leaman Hasbún, realizó una presentación donde dio cuenta de las áreas de trabajo del Centro, así como de su propósito y sentido.

Igualmente, Leaman Hasbún compartió su particular experiencia, primero como estudiante en práctica del CIISETS y luego como profesional. “Es muy interesante este crecimiento a nivel personal y profesional, porque uno también se va empoderando y creciendo por medio del estudio, con el afán de hacer un mejor trabajo social. Se ha desarrollado un trabajo que se ha ido consolidando en términos de metodología.  En los primeros dos años se trabajó con vecinos y vecinas de la Población Santa Rosa, así como con dirigentes vecinales, no obstante, ahora tenemos una amplitud mayor en términos del número de personas con quienes estamos trabajando”, comentó.

Sady Leaman destacó que el desarrollo del Centro se advierte en aspectos cualitativos y cuantitativos. En este sentido dio cuenta de innovaciones como la realización de publicaciones que permiten mostrar el trabajo desplegado, así como incorporar el arte como un vehículo por medio del cual las personas manifiesten su sentir.

“En Villa Las Almendras recurrimos a elementos como murales, trabajo de artesanía en alambre, diferentes técnicas artísticas, que hacen que la gente pueda expresar sus emociones, sus vivencias y experiencias de lo que significa para ellos pertenecer a la población Vicente Pérez, a la Población Santa Rosa o a Villa Las Almendras. Es un trabajo social situado que busca visualizar los conceptos propios que están en la comunidad. Esto fue un trabajo de investigación metodológica y técnica, y estimamos que el arte engancha mucho más a una comunidad”, comentó el profesional.

Intervención comunitaria crítica con enfoque de género

En su conferencia, la académica del Departamento de Trabajo Social de la Universidad de Atacama, Dra. Cory Duarte Hidalgo, precisó que la Intervención Comunitaria corresponde a uno de los niveles de intervención tradicionales del Trabajo Social como disciplina. En esta línea, aseveró que es necesario que dicha intervención sea crítica porque durante mucho tiempo se realizó obedeciendo a parámetros más bien tecnocráticos y asépticos respecto de cómo se gestan las relaciones con las comunidades.

“Proponemos que esta sea una intervención crítica, que vaya orientada a la emancipación de estas comunidades, a que estas comunidades tengan el protagonismo sobre sus propias vidas, sobre sus propios procesos y que vayan avanzando hacia el derecho a tener derechos, a una participación activa, a gestar elementos que permitan que tengan protagonismo sobre sus propios procesos comunitarios”, explicó.

Igualmente, adicionó que dichas intervenciones deben asumir el enfoque de género puesto que es necesario considerar las diferencias genéricas, pero también siendo muy respetuosos de todas las diversidades, sean estas de etnia, raza o culturas. El enfoque de género, según la académica, permite de este modo intervenciones más abiertas, respetuosas e integrales.

El enfoque de género, según expuso la Dra. Cory Duarte, va de la mano con las políticas afectivas, en cuanto permiten “afectar y afectarnos”. La política afectiva, entonces, se vincula con las relaciones que promueve el enfoque de género, más cercanas al cuidado de la vida, a los saberes populares, las tradiciones y lo comunitario.

“Esta política afectiva también hace referencia  al reconocernos en relación con “los otros”, con este otro u otra que tiene diferencias, tiene diversidades, pero que también es diferentemente igual, y que en este sentido, trabajar con esa otredad a mí también me permite reconocerme como un sujeto importante y reconocer al otro como un sujeto digno de toda consideración”, manifestó.

 

La Dra. Cory Duarte Hidalgo expresó que las intervenciones comunitarias críticas con enfoque de género, deben asumir además una perspectiva antipatriarcal, anticapitalista, decolonial y antirracista en el entendido que las sociedades actuales y más aún las comunidades, requieren de miradas amplias respetuosas con las diversidades. “Creo que efectivamente, hacer una intervención antirracista, antipatriarcal, decolonial y anticapitalista, da una riqueza política a las acciones que se hacen desde el Trabajo Social, buscando la emancipación”, argumentó.

Cuatro años de consolidación

La Coordinadora Académica del CIISETS, Carmen Gloria Jarpa Arriagada, destacó a su vez, que en estos cuatro años se ha conseguido una consolidación en términos del trabajo comunitario que se orienta desde el Centro hacia los sectores aledaños al Campus La Castilla, logrando armar y rearmar el tejido social del cual forman parte los vecinos y vecinas.

“Hemos contribuido a rescatar saberes populares, aspectos de la memoria, memoria que está en las personas y no en las cosas necesariamente. Hemos consolidado un equipo de trabajo con un proyecto de trabajo social que adhiere a lo ético, político, crítico. No podemos olvidar que cada vez que el trabajo social interviene en las comunidades, lo hace desde una perspectiva de transformación social y no de mantener el statu quo”, expresó.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Carmen Gloria Jarpa, recalcó que es muy importante tener en cuenta que dichas transformaciones deben seguir las velocidades y ritmos de las propias comunidades. Esa toma de conciencia y aprendizaje por parte de los profesionales y académicos, implica muchas veces flexibilizar metodologías y tiempos.

“En términos de desafío quisiéramos seguir contando con un profesional, que este año trabaja en el Centro durante media jornada. La perspectiva que tal vez haya otra estructura institucional que nos pueda albergar, también nos da algunas señales respecto de contar con recursos que nos permitan tener un centro inmerso en la comunidad o en las comunidades. Hoy en Trabajo Social se está revalorizando mucho el que los equipos se muevan a las comunidades, y eso significa sumergirse en la comunidad, estar ahí con ellos, vivir los colores, los sabores, los olores y a partir de ahí recomponer el tejido social que se ha ido perdiendo”, concluyó la académica Carmen Gloria Jarpa.