UBB dio a conocer avances de proyecto Adapto en encuentro internacional realizado en Cuba

La experiencia del trabajo realizado con comunidades locales y los avances en investigación dieron a conocer representantes de la Universidad del Bío-Bío en los talleres y seminario internacional realizado en Santa Clara, Cuba, en el marco del encuentro anual que reunió a miembros de los cinco países que se encuentran ejecutando el proyecto de Adaptación al cambio climático en asentamientos informales: análisis y fortalecimiento de iniciativas locales en Latinoamérica y el Caribe (Adapto).  

En Chile la iniciativa es realizada por nuestra Universidad con el financiamiento del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá (IDRC, por sus siglas en inglés) y el trabajo asociativo con el Laboratorio de Gobierno Local de la región del Biobío (Lab UBB), agentes de cambio de localidades como Valle Nonguén y Tomé, además de instituciones públicas y privadas.

La delegación UBB estuvo integrada por el decano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Roberto Burdiles; el coordinador del proyecto Adapto-Chile, Hernán Ascui; el director del Lab UBB, Javier León; la socióloga y agente de cambio de Nonguén, Katherine Inostroza; y la alumna de Arquitectura, Bernardita Cuadra.

Al realizar un balance sobre el año y medio de implementación de Adapto-Chile, los arquitectos Roberto Burdiles y Hernán Ascui valoraron el trabajo que se ha generado entre lo que llaman un “triángulo virtuoso” compuesto por el Estado, la comunidad y la academia. Esa asociatividad es la clave para llevar adelante microproyectos en las comunidades donde prevalece la pertinencia en el territorio y se busca identificar iniciativas locales y estrategias de adaptación al cambio climático que puedan instalarse como política pública.

Para Javier León la experiencia de la Universidad en proyectos de intervención regional ha facilitado conocer cómo funcionan las comunidades, cuáles son sus inquietudes e identificar estrategias de adaptación al cambio climático. “Las estrategias desde el punto de las comunidades son cosas muy concretas, por ejemplo, cómo protegerse ante las subidas del estero o cómo resolver los problemas de sequía, entonces hay acciones que se deben identificar, recuperar esas prácticas locales en el ámbito medioambiental y convertirlas en políticas públicas para que sean iniciativas de impacto. Esa es la innovación que buscamos”, subrayó

Por su parte,  Hernán Ascui destacó el rol que cumple la universidad a través del proyecto, lo que se evidencia, aseveró, en el sentimiento de gratitud que han manifestado los miembros de las comunidades  locales por la relación de confianza sostenible que se ha ido construyendo, donde la figura de la universidad es reconocida como un “puente” con los otros actores, con la responsabilidad de ser garante. “Surge desde ahí un espacio de trabajo donde tenemos una capacidad de recursos humanos y técnicos para poder aportar siempre en un escenario de aprendizaje mutuo entre todos los actores, donde todas las personas aprenden en una condición de reconocer el valor de todos, en una relación simétrica”, expresó.

El rol de las universidades en la innovación de los procesos de adaptación del hábitat al cambio climático fue el tema que abordó el seminario internacional en el que la UBB dio a conocer el contexto nacional. Para el decano Roberto Burdiles esta instancia permitió reflexionar sobre las distintas realidades de los países que integran Adapto, lo que calificó como “una de las riquezas del proyecto, pues la forma de relacionarse entre universidades, Estado y comunidad es distinta tanto para llegar a construir política pública como para acceder a recursos que impulsen las iniciativas.

Asimismo, los investigadores subrayaron que proyectos como este o sus antecesores como Taller de Barrios y otras iniciativas buscan potenciar este triángulo virtuoso y contribuir a un barrio universitario sostenible, que implica conectar el sentir de la universidad con su territorio.

Para ello, aseveraron, ha sido esencial no solo el trabajo académico sino el de los estudiantes de Arquitectura y Trabajo Social que han aprendido cómo éste puede llegar a tener un impacto en la vida de las personas y cómo el oficio empieza a tener una dimensión diferente al ensayar un lenguaje de entendimiento entre ambas disciplinas.

En la nueva etapa del proyecto Adapto la labor se ampliará a la región de Ñuble, tras la adjudicación de subsidios rurales que permitirán desarrollar 12 microproyectos en Quinchamalí.