Estudiante de Doctorado de la Universidad Autónoma de Baja California realizó pasantía académica en la UBB

El académico del Departamento de Ciencias Sociales y director del programa de Magíster en Historia de Occidente, Dr. Mauricio Rojas Gómez, recibió a la estudiante del Doctorado en Historia del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California, México, Lucía Rubio Mejía, a quien codirige en sus estudios de postgrado.

“Control social, administración de justicia y delincuencia” se denomina la investigación de tesis doctoral de la estudiante mexicana Lucía Rubio Mejía, quien realizó una estadía académica en la Universidad del Bío-Bío junto al Dr. Mauricio Rojas Gómez, codirector de su proyecto investigativo.

La doctoranda explicó que en su trabajo, cuyo asesor de tesis es el Dr. José Alfredo Gómez Estrada, se ha propuesto analizar la administración de justicia penal, la policía y la criminalidad entre los años 1900 y 1930, en lo que hoy corresponde al Estado de Baja California en México, pero que en el periodo referenciado se conocía como distrito norte.

La investigación pretende caracterizar cómo se desarrollan las categorías de análisis enunciadas en el título del trabajo en un contexto particular como son las localidades de Tijuana, Mexicali y Ensenada en la frontera norte mexicana, particularmente en la época de la prohibición de venta de bebidas alcohólicas o de Ley seca en EE.UU.

“La idea es ver cómo se desarrollan estas poblaciones con la dinámica que se da con el traslado de los negocios prohibidos en EE.UU. a México; el desarrollo del turismo en estos mismos lugares; la presencia de gran número de extranjeros provenientes de EE.UU. China y Japón; cómo contribuyeron a la dinámica social y económica, y cómo repercuten todos estos cambios en la administración de justicia penal, en la policía y en la criminalidad”, detalló la estudiante.

El Dr. Mauricio Rojas Gómez explicó que la estudiante Lucía Rubio Mejía, se aboca al estudio de los delitos, y de acuerdo a ellos busca desentrañar cómo eran las vidas, las trayectorias, o lo que en la disciplina histórica se denomina contenidos de conciencia, vale decir, cómo pensaban, cuáles eran sus valores, visiones de mundo, o las razones de porqué un sujeto hacía lo que hacía.

“El trabajo que hemos tenido es orientar en cuanto a precisar el objeto de estudio, es decir, establecer qué se va a estudiar y a quienes vamos a estudiar. Asimismo, se vislumbraron las metodologías y las fuentes adecuadas para estudiar a estos sujetos y acotar el campo de investigación. También se brindó una orientación respecto a cómo aproximarnos teóricamente al tema. Es decir, cuáles son los significados, las claves hermenéuticas para las cuales la historiografía ha estado trabajando en torno a estos termas; una especie de actualización teórico conceptual”, acotó el Dr. Rojas Gómez.

La doctoranda Lucía Rubio Mejía explicó que conoció de la tarea investigativa del Dr. Mauricio Rojas Gómez, tal como el proyecto FONDECYT “Delito y modernidad: Características del sentimiento de inseguridad en las ciudades de Santiago, Valparaíso y Concepción, 1920-1973”, y fue por esa razón que optó por contactarlo y solicitarle orientación académica.

“Debía buscar un contacto en una universidad extranjera que trabajara la misma línea de investigación de mi proyecto. Afortunadamente, hoy es posible acceder a mucha producción en investigación a través de Internet y así supe de las investigaciones del Dr. Mauricio Rojas. Ciertamente, seguiré en contacto con el Dr. Rojas Gómez a través de las ventajas que permite la tecnología”, reflexionó Lucía Rubio Mejía.




Coloquio UBB conmemoró los 500 años de la Reforma protestante

El programa de Magíster en Historia de Occidente junto a la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía, convocaron al encuentro académico que tuvo como objetivo recordar los 500 años de la Reforma protestante y apreciar las implicancias de dicha coyuntura para la historia de Occidente y del mundo en general. Los académicos Mg. Sergio Olivares Peña, Dr. Luis Rojas Donat y Dr. Mauricio Rojas Gómez, dialogaron respecto de la figura del fraile agustino Martín Lutero y el contexto social, religioso, cultural y político en que se desarrolló este proceso.

El Coloquio, realizado en el Salón Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla, fue moderado por el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Cristian Leal Pino, y reunió a académicos y estudiantes.

El académico Sergio Olivares Peña, Magíster en Historia Eclesiástica por la Universidad Andrews, EE.UU.; ex director general de la Universidad Adventista de Chile y Doctor Honoris Causa de la misma institución, comentó que Martín Lutero es una figura histórica que marca la historia universal, sin embargo, es necesario poner especial atención a todo el proceso histórico en que se vivió la Reforma, así como también a otras figuras relevantes de aquel tiempo.

Olivares Peña recordó que para entender a Lutero se debe considerar igualmente los acontecimientos de la Edad Media, las instituciones predominantes y que entraron en conflicto como la Iglesia y el Imperio que representaban intereses religiosos y seculares.

“Hay muchas fuerzas actuando. A nivel social hay clases emergentes como la burguesía que tiene sus propios intereses ante un sistema feudal que limitaba su desarrollo. También los cambios culturales pues el Renacimiento vive sus albores.  El propio sistema de gobierno de la Iglesia ha pasado por una gran crisis que se grafica en el llamado –cautiverio babilónico- que significó que por más de 70 años la sede papal estuviera en Francia y que en algún momento implicó la existencia de tres pontífices simultáneos”, expresó el académico.

Sergio Olivares recalcó que en historia los fenómenos no se pueden examinar aisladamente, por tanto, Martín Lutero no es un personaje que aparezca independiente de los demás procesos. “Lutero es una especie de detonante que impacta en todas esas otras situaciones. Lutero no está solo frente a todo un pasado y tampoco frente a ese presente. Sus ideas van a influir en la política, la cultura, la economía, etc. La figura de Lutero es importante porque desencadena una serie de situaciones que luego se vuelven incontrolables”, reflexionó.

El Dr. Luis Rojas Donat, profesor titular de la UBB, presidente honorario de la Sociedad de Estudios Medievales y especialista en catolicismo, también hizo alusión a la gran crisis vivida por la Iglesia durante los dos últimos siglos de la Edad Media (XIV y XV) con el traslado del papado al sur de Francia.

Rojas Donat explicó que si bien el papado centralizó su administración y se percibió como una organización coherente, también quedó muy involucrado en todos los problemas políticos de la época, pues ninguno de esos asuntos podía desatender la opinión del papa.

“Algunos intelectuales habían construido una teoría política relativa a que el poder espiritual era superior al poder temporal y por lo tanto, eso obligaba al poder político a estar en cierto modo sometido o controlado por el poder espiritual. Dependiendo del carácter de algunos pontífices esa tuición se convertía en un control verdadero. Ese control sobre los monarcas era especialmente preocupante en lo que hoy es la actual Alemania, porque existía un emperador, y desde hacía muchos siglos para ejercer como monarca se debía contar con la venia del Papa. Es una iglesia muy involucrada en los asuntos políticos”, señaló.

El Dr. Rojas Donat indicó que dicho involucramiento fue acompañado de una corrupción interna muy grave, pues el alto clero disponía de amplias riquezas y poder, en contraposición al clero campesino, mal formado en aspectos doctrinales, que vivía en precariedad y se veía obligado a vender sacramentos para la subsistencia. La Iglesia vive momentos complejos y la idea de una reforma no es ajena, pero no todos coinciden en cómo hacerla, más aún cuando la jerarquía católica rechazaba la idea de cualquier cambio que implicará perder privilegios.

En dicho contexto, Martín Lutero, preocupado por la salvación de su alma, como cualquier creyente, se pregunta si la conducta personal implicará necesariamente una consecuencia al final de la vida. Esto movido por la idea que las obras humanas no son suficientes para la salvación, pues la naturaleza del hombre está dañada.

“En ese momento viene la decisión del Papa de pedirle a la cristiandad que ayude a reparar la basílica de San Pedro, que estaba muy destruida y para eso ofrece la venta de indulgencias. El tema de las indulgencias era un tema antiguo en la Iglesia de manera que el Papa, hace 500 años, no tenía referencia posible para entender que esa decisión causaría un malestar tan grande”, graficó el Dr. Luis Rojas Donat.

A su vez, el Dr. Mauricio Rojas Gómez, profesor titular de la UBB y director del programa de Magíster en Historia de Occidente, enfatizó que el 31 de octubre de 1517, fecha en la que Martín Lutero habría clavado sus 95 tesis en una de las puertas de la catedral de Wittenberg en Alemania, supone un momento muy complejo.

“El poder de Lutero tiene que ser entendido en un proceso de resignificación de Occidente, especialmente en Alemania. Para ello debo remontarme a 1455, fecha de la invención de la imprenta de tipos móviles por Gutenberg. Ese hecho fue sumamente significativo, porque para la Iglesia católica existía una lengua sagrada que era el latín, y el pueblo no entendía latín, hablaba en alemán o en los idiomas vernáculos; el que se haya traducido la Biblia al alemán significaba romper todos los signos y códigos sagrados de ese momento”, precisó el historiador.

Según explicó el Dr. Mauricio Rojas, el descubrimiento de América en 1492 y la posterior precisión de Américo Vespucio respecto de que en realidad se había descubierto un nuevo continente y no las Indias, como se pensaba, también supuso un hecho significativo.

Tras ello, otro alemán, Martin Waldseemüller, elabora un mapamundi donde incorpora el nuevo continente, rompiendo con otro código cultural del catolicismo: la imposibilidad que existiera un cuarto continente pues de acuerdo a la tradición bíblica Noé tuvo solo tres hijos Sem, Cam y Jafet.

“El número sagrado es el 3, por lo tanto el descubrimiento era imposible jurídica y teológicamente, y eso era algo enseñado por la Iglesia católica. Por lo tanto no es una casualidad todo lo que ocurre en esa época. El mundo estaba cambiando culturalmente, no solo de manera espiritual y es en ese contexto que Martín Lutero proclama sus 95 tesis”, aseveró el Dr. Mauricio Rojas Gómez.




Historiador UBB se vincula con la muerte, sus representaciones y espacios entre 1883 y 1932

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Marco Antonio León, acaba de reeditar, de manera ampliada y actualizada, el libro “Sepultura sagrada, tumba profana. Los espacios de la muerte en Santiago de Chile, 1883 y 1932” a través de Ediciones Historia Chilena. La obra estudia una serie de aspectos relacionados con la muerte en un marco cronológico definido por dos hitos legales: la primera ley laica de cementerios de 1883 y el primer reglamento nacional de cementerios de 1932.

El Dr. Marco León explicó que si bien buscó hitos legales para lograr una periodificación del tema, la obra trasciende el ámbito legal y normativo, adoptando una aproximación a ciertos aspectos del estudio de la muerte desde una perspectiva más bien sociocultural y antropológica.

En este caso, si bien el libro tiene un énfasis en los espacios de la muerte, principalmente en el Cementerio General de Santiago y el Cementerio Católico de la misma ciudad, también se incorporan otros aspectos de la muerte que en opinión del autor dan mayor solidez a la investigación, a la vez que permiten incorporar otros factores que los cementerios por sí solos no son capaces de revelar tales como las ideas, las supersticiones relacionadas con la muerte,  o los rituales, por mencionar algunos ejemplos.

“En el libro se busca entender a los cementerios no solo como los espacios de la muerte, sino como espacios que a la vez pueden ser una fuente para la historiografía, y por eso, en la medida que esa fuente también presenta vacíos o limitaciones, esos vacíos son complementados con lo que señalo: un estudio más general sobre las ideas, creencias, supersticiones y los rituales que también complementan la comprensión de la muerte en función de los espacios que definimos como los cementerios”, expresó el Dr. León.

El texto busca plasmar una mirada amplia e interdisciplinaria, acercándose bastante a la sociología y la antropología, puesto que la muerte ha sido una temática bastante trabajada en el extranjero desde la década de 1960. “Las Ciencias Sociales, en algunos casos, son algo más progresistas o más visionarias que la historiografía. Tratan algunas temáticas de manera más profunda, con mucha anticipación y a veces la historiografía llega con posterioridad”, comentó el investigador UBB.

El académico del Departamento de Ciencias Sociales aseguró que el libro está pensado para que sea accesible a cualquier lector interesado, y las imágenes que aparecen no solo ilustran sino que complementan el texto.

“El propósito en esta investigación, más que reconstruir fácticamente un periodo o una temática, era encontrar el sentido que la sociedad santiaguina le asignaba al fin de la existencia, el cual puede ser aplicable, respetando las diferencias geográficas y culturales, a cualquier otro lugar de Chile”, detalló el Dr. León.

Consultado sobre las principales representaciones de la muerte en este periodo (1883 y 1932), el Dr. Marco León identifica tres representaciones esenciales: la representación religiosa; la representación laica; y la mirada médica científica sobre este fenómeno.

“La muerte experimenta varias representaciones. La representación religiosa entiende a la muerte como un paso para la trascendencia, un tránsito al más allá donde habrá una mejor vida, que es el discurso que impone la Iglesia Católica, y que cobra sentido en un Estado que hasta 1925 tiene una religión oficial: la católica, apostólica y romana”, ilustró.

La representación laica implica la existencia de distintas ideas vinculadas al liberalismo. Desde esta perspectiva también se considera a la muerte como un concepto que debe respetarse y conmemorarse, pero la idea de trascendencia es distinta a la de la religión católica.

“La trascendencia se manifiesta en la monumentalidad, en cómo la muerte puede proyectarse a partir de las grandes tumbas, mausoleos; una estética que en muchos aspectos refleja también la vida cotidiana de las elite o de la oligarquía santiaguina. Así como la elite está construyendo palacios para vivir, que buscan imitar modelos europeos, modelos asiáticos, en los cementerios, y especialmente en los mausoleos del Cementerio General también se proyecta eso. Tumbas que representan panteones griegos, basílicas en miniatura que mezclan estilos, obras de arte vinculadas a las tumbas como esculturas, estatuas monumentales, medallones, fotografías de la persona fallecida…”, describió el autor.

Dichas representaciones, también incorporan las diferencias sociales, porque las personas que no pueden costear las obras monumentales, sí mantienen el recuerdo y la conmemoración entre los familiares. Se transita así desde el mausoleo a la tumba de tierra o la fosa común para indigentes, porque la diferenciación social se reproduce también dentro del cementerio. “A la larga, sostengo que a su manera, estos cementerios son ciudades de muertos, son ciudades que también representan y reflejan la ciudad de los vivos de la cual son parte”, aseveró el académico UBB.

La tercera representación de la muerte se refiere a la mirada médica sobre el fenómeno. El autor explica que desde 1870 ya existe un cuerpo médico que se está profesionalizando y que aborda la muerte, las enfermedades, desde un punto de vista distinto, más ligado a lo cuantitativo y a la profilaxis y cuidados que se deben tener frente al cadáver. El cuerpo médico también entiende a la muerte de una manera masiva, especialmente en los periodos en que hay enfermedades epidémicas como el cólera, que es muy propio de la década de 1880, entre otro tipo de enfermedades.

“La perspectiva médica vincula a otros espacios mortuorios, porque estos no se circunscriben solo a los cementerios. La morgue o el futuro Instituto Médico Legal, o los propios cementerios que mantuvieron algunos hospitales también son espacios de la muerte que generan estadísticas, recuentos, que son de interés para los médicos”, comentó el Dr. Marco Antonio León.




Seminario UBB reflexionó sobre justicia y equidad en contextos educativos vulnerables


El primer seminario “Familia, escuela y sociedad: Justicia y equidad en contextos educativos vulnerables. Los desafíos de las duplas psicosociales”, fue convocado por el Grupo de investigación Familia, Escuela y Sociedad (FESOC), dirigido por el académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Héctor Cárcamo Vásquez y se enmarca en el Proyecto Fondecyt N°11160084.

La actividad se desarrolló en el auditorio Miguel Jiménez Cortés del Campus La Castilla y reunió a alrededor de 140 profesionales de la educación, provenientes de diversos establecimientos de las 21 de comunas de Ñuble.

El Dr. Héctor Cárcamo Vásquez explicó que el grupo de investigación FESOC se constituyó con el propósito de promover un espacio formal para el desarrollo interdisciplinario en el área de investigación, formación y difusión, lo que supone un mayor desafío en el contexto de la nueva región de Ñuble.  “La Universidad debe salir a la comunidad, debe volcarse hacia los nuevos espacios regionales. Nuestra apuesta va en esa dirección; no solo queremos generar conocimiento académico, sino que ante todo, procurar generar difusión de lo que vamos construyendo por medio del trabajo en red con la comunidad”, ilustró.

Cárcamo Vásquez explicó que FESOC considera tres  líneas de investigación más específicas. Primero, se busca explorar, discutir y problematizar acerca de los nuevos modelos familiares y el rol parental educativo y cómo estas nuevas dinámicas familiares interactúan con los espacios educativos formales.  En segundo término se aborda el fenómeno escolar y la formación del profesorado. “No podemos hablar de transformación de la escuela si no repensamos los propios procesos formativos de quienes mañana serán profesores”, aseguró al respecto.

La tercera línea de investigación se orienta a las desigualdades y procesos de segmentación socioeducativa. “Para nadie es sorpresa que nuestro país es uno de los más desiguales del planeta. Las brechas se han ido incrementando y agudizando aún más. Esto requiere de un esfuerzo y un compromiso por parte de todos los agentes sociales, profesores, trabajadores sociales, psicólogos, la comunidad inserta en las escuelas, pero también aquellos que somos parte de las universidades”, delineó el académico UBB.

En la ocasión, la profesora titular de la Universidad Católica del Maule (UCM), Dra. Donatila Ferrada Torres, quien además lidera el Centro de Investigación en Educación para la Justicia Social de la UCM, brindó la conferencia “Igualdad de posiciones v/s igualdad de oportunidades. Implicancias sobre el sistema escolar en Chile”. Su presentación, según explicó, se orientó a tensionar el concepto de la igualdad de oportunidades y cómo dicho término, abordado desde distintas teorías, implica consecuencias diferentes. Asimismo, estableció una relación sobre cómo las distintas políticas que se han implementado en los gobiernos democráticos, dan cuenta de un concepto de igualdad de oportunidades o de otro, relevando además la dispersión respecto de cómo se orientan estas políticas.

“Estimo que el tema de la igualdad de oportunidades o de la igualdad educativa o de la justicia social, no se aborda en los términos de seriedad que debería abordarse hoy en Chile”, aseguró la académica.

La Dra. Donatila Ferrada explicó que  el concepto liberal de “igualdad de oportunidades” se basa exclusivamente en la meritocracia, lo que genera una profundización de las desigualdades, puesto que considerando el principio de reparación, los niños y jóvenes en condiciones económicas desfavorecidas, solo lograrán desarrollarse profesionalmente, en tanto sean estudiantes de alto rendimiento, un porcentaje mínimo comparado con el resto de los niños y jóvenes que no alcanzan ese nivel. Dicho enfoque genera segregación, exclusión social, ruptura de proyectos de vida, entre otras consecuencias que fortalecen una sociedad altamente jerarquizada y segregada.

“No digo que haya que eliminar la meritocracia, sino que además de eso, debemos preocuparnos de ese porcentaje enorme que no estamos atendiendo”, explicó.

La Dra. Ferrada Torres comentó que la “igualdad de posiciones” también evidencia defectos o debilidades. “Ese enfoque es óptimo para quienes ya están incluidos, pero todos los demás que llegan a una sociedad, no pueden incluirse, por ejemplo, los inmigrantes, los que no tienen trabajo, los pueblos indígenas que tienen otro tipo de prácticas y costumbres que no pueden sumarse a este tipo de cosmovisión en la que nosotros operamos. Es un modelo que también excluye; el modelo de la igualdad de posiciones tampoco resuelve el problema por sí solo”, ilustró.

Es así como la académica de la Universidad Católica del Maule plantea la posibilidad de pensar un modelo de “posi-oportunidades”, considerando un modelo de igualdad centrado en la participación, pues así se recoge las dimensiones distributiva y de reconocimiento de la justicia. “Así se suma la participación en paridad y creo que eso nos puede dar luces de cómo avanzar en una sociedad más igualitaria; en cómo logramos construir un sentido en que las personas de verdad quieran una sociedad más igualitaria, porque nosotros tenemos un problema: las personas declaran ser igualitarias, pero tienen prácticas desiguales, entonces tenemos que construir un sentido en el  cual nosotros nos entendamos como grupo humano, solidariamente, para avanzar hacia una mayor igualdad y romper con esa jerarquía. Creo que un modelo de participación efectivamente puede dar cuenta de eso”, describió la Dra. Donatila Ferrada.

A su vez, el Dr. Carlos Rodríguez Garcés, director del CIDCIE de la Universidad del Bío-Bío, presentó la conferencia “La Escuela como campo de intervención socioeducativa: Los aportes de las duplas psicosociales”.

El Dr. Carlos Rodríguez explicó que la educación, como hecho, es un fenómeno complejo y multidimensional, con mayor razón en un contexto educativo caracterizado por un déficit en los niveles de logro y en condiciones de segmentación socioeducativa, donde los alumnos conviven en espacios muy homogéneos, dependiendo de su capital cultural y social. A esto, según afirmó el Dr. Rodríguez, se incorporan los nuevos indicadores de calidad, que dan cuenta que la calidad educativa no se traduce única y exclusivamente en el manejo de contenidos, sino que también comprende otro tipo de habilidades blandas.

“Ese escenario de segmentación, de calidad deteriorada, de segmentación y además la necesidad de instalar nuevas competencias transversales o blandas, superan la labor exclusivamente pedagógica, lo que hace necesario la irrupción de otro tipo de profesionales que aporten con su experticia e idoneidad disciplinar. Nosotros hacemos referencia aquí a los psicólogos y trabajadores sociales, las duplas psicosociales, que pueden instalar las condiciones adecuadas para que el aprendizaje se genere por una parte, pero por otro, que también atienda a los hándicap o las debilidades que tiene el entorno familiar de esos alumnos, que claramente es una labor que sobrepasa con creces a los tiempos pedagógicos y la especialidad que se requiere por parte del docente”, ilustró.

El Dr. Rodríguez precisó que hoy, la escuela no se instala solamente como una institución para efectos de entregar determinadas competencias para el mundo del trabajo, sino que además se constituye en una instancia de convivencia per se. Antaño, la escuela, eventualmente congregaba a sujetos que tenían distintos orígenes sociales, quienes debían convivir y así desarrollaban la tolerancia y el reconocimiento del otro, capacidad que hoy se ha perdido, según manifestó.

“Hoy los estudiantes no tan solo viven en un mismo barrio, sino que pertenecen a un mismo segmento o clase social; se educan en los mismos colegios, se conocen y comparten todos los espacios de cotidianidad desde el prekinder a la universidad, e incluso luego los espacios de trabajo. Esa suerte de segmentación, obviamente genera un problema en la cohesión social; instala la desconfianza, inhibe esa capacidad de reconocer al otro legítimamente”, advirtió el Dr. Rodríguez.

El seminario también consideró la realización del taller: “Desafíos y demandas de las duplas psicosociales”, actividad dirigida por las académicas Mg. Carmen Gloria Jarpa Arriagaday Mg. María Teresa Castañeda Díaz.

El Grupo de investigación FESOC, coordinado por el Dr. Héctor Cárcamo, también está compuesto por la académica del Departamento de Ciencias de la Educación María Teresa Castañeda Díaz; Carmen Gloria Jarpa Arriagada del Departamento de Ciencias Sociales, al igual que Carlos Rodríguez Garcés.

Entre los colaboradores nacionales y extranjeros se cuentan los académicos Ángela Camargo de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia;  Dr. Jordi Garreta Bochaca de la Universidad de Lleida; Adriana Huertas de la Universidad Antonio Nariño de Colombia; María Isabel Jocíles de la Universidad Complutense de Madrid y el Dr. Pablo Méndez de la Universidad Católica del Maule.




Mesa redonda UBB abordó “Religión y Sociedad en América y Chile. Entre la Colonia y la República”

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Cristian Leal Pino, precisó que la actividad se dio en el marco del Proyecto Fondecyt de Iniciación 11160795, “Vida conventual y formas de financiamiento en una Orden mendicante en Chile: Los franciscanos en el tránsito de la Colonia a la República”.  El encuentro también fue patrocinado por la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía; la Academia de Historia Religiosa de Chillán; el Magíster en Historia de Occidente y el Proyecto Regular UBB 152344/4R.

El encuentro académico se realizó en el Salón Miguel Jiménez Cortés y fue moderado por el académico, Dr. Félix Briones Quiroz.

“Los temas tratados se vinculan con la relación que se da entre la religión y la sociedad en el marco temporal que va entre la Colonia y la República, considerando diversas perspectivas”, precisó el Dr. Leal.

El académico UBB explicó que resulta fundamental comprender las dinámicas globales que se dieron en ese tiempo para entender mejor lo sucedido en el entonces Reino o Capitanía General de Chile.

“Como dice Braudel respecto de los tiempos en la Historia -donde es posible advertir periodos cortos, medianos y largos- hay tiempos que suceden simultáneamente; entonces si algo ocurre en Europa, sucede también en las colonias y por tanto en Chile. La idea es que particularmente los estudiantes, puedan entender estos procesos como consecuencias (…) Los que ocurre con la Independencia no es algo aislado que ocurre en Chile y por eso era necesario mirarlo desde América (…) Adoptar esta perspectiva permite reconocer continuidades más que cambios en la historia”, aseveró el Dr. Leal.

El Dr. Cristian Leal expuso sobre “Clero y política en tiempos de la Independencia en Chile”. Al respecto explicó que no resulta apropiado analizar al clero en términos dicotómicos, dando por hecho que como conjunto apoyaran al Rey. El clero fue importante, según Leal, porque estaba el desafío de legitimar una nueva forma de gobierno, la República, y eran precisamente los sacerdotes quienes tenían mayor contacto con las personas y ejercían una influencia importante.

“El clero fue un instrumento que recurrió a pasajes bíblicos para fundamentar y justiciar a la República, tal como lo habían hecho antes con la Corona. Hoy se ha podido constatar que en sus discursos apelan a la Carta de San Pablo a los Romanos, aludiendo a que fue el pueblo de Israel el que pidió un rey porque Dios no quería darles uno, sugiriendo la idea que Dios no quería monarquías; también hablaban del respeto a la soberanía del pueblo. Eso se denominó Teología de la Independencia y es así como la exégesis bíblica fue fundamental en ese entonces para apoyar a uno u otro”, ilustró Leal Pino.

El Dr. Jorge Troisi Melean de la Universidad Nacional de la Plata, Argentina, se refirió a “El reformismo borbónico en perspectiva”. En este caso se reconoce que el reformismo borbónico cruzó el periodo de Independencia y muchas de sus propuestas o el espíritu que las animaba, fueron asumidos luego por los gobiernos republicanos.

“Las reformas borbónicas tienen un ideal ilustrado de aplicar racionalidad sobre la administración, entre otras cosas, y también tienen una idea de ejercer un control un poco más estricto sobre las situaciones eclesiásticas. Parte de ese reformismo va a ser heredado por las nuevas naciones y va a ser aplicado sobre todo en la década de 1820, en todo lo que tiene que ver con las reformas del clero regular”, ilustró el académico.

Al respecto Troisi Melean explicó que en el caso específico de Chile y en lo que posteriormente sería Argentina, hubo una reforma importante que afectó a órdenes como los dominicos, mercedarios, franciscanos y otras agencias eclesiásticas desregulares que quedaron tras la expulsión de los jesuitas. “Ese espíritu se mantiene en parte y después es reformulado, aunque no es lo mismo la Ilustración del siglo XVIII con el Liberalismo de la década de 1820, pero hay una reformulación y hay una aplicación de racionalidad”, adicionó.

El Dr. Troisi destacó que es importante que los jóvenes comprendan que los conceptos manejados en Historia y en las Ciencias Sociales en general, se originan en determinados contextos históricos. “Los jóvenes, a veces, ven los periodos de manera naturalizada, como si fuesen espacios rígidos y no logran advertir el origen, la flexibilidad, la imposición con violencia o sin ella, y van perdiendo el rastro de conceptos que son dinámicos. Por eso es que hoy se puede seguir trabajando, discutiendo y abriendo debates”, reflexionó.

En tanto, el Dr. Guillermo Nieva Ocampo de la Universidad Nacional de Salta, Argentina, expuso la ponencia “Clero de corte y gobierno de la monarquía hispana en la Edad Moderna”.

El académico explicó que el concepto “clero de corte” fue definido recientemente por un historiador francés que al estudiar a los eclesiásticos que rodeaban a los reyes de Francia, precisaba que no se podía hablar de eclesiásticos de Estado, porque dicho concepto abstracto aún no existía. Lo que sí existía antes del siglo XIX eran las cortes, entendidas como el conjunto de servidores del rey.

El Dr. Guillermo Nieva comentó que la corte incluía espacios como la casa o casas del rey, donde se encontraba la capilla, un lugar ocupado especialmente por los eclesiásticos. La influencia que éstos tenían sobre el rey era enorme. En la capilla se encontraban predicadores que celebraban la misa para el rey y la reina. Generalmente, estos eclesiásticos ingresaban a ese nivel por vía de algún pariente o patrono y por tanto, los contenidos de los sermones también suponían opciones políticas, respondiendo a la facción de la corte a la que el religioso perteneciera.

Otro personaje clave, según indicó el Dr. Nieva Ocampo, era el confesor. Uno de los deberes del príncipe, en su calidad de cristiano católico, era responder a Dios por la justa administración del reino. El confesor, por tanto, debía ayudar al príncipe “para que no se grave la conciencia del rey”, según explicó.

“El confesor le aconsejaba. Por ejemplo, si se realizaba una junta para ver si se expulsaba o no a los moriscos, el confesor era citado para integrar o presidir dicha junta. Así debatían sobre el tema y analizaban si la medida gravaría o no la conciencia del rey, que al morir sería juzgado por Dios. De hecho, en 1609 se tomó esa medida y el confesor del rey presidió esa junta. El poder que ejercían era muy importante”, comentó.

El Dr. Nieva explicó que muchos de los eclesiásticos que servían en la capilla del rey ingresaban a este servicio siendo niños, y así iban ganando crédito ante el príncipe que luego podía nombrarlos como obispo de alguna región, al ser miembros de su confianza. “Entonces, el gobierno de estas monarquías era de tipo familiar porque aún no existía el concepto abstracto del Estado. Será en la segunda mitas del siglo XVIII cuando se produzca una progresiva escisión entre la Corte y el Gobierno”, manifestó.

El Dr. Guillermo Nieva señaló que la Corte, en la segunda mitad del siglo XVIII y sobre todo la casa del rey, pasará a ser un espacio de servicio íntimo del rey, mientras que el gobierno quedará diferenciado a través de la creación de las secretarías, que en el futuro será el actual consejo de ministros que gobierna en España, por mencionar un ejemplo concreto. “A partir de este punto se separa el gobierno de lo doméstico. Si lo vemos con los ojos actuales, nos parecería que se producía una mezcla entre lo privado y lo público”, ilustró.

El Dr. Luis Rojas Donat de la Universidad del Bío-Bío expuso “Notas sobre la sociedad barroca colonial”. En términos muy generales, lo que se propone es que a pesar que el siglo XVIII es conocido como el siglo de las luces, la ilustración y del racionalismo, las sociedades continúan viviendo bajo los preceptos de la fe. Esto porque finalmente son las elites intelectuales las que intelectualizan sobre algunas dimensiones.

Por su parte, el Dr. Mauricio Rojas Gómez, también de la Universidad del Bío-Bío, se refirió a “Espiritualidad y modernidad en el Chile finisecular”. El Dr. Rojas Gómez realiza un análisis de larga duración sobre procesos que se mantienen, y es así como realiza una analogía entre el siglo XIX y comienzos del XX, donde las sociedades de corte liberal incorporan la variable de la inseguridad.




Académica UBB expuso en seminario “Oportunidades de la Formación Inicial Docente en la era digital”

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Claudia Vásquez Rivas, participó en el tercer seminario convocado por Enlaces del Ministerio de Educación, junto a las universidades que integran la Mesa de Formación Inicial Docente con TIC (FID-TIC). El encuentro, orientado a estudiantes de pedagogía, académicos e investigadores vinculados con la temática, buscó promover la discusión y reflexión en torno a la integración de las TIC en las carreras de educación.

El tercer seminario “Oportunidades de la Formación Inicial Docente en la era digital”, tuvo como principales expositoras a la académica UBB, Claudia Vásquez Rivas; a la académica de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Karina Guerra Pinto; y a la conferencista internacional de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, Carina Lion.

En su conferencia, la académica Claudia Vásquez, en su calidad de integrante de la Unidad de Recursos Académicos y Tecnológicos de la Facultad de Educación y Humanidades (URAT), evidenció cómo se trabaja la temática de las Tecnologías de la Información y Comunicación en la Formación Inicial Docente, en la propia Facultad. De este modo dio cuenta del contexto institucional que genera articulaciones a través de convenios marco y de actividades de capacitación y docencia, permitiendo sumar esfuerzos con el propósito de integrar efectivamente las TIC en la Formación Inicial Docente, de acuerdo a los estándares que exige el Ministerio de Educación en la formación de los futuros profesores.

“Desde el nivel institucional me referí al convenio marco que coordina la jefatura del Departamento de Pregrado de la sede Chillán, denominado “Diagnóstico y Diseño de Planes para fortalecer la Formación Inicial Docente en universidades del Estado”, que se realiza en consorcio junto a 5 universidades. Este convenio marco es una instancia que nos permite generar mejoras y acciones vinculadas en cuatro ejes principales”, acotó la académica Vásquez Rivas.

La académica explicó que la URAT, que dirige el académico Juan Rivas Maldonado, se coordina con el convenio marco a partir del eje de Innovación y Calidad. Es así como también se vinculan con la Unidad de Gestión Curricular y Monitoreo, donde se inscribe el Área de Desarrollo Pedagógico Tecnológico (ADPT) y con la Unidad de Formación Integral.

“Junto a las acciones institucionales que se trabajan con otras organizaciones, también se identifican líneas de trabajo interno. Es así como desde el Área de Desarrollo Pedagógico Tecnológico se brindan cursos de perfeccionamiento durante los tres periodos anuales de Formación Docente. A partir de ellos se busca generar formación en las habilidades y destrezas TIC en los académicos, para que éstos puedan integrarlas en sus prácticas docentes”, ilustró.

Claudia Vásquez Rivas describió que la URAT, en su rol asesor de la decanatura de la Facultad, también genera información relevante para implementar iniciativas conducentes a fortalecer la integración de las TIC en FID. Es así como se ha sugerido la creación de asignaturas a través de Formación Integral.

Asimismo, se despliegan acciones de investigación, como es el proyecto FAPE liderado por la académica Nancy Castillo Valenzuela denominado “Evaluación de componentes actitudinales, uso de Tecnologías y Habilidades TIC en académicas y académicos y estudiantes de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío”.

Desde la URAT también se vislumbra la generación de un protocolo de uso concerniente a la convivencia digital, considerando el factor ético de las TIC, en función de cautelar las autorías de los contenidos, de manera que los estudiantes puedan incorporar este recurso en las asignaturas.

“También se compartió experiencias pedagógicas vivenciadas a partir de la asignatura Tecnologías y Aprendizaje, que es común a todas las carreras de Pedagogía de la UBB. Presenté los resultados de aprendizaje esperados en función de dicha asignatura y algunas experiencias evidenciadas en acciones y productos que los estudiantes logran presentar al finalizar la asignatura. Estas experiencias de los estudiantes fueron facilitadas por la académica Nancy Castillo, académica de la asignatura reseñada. Lo anterior se refiere a diversas líneas tales como acompañamiento a los padres; recursos para los docentes; rescate de experiencias pedagógicas exitosas, entre otras acciones”, comentó la académica Vásquez Rivas.

Claudia Vásquez manifestó que todo este trabajo ha permitido retroalimentar a la institución, aportando iniciativas y propuestas de Formación Integral, proyectos de investigación, entre otros insumos que permiten a la Facultad de Educación y Humanidades desplegar un mejor uso de las TIC. “Creemos que estos aportes, en un segundo momento, también permiten levantar líneas de trabajo a nivel de la Universidad, porque la convivencia digital no está presente solo en la Formación Inicial Docente, sino que en la totalidad de las carreras de nuestra UBB”, aseveró.




Académico UBB publica obra “Tras las rejas. Una historia documental de las prisiones en Chile (1911-1965)”

El académico del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Marco León León, busca aportar una visión más integral sobre las instituciones penales en Chile durante el periodo referido, trascendiendo el ámbito meramente normativo, con el propósito de reflejar una historia social y cultural que refleje la cotidianeidad.

El Dr. Marco León se aboca a la presentación y análisis de 57 documentos, entre los que se cuenta el Reglamento Carcelario de 1911, las orientaciones definidas en 1965 por Naciones Unidas tendientes a mejorar el trato a los delincuentes, así como otro tipo de documentos y memorias escritas por presidiarios y expresidiarios donde se refleja su paso por cárceles chilenas. Según expresó el académico UBB, a través de la serie de documentos seleccionados es posible advertir cambios legislativos, pero también transformaciones humanas y sociales respecto de los recintos penales.

“Normalmente, los estudios que tratan sobre las instituciones penales pueden ser muy interesantes para un abogado o jurista, pues adoptan un enfoque muy normativo, pero se descuida la dimensión de la cotidianeidad y de otros temas que finalmente humanizan las instituciones penales”, explicó el académico UBB.

El Dr. Marco León aseguró que los documentos fueron seleccionados sobre la base de tres criterios. Primero, se buscó una amplitud de perspectivas para abordar el mundo de la prisión, considerando desde lo legal a lo testimonial. En segundo término, se seleccionó documentación que brindara una visión a nivel de país, y es así como se mencionan experiencias de cárceles del norte, centro y sur de Chile. Por último, los textos seleccionados debían ser representativos de las respectivas épocas y es por ello que al transcribirlos no se alteraron los términos, giros idiomáticos o faltas de ortografía, con el afán de humanizar aquello que se lee o aprecia como lector interesado en el pasado, enfatizó el investigador.

El Dr. Marco León señaló que el libro también aporta a la reflexión sobre los procesos sociales y de las propias instituciones, pues desde estas últimas muchas veces suele asumirse una visión lineal del devenir, dando por hecho que las instituciones siempre progresan según pasan los años.

“Sin embargo, uno advierte que la realidad social e institucional es bastante más compleja y no es lineal. La documentación del libro permite reconocer que puede haber avances en ciertos aspectos legislativos, pero en términos de presupuestos e infraestructura, las cárceles poseen múltiples carencias y precariedades. También ocurre que muchas veces las autoridades a cargo de un penal, producto de la propia personalidad, cometen descriterios y eso también forma parte de la realidad, y ahí notas más claramente que hay contrastes y no existe tal linealidad, porque la vida no es lineal. Hay avances, retrocesos, ambigüedades, contradicciones, o diferencias entre la pretensión normativa y la realidad cotidiana”, ilustró.

El libro, según explicó su autor, se orienta a un público general y busca reflejar una parte de la realidad que normalmente no se asume, como son los espacios demonizados desde antiguo en función de la privación de libertad. La obra permite conocer muchas veces el perfil de ciertos delincuentes y matizar juicios sobre quienes se encuentran en la cárcel, advirtiendo que no siempre quienes cumplen una pena en ella, deberían estarlo.

“La publicación permite acercarse a temáticas que son contingentes tales como la desigualdad,  o temáticas relacionadas con la construcción de la alteridad, referidas a cómo satanizamos o demonizamos a los delincuentes, asociándolos casi instintivamente con la pobreza. Pero un criminal no necesariamente viene de un estrato social más bajo. Por ende, la motivación no siempre es condicionada por tratar de superar su condición de pobreza, a veces derechamente pasa por una enfermedad mental, o por un tema de gusto o atracción por hacer eso”, ilustró el académico Marco León.

El Dr. León enfatiza en la necesidad de comprender que así como en las cárceles puede haber malhechores francamente condenables, también hay personas que se encuentran tras las rejas producto de injusticias más que en atención a una supuesta justicia social o penal.

“Los reos de ahora y los de hace 100 o más años, también son seres humanos y efectivamente encontramos matices en ellos. El libro relativiza y cuestiona conceptos como justicia, orden social, exclusión social, que son términos más antiguos de lo que pensamos, y que a pesar del empoderamiento de la sociedad civil en su conjunto, son términos que no hemos redefinido y continuamos manejando criterios que ya no corresponden a nuestra época. De hecho, seguimos asociando las prisiones a una forma de castigo que se gestó a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Nuestro Código Penal en esencia, pese a la derogación o modernización de artículos, mantiene la misma arquitectura jurídica penal del siglo XIX”, argumentó el profesor Marco León.

Es por lo mismo que el Dr. Marco León sostiene que la lectura y reflexión del libro permiten entender las formas de construcción de conocimiento sobre la alteridad, lo diferente, otras condiciones sociales y sobre las formas de ser o de transgredir las leyes que la sociedad tiende a castigar, castigo que pasa por negar la visibilización de esas personas, quienes son encerradas en cárceles, como si la negación social bastara.

“Creo que este tipo de investigación, este tipo de textos, muestran que más allá de que nosotros no veamos cotidianamente a los reos, estos personajes, estos actores sociales e históricos, siguen presentes”, concluyó.

“Tras las rejas. Una historia documental de las prisiones en Chile (1911-1965)” fue publicado por Ediciones Universitarias de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, con financiamiento de la Convocatoria 2017 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura de la Región de Valparaíso.




Fundación Ciudad del Niño y UBB elaboran protocolo de acción ante abuso sexual a niñas, niños y adolescentes

La propuesta de protocolo fue presentada a equipos de profesionales de escuelas, liceos y colegios de la provincia de Ñuble, en el marco del Seminario taller sobre “Detección y abordaje de vulneraciones de Derecho en niñas, niños y adolescentes en la esfera de la sexualidad”. Iniciativa liderada por la Fundación Ciudad del Niño, consideró la colaboración y aportes de la académica de la Escuela de Trabajo Social UBB, Patricia Becerra Aguayo.  

La académica del Departamento de Ciencias Sociales, Patricia Becerra Aguayo, explicó que el trabajo conjunto con Fundación Ciudad del Niño se da en el marco de un acuerdo de colaboración que considera la realización de prácticas profesionales, trabajo de revisión de casos mensualmente y actividades de extensión y de vinculación con el medio.

“Hace unos 6 años que venimos trabajando con la Fundación. Este año nuestro principal interés era trabajar en educación, y es así como un Programa de Reparación de Maltrato (PRM) de Fundación Ciudad del Niño dirigido por la psicóloga María José Melo, venía trabajando un protocolo, porque se detectó una necesidad en términos de saber detectar lo que es un abuso y cómo manejarse frente a situaciones de abuso que se develan en el ámbito educacional.  También asomaba como muy relevante que todos los profesionales que laboran en los establecimientos educacionales supieran qué hacer y no solo los profesores. Es importante que los equipos, los directivos, entre otros, sepan cómo poder transitar, cómo reaccionar y también presentar la denuncia en los casos que corresponda”, explicó la académica UBB.

El seminario taller, desarrollado en el Salón Miguel Jiménez Cortés, consideró la numerosa participación de psicólogos, trabajadores sociales, orientadores, profesores, directores de escuela, entre otros integrantes de comunidades educativas de todo Ñuble.

La directora del PRM Ciudad del Niño Chillán, psicóloga María José Melo Bahamondes, comentó que la propuesta de protocolo es un “documento de apoyo para que cada establecimiento educativo pueda revisar su propio protocolo y así unificar criterios de acción frente a la detección y abordaje de situaciones de connotación sexual, desde un enfoque de derechos infanto-juveniles. Se busca evitar  que los niños, niñas y adolescentes sean revictimizados en múltiples interrogatorios sobre lo sucedido, y se resguarda la confidencialidad de la información de manera que éstos no sean estigmatizados”, ilustró.

La profesional detalló que el protocolo considera un marco conceptual que define y caracteriza las situaciones de connotación sexual, además de una guía específica de acción en dichas situaciones, tendientes a garantizar la protección y correcto ejercicio de sus derechos. “Además, se incorporaron instrumentos para identificar qué conductas sexuales son o no esperables de acuerdo a distintas etapas de desarrollo y otros que permiten diferenciar conductas sexuales esperables, de prácticas sexuales problemáticas y de otras sexualmente abusivas”, aseveró.

La jefa del Departamento de Colaboración y Desarrollo de la Fundación Ciudad del Niño, María Teresa Sepúlveda Carreira, resaltó que el cuidado de los niños y niñas no es exclusiva responsabilidad de padres, madres y de familiares cercanos, sino que corresponde a los adultos en general.

“Los niños pasan una parte importante de su día en el colegio, en clubes, etc. por lo tanto, las situaciones de vulnerabilidad a las que se ven expuestos son amplias, y no están solamente en el contexto familiar sino que están en el contexto comunitario, de ahí que la comunidad es responsable. Y cuando hablo de comunidad somos todos, es la escuela, es la universidad, el vecino, entre otros”, comentó la representante de Fundación Ciudad del Niño.

Del mismo modo, destacó el interés por generar un protocolo específico pensado en las comunidades escolares, sobre todo pensando en que niñas, niños y adolescentes pasan gran parte de la jornada diaria en establecimientos educacionales. “Los profesores observan mucho y saben cuando un niño o niña presenta una conducta normal y cuando se está alejando de eso. El punto es que no debemos mirar hacia el lado. Frente a estas situaciones hay que saber qué hacer como colegio o como comunidad, porque la responsabilidad no es de una sola persona sino de una comunidad educativa”, aseveró.

María Teresa Sepúlveda relevó además, que el contar con un protocolo permitirá a las comunidades intervenir adecuadamente ante una situación de sospecha, de manera que los niños no se vean enfrentados a la vergüenza o el temor. Asimismo, el protocolo asegura que la intervención sea eficiente de manera que delimita el proceder de los integrantes de la comunidad educativa.

“Cuando no hacemos bien las cosas se puede perjudicar una causa y una víctima queda invisibilizada y un victimario sigue impune frente a esa situación. Un protocolo también permite vislumbrar hasta dónde tengo que llegar y cuándo esa situación pasa a un programa especializado o queda en manos de un tribunal. Pero ante todo, lo esencial es que como comunidad educativa no puedo ser indiferente frente a lo que le está pasando a un niño”, enfatizó.

La académica del Departamento de Ciencias Sociales de la UBB, Patricia Becerra Aguayo, explicó que el protocolo en que se encuentran trabajando fue validado por SENAME, institución que aportó sus observaciones. Igualmente, se trabajó con la Jefatura Provincial de Educación, y con la mayoría de las Direcciones de Educación Municipal de la provincia de Ñuble, instancias que también contribuyeron con sus aportes.

El seminario taller consideró un abordaje teórico sobre detección y abordaje de vulneraciones de derecho en niñas, niños y adolescentes en el ámbito de la sexualidad, junto con la revisión del protocolo, de manera que los concurrentes también formularon sus observaciones al documento propuesto.

“Este protocolo es una herramienta que puede complementar el trabajo que se realiza en los colegios y escuelas, tarea que los establecimientos educacionales tienen que desarrollar por obligación legal, en términos de los marcos de intervención en abuso”, aseguró la académica Becerra Aguayo.




Amplio interés concitó acto inaugural del Diplomado en Gestión del Patrimonio Cultural Regional UBB

“Especializar agentes culturales en la gestión del patrimonio  regional, con una sólida base conceptual y las herramientas necesarias para la elaboración de proyectos, captación de recursos y planificación de acciones patrimoniales”, es el principal objetivo del Programa de Diplomado en Gestión del Patrimonio Cultural Regional de la Universidad del Bío-Bío.

El programa fue inaugurado con la conferencia denominada “Paisaje, Territorio e Identidad: Algunas reflexiones desde Ñuble”, brindada por la directora del Departamento de Ciencias Sociales, Dra. Julia Fawaz Yissi y por la académica de la Universidad Autónoma Metropolitana de México (UAM), Dra. Paula Soto Villagrán.

El acto de clase inaugural se desarrolló en la Sala Claudio Arrau del Teatro Municipal de Chillán y fue presidido por el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, junto al director de Cultura de la Municipalidad de Chillán, Edgardo Venegas Troncoso; el director de la Escuela de Pedagogía en Historia y Geografía, Christian Loyola Gómez; el director del Programa de Diplomado en Gestión del Patrimonio Cultural Regional, Cristián Leal Pino; el encargado regional de patrimonio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Augusto González Jeldres; el encargado de la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán, Erwin Brevis Vergara, alumnos del programa, académicos de la Universidad, invitados especiales y representantes de agrupaciones culturales de la región.

El director del Diplomado, Dr. Cristián Leal Pino, comentó que dicho desafío es asumido conjuntamente con la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán y el Consejo Regional de la Cultura y las Artes del Biobío.

“La vinculación con el medio es una de las áreas relevantes que debe abordar la Universidad y esta relación debe darse en forma bidireccional, es decir, las ideas e iniciativas no solo deben emerger desde la Universidad, sino también desde el medio y en este sentido creemos que eso se cumple a cabalidad. La Unidad de Patrimonio Municipal, que dirige el arquitecto Erwin Brevis, se acercó a la Universidad para realizar acciones culturales en conjunto, entre ellos los Diálogos Patrimoniales, el Día del Patrimonio, así como otros proyectos de extensión. A raíz de esa experiencia, más el aporte del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, surge esta idea de crear este Diplomado”, contextualizó.

En esta línea, el Diplomado será un aporte relevante, más aun cuando hoy ser habla de “puesta en valor del patrimonio”.

“No basta con descubrir ciertos patrimonios materiales o inmateriales, protegerlos también es importante. Esta puesta en valor con perspectiva histórica es la que pueden hacer nuestros académicos del Departamento de Ciencias Sociales. Creo oportuno citar al académico de la Universidad de Barcelona, Joan Santacana Mestre, cuyos últimos trabajos se han centrado en educación patrimonial y museografía didáctica, “Los objetos son importantes es función de su significado y no solo en función de su materialidad. Es lo inmaterial lo que proporciona el valor de lo material”, ilustró el Dr. Leal.

En tanto, el director de Cultura de la Municipalidad de Chillán, Edgardo Venegas Troncoso, entregó el saludo del alcalde Sergio Zarzar Andonie, quien destacó el aporte que el diplomado, a través de sus estudiantes, pueda tener en el medio regional.

“Es muy significativo que las instituciones de la Educación Superior, junto con dedicarse al desarrollo del conocimiento universal, también se hagan responsables de las identidades locales. En este caso, con el desarrollo del Diplomado en Gestión del Patrimonio Cultural Regional, sin lugar a dudas, se da un paso significativo al aporte del patrimonio material e inmaterial de nuestros territorios. A los alumnos que participarán de este diplomado, los mejores deseos de éxito y que el resultado de vuestros trabajos satisfaga plenamente sus inquietudes, pero que al mismo tiempo, sea el inicio de otros proyectos de estudio e investigación que aporten al desarrollo cultural y al fortalecimiento de nuestra identidad regional, actividad a la cual estamos todos llamados a contribuir, pero serán ustedes los que contarán con las mejores herramientas en razón a los conocimientos que adquirirán ahora”, precisó Edgardo Venegas.

El Dr. Cristián Leal Pino, expresó que entre los objetivos específicos del diplomado se cuenta el que los estudiantes comprendan  el  concepto  de Cultura y de Patrimonio material e inmaterial  a la luz de los compromisos internacionales del Estado de Chile y la  implementación de programas e iniciativas tendientes a la salvaguardia del patrimonio. Igualmente, se busca que los estudiantes reconozcan la importancia del patrimonio cultural local y regional como elemento de identidad y pertenencia. De este modo, los estudiantes serán capaces de formular y evaluar proyectos culturales considerando el patrimonio material e inmaterial existente a nivel local y regional, junto con planificar acciones patrimoniales de alto impacto en la comunidad, según  el marco legal e institucional vigente.

La actividad contó con la colaboración y aportes del Departamento de Departamento de Formación Continua de la sede Chillán.




UBB acogió 1ª Conferencia Regional del Grupo de Investigadores en Políticas Públicas para la Agricultura Familiar

Académicos e investigadores de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, junto a dirigentes de agrupaciones campesinas, dieron vida a la primera conferencia del Grupo de Investigadores en Políticas Públicas para la Agricultura Familiar del Mercosur (GIPPAF), bajo el lema “Hacia una nueva vinculación entre el campo y la Universidad”.

El encuentro, organizado por la Reunión Especializada en Agricultura Familiar de Mercosur (REAF), contó con la colaboración del Instituto de Desarrollo Agropecuario del Ministerio de Agricultura de Chile (INDAP), la Oficina Regional para América Latina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y las universidades de Chile y del Bío-Bío.

La conferencia regional tuvo como ejes convocantes las Políticas Públicas de Fortalecimiento y Acceso a Servicios de Asistencia Técnica y Extensión Rural, así como Políticas Públicas de acceso al mercado y de acceso a financiamiento para la agricultura familiar.

La prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Gloria Gómez Vera, destacó el compromiso de la Universidad con estas áreas, citando como ejemplo el reciente seminario internacional sobre “Desarrollo Local Sostenible: Experiencias desde el microemprendimiento femenino rural”, en el contexto del Proyecto de Microemprendimiento Femenino Rural, donde se desarrollaron modelos de gestión participativa de innovación y negocios para microempresas rurales femeninas.

“Esta Primera Conferencia Regional del Grupo de Investigadores en Políticas Públicas de la Agricultura Familiar debe constituirse, precisamente, en espacio de  construcción, perfeccionamiento y extensión del conocimiento. El saber académico adquirido en el aislamiento individual o institucional, validado igualmente ante la opinión de los pares, debe trascender el ámbito académico para convertirse en un real aporte a nuestras sociedades”, expresó la prorrectora.

En esta misma línea, la prorrectora Gloria Gómez destacó los trabajos de académicos de la Universidad que serían compartidos en el marco de la conferencia tales como “El Manual de Extensión Rural con enfoque de género” a cargo de la académica Julia Fawaz Yissi; y el “Programa de fortalecimiento del emprendimiento de jóvenes rurales” del académico Bernardo Vásquez González.

El secretario técnico de la Reunión Especializada sobre Agricultura Familiar (REAF) Lautaro Viscay, valoró la receptividad de la UBB al acoger esta primera conferencia que buscaba generar un espacio de diálogo entre organizaciones campesinas, investigadores e instituciones de gobierno.

“Vivimos en una sociedad muy compleja que demanda un esfuerzo de interrelación e interaprendizaje, desafíos en torno a la construcción de redes horizontales, en un diálogo de saberes y de entender que la construcción del conocimiento tiene que ver con la cultura, la identidad, las historias de cada uno de nuestros pueblos y con la capacidad de innovación que podemos llegar a tener a partir de construir redes de confianza”, aseveró.

Viscay destacó que si bien los países de la región han alcanzado logros importantes en materias de desarrollo, aún no se logra encontrar soluciones a la pobreza rural, de manera que las políticas públicas aplicadas terminen con situaciones de pobreza, indigencia y marginación que experimentan muchos campesinos de la región.

A su vez, el presidente de la Federación de la Red Apícola Nacional, Misael Cuevas, destacó que desde la perspectiva de las agrupaciones campesinas, es muy relevante concurrir a un espacio que permita interactuar con el mundo académico y con la institucionalidad de gobierno.

“A nosotros nos interesa poner nuestra voz, la experiencia de cómo la producción familiar y comunitaria ordena el uso de los recursos locales desde la perspectiva de una tierra sana, de un agua sana, de aprovechar los recursos humanos locales… Creemos que esta mirada, esta forma de ordenar la economía familiar y local, desde la perspectiva de la agricultura familiar, muchas veces no es tema de debate, no es tema de formación en las universidades”, comentó.

Misael Cuevas expresó que desde la Red se valora la asistencia técnica concebida como la mirada del extensionista (técnico o profesional), que recoge la experiencia local y a partir de eso construye nuevo conocimiento, mejora procesos productivos y fortalece sistemas de ordenamiento económico local, que no necesariamente están dados por un paradigma global.

Por su parte, el director nacional del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) Octavio Sotomayor, destacó que la conferencia se haya realizado en Chile y que se analice el tipo de investigación necesaria para reimpulsar a la agricultura familiar, que representa al 90% de las explotaciones agrícolas y 270 mil predios.

En este sentido explicó que el sector agrícola requiere más investigaciones sobre el cambio climático, el tema hídrico, la organización campesina, la comercialización, las mujeres rurales, los jóvenes y la extensión en el mundo campesino. “En el caso de Ñuble, que es una región eminentemente agrícola, hay mucho trabajo que hacer. El Ministerio de Agricultura e Indap tienen una agenda de trabajo, por ejemplo, en el secano con el tema del vino. Lo mismo con el sector de las frambuesas y frutícola en general”, argumentó.

La Oficial Regional de Alianzas de FAO, Duclair Sternadt, relevó que desde hace varios años FAO viene apoyando a la Reunión Especializada en Agricultura Familiar de Mercosur (REAF), y más recientemente ha evidenciado su compromiso con el tema apoyando la gestión del Fondo de Agricultura Familiar.

“Para nosotros es muy importante acompañar esta conferencia porque REAF es un referente en temas de gobernanza, participación y diálogo. FAO tiene muchas publicaciones, realiza investigación con universidades y en forma independiente, y más recientemente también viene dialogando con la sociedad civil. Pero es importante mencionar, que estamos siendo desafiados a dialogar más. Hoy FAO ya no se posiciona en una situación de quién sabe y quién no sabe, eso quedó en el pasado, ahora es cómo dialogamos y encontramos soluciones conjuntas”, enfatizó la representante.