Escuela de Trabajo Social UBB aporta profesionales comprometidos con el cambio hacia una sociedad más inclusiva

En ceremonia solemne realizada en el Aula Magna del Campus Fernando May, se hizo entrega de diplomas de título a 34 nuevas Trabajadoras y Trabajadores Sociales. El director de la Escuela de Trabajo Social de la sede Chillán, académico Héctor Vargas Muñoz, junto con reconocer el logro alcanzado, llamó a los nuevos profesionales a actuar con liderazgo frente a los urgentes desafíos que la realidad ofrece.

 

La ceremonia de titulación fue presidida por el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, junto con la presencia del director de la Escuela de Trabajo Social, Héctor Vargas Muñoz; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; el jefe del Departamento de Pregrado de la sede, Álvaro González Concha, el director del Departamento de Ciencias Sociales, Bruno Bivort Urrutia, académicas y académicos, familiares y compañeros de los nuevos profesionales.

En la oportunidad, el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca, recordó que la carrera de Trabajo Social se originó hace ya 23 años, y marcó un hito en la Facultad, pues se trataba de la primera carrera distinta al área de las pedagogías. “La creación de la carrera de Trabajo Social implicó un cambio importante porque significó un aire nuevo para nuestra Facultad”, aseguró.

El decano Reyes Coca también tuvo palabras de reconocimiento para las familias y para las nuevas y nuevos profesionales en virtud de la meta alcanzada. Asimismo, destacó que la Universidad permanece abierta y dispuesta a recibirles nuevamente a través de las opciones de formación continua y del nivel de postgrado.

A su vez, el director de Escuela, Héctor Vargas Muñoz, recordó la actitud expectante de las y los jóvenes cuando ingresaron a la Universidad hace ya 6 años, convencidos que a través del estudio de la carrera podrían “cambiar el mundo” y ser “agentes de cambio”. Al mismo tiempo, les felicitó por el importante cierre de una etapa fundamental.

“Han sido capaces de superar con éxito ese proceso académico que hace 6 años era enorme… desconocido, pero atractivo. Demostraron esfuerzo y dedicación, lo que sumado al apoyo de sus familias y seres queridos, les permite llegar al punto en que se encuentran hoy: el término de una etapa, esta vez, el fin de una etapa de formación de pregrado”, manifestó.

El director de Escuela aseguró que “el título que han recibido certifica que ustedes poseen y han podido demostrar aptitudes y capacidades, son competentes. Hoy son capaces de diferenciar, en el lenguaje y en la acción, lo que son los derechos sociales y la caridad; son capaces de diferenciar las causas de los fines; los conceptos de los criterios, la transformación de la re-evolución. Mañana, hay que ponerlos en práctica teniendo como faro el bienestar y desarrollo íntegro de las personas”, aseveró.

El académico Vargas Muñoz precisó que si bien las y los nuevos profesionales tendrán distintos trabajos durante la vida laboral, lo que les distinguirá será su propio nivel de felicidad con lo realizado. “No es sólo un nivel de felicidad individualista, egoísta y mezquino. A quienes hemos optado por esta disciplina, lo que nos hace felices tiene una clara dimensión social, ciudadana, de interés por lo público y ansias de transformación. No nos alejemos de ese compromiso ético y movilizador. No olvidemos en este próximo derrotero que la lucha contra la injusticia y desigualdad social son parte de nuestra esencia, son parte de nuestro posicionamiento ético-político para alcanzar el desarrollo humano sostenible. Otro mundo es posible, bienvenidos y bienvenidas a las tareas de construcción permanente”, reflexionó.

La entrega de los diplomas de título fue dirigida por los académicos Bruno Bivort Urrutia y Héctor Vargas Muñoz, quienes entregaron los respectivos diplomas a los padres y/o madres de los egresados o bien, a una persona significativa, siendo éstos quienes finalmente investían a sus hijos o familiares como nuevos y nuevas profesionales.

Durante la ceremonia se hizo entrega de reconocimientos institucionales, los que tienen por objetivo resaltar y reconocer valores que hacen parte de la identidad de la Universidad del Bío-Bío.

El Premio Universidad del Bío-Bío, máxima distinción del nivel de pregrado de la Universidad, instituido con el propósito de estimular y distinguir la formación y la excelencia en el saber, así como el esfuerzo y dedicación en el cumplimiento del deber, fue para el Trabajador Social Geraldo Bladimir Padilla Fuentes, quien recibió el galardón de manos del decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes.

El Premio Desarrollo Estudiantil, que distingue al titulado o titulada de su promoción que se haya destacado en virtud de su pensamiento crítico, actitud resiliente, conciencia social y responsabilidad valórica en una contexto de desarrollo integral, recayó en la egresada Daniela Andrea Jara Rojas. El subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel, hizo entrega de la distinción.

En representación de la nueva generación de profesionales, la Trabajadora Social Paula Opazo Valenzuela y el Trabajador Social Geraldo Padilla Fuentes, recordaron con gratitud y afecto los años de formación universitaria, evocando anécdotas, así como las primeras vivencias y experiencias académicas y personales.

Igualmente, reconocieron la responsabilidad que ahora les cabe como profesionales, más aún en una disciplina que se asume como agente de cambio y transformación social.

El acto de titulación fue amenizado con una muestra musical a cargo de la orquesta infanto-juvenil de la Escuela Dafne Zapata Rozas de la comuna de Pemuco, conformada por 20 nóveles músicos, estudiantes de segundo a octavo año básico. La orquesta es dirigida por la profesora y trabajadora social egresada de la Universidad del Bío-Bío, María Paz Acuña Peterssen.




Escuela de Psicología UBB entregó diplomas de título a nueva generación de profesionales

El Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón del nivel de pregrado recayó en Claudia Soto Carrasco, quien recibió la distinción de manos de la prorrectora Gloria Gómez Vera. En tanto, el Premio Dirección de Desarrollo Estudiantil fue conferido a la egresada Dorka Ruiz Salinas. El Premio Espíritu de Escuela, a su vez, fue otorgado a Ignacio Ferrada Parra.

La ceremonia, realizada en el Aula Magna del Campus Fernando May, fue presidida por la prorrectora Gloria Gómez Vera, junto con la participación del decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes Coca; el director de la Escuela de Psicología, Nelson Zicavo Martínez; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; el jefe del Departamento de Pregrado de la sede, Álvaro González Concha, académicas y académicos, estudiantes de la carrera y familiares y personas significativas de las y los egresados.

El decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes, expresó que la carrera de Psicología ha respondido con creces a las expectativas formuladas al momento de generarse la carrera, puesto que siempre se pensó que la escuela estaba llamada a forjar un amplio prestigio institucional.

“A las madres y padres, así como a los familiares que hoy les acompañan, les decimos que deben sentirse muy orgullosos por la formación que se ha dado a estos nuevos profesionales. La Escuela de Psicología cultiva, además, una gran vinculación con el medio. El Centro Psicosocial que lleva el nombre del primer director de escuela, José Luis Ysern de Arce cumple una gran función, porque no solamente es una centro de práctica para nuestros estudiantes, sino que proyecta su acción a través de múltiples atenciones a la comunidad y eso nos prestigia”, aseveró el decano.

El decano Reyes Coca también se refirió al profundo espíritu crítico de las y los estudiantes de Psicología, quienes han sabido plantear diferentes problemáticas sociales en el seno de la contingencia universitaria.

“Sabemos que estas nuevas 54 psicólogas y psicólogos cumplirán un trascendente rol en una sociedad totalmente distinta a la que nos tocó vivir a los profesionales que tenemos más años de experiencia. El mundo universitario es complejo, y las y los académicos debemos saber comprender y recibir el estímulo que las nuevas generaciones de jóvenes nos presentan en el tapete, nuestros estudiantes nos estimulan a asumir estos temas. En la Universidad no existe ningún tema tabú, la Universidad es el espacio donde se piensan las ideas y se aportan a la sociedad. Nosotros hemos estimulado y definido que nuestra misión es esa: formar profesionales para el servicio de la sociedad, que tengan esta conciencia crítica y muy democrática”, reseñó.

Posteriormente, se procedió a la entrega de títulos profesionales, tarea que recayó en las madres o padres, o bien en un familiar o persona significativa de las egresadas y egresados.

Durante la ceremonia se hizo entrega del Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón del nivel de pregrado, orientado a resaltar la excelencia en el desempeño académico, que en esta ocasión recayó en Claudia Soto Carrasco, quien recibió la distinción de manos de la Prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Gloria Gómez Vera.

En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil, que reconoce en las y los estudiantes el pensamiento crítico, la actitud resiliente, la conciencia social y la responsabilidad valórica, fue conferido a la egresada Dorka Ruiz Salinas, quien recibió el galardón de manos del subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel.

El Premio Espíritu de Escuela, a su vez, fue otorgado a Ignacio Ferrada Parra, quien recibió la distinción de manos del primer director de la Escuela de Psicología, José Luis Ysern de Arce. El Premio Espíritu de Escuela se otorga al o la estudiante que destaca por su espíritu de cooperación, condiciones de liderazgo positivo entre sus pares, correcto desempeño ético, compromiso con la formación profesional en forma colaborativa y solidaria, entre otros aspectos.

Tras la entrega de este reconocimiento, el académico José Luis Ysern de Arce felicitó a las nuevas y nuevos profesionales a la vez que les inquirió sobre las tareas y desafíos que asumirían ahora ya profesionales.

“¿Qué van a hacer ustedes ahora con sus títulos? ¿Para qué se han titulado? Salen a un mundo donde se encontrarán con una enorme competencia por los puestos de trabajo, en una sociedad que no se caracteriza precisamente por un aprendizaje de humanización; la nuestra es una sociedad muy cargada hacia el individualismo, al éxito fácil, éxito medido en términos de logros económicos y materiales (…) Se van a topar con una sociedad donde prima lo superficial, la apariencia, sin grandes referentes valóricos, una modernidad líquida al decir de Zygmunt Bauman, una sociedad donde todo se nos escurre por los dedos como el agua”, ilustró el académico.

“No hay una firmeza estructural con sólidos puntos de referencia. En nuestro mundo hay mucho de precario y provisional. Estamos ansiosos de novedades y con frecuencia esto es agotador. Nos vemos cansados, estresados, nos hemos acostumbrado a vivir en un tiempo veloz, pensado que las cosas no van a durar mucho, todo nos parece desechable. Esto nos pasa tristemente con los objetos materiales, pero más triste aún porque nos pasa con las personas, todo es provisional y se busca la satisfacción más inmediata posible de nuestros deseos”, prosiguió.

El académico Ysern de Arce también alertó sobre lo que denominó “mentalidad quejicosa” que lleva a adoptar actitudes pasivas, donde incluso se escucha como queja común la llegada de inmigrantes pobres que buscan un trabajo. “Hemos experimentado en Chile un notorio crecimiento económico, pero también una preocupante disminución de confianza y credibilidad”, aseveró.

Ante estas interrogantes, el académico José Luis Ysern anticipó que precisamente para ello se reciben como profesionales, para responder a una sociedad que demanda mayores muestras de humanidad.

“El título de ustedes es para responder a esta sociedad, para que desde su saber y hacer psicológico promuevan una sociedad mejor formada por hombres y mujeres de mejor calidad humana. En esta Escuela de Psicología creemos en el ser humano y nos hemos esforzado porque crean y vivan ustedes también ese espíritu de humanitarismo. Para eso nació nuestra Escuela de Psicología y para eso ingresaron ustedes. Esa fue nuestra motivación fundamental cuando quisimos insistir en el sello social comunitario, queríamos y queremos promover otro tipo de cultura, y ustedes son ahora quienes son enviados a realizar ese anhelo”, manifestó.

“Felicitamos a cada uno porque en cada uno de ustedes hay un agente de liberación, liberación que quiere construir puentes donde otros levantan muros, y quieran repartir abrazos donde otros sólo ven desconfianzas y sospechas. El título que hoy reciben dice que están capacitados para aportar cada uno, lo mejor de sí mismos en la construcción de un mundo mejor y más humano. Me consta que esta tarea la quieren cumplir a cabalidad. Y acuérdense de mi muletilla desde primer año, no se olviden de los pobres”, reflexionó José Luis Ysern.

Finalmente, el egresado Aníbal Acuña Contreras fue el encargado de dirigir el mensaje de despedida de la promoción, recordando experiencias y vivencias de los años de estudio, así como los logros e hitos que fueron configurando la identidad del grupo y de cada uno de los estudiantes.

El acto fue amenizado por la Orquesta de Cámara Estudiantil de la Universidad del Bío-Bío.




Escuela de Fonoaudiología UBB entregó diplomas de título a 51 nuevos profesionales de la especialidad

Un total de 51 nuevos fonoaudiólogos/as aportó la Escuela de Fonoaudiología mediante la ceremonia de titulación que supuso la culminación exitosa de una importante etapa. El Premio Universidad del Bío-Bío recayó en Catherine Eugenia Henríquez Montanares, quien recibió la distinción de manos del rector Dr. Héctor Gaete Feres.

El acto se desarrolló en el Aula Magna ubicada en el Campus Fernando May y fue presidido por el rector Héctor Gaete Feres, junto con la decana (s) de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Mónica Cardona Valencia; la directora de Administración y Presupuesto, Macarena Gallardo Gómez; el subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel; la jefa del Departamento de Admisión, Registro y Control Académico, Cecilia Pinto Santuber; la directora de la Escuela de Fonoaudiología, Virginia García Flores; la directora del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación en Salud, Bárbara Farías Fritz; académicos y familiares de los nuevos profesionales.

En la oportunidad, la directora de la Escuela de Fonoaudiología, Virginia García Flores, felicitó el logro alcanzado por los jóvenes convertidos ahora en nuevos profesionales.

“Esperamos haber cumplido con todas sus expectativas y que se sientan realmente preparados y comprometidos para asumir la responsabilidad de trabajar día a día con personas, que ven en ustedes una luz de esperanza y cambio. Pero por sobre todo, esperamos que hayan comprendido el sello de nuestra carrera; la responsabilidad social y que sean capaces de aplicarla día a día, tanto en su quehacer profesional como en su crecimiento personal”, aseveró.

La directora Virginia García explicó que la carrera de Fonoaudiología de la Universidad del Bío-Bío durante sus 12 años de funcionamiento, “ha pretendido orientar a sus estudiantes bajo el sello de responsabilidad social, lo cual se valida a través de su Misión, Visión, Perfil de Egreso y Plan de estudios. Con ese afán, el año 2010 se crea un espacio propio de atención de usuarios, gratuito, denominado Clínica de Estudios de la Comunicación Humana (CECH). Este centro de práctica representa un espacio privilegiado para la formación de los estudiantes, proyectándose como un futuro centro de investigación y constituyendo un espacio propicio para fortalecer la vinculación con el medio”.

Siguiendo la misma línea, la académica García Flores destacó que durante el año 2017 se prestaron 978 atenciones fonoaudiológicas a la comunidad por parte de los estudiantes de quinto año. Anticipó igualmente, que la nueva vivienda donde se atenderá a los usuarios y estudiantes del CECH próximamente abrirá sus puertas con mayor infraestructura.

“Con los mismos objetivos, durante el año 2012 entró en funcionamiento el Centro de Actividades Prácticas UBB (CAP), el cual brinda atención gratuita a niños y adultos bajo un sello de acción comunitaria; fortaleciendo el lazo con la comunidad a través de proyectos de extensión que involucran trabajo grupal con adultos mayores y la asociación con distintas instituciones sin fines de lucro”, ilustró.

La vinculación con el medio también ha sido una preocupación constante y es así como el laboratorio de Audiología desde el año 2011 ha entregado atención a más de 500 usuarios al año, en especial a niños con hipoacusia o riesgo de hipoacusia pertenecientes a la JUNAEB. A su vez académicos y estudiantes han llevado a cabo numerosos proyectos de extensión con usuarios del Hogar de Cristo, Centros Comunitarios y distintas escuelas de la región.

“También destaco las ganas, el compromiso y la disposición de nuestra unidad en la generación de centros de práctica propios, como el Conservatorio de Música, Servicio Médico Estudiantil de la sede Concepción, Laboratorio de Audiología y Laboratorio de Voz, que hoy albergan a más de 10 estudiantes en internado profesional, además de pre-prácticas y prácticas de observación”, argumentó.

La directora de Escuela, Virginia García Flores reseñó que en materia de infraestructura y equipamiento, se han adquirido nuevos equipos e insumos para reforzar las áreas de habla y deglución, voz y audiología, fortaleciendo a través del uso de nuevas tecnologías la docencia y la investigación.

“Todo lo anterior nos valió en el año 2014 acreditarnos por 6 años, ubicándonos como la segunda carrera de Fonoaudiología con más años de acreditación a nivel nacional. El próximo año comenzaremos un nuevo proceso de autoevaluación de cara a una nueva acreditación para el 2020, situación que como siempre con el compromiso de nuestros académicos, administrativos y estudiantes, además del apoyo de la Universidad, sacaremos adelante”, remarcó la académica UBB.

Los diplomas de título profesional fueron entregados por los académicos del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación en Salud, Bárbara Farías Fritz, Gabriel Lagos Riveros, Marcela Sanhueza Garrido y Carlos Rojas Zepeda.

En el marco de la ceremonia, se hizo entrega de las distinciones institucionales que reconocen a los estudiantes más destacados de la promoción.

El Premio Universidad del Bío-Bío, máxima distinción del nivel de pregrado destinado a reconocer la excelencia académica, fue para Catherine Eugenia Henríquez Montanares, quien recibió la distinción de manos del rector Dr. Héctor Gaete Feres.

El Premio Escuela de Fonoaudiología recayó en María Graciela Beltrán Sánchez, distinción entregada por la directora de Escuela, Virginia García Flores.

El Premio Desarrollo Estudiantil se otorgó a Matías Luciano Silva Barriga, quien lo recibió de manos del subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel.

Posterior a ello, se realizó la toma de juramento profesional, que fue dirigida por la decana (s) de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dra. Mónica Cardona Valencia, quien también es académica del Departamento de Ciencias de la Rehabilitación en Salud.

En representación de los egresados, María Graciela Beltrán Sánchez, se refirió a los años de formación vividos en la Universidad del Bío-Bío, evocando una serie de recuerdos y experiencias que fueron marcando la etapa universitaria.

Los estudiantes también entregaron reconocimientos a las funcionarias administrativas Maritza Celis Riquelme y Marina Jara González, y a los funcionarios Marcelo Escalona Vera y Claudio Moreno Aliste.

El marco musical fue aportado por Katherine Ancaman Bastías, estudiante de la carrera de Fonoaudiología y Sebastián Canales Jiménez, director de la Orquesta Ultraestación.

Tras la ceremonia, académicos, los nuevos profesionales y sus familiares, compartieron un cóctel dispuesto en el hall del edificio Aula Magna.




Escuela de Enfermería UBB aporta nuevos profesionales de la salud al país

El Premio Universidad del Bío-Bío, el reconocimiento académico más importante del nivel de pregrado, recayó en la egresada Camila del Pilar Godoy Escobar. Dicho galardón fue entregado por el rector de la Universidad, Dr. Héctor Gaete Feres. En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil fue para Melisa Fuenzalida Fuentes.

El Aula Magna ubicada en el Campus Fernando May brindó el marco a la simbólica ceremonia de entrega de títulos de diploma profesional de la Escuela de Enfermería.

El acto fue presidido por el rector de la Universidad del Bío-Bío, Héctor Gaete Feres, junto con la prorrectora Gloria Gómez Vera; el secretario general Ricardo Ponce Soto; el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Jorge Moreno Cuevas; la directora del Departamento de Enfermería, Juana Cortés Recabal, la directora de la Escuela de Enfermería, Pamela Montoya Cáceres, además de la presencia de directivos universitarios, de escuelas y departamentos de la Facultad y familiares de los recién titulados.

En la oportunidad, la directora de la Escuela de Enfermería, Pamela Montoya Cáceres, valoró el esfuerzo que supone para las y los jóvenes, así como para sus familias, acceder a la educación superior y convertirse en profesionales.

“Son años de estudio, de reflexión, de sacrificios compartidos en que se ha luchado incansable y permanentemente por alcanzar una meta y la muestra evidente de que ello se ha logrado lo constituye la presencia de ustedes en esta solemne ceremonia. Sin duda, nada ha sido fácil y se ha tenido que transitar por caminos agrestes, pero ello tiene un aspecto favorable porque sólo así se templa el espíritu y se forjan los grandes hombres y mujeres que aportarán al país sus renovados conocimientos profesionales y su experiencia. La Universidad del Bío-Bío ha puesto sus mejores esfuerzos, a la vez que los recursos profesionales, académicos, de infraestructura y de apoyo docente”, aseveró la directora.

La directora Montoya Cáceres también llamó a los jóvenes a ejercer la profesión con seguridad en atención a que recibieron una educación basada en valores y en sólidos conocimientos científico-humanistas. “Accedan al ejercicio profesional con mucha responsabilidad, empatía y multiplicidad de conocimiento, pero acompáñenlo siempre de mucha humildad, con trato digno y cuidado humanizado, especialmente con quienes están más vulnerables. Recuerden que el enfermo y su familia “puede que olviden el nombre de ustedes, pero jamás olvidarán cómo lo hicieron sentir”. Estén alerta para no caer en la rutina y el conformismo profesional. No se queden tranquilos porque ya alcanzaron una meta, ya que vendrán otras nuevas, implicando el concepto de la educación permanente, que seguramente les acompañará a lo largo de su desarrollo profesional. Sólo así podrán continuar proyectándose con esperanza y con altas posibilidades de alcanzar todos aquellos objetivos que se tracen”, reflexionó.

Tras el mensaje de la académica Pamela Montoya, las egresadas y egresados recibieron la Luz por parte de las docentes Ángela Astudillo Araya en representación del área Intrahospitalaria, y de Juana Cortés Recabal, representando el área Comunitaria. Dicha Luz representa el conocimiento y la experiencia en el desempeño profesional.

Correspondió al académico José Leiva Caro dirigir la toma de juramento profesional que tradicionalmente realizan las nuevas y nuevos enfermeros de la Universidad del Bío-Bío.

Posteriormente, los jóvenes recibieron su diploma de título profesional de manos de las académicas del Departamento de Enfermería, Patricia Letelier Sanz y Carmen Luz Muñoz Mendoza.

Durante el acto se hizo entrega de reconocimientos institucionales con el propósito de relevar los aportes y trayectorias de los estudiantes más destacados.

El Premio Universidad del Bío-Bío, el reconocimiento académico más importante del nivel de pregrado recayó en la egresada Camila del Pilar Godoy Escobar. Dicho galardón fue entregado por el rector de la Universidad, Dr. Héctor Gaete Feres.

En tanto, el Premio Desarrollo Estudiantil fue para Melisa Fuenzalida Fuentes, quien lo recibió de manos del subdirector de Desarrollo Estudiantil, Jorge Sánchez Villarroel.

El Premio Escuela de Enfermería, otorgado por la propia carrera, distinguió a los estudiantes Jaime Castro Zapata, Melisa Fuenzalida Fuentes, Francisco Muñoz Contreras, Bastián Palma Riquelme y Paloma Plaza Santana.

El Colegio de Enfermeras Sub-Sede Ñuble también estuvo presente en la jornada y reconoció a la estudiante con el mejor promedio de prácticas clínicas. Lissette Inostroza Garrido obtuvo dicho reconocimiento, el cual fue conferido por la presidenta del colegio, enfermera Sandra Moreno Palma.

A su vez, Camila Godoy Escobar recibió el premio que anualmente otorga la empresa transnacional 3M Chile, a través de su División Médica.

La Dirección General de Comunicación Estratégica, por medio de la Unidad de Difusión y Promoción de Carreras, distinguió a Paloma Plaza Santana y Jaime Castro Zapata.

La promoción de nuevos profesionales también reconoció a la mejor compañera de dicha generación, distinción que recayó en Carolina Véjar Quezada.

En representación de la nueva generación de profesionales de la salud, el enfermero Francisco Petrinovic Cabezas brindó el discurso de despedida, reconociendo la trascendencia de la etapa formativa vivenciada en la Escuela de Enfermería de la Universidad del Bío-Bío.

La velada consideró la presentación artística de la Orquesta de Cámara Estudiantil de la Universidad del Bío-Bío sede Chillán, bajo la dirección del profesor de artes musicales Pablo Barría. La orquesta estuvo compuesta por las estudiantes Evelyn Ferrada, Nicol Vilches, Abigail Flores (todas ellas en violín); Tiara Sandoval (viola), Vasny Hernández (violoncello) y Melisa Fuenzalida (flauta traversa).




Nueva generación de Diseñadores Gráficos UBB recibieron su diploma de título profesional

Una nueva promoción de 28 profesionales egresó de la Escuela de Diseño Gráfico. El Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón del nivel de pregrado, recayó en Nicole Monsálvez Monsálvez, en tanto que el Premio Desarrollo Estudiantil fue para Macarena González Urrutia.

La ceremonia de titulación se desarrolló en el Aula Magna ubicada en el Campus Fernando May y fue presidida por el decano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, Roberto Burdiles Allende, junto con la presencia del secretario académico de la Facultad, Hernán Ascui Fernández; la directora de la Escuela de Diseño Gráfico, Jacqueline Santos Luarte; el director del Departamento de Comunicación Visual, Hugo Cáceres Jara; académicos de la carrera y familiares de los titulados.

El director del Departamento de Comunicación Visual, Hugo Cáceres Jara, expresó que la ceremonia de titulación implica la culminación de una rica e invaluable etapa. “En el momento de emprender esta nueva fase comenzarán a vivir el real significado de ser diseñadores y diseñadoras. En sus manos está la posibilidad de tomar las oportunidades que se les presenten y de sortear con fortaleza y creatividad los obstáculos que puedan aparecer”, comentó.

El académico Hugo Cáceres precisó que los diseñadores deben ser conscientes que dicha disciplina es un factor determinante en el crecimiento y creación de valor de la producción nacional, y la propia Escuela buscará reforzar estos conceptos a través de un vínculo permanente con los egresados.

“Por primera vez estamos proyectando una política de diseño. Es nuestros anhelo que permanezcan vinculados a nuestra casa de estudios y escuela; queremos seguir orientándoles y apoyándoles en lo que necesiten. La formación que han recibido posibilitará que establezcan la diferencia en su forma de pensar, en la forma de hacer y en el estilo de comunicar visualmente, dejando claramente establecida la particular impronta que les ha sido otorgada al ser diseñadores de la Universidad del Bío-Bío”, aseveró.

Por su parte, la directora de la Escuela de Diseño Gráfico, Jacqueline Santos Luarte, en un sentido discurso, conminó a los jóvenes a convertirse en artífices de sus propios destinos, con actitud proactiva, crítica y siempre en busca de un nuevo nivel.

“Nuestro paso por la vida es efímero. Vamos muchas veces creando vínculos indefinidos, sin siquiera desearlos. Muchas veces podemos tener contratiempos que pequeños o no, pueden convertirse en un fastidio mayúsculo que nos resta inspiración y fuerza. Muchas veces germinamos la idea y nos quedamos con la horrible sensación de que pasa el tiempo y no hacemos, y nada nos acontece, y nada nos conmueve hasta la raíz, pensado que por el solo hecho de existir, la sociedad nos debe todo. Tenemos derechos, sí, pero los derechos requieren deberes, responsabilidades hacia uno mismo y hacia los demás”, aseveró.

“Les adeanto que muchas veces se sentirán desesperanzados, perderán el rumbo y sólo comenzarán a quejarse. Caminarán a través de senderos casi inconcebiblemente divergentes y poco probables, y se enfrentarán a un universo lleno de incertidumbres. No teman a esa incertidumbre; acéptenla, úsenla… Incertidumbre significa que nada está predeterminado, significa que tienen que modelar el futuro con la fuerza de su voluntad, de su intelecto y de su pasión. Incertidumbre es libertad, tomen esa libertad y corran con ella”, agregó.

La directora de Escuela instó a los nuevos profesionales a enfocarse en concebir sueños, puesto que los sueños terminan generando realidades, tal como el que se plantearon hace más de 5 años, cuando apostaron por convertirse en profesionales. “Potencien las habilidades adquiridas en la Universidad y vivan con pasión el Diseño, esforzándose día a día, minuto a minuto, porque esto no termina aquí, para ustedes, esto recién comienza”, reflexionó.

Durante la ceremonia se hizo entrega de distinciones institucionales a los alumnos más destacados de la promoción. De este modo, el Premio Universidad del Bío-Bío, máximo galardón del nivel de pregrado, recayó en Nicole Monsálvez Monsálvez. A su vez, el Premio Dirección de Desarrollo Estudiantil fue para Macarena González Urrutia. El Premio Marta Colvin Andrade, otorgado por la Escuela de Diseño Gráfico, fue otorgado a Eduardo Arévalo Soto.

En representación de los nuevos profesionales, correspondió a Nicole Monsálvez Monsálvez dirigir el mensaje de despedida, donde dio cuenta de las experiencias más relevantes de la etapa universitaria junto con agradecer a quienes contribuyeron, en cada caso, a alcanzar la meta de convertirse en profesionales del Diseño.




Nueva generación de ingenieros electrónicos contribuirá al país

La Escuela de Ingeniería de Ejecución en Electrónica entregó los diplomas de título a 28 egresados de la carrera en una emotiva ceremonia realizada el viernes 19 de enero, en el Aula Magna de la sede Concepción, la que fue encabezada por el vicerrector Académico, Aldo Ballerini y contó con la presencia del secretario Académico de la Facultad de Ingeniería, Gastón Hernández; directivos universitarios, académicos, administrativos, egresados, familiares y amigos.

En la oportunidad el director de Escuela de Ingeniería de Ejecución en Electrónica, John Correa, aseveró que es un día anhelado que se recordará con alegría y nostalgia en la posteridad y además hizo un llamado a los presentes a formar parte del recientemente instaurado Centro de Titulados de la carrera, “aquello les permitirá estar en contacto con la carrera y sus colegas, mantenerse informado de las oportunidades laborales y diversas instancias para mantenerse actualizados en su especialidad y una necesaria fuente de información. Este título es la confirmación de una meta cumplida, resultado del compromiso esfuerzo y dedicación, de los egresados y sus familiares, por tanto este momento es oportuno para agradecer a ellos por todos estos años de estudios”, precisó.

El momento emotivo de la ceremonia se vivió cuando se les hizo entrega de los títulos a los egresados a manos de sus padres o familiares.

Tras la entrega de los diplomas de título se realizó la premiación al estudiante Gerson García, quien destacó por su desempeño académico durante sus años de estudio en la UBB, participación en actividades extra programáticas, su alto sentido valórico y su compromiso y respeto hacia sus compañeros, docentes y la comunidad universitaria en general.

En representación de los titulados Guillermo Contreras manifestó que “el camino fue difícil, pero pasado el tiempo nos fuimos acostumbrando a la exigencia de la carrera, un extenso camino en que más de alguno abandonó la marcha, pero muchos otros seguimos y a pesar de las caídas alcanzamos el anhelado seminario de título y la tesis. Todas las experiencias logradas nos dan una nueva mirada en la vida, agradezco también a todos nuestros profesores por el conocimiento entregado, con el cual nos es posible afrontar nuestros desafíos como profesionales, así como también a las secretarias y todos quienes hicieron posible nuestra permanencia en la Universidad, lo que hoy nos corona como ingenieros”.




Escuela de Ingeniería de Ejecución en Electricidad entregó diplomas de título a 66 egresados

La Escuela de Ingeniería de Ejecución en Electricidad hizo entrega de sus diplomas de título a los egresados de los programas diurnos y de continuidad de estudios durante una ceremonia efectuada en el Aula Magna de la sede Concepción.

En la ocasión, el director de Escuela, Juan Carlos Delgado, felicitó a los jóvenes y les señaló que este título “es la confirmación de una gran meta cumplida que es producto del trabajo, del esfuerzo de ustedes, pero también de sus familias y seres queridos, por eso hay que agradecer y valorar el aporte, apoyo, afecto y compañía que tuvieron en este proceso”.

Asimismo, los invitó a mantener el contacto con la Escuela, a participar en las actividades, en el Centro de Titulados, “que permiten redes de contacto para posicionar a nuestros estudiantes en centros de práctica profesionales y contribuir a la vinculación con el medio”.

Luego de la entrega de títulos a los 66 egresados, se destacó a quienes destacaron por sus méritos académicos.

El Premio Universidad del Bío-Bío recayó en Mauricio Contreras, de la promoción 2013, por cursar la totalidad de los estudios conducentes al título en esta Universidad, completar sus estudios en el número de semestres académicos contemplados en el respectivo programa, aprobar todas las asignaturas en primera oportunidad y obtener el promedio ponderado final más alto de su promoción.

El Premio Facultad de Ingeniería fue para Mario Jara y Gabriel Sepúlveda , por sus méritos académicos, la participación en actividades extraprogramáticas, el alto sentido valórico y compromiso y respeto hacia sus compañeros, docentes y la comunidad universitaria en general, y por destacar entre sus pares.

Asimismo, se otorgó el Premio Escuela de Ingeniería de Ejecución en Electricidad a Diego Barros, Miguel Figueroa, Juan Ignacio Molina y Leonardo Sanzana, con el fin de destacar sus méritos académicos, espíritu de superación, condiciones y características personales y el compromiso con la Escuela.

En representación de los titulados de la jornada diurna, Mario Jara, agradeció apoyo de sus familias, del cuerpo académico y del personal administrativo de la institución y manifestó a los titulados que hay que “salir a enfrentar el mundo laboral, pero no tengamos miedo, somos exalumnos de la gloriosa Universidad del Bío-Bío”.

Por su parte, el titulado Juan Ignacio Molina, en nombre de los titulados del Programa Especial de Continuidad de Estudios, recordó que fue difícil la decisión de estudiar dos años y medio, “por eso decidí hacerlo con los mejores, así fue como elegí estudiar en la Universidad del Bío-Bío. Aquí encontré profesores exigentes, pero acogedores; un desarrollo académico de excelencia y compañeros comprometidos que hicieron de estos años una experiencia inolvidable”.




Nuevos ingenieros civiles en automatización aportarán al desarrollo del país

Dieciocho egresados de la Escuela de Ingeniería Civil en Automatización recibieron sus diplomas de título durante una ceremonia realizada el viernes 5 de enero, en el Aula Magna de la sede Concepción.

La actividad fue encabezada por el rector Héctor Gaete y contó con la presencia de autoridades universitarias y familiares de los egresados.

El director de la Escuela de Ingeniería Civil en Automatización, Vladimir Esparza, felicitó a los jóvenes por el logro obtenido y manifestó que “más que un título profesional ustedes han construido un modo de conducta que identifica al egresado de la Escuela y de la Universidad del Bío-Bío, por ello a partir de hoy cada uno de ustedes tiene la importante misión de ejercer con responsabilidad y rigurosidad vuestros actos profesionales”.

Asimismo, afirmó que los titulados  “son nuestros mejores embajadores. Sus éxitos serán nuestros éxitos, sus debilidades serán nuestras faltas y el progreso de la Universidad será su progreso. En consecuencia, los insto a estrechar vínculos con la Universidad participando en alguna de sus múltiples actividades”.

Luego de la entrega de los diplomas de título a los 18 egresados, tuvo lugar el recibimiento a los titulados que destacaron por sus méritos académicos. En la ocasión, se distinguió con el Premio Universidad del Bío-Bío a Diego Delgado Campos por cursar la totalidad de los estudios conducentes al título en esta Universidad, completar sus estudios en el número de semestres académicos contemplados en el respectivo programa, aprobar todas las asignaturas en primera oportunidad y obtener el promedio ponderado final más alto de su promoción. Por encontrarse fuera del país, el galardón fue entregado a sus padres, Ingrid Campos y Luis Delgado, por el rector Héctor Gaete.

Diego Delgado también obtuvo el Premio Facultad de Ingeniería que recibió por sus méritos académicos, su participación, alto sentido valórico y compromiso y respeto hacia sus compañeros, docentes y la comunidad universitaria.

Igualmente, fue distinguido con el premio que otorga la Escuela de Ingeniería Civil en Automatización al egresado que durante su trayectoria en la carrera ha mostrado un compromiso permanente no sólo respecto de su responsabilidad académica, sino además participando en actividades de cooperación y apoyo, para destacar el desarrollo y posicionamiento de la carrera y la Universidad tanto a nivel nacional como internacional.

La ceremonia finalizó con la intervención del titulado José Rocha Araneda, quien en representación de sus compañeros señaló que “el aprendizaje no termina aquí, pues toda la vida tendremos la obligación de mejorar día a día para ir a la par con la tecnología y así convertirnos en los mejores profesionales que podamos ser”.




Programas Especiales de Continuidad de Estudios titularon a 65 nuevos profesionales en Chillán

La actividad, realizada en la Sala Schäfer del Centro de Extensión, fue presidida por el Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña Hermosilla, directivos de la Universidad del Bío-Bío, familiares y amigos de los titulados.

Sesenta y cinco nuevos profesionales de las carreras de Ingeniería Comercial, Ingeniería en Ejecución de Administración de Empresas y Técnico Universitario en Administración, recibieron su diploma de título en la ceremonia de entrega de certificados de los Programas Especiales de Continiudad de Estudios, PECE, de la Facultad de Ciencias Empresariales, sede Chillán.dsc_0995

La actividad, realizada en la Sala Schäfer del Centro de Extensión, fue presidida por el Decano de la Facultad de Ciencias Empresariales, Benito Umaña Hermosilla, directivos de la Universidad del Bío-Bío, familiares y amigos de los titulados.

La coordinadora de los PECE, la académica Constanza Olguín, fue la encargada de entregar los respectivos certificados a los 8 nuevos ingenieros comerciales, 24 ingenieros de ejecución en administración de empresas y 33 nuevos técnicos universitarios en administración.

Posteriormente, se premió a los alumnos destacados por su excelente rendimiento académico. En la oportunidad, la nueva ingeniero comercial, Elizabeth Cádiz Ramírez, recibió el reconocimiento de manos del jefe de departamento de Pregrado de la sede Chillán de la UBB, Álvaro González.

La titulada de Ingeniería de Ejecución en Administración de Empresas, Soledad Concha San Martín, fue la merecedora de este estímulo que recibió de parte del jefe de carrera de Ingeniería Comercial, Álvaro Acuña.

En tanto, Iris Navarrete Anabalón, Titulada de Técnico Universitario en Administración, recibió el respectivo reconocimiento por sus méritos de manos del Decano de la FACE, Benito Umaña Hermosilla.

Fue la profesional Marcia de la Hoz Muñoz, en representación de sus compañeros, la encargada de entregar unas palabras de despedida.

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Escuela de Trabajo Social entregó certificados de título a 37 egresados

1“Esperamos no haberles entregado sólo conceptos sino una manera de mirar y construir el mundo con valores democráticos. Esperamos que entreguen a otros herramientas y elementos para que puedan disfrutar de la libertad, la autonomía y a poder expresar libremente lo que piensan, de esta forma se logra una vida digna que cubra las necesidades básicas y los denominados derechos económicos, sociales y culturales”, señaló la jefa de Carrera, Vivianne Hasse, a los 37 egresados de Trabajo Social que el viernes 29 de mayo, recibieron su certificado de título.2

Durante la actividad, realizada en el Aula Magna, la académica les recordó el mensaje entregado por sus profesores tras finalizar el proceso de tesis: “les pedimos que no olviden los ideales humanitarios, democráticos del trabajo social como así mismo el respeto a la igualdad, el valor y la dignidad de todo ser humano sin distinción de género, raza, grupo o creencia”, indicó.

3En la ocasión, el secretario general, Ricardo Ponce, entregó el Premio Universidad del Bío-Bío a Camila Araneda, quien obtuvo el reconocimiento por haber cursado la totalidad de los estudios conducentes al título en esta Universidad, haber completado sus estudios en el número de semestres académicos contemplados en el respectivo programa, haber aprobado todas las asignaturas en primera oportunidad y haber obtenido el promedio ponderado final más alto de su promoción.4

Asimismo, Camila Araneda fue distinguida con el Premio Desarrollo Estudiantil por su labor como coordinadora permanente de la mesa de Trabajo de Social en sus distintas generaciones, participar activamente de la directiva de la Federación de Estudiantes el año 2013, ser parte de la mesa ejecutiva de trabajo por tema de convivencia estudiantil, activa participante del Movimiento Por La Defensa del Valle Nonguén, mujer trabajólica y simpática de alma libertaria.

La Dirección de Extensión, a través del Área de Grupos Artísticos, premió a Carla Osorio, por su participación en el Conjunto de Cantos y Danzas Tradicionales, desde donde representó a nuestra Universidad en diversas actividades culturales y artísticas de la Región.

5La ceremonia finalizó con la intervención de la egresada Daniela Rubio quien, en representación de los titulados, recordó la decisión que los llevó a optar por la carrera y definir el camino profesional. “Estamos a un paso de conseguir un diploma que contiene todas nuestras luchas, lágrimas, tristezas y alegrías compartidas entre nosotros. Debemos sentirnos orgullosos y recordar siempre que cualquier decisión que tomemos en nuestro campo laboral define los caminos de otras personas, ya no sólo los nuestros”.

Afirmó que los egresados de la UBB deben ser agentes de cambio y valoró la contribución en la formación que le entregaron los profesores de la carrera “enseñándonos a ser pacientes y reflexionar, a generar un pensamiento crítico y entregar un sello único que nos diferencia. El egresado de la Escuela de Trabajo Social interviene de manera fundada, situada y reflexiva, no olvidemos ese sello”, enfatizó.

La actividad contó con la presencia del decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Marco Aurelio Reyes; la directora de la Escuela de Trabajo social, Patricia Becerra; académicos, estudiantes y funcionarios de nuestra casa de estudios.