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Publicado el 04 de agosto del 2026

Sala Marta Colvin de la UBB exhibe legado pictórico de Eduardo Meissner

Por Cristian Villa Rodríguez
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Hasta el 27 de agosto, la Sala Marta Colvin del Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío albergará la exposición “Ruta epistémica de un quehacer pictórico”, dedicada al destacado artista y académico Eduardo Meissner Grebe (1932–2019). Organizada por la Corporación Cultural Ñuble 21 en conjunto con la Dirección de Extensión de la UBB, la muestra invita a recorrer la trayectoria de un creador cuya obra estuvo marcada por la observación de la naturaleza, la experimentación plástica y una permanente reflexión sobre el paisaje, la geometría y las formas orgánicas.

La exposición reúne 23 pinturas realizadas en óleo y acrílico, representativas de distintas etapas de su producción artística, ofreciendo al público la oportunidad de conocer la evolución de un legado que continúa siendo un referente para las artes visuales del sur de Chile.

Durante la inauguración de la muestra, Rosemarie Prim, esposa del artista, expresó su profunda emoción al participar en la inauguración de la muestra dedicada a Eduardo Meissner, con quien compartió 56 años de vida. “Es una gran alegría y una emoción muy especial encontrarnos hoy reunidos para presentar y recordar la gran obra de Eduardo, mi esposo y compañero de vida”, afirmó.

Asimismo, manifestó su deseo de que las nuevas generaciones se acerquen a conocer su legado artístico. “Espero que los jóvenes descubran en su obra una fuente de inspiración y comprendan que el arte es una manera de expresar lo que sentimos, de dejar una huella y de trascender en el tiempo”, señaló. Agregó que, aunque el artista ya no está físicamente presente, “permanece en cada una de sus pinturas, en sus enseñanzas y en el cariño de quienes lo conocieron”, porque en cada obra dejó plasmada su mirada, sensibilidad e imaginación.

Arte y nuevos significados
En tanto, la prorrectora de la Universidad del Bío-Bío, Dra. Angélica Caro, destacó que para la institución constituye un honor abrir las puertas de la Sala Marta Colvin para recibir la exposición. Señaló que la muestra reúne parte de una trayectoria marcada por la observación de la naturaleza, la investigación permanente y una constante búsqueda por comprender el mundo a través de la pintura. Asimismo, explicó que el concepto de “ruta epistémica” cobra un significado especial para una universidad, pues alude a un camino hacia el conocimiento. “El arte, al igual que la ciencia, investiga, formula preguntas, experimenta y genera nuevos saberes, ampliando la sensibilidad y ofreciendo distintas formas de comprender la realidad y de otorgar nuevos significados a nuestro entorno”, ilustró.

Por su parte, María Eugenia Uribe, presidenta de la Corporación Cultural Ñuble 21, destacó la importancia de traer a Chillán una muestra de la obra del destacado artista. Recordó que inicialmente también se esperaba exhibir las esculturas de Rosemarie Prim, esposa de Meissner, aunque ello no fue posible, manifestando el deseo de concretarlo en el futuro. Asimismo, valoró el trabajo del curador Alfonso Castellón y expresó su satisfacción por la amplia convocatoria de artistas, escritores, autoridades y representantes del mundo cultural. Agradeció especialmente el respaldo brindado por la Universidad del Bío-Bío, a través de la prorrectora Dra. Angélica Caro, y la confianza de Rosemarie Prim al facilitar las obras de Meissner para que fueran apreciadas por la comunidad.

Artista integral
A su vez, Rodrigo Villalobos, director de Extensión de la Universidad del Bío-Bío, expresó que la inauguración de la muestra constituye un honor personal, ya que fue estudiante de Eduardo Meissner, a quien recordó como uno de los profesores más significativos de su formación. Destacó que el artista era una persona integral, capaz de transmitir una alegría contagiosa que se percibía en los pasillos de la Universidad y que convocaba naturalmente a estudiantes y colegas.

Asimismo, resaltó la cercanía y complicidad que construía con quienes compartían su trabajo, cualidades que, a su juicio, también se reflejan en su producción artística. En ese contexto, invitó a recorrer la exposición desde esa misma intimidad y conexión que caracterizaban al maestro. Finalmente, agradeció al equipo de Extensión y a quienes hicieron posible el montaje de la muestra, valorando la oportunidad de reencontrarse con Meissner a través de su legado artístico.

“Lo esencial es invisible a los ojos”
El crítico de arte y curador de la muestra Alfonso Castellón señaló que “Eduardo Meissner presenta una propuesta que explora la tensión entre lo visible y lo que se resiste a ser nombrado, tomando como eje la noción del nudo borromeo (Lacan). En su obra, deja ver su premisa acerca de que los fenómenos sensoriales del mundo físico deben servir de correlato para una creación plástica. Su condición clínica desde temprana edad, lo empuja a sustituir la vivencia física por la observación microscópica; en lugar de correr por el paisaje, él comienza a observar de forma obsesiva las estructuras ocultas. Para un joven que dependía de una sustancia invisible (la insulina) para que sus células absorbieran energía, la idea de que “lo esencial es invisible a los ojos” era una certeza biológica cotidiana. Así, su trabajo pone en diálogo tres registros -lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real, para mostrar cómo se entrelazan y sostienen mutuamente, la experiencia del sujeto y la percepción estética”, describió.

Por otro lado, prosigue Castellón, “su cercanía con la Teosofía y la Antroposofía le dio las herramientas intelectuales para legitimar su necesidad de pintar el reverso del mundo material; sus limitaciones le dieron la oportunidad de construir sus propios puentes hacia la realidad. Su limitación funcional, no lo empequeñeció, sublimó la falta de expansión física en una descomunal expansión intelectual y artística, transformándolo en un creador total (músico, pintor, grabador y teórico), logrando desplazar la atención de la mera representación hacia los mecanismos que la hacen posible, ofreciendo una experiencia a la vez teórica y sensorial abierta a la ambigüedad y a la interrupción”, concluyó.

Cristian Villa Rodríguez

Cristian Villa Rodríguez, Periodista. cvilla@ubiobio.cl 042-2463015